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Cultura

La TVG gasta 443.000 euros en ‘Os Crononautas’ y pincha en audiencia

‘Os Crononautas’ usa inteligencia artificial para recrear la historia gallega, pero su estreno en TVG se quedó en un 5,3% tras costar 443.872 euros

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un programa con IA que pincha

Resumen

  • TVG destina 443.872 euros a diez entregas de ‘Os Crononautas’
  • El programa debutó con un 5,3% de cuota y unos 32.000 espectadores
  • La IA recrea épocas históricas, pero no produce por sí sola todo el formato

La apuesta de la Televisión de Galicia por llevar la inteligencia artificial al prime time ha arrancado con una factura considerable y una respuesta bastante más modesta de los espectadores. ‘Os Crononautas’, el programa histórico que emplea IA para recrear visualmente distintas épocas de Galicia, tiene un coste total de 443.872,53 euros para diez entregas y debutó con apenas un 5,3% de cuota de pantalla y unos 32.000 espectadores de media.

La cifra resulta especialmente incómoda al colocarla junto al rendimiento habitual de la cadena. TVG se movió en septiembre alrededor del 8,1% de cuota media, de manera que el estreno de uno de sus formatos más llamativos quedó casi tres puntos por debajo. El programa no ha sido retirado y continúa su recorrido por la historia gallega, pero sus primeros datos están lejos de convertir la apuesta tecnológica en un éxito de audiencia.

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Diez programas por casi 444.000 euros

La televisión pública gallega contrató la producción de diez capítulos de aproximadamente 45 minutos, con un coste de 36.683,68 euros más IVA por entrega. Sumada la carga fiscal, el desembolso alcanza los 443.872,53 euros. Es decir, alrededor de 44.400 euros por capítulo en términos de coste total.

No se trata, pese a la etiqueta fácil, de un programa fabricado enteramente por una máquina. Hay presentadores, especialistas, localizaciones, documentación, rodaje, realización y posproducción. La IA generativa interviene sobre todo en las recreaciones visuales que permiten transportar a los conductores a escenarios históricos desaparecidos. Conviene distinguirlo: una cosa es utilizar inteligencia artificial y otra que el programa completo salga de pulsar un botón.

La corporación presentó el espacio como una propuesta innovadora para el horario de máxima audiencia. La idea tiene una lógica televisiva bastante evidente: convertir la historia de Galicia en una especie de viaje temporal, mezclando divulgación convencional con escenarios digitales. Una máquina del tiempo audiovisual, vaya, aunque sin condensador de fluzo y con dinero público perfectamente contable.

Qué es ‘Os Crononautas’ y cómo utiliza la IA

Trisha Fernández y David Vilares conducen un formato que recorre diferentes etapas de la historia gallega combinando patrimonio, explicaciones de expertos, localizaciones reales y recreaciones digitales. El viaje comenzó en la Prehistoria y ha pasado por los castros de la Edad del Hierro, la Galicia romana, el reino suevo y distintos episodios medievales.

La emisión del 22 de octubre llevó el programa hasta las Revueltas Irmandiñas del siglo XV, una de las mayores rebeliones populares de la Galicia medieval. Esa continuidad demuestra que el mal dato inicial no ha supuesto, al menos de momento, un frenazo a la programación prevista.

La inteligencia artificial funciona como decorado histórico

El elemento diferenciador está en las imágenes. La inteligencia artificial permite levantar aldeas desaparecidas, castros, fortalezas, campos de batalla y otros entornos históricos sin depender exclusivamente de grandes decorados físicos o reconstrucciones convencionales mucho más complejas.

Sobre el papel, pocos géneros parecen prestarse tanto a esta tecnología como la divulgación histórica. La IA puede reconstruir mundos que ya no existen y ofrecer imágenes difíciles de rodar con medios tradicionales. Pero conserva defectos reconocibles: movimientos poco naturales, fondos que cambian, problemas de continuidad o personajes con esa extraña textura visual que todavía delata a buena parte del vídeo generado por algoritmos.

