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España

Encuestas del 29-N: el PSOE recorta, pero PP y Vox mantienen mayoría

El PSOE avanza en los sondeos del 29-N, pero PP y Vox conservan una mayoría absoluta amplia y Vox compensa buena parte del desgaste del PP en campaña

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PP y Vox mantienen la mayoría absoluta

Imagen: Vox España / CC0.

Resumen

  • PP y Vox mantienen mayoría absoluta en la mayoría de sondeos privados
  • El PSOE recorta distancias, pero aún queda lejos de gobernar con aliados
  • Vox compensa parte del desgaste del PP y refuerza al bloque de derechas

Las encuestas de las elecciones generales de 2026 mantienen una fotografía bastante definida a seis semanas de las urnas: el PSOE consigue recuperar terreno, pero esa mejora no basta, por ahora, para desmontar la mayoría parlamentaria que los principales sondeos privados atribuyen a PP y Vox. La última actualización demoscópica de este sábado vuelve a colocar a ambos partidos claramente por encima de los 176 diputados necesarios para controlar el Congreso.

El movimiento más interesante está debajo de esa mayoría. El PP sigue primero, aunque acusa desgaste, el PSOE recorta distancias y Vox continúa creciendo hasta convertirse en la pieza que transforma una victoria popular insuficiente en una mayoría holgada. El último Votómetro sitúa al PP en el 32,2% de los votos, al PSOE en el 26,6% y a Vox en el 18,3%. La suma de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal se movería entre 200 y 215 escaños.

PP y Vox mantienen una ventaja que el PSOE aún no rompe

La novedad de esta última fotografía no es que cambie el ganador, sino que el PSOE empieza a recuperar parte del terreno perdido. Los socialistas avanzan medio punto en la proyección y podrían obtener entre 101 y 110 diputados. Un pequeño alivio después de semanas difíciles, pero no precisamente una remontada capaz de darle la vuelta al Congreso.

El problema para Pedro Sánchez aparece cuando se ensancha el plano. La estimación media deja al bloque de izquierdas junto a sus posibles aliados nacionalistas en torno a 148 escaños, todavía a una distancia considerable de la mayoría absoluta. El modelo atribuye, de hecho, menos de un 0,1% de probabilidad a una nueva investidura sustentada en esa combinación parlamentaria.

Mientras tanto, Vox continúa haciendo lo que lleva meses haciendo en prácticamente todas las encuestas privadas: crecer. El partido de Abascal alcanzaría el 18,3% de los votos y una horquilla de entre 64 y 70 diputados, aproximadamente el doble de los 33 obtenidos en julio de 2023. Su fidelidad electoral también resulta especialmente alta: alrededor del 86% de quienes lo votaron entonces repetirían papeleta según esta proyección.

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Vox compensa el desgaste electoral del PP

Ahí reside probablemente el dato político más relevante. Feijóo no necesita que el PP viva una ola electoral semejante a las grandes mayorías conservadoras del pasado. Le basta con que Vox convierta las pérdidas populares en ganancias dentro del mismo bloque.

El PP mantiene un 32,2%, pero su fidelidad de voto cae hasta aproximadamente el 72%. Vox, mientras tanto, absorbe parte de ese espacio. El resultado parece una especie de vasos comunicantes electorales: baja algo uno, sube el otro y la suma permanece sorprendentemente estable. Electoralmente es bastante más importante esa suma que la competición cotidiana por ver quién se lleva el mejor titular de la mañana.

La tendencia tampoco pertenece únicamente a un modelo. Los sondeos privados publicados durante los últimos días dibujan, con diferencias apreciables entre encuestadoras, una mayoría de PP y Vox como escenario central. Sigma Dos, GAD3, SocioMétrica, 40dB y GESOP difieren en el reparto exacto, pero coinciden en situar al bloque conservador por encima de la mayoría absoluta.

GAD3, 40dB y GESOP cambian las cifras, no el bloque ganador

La demoscopia nunca ofrece una única cifra verdadera. Cada empresa utiliza muestras, ponderaciones y modelos distintos, así que conviene mirar la tendencia general y no quedarse hipnotizado por un decimal.

GAD3 calcula un 31,4% para el PP, un 26,4% para el PSOE y un 18,2% para Vox. Traducido a escaños serían 133 diputados populares, 107 socialistas y 65 para Vox. PP y Vox sumarían así 198 representantes, 22 por encima de la mayoría absoluta. El trabajo de campo se realizó entre el 6 y el 8 de octubre sobre 1.077 entrevistas.

La encuesta de 40dB ofrece prácticamente la misma aritmética parlamentaria aunque cambia algo el reparto: 132 escaños para el PP y 66 para Vox, otra vez 198. El PSOE quedaría alrededor de los 106 diputados. En voto estimado, el estudio otorga un 31,9% al PP, un 28,1% al PSOE y un 18,9% a Vox.

GESOP presenta una competición algo más ajustada entre los dos grandes partidos. Su sondeo coloca al PP en el 28,7%, al PSOE en el 26,1% y a Vox en el 18,9%. En escaños proyecta entre 121 y 125 para los populares y entre 68 y 72 para Vox. Incluso utilizando los extremos inferiores de ambas horquillas, la suma conservaría una mayoría absoluta cómoda.

