Naturaleza
Dónde hay avisos por lluvia en España este 20 de octubre: mapa y zonas
AEMET mantiene avisos amarillos por lluvia en varias zonas de España, con especial atención a Cataluña, Baleares, Jaén, La Palma y El Hierro.
Resumen
- AEMET mantiene avisos por lluvia en Cataluña, Baleares, Jaén y Canarias
- Girona y Baleares concentran los chubascos más intensos de la jornada
- El sureste mejora, pero siguen los riesgos en cauces y carreteras inundadas
El mapa de avisos meteorológicos en España se ha aligerado este martes 20 de octubre, pero la lluvia todavía mantiene varias zonas bajo vigilancia. A primera hora de la mañana, AEMET conserva avisos amarillos por precipitaciones en Baleares, Girona, zonas de Jaén, La Palma y El Hierro. Barcelona también ha amanecido bajo aviso, aunque su advertencia por lluvia estaba prevista únicamente hasta las 9.00 horas.
El episodio asociado a la dana Adam pierde fuerza después de varios días especialmente duros en el Mediterráneo. La situación es bastante menos extensa que en las jornadas anteriores, aunque eso no convierte de golpe el mapa en terreno seco: en Girona y Baleares pueden producirse aguaceros fuertes, mientras en Canarias occidental y Jaén persiste el riesgo de chaparrones intensos. Y, sobre todo, quedan suelos empapados, cauces cargados y carreteras afectadas en zonas castigadas por las inundaciones. La meteorología no lee el calendario de los avisos: que desaparezca un color del mapa no significa que una rambla vacíe el agua al mismo minuto.
El mapa de avisos por lluvia de AEMET este 20 de octubre
Cataluña concentra uno de los puntos más delicados de la jornada. Barcelona ha estado bajo aviso amarillo por lluvia hasta las 9.00, mientras que Girona continúa entre las zonas vigiladas, con precipitaciones que pueden superar los 30 litros por metro cuadrado en una hora en el Ampurdán. En áreas del prelitoral y del litoral sur gerundense pueden rebasarse los 20 litros en una hora y, de forma acumulada, rondar los 80 litros por metro cuadrado en doce horas.
Cataluña y Baleares concentran los chubascos más intensos
En Girona también existe riesgo de tormentas, granizo y rachas fuertes, y durante la tarde se añade un aviso amarillo por mala mar en el Ampurdán. Es uno de esos días en los que pocos kilómetros pueden separar una lluvia corriente de un chaparrón capaz de llenar una calle en cuestión de minutos.
En Baleares, el aviso amarillo afecta tanto a la lluvia como a las tormentas. Los chubascos pueden descargar más de 30 litros por metro cuadrado en una hora, una cantidad suficiente para generar balsas de agua, problemas de drenaje y crecidas rápidas en torrentes si cae de golpe sobre puntos muy concretos. La previsión mantiene aguaceros y tormentas que localmente pueden ser muy fuertes durante la mañana, con tendencia posterior a perder intensidad.
Andalucía y Canarias: dónde siguen los avisos
El color amarillo persiste en Jaén, especialmente en Morena y Condado, Cazorla y Segura y el valle del Guadalquivir. La previsión contempla acumulaciones próximas a 15 litros por metro cuadrado en una hora durante la mañana. No es el escenario torrencial vivido días atrás en el litoral mediterráneo, pero sí suficiente para provocar problemas puntuales allí donde el agua encuentre terrenos saturados, vaguadas o carreteras con mal drenaje.
El resto de Andalucía queda fuera de los avisos por lluvia que permanecen activos en la actualización matinal, aunque pueden aparecer precipitaciones aisladas en distintos puntos. Es una diferencia importante: que pueda llover no significa que exista un aviso meteorológico. AEMET activa estos niveles cuando se prevé alcanzar determinados umbrales de intensidad o acumulación capaces de generar riesgo.
En Canarias, el foco está en las islas occidentales. El Hierro y La Palma se encuentran bajo aviso amarillo por precipitaciones, con posibilidad de superar los 15 litros por metro cuadrado en una hora. Los chubascos pueden ser fuertes y persistentes, especialmente en El Hierro, dentro de una jornada nubosa en buena parte del archipiélago.
La situación es mucho más tranquila en Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura y La Gomera, que no aparecen entre las zonas con aviso por lluvias en la actualización de la mañana. Aquí también conviene separar dos conceptos que suelen mezclarse: cielo cubierto, algún chaparrón y aviso oficial de AEMET no son necesariamente la misma cosa.
