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Naturaleza

Trudy sube a categoría 3 y amenaza el Pacífico mexicano con lluvias

Trudy se convierte en huracán de categoría 3 frente a México mientras crece el riesgo de lluvias intensas, oleaje y deslizamientos en la costa.

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amenaza el Pacífico mexicano

Resumen

  • Trudy alcanza categoría 3 con vientos sostenidos de unos 195 km/h
  • Michoacán, Colima y Jalisco afrontan lluvias muy intensas el fin de semana
  • El oleaje, las inundaciones y los deslizamientos elevan el riesgo en la costa

El huracán Trudy se ha intensificado con rapidez frente a las costas del Pacífico mexicano y ha alcanzado la categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, convirtiéndose en un huracán mayor mientras avanza hacia el suroeste y centro-oeste de México. El fenómeno registra vientos máximos sostenidos de unos 195 kilómetros por hora y mantiene bajo vigilancia a varios estados costeros.

La evolución ha sido especialmente rápida. Apenas unas horas antes, Trudy era todavía un huracán de categoría 2, con vientos sostenidos de 165 km/h. Después ganó fuerza sobre las aguas cálidas del Pacífico hasta situar su presión central en torno a 957 milibares. El cambio no es menor: a partir de categoría 3 se considera un huracán mayor, capaz de provocar daños graves si su núcleo más intenso alcanza zonas habitadas.

Trudy alcanza categoría 3 tras una rápida intensificación

A las 00:00 del viernes, hora del centro de México, el centro de Trudy se encontraba aproximadamente a 420 kilómetros al suroeste de Acapulco y unos 590 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo. Se desplazaba hacia el noroeste a unos 9 km/h.

Esa velocidad de traslación es relativamente lenta frente a la violencia de sus vientos. Trudy ha construido un núcleo mucho más potente en pocas horas y todavía puede seguir fortaleciéndose durante el viernes y el sábado. La previsión sitúa al ciclón acercándose a las costas del suroeste y centro-oeste de México durante el sábado y la noche del sábado.

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El radio de los vientos huracanados se extiende hasta unos 35 kilómetros desde el centro, mientras que los vientos con fuerza de tormenta tropical alcanzan alrededor de 165 kilómetros. Dicho de otra manera: el ojo ocupa una zona limitada, pero el mal tiempo asociado al sistema cubre un espacio mucho mayor.

Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, bajo amenaza

Las primeras bandas de Trudy ya han dejado precipitaciones importantes en Guerrero, Oaxaca y Michoacán. Conforme el ciclón avance hacia el noroeste, el foco del riesgo se desplazará también hacia Michoacán, Colima y Jalisco.

Las previsiones apuntan a acumulaciones de lluvia de entre 100 y 200 milímetros durante el fin de semana en áreas próximas a la costa de Michoacán, Colima y Jalisco, con cantidades puntuales que podrían acercarse a los 300 milímetros. Son registros suficientes para causar inundaciones incluso sin que el ojo del huracán toque tierra directamente.

Guerrero tampoco queda fuera del mapa. Las bandas exteriores pueden dejar entre 50 y 100 milímetros, con acumulaciones mayores en algunos puntos. En terrenos montañosos, donde el agua baja con rapidez por laderas y barrancos, el problema no es solo cuánto llueve, sino cuánto cae en pocas horas.

Ahí aparece uno de los riesgos menos fotogénicos y más serios de cualquier ciclón tropical: los corrimientos de tierra y las inundaciones repentinas. Una carretera aparentemente transitable puede quedar cortada en minutos; un arroyo seco, convertirse en una corriente violenta.

La costa mexicana amplía las zonas de vigilancia

Las autoridades mantienen una vigilancia por huracán desde el norte de Punta San Telmo hasta Cabo Corrientes. También continúa el aviso por tormenta tropical desde Punta San Telmo hacia el sur hasta Zihuatanejo.