Dicho de otra forma: las encuestadoras discuten sobre cuántos vagones llevará el tren, pero la mayoría de ellas lo están viendo circular en la misma dirección electoral.

El CIS dibuja unas elecciones completamente diferentes

Hay una excepción enorme, imposible de esconder debajo de la alfombra: el CIS. Su barómetro de octubre ofrece un panorama casi invertido respecto a las principales encuestas privadas.

El organismo público coloca al PSOE en el 34% de estimación de voto, frente al 22,2% del PP y el 17,1% de Vox. Esa diferencia sitúa a los socialistas 11,8 puntos por delante de Feijóo y convierte en mucho más competitiva la posibilidad de una mayoría de izquierdas.

El contraste es extraordinario. Mientras 40dB coloca al PP por delante del PSOE, GAD3 amplía también la ventaja popular y GESOP la reduce a 2,6 puntos, el CIS sitúa al PSOE claramente en cabeza. No es una desviación menor ni una cuestión de décimas: son dos fotografías electorales difícilmente conciliables.

Por eso una lectura seria de las encuestas del 29-N exige separar dos cosas: las cifras concretas y la tendencia compartida. Entre los estudios privados existe discusión sobre cuánto gana el PP y cuánto crece Vox; lo que apenas discuten es que ambos sumarían mayoría absoluta. El CIS constituye, por ahora, el gran resultado discordante, con diferencias importantes en metodología, muestra y estimación respecto al resto de sondeos.

La fragmentación vuelve a castigar a la izquierda

Para Sánchez, el mayor problema quizá no esté siquiera en su propio resultado. El PSOE puede subir y aun así perder la mayoría parlamentaria con bastante claridad.

La izquierda situada fuera del PSOE llega al 29 de noviembre dividida en buena parte del territorio. Frente Amplio y Podemos concurrirán separados en la mayoría de circunscripciones después de fracasar las negociaciones para una candidatura conjunta al Congreso, aunque el tablero cambia según el territorio y existen acuerdos específicos.

Y el sistema electoral español tiene memoria, provincias pequeñas y muy poca compasión con los votos que no alcanzan representación. En circunscripciones donde se reparten tres, cuatro o cinco diputados, quedarse con un 3% o un 4% puede equivaler exactamente a quedarse sin escaño.

Las simulaciones realizadas sobre los sondeos muestran precisamente ese efecto. Una alianza entre las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE podría mejorar sensiblemente su representación, pero incluso ese escenario seguiría dejando a PP y Vox con ventaja para conservar la mayoría parlamentaria.

Aquí aparece una de las paradojas de estas generales: el PSOE puede mejorar mientras su bloque empeora. Sánchez necesita recuperar electores propios, pero también que las papeletas situadas a su izquierda no terminen convertidas en votos sin diputado.

La vivienda y el voto joven pueden mover todavía la campaña

Faltan varias semanas y una campaña electoral es tiempo suficiente para estropear cualquier pronóstico. España dejó una buena colección de cadáveres demoscópicos en elecciones anteriores. La fotografía del 17 de octubre importa, pero no es un resultado electoral.

El caso de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años desahuciada en Madrid que falleció posteriormente, ha colocado la vivienda en el centro de la disputa electoral. Su historia desencadenó movilizaciones, una acampada en la Puerta del Sol y un nuevo choque político sobre alquileres y desahucios. El asunto ha coincidido con cierto desgaste del PP y una recuperación socialista en algunas encuestas.

La vivienda tampoco es una preocupación marginal. Se ha convertido en uno de los grandes problemas percibidos por los españoles y afecta especialmente a las generaciones jóvenes, precisamente uno de los segmentos donde se están produciendo movimientos políticos más interesantes.

Vox encuentra ahí otro terreno fértil, particularmente entre electores jóvenes, mientras el PSOE intenta reconstruir una mayoría alrededor de vivienda, pensiones y servicios públicos. PP, por su parte, necesita evitar que la campaña se transforme en una competición permanente con Vox que acabe debilitando su condición de primera fuerza. Tres partidos mirando el mismo tablero y jugando, en realidad, partidas bastante diferentes.

El 29-N sigue abierto, pero la ventaja tiene dueño

Las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 no están decididas. Ninguna encuesta entrega diputados de verdad y seis semanas permiten cambios importantes en participación, voto útil y movilización. También importa dónde se producen esos cambios: ganar dos puntos en Madrid no tiene necesariamente el mismo efecto parlamentario que repartirlos por provincias pequeñas.

Pero la fotografía disponible este 17 de octubre sí permite afirmar algo con bastante claridad. PP y Vox parten como favoritos para sumar mayoría absoluta, y ese resultado aparece repetidamente en las principales encuestas privadas aun cuando estas discrepan sobre el reparto exacto de escaños.

El PSOE ha empezado a recortar distancias y conserva margen para crecer durante la campaña. Su dificultad es doble: necesita acercarse al PP y, al mismo tiempo, evitar que la debilidad y fragmentación de sus posibles socios convierta una eventual remontada socialista en una victoria estadística sin mayoría parlamentaria.

Por ahora, esa es la paradoja del 29-N: Sánchez mejora, Feijóo se desgasta algo y, sin embargo, la mayoría PP-Vox apenas se mueve. A falta de que hablen las urnas, es el dato alrededor del que gira toda la campaña.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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