España
Abascal confía en que Vox logre su primer diputado en A Coruña el 29-N
Abascal asegura que Vox disputa a la izquierda un escaño por A Coruña y sitúa Galicia entre las plazas decisivas de las generales del próximo 29-N.
Imagen: VOX Congreso / CC0.
Resumen
- Abascal asegura que Vox disputa a la izquierda un escaño por A Coruña
- Galicia sigue siendo una de las plazas electorales más difíciles para Vox
- El 29-N medirá si el partido rompe por fin su techo político en Galicia
Santiago Abascal ha convertido A Coruña en una de las apuestas de Vox para las elecciones generales del 29 de noviembre. El presidente del partido asegura que sus encuestas internas sitúan a la formación disputando a la izquierda uno de los escaños de la provincia y admite que Galicia sigue siendo una asignatura especialmente incómoda para su proyecto político. «Tenemos una espinita clavada en Galicia», reconoció durante su visita a la ciudad.
La afirmación tiene bastante más fondo que una frase de precampaña. Vox nunca ha conseguido representación en el Parlamento gallego y continúa lejos de la implantación alcanzada en otras comunidades. Abascal cree que las generales pueden abrir una grieta en ese muro, precisamente en A Coruña, donde sostiene que existe una posibilidad real de conseguir un diputado.
Abascal pone el foco electoral de Vox en A Coruña
El líder de Vox aseguró que los sondeos que maneja internamente su partido muestran una competición abierta por un escaño coruñés. No identificó qué candidatura de izquierda estaría en riesgo ni ofreció cifras concretas de intención de voto, de modo que el pronóstico pertenece, por ahora, al terreno de las estimaciones internas de la formación.
La precisión importa. Una encuesta de partido es una herramienta electoral y no una fotografía definitiva de las urnas, aunque sí revela dónde cree cada formación que merece la pena invertir dirigentes, actos y mensajes. Que Abascal haya elegido A Coruña para verbalizar esa expectativa indica que Vox ve la provincia como uno de sus posibles puntos de crecimiento en Galicia.
El presidente del partido tampoco escondió la dimensión simbólica. Galicia se le ha resistido durante años, incluso cuando Vox crecía con fuerza en otras zonas de España. De ahí la «espinita». La política tiene estas expresiones domésticas para asuntos bastante más ásperos: detrás de la metáfora hay votos, representación parlamentaria y una lucha feroz por los últimos restos de cada circunscripción.
Galicia sigue siendo uno de los territorios más difíciles para Vox
Los precedentes explican la cautela. En las elecciones gallegas de febrero de 2024, Vox obtuvo el 2,2% de los votos, algo más de 32.000 sufragios, y volvió a quedarse fuera del Parlamento autonómico. El resultado mejoró ligeramente el registrado en 2020, pero siguió lejos de permitirle transformar apoyo electoral en escaños.
Meses después, en las elecciones europeas de 2024, la formación consiguió avanzar hasta aproximadamente el 4,3% del voto en Galicia. En A Coruña alcanzó alrededor del 4,4%. Fue una mejora apreciable, aunque todavía dentro de un mapa político especialmente áspero para Vox.
Galicia lleva años dominada por una peculiar combinación: un PP extraordinariamente fuerte, un BNG con gran capacidad de movilización y un espacio socialista que, pese a sus altibajos, conserva implantación territorial. Queda poco aire entre bloques. Vox intenta hacerse sitio ahí, y hacerlo sin ser absorbido por el voto útil al PP, quizá su problema más persistente en la comunidad.
Del 2,2% autonómico a la pelea por un diputado en las generales
Las elecciones generales juegan, sin embargo, con reglas diferentes a unas autonómicas. La circunscripción provincial y el reparto de escaños pueden convertir pequeñas variaciones de miles de votos en una frontera muy concreta: entrar en el Congreso o quedarse fuera.
Eso explica la insistencia de Abascal en A Coruña. Un diputado no exige dominar la provincia, sino alcanzar una cantidad de voto suficiente para entrar en el reparto. Cuando los últimos escaños quedan separados por márgenes estrechos, unas décimas pueden cambiar de dueño un acta parlamentaria.
Vox sostiene que se encuentra precisamente en esa zona competitiva. Conviene mantener la distancia prudente: la formación habla a partir de sus propios estudios demoscópicos y las semanas de campaña pueden mover el tablero. Pero la expectativa no resulta políticamente irrelevante. Si Vox consiguiera representación por A Coruña, podría exhibir el resultado como la ruptura de uno de los techos territoriales que más tiempo lleva persiguiendo.