El 5,3% de audiencia enfría la apuesta de TVG

El dato que convierte el estreno en algo más que una curiosidad tecnológica es la combinación entre coste, promoción y audiencia. El primer capítulo, emitido el 10 de septiembre a las 22:50 horas, consiguió un 5,3% de cuota y aproximadamente 32.000 espectadores de media. La segunda entrega volvió a marcar un 5,3%.

Para una propuesta situada entre los estrenos relevantes de la temporada, el comienzo es discreto. Y la comparación interna resulta especialmente significativa: frente al 5,3% de ‘Os Crononautas’, la cadena registró en septiembre una media cercana al 8,1%. No hace falta exagerar el diagnóstico para reconocer la distancia.

La lectura de las audiencias de TVG, eso sí, tiene su propia letra pequeña. La cadena cerró 2025 con un 8,4% de cuota anual según Kantar Media, mientras que la corporación mantiene desde hace tiempo discrepancias con ese sistema de medición y reivindica resultados superiores cuando se toman como referencia otros estudios. Por eso conviene comparar cifras obtenidas con una metodología equivalente y evitar mezclar universos distintos.

El coste no se explica únicamente por usar inteligencia artificial

Hay una conclusión tentadora: si un programa emplea IA y cuesta casi 444.000 euros, entonces la inteligencia artificial ha resultado carísima. No funciona exactamente así. El contrato corresponde a diez programas completos de televisión, no únicamente a la generación de las secuencias digitales.

En una producción de este tipo entran equipos humanos, salarios, desplazamientos, cámaras, localizaciones, documentación histórica, realización, edición, sonido y posproducción. La IA es una pieza relevante del formato, pero no toda la fábrica. Por eso el debate más útil no está tanto en determinar si 443.872 euros es mucho o poco por usar un determinado software, sino en analizar qué obtiene la televisión pública a cambio de la inversión.

La innovación tecnológica no garantiza espectadores

La televisión ha aprendido esta lección varias veces. Ocurrió con el 3D, los platós virtuales y la realidad aumentada; ocurre ahora con la inteligencia artificial. Una tecnología novedosa puede enriquecer un programa, abaratar escenas imposibles o darle una identidad visual distinta, pero difícilmente sustituye aquello que mantiene al espectador sentado delante de la pantalla.

‘Os Crononautas’ parte, de hecho, de una idea con posibilidades: explicar la historia de Galicia entrando visualmente en ella. Patrimonio, divulgación y entretenimiento tienen terreno para convivir. Otra cosa es que la herramienta tecnológica se convierta en el centro de atención y la narración quede detrás. El público no concede décimas de share porque una secuencia haya sido difícil de generar.

Ahí aparece la paradoja más evidente del proyecto. La IA puede reconstruir castros, legiones romanas, fortalezas medievales y rebeliones campesinas. Lo que todavía no puede fabricar a voluntad son 32.000 espectadores convertidos en 100.000. Para eso sigue haciendo falta televisión que enganche.

Una inversión pública que también se mide por su resultado

Dos emisiones no bastan para dictar una sentencia definitiva sobre una temporada completa. Un programa puede crecer, estabilizarse, encontrar público diferido o ganar recorrido digital. Pero los primeros datos sí dibujan un estreno por debajo de la media de TVG, justamente en un formato presentado como una de sus apuestas innovadoras.

Y ahí está la cuestión de fondo. Cuando una televisión pública compromete más de 443.000 euros en diez capítulos, el análisis no puede quedarse únicamente en si las imágenes generadas por IA parecen espectaculares. Importan el contenido, la audiencia y el servicio público, tres elementos bastante menos futuristas y todavía decisivos.

Un viaje al pasado que aún busca público en el presente

‘Os Crononautas’ tiene margen para mejorar sus cifras durante las siguientes entregas y su experimento tecnológico resulta, como mínimo, singular dentro de la televisión autonómica. Pero el arranque deja una fotografía difícil de ignorar: una inversión de 443.872,53 euros, una herramienta de moda como reclamo visual y un 5,3% de cuota en sus primeras emisiones.

La gran apuesta de TVG ha encontrado una forma de viajar siglos hacia atrás y reconstruir con algoritmos una Galicia desaparecida. La asignatura pendiente está mucho más cerca: conseguir que más espectadores decidan acompañarla desde el sofá.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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