En la zona sometida a vigilancia de huracán pueden darse condiciones propias de un ciclón de esta intensidad durante el fin de semana. Las condiciones de tormenta tropical podrían comenzar antes, lo que reduce el margen para realizar preparativos en exteriores.

No se trata únicamente del viento. El avance de Trudy puede generar inundaciones costeras, fuerte oleaje y corrientes de resaca peligrosas, incluso a considerable distancia del centro. El mar suele anticiparse al ojo: antes de que llegue lo peor del ciclón, las playas pueden presentar rompientes violentas y corrientes capaces de arrastrar mar adentro a una persona en pocos segundos.

El oleaje puede ser peligroso incluso lejos del centro

Las marejadas generadas por Trudy afectarán durante los próximos días a distintos tramos del litoral del suroeste y centro-oeste de México. En las zonas donde el viento empuje el agua hacia tierra puede producirse además una subida anormal del nivel del mar.

La combinación es incómoda y conocida: oleaje grande, viento, lluvia intensa y suelos saturados. Un huracán no necesita entrar perpendicularmente en la costa para causar problemas graves. Sus bandas exteriores pueden golpear durante horas a poblaciones alejadas del ojo.

Por qué preocupa tanto la rápida evolución de Trudy

La escala Saffir-Simpson clasifica los huracanes según la velocidad de sus vientos sostenidos. En categoría 3, el umbral comienza en 178 km/h. Trudy lo ha superado con claridad al alcanzar aproximadamente 195 km/h.

Pero el número de la categoría cuenta solo una parte de la historia. La escala mide viento; no mide directamente la lluvia, las inundaciones ni el oleaje, tres factores que pueden provocar buena parte de los daños y de las víctimas durante un ciclón tropical.

La velocidad con la que Trudy ha ganado potencia añade incertidumbre. Los procesos de intensificación rápida pueden modificar en poco tiempo tanto la fuerza del sistema como las áreas que deben prepararse para condiciones más severas. Entre un boletín meteorológico y el siguiente, el paisaje puede cambiar bastante. Esta vez ha ocurrido.

Un Pacífico mexicano especialmente activo

Trudy llega en una temporada muy activa en el Pacífico oriental. México había previsto entre 18 y 21 ciclones con nombre durante 2026 en esta cuenca, con varios sistemas capaces de alcanzar las categorías más altas.

El país, además, viene de encadenar otros episodios tropicales durante octubre. Ese contexto importa porque un nuevo ciclón puede caer sobre terrenos que todavía conservan humedad de lluvias anteriores. La capacidad de absorción del suelo disminuye y aumenta la posibilidad de deslizamientos, desbordamientos e inundaciones.

A unos cientos de kilómetros de Trudy también permanece la tormenta tropical Simon, aunque su situación y sus efectos son distintos. La coexistencia de varios sistemas recuerda hasta qué punto octubre sigue siendo temporada de huracanes en esta parte del Pacífico.

El riesgo dependerá de la trayectoria de las próximas horas

El escenario inmediato está marcado por dos variables: cuánto más puede fortalecerse Trudy y hasta qué punto su trayectoria lo acercará al litoral mexicano. Los últimos cálculos mantienen al huracán avanzando hacia el noroeste y aproximándose a la costa durante el sábado.

Eso deja a Michoacán, Colima y Jalisco como áreas especialmente sensibles a la evolución del ciclón, mientras Guerrero continúa expuesto a lluvias y bandas exteriores. Pequeñas variaciones en la trayectoria pueden cambiar de forma considerable dónde se concentran el viento más violento y las precipitaciones más persistentes.

Trudy ha pasado en cuestión de horas de ser un huracán de categoría 2 a convertirse en un huracán mayor de categoría 3. Esa aceleración, más que cualquier etiqueta, explica la atención meteorológica sobre el Pacífico mexicano: el ciclón todavía está sobre el mar, sigue organizándose y su fase más delicada para la costa puede no haber llegado aún.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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