La visita de Abascal llega entre protestas en María Pita
La presencia del dirigente de Vox en A Coruña provocó también una movilización contraria al partido en el entorno de María Pita. Organizaciones juveniles, estudiantiles y colectivos sociales convocaron protestas coincidiendo con la visita, mientras simpatizantes de Vox acudían al acto de precampaña.
El escenario resume bastante bien la batalla que se está formando alrededor de la candidatura. Vox busca ganar visibilidad en una plaza difícil y sus adversarios quieren dejar claro que esa expansión encontrará resistencia política y social. Nada especialmente nuevo en una campaña española de los últimos años, salvo por el interés añadido de que aquí cada voto puede acabar pesando bastante.
Abascal, mientras tanto, intenta presentar Galicia como una frontera todavía pendiente. Es un discurso útil para movilizar a su electorado: no habla de defender una posición cómoda, sino de romper un bloqueo histórico. Y los partidos suelen manejar mejor la épica cuando todavía no tienen despacho que defender.
El voto útil del PP vuelve a ser el gran obstáculo
El principal dilema para Vox en Galicia no está únicamente a su izquierda. También está dentro del espacio electoral que comparte con el Partido Popular, una fuerza con una implantación particularmente sólida en la comunidad.
El PP gallego ha demostrado durante décadas una capacidad poco habitual para reunir votantes conservadores, liberales, centristas y sectores situados más a la derecha. Esa concentración ha dificultado el crecimiento de Vox porque muchos electores ideológicamente próximos terminan optando por la candidatura popular cuando perciben que es la opción con mayores posibilidades de obtener representación.
En unas elecciones generales polarizadas, ese mecanismo puede reaparecer. Vox necesita convencer a sus simpatizantes de que votar al partido en A Coruña no supone desperdiciar el sufragio, sino que el escaño está suficientemente cerca como para justificar la apuesta.
De ahí el mensaje de Abascal sobre las encuestas internas. No solo intenta describir una situación electoral; intenta crear una percepción de competitividad. Si un votante cree que el diputado es posible, tiene menos incentivos para refugiarse en el voto útil. La demoscopia también sirve para eso. A veces mide la realidad; otras intenta empujarla un poco.
Un escaño pequeño en número, enorme para la estrategia de Vox
La eventual entrada de Vox por A Coruña tendría una relevancia superior al peso aritmético de un único diputado. Para el partido significaría demostrar que puede abrirse paso en un territorio donde sus avances han sido modestos y donde la derecha tradicional conserva una estructura formidable.
También reforzaría el argumento de que Vox dispone de margen de crecimiento fuera de sus áreas más favorables. Galicia ha funcionado durante años como una excepción incómoda en su mapa electoral. Mientras el partido conseguía representación autonómica en buena parte de España, el Parlamento gallego seguía con la puerta cerrada.
El 29 de noviembre permitirá comprobar cuánto había de cálculo y cuánto de deseo en las palabras de Abascal. A Coruña se ha convertido en una circunscripción a vigilar porque allí Vox cree estar cerca de transformar una expectativa en representación parlamentaria.
Galicia, la espina que Vox intenta sacar de una vez
Abascal ha elegido una imagen sencilla para explicar su problema gallego: una espina clavada. La metáfora funciona porque resume años de resultados discretos en una comunidad donde el partido nunca ha terminado de encontrar su sitio.
Esta vez Vox sostiene que el escenario puede ser diferente. Sus encuestas colocan un diputado por A Coruña al alcance, aunque será el escrutinio —mucho menos sentimental que cualquier sondeo interno— el que decida si aquella espina empieza finalmente a salir o continúa donde lleva años: clavada.
-
NaturalezaÚltimos terremotos en España, 21 de octubre: Canarias registra un 3,0
-
NaturalezaIncendios en España hoy, 21 de octubre: sin grandes incendios activos
-
NaturalezaEstado de los embalses en España hoy, 21 de octubre: bajan al 57,2%
-
TecnologíaRevolut sufre fallos en pagos y cajeros por una caída de Google Cloud
-
EspañaMuere un trabajador en el Puerto de Bilbao tras explotar una rueda
-
DeportesChampions League 20 de octubre: horarios, partidos y alineaciones
-
TecnologíaDeepSeek abre DeepInfer, su motor de IA para reducir costes de cómputo
-
EspañaEl Supremo obliga a UGT-A a devolver 18,3 millones a la Junta andaluza
-
EspañaDesahucian a una madre y su hijo en Barcelona pese a pagar el alquiler
-
EconomíaApple cae en Bolsa tras la rebaja de Loop Capital por el iPhone 18
-
EspañaDetenido en Menorca por una estafa cripto de 100.000 euros en Alemania
-
TecnologíaXbox Game Pass suma ocho juegos: Final Fantasy VII llega en octubre