Comunitat Valenciana y Murcia salen del mapa, pero queda agua
La principal novedad respecto a las jornadas anteriores está en el sureste. Comunitat Valenciana y Región de Murcia ya no figuran entre los territorios con avisos por lluvia activos en la fotografía meteorológica de la mañana, después de soportar la parte más severa del episodio. Eso supone una mejora clara. No equivale, sin embargo, a normalidad instantánea.
En la Comunitat Valenciana siguen las consecuencias de unas lluvias extraordinarias, con zonas inundadas, vías afectadas y trabajos de limpieza y achique después de los enormes acumulados registrados en Valencia y Alicante. En Murcia, durante la madrugada se produjeron inundaciones y escorrentías alrededor del Mar Menor, con problemas en Los Alcázares, San Javier y San Pedro del Pinatar; aunque el aviso meteorológico terminó, los servicios de emergencia continuaban interviniendo sobre el terreno.
Este matiz importa bastante. Un aviso amarillo, naranja o rojo describe el fenómeno meteorológico previsto para una zona y unas horas determinadas. El peligro derivado de una inundación puede continuar mucho después: un río tarda en bajar, el terreno sigue saturado y una carretera cubierta de agua continúa siendo peligrosa aunque haya salido el sol.
El resto de España y qué significa un aviso amarillo
Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia, Comunidad de Madrid, Navarra, País Vasco y La Rioja quedan fuera del núcleo de los avisos por precipitaciones de esta mañana. Tampoco aparecen con alertas por lluvia Ceuta y Melilla.
En algunos de esos territorios puede llover de forma débil o aislada. Hacia el noroeste, además, la aproximación de un frente irá aumentando la nubosidad, mientras en las cotas altas del Pirineo puede aparecer nieve. La jornada, en conjunto, evoluciona hacia una retirada de las precipitaciones de sur a norte, aunque el Mediterráneo nordeste, Baleares y Canarias occidental todavía conservan bolsas de inestabilidad.
AEMET utiliza el nivel amarillo cuando existe peligro bajo, pero eso no significa peligro inexistente. Es el escalón inferior del sistema de avisos frente al naranja, asociado a peligro importante, y al rojo, reservado para peligro extraordinario. Su impacto depende mucho del lugar: 20 o 30 litros en una hora pueden pasar casi inadvertidos en una zona preparada y provocar una inundación súbita unos kilómetros más allá, donde coincidan una rambla, una pendiente pronunciada y un suelo completamente saturado.
También hay que distinguir los avisos de AEMET de las alertas y planes de Protección Civil de cada comunidad autónoma. Pueden tener colores, niveles o denominaciones diferentes porque miden cosas distintas. AEMET informa del fenómeno atmosférico; Protección Civil evalúa sus posibles consecuencias sobre personas, carreteras, viviendas e infraestructuras. De ahí que una administración autonómica pueda mantener medidas preventivas aunque el aviso meteorológico haya bajado de nivel o incluso haya finalizado.
La seguridad sigue dependiendo más del agua que del color
Con lluvias intensas, Protección Civil mantiene una recomendación elemental y, aun así, decisiva: no atravesar una zona inundada, ni caminando ni con el coche. No se conoce la profundidad real, el firme puede haber desaparecido bajo el agua y una corriente aparentemente modesta puede desplazar un vehículo. Tampoco conviene intentar rescatar un automóvil atrapado ni permanecer junto a ríos, torrentes, barrancos o zonas bajas cuando sube rápidamente el caudal.
En carretera, la pauta es reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y utilizar, cuando sea posible, vías principales. Durante una tormenta en campo abierto hay que evitar puntos elevados, árboles aislados, alambradas y estructuras metálicas. Y junto al mar, especialmente donde exista aviso por fenómenos costeros como el previsto en Girona, conviene mantenerse alejado de espigones y zonas expuestas al oleaje. La fotografía espectacular dura segundos; una ola necesita bastante menos.
Adam se retira, pero deja un martes todavía inestable
El 20 de octubre marca un cambio claro respecto a los peores momentos de la dana Adam. El mapa de AEMET se ha vaciado de buena parte de los avisos que cubrieron el Mediterráneo durante las jornadas anteriores y el nivel predominante es ya amarillo. El riesgo más reconocible se desplaza hacia Girona, Baleares, Jaén, El Hierro y La Palma, mientras Barcelona ha abandonado su aviso de primera hora.
La tendencia durante el martes es a una progresiva mejoría. Pero después de un episodio de lluvias tan intenso, la prudencia tiene una lógica menos vistosa que los mapas de colores y bastante más útil: cauces, barrancos, pasos inferiores y carreteras anegadas siguen siendo los puntos a evitar incluso cuando deja de llover. El temporal se marcha. El agua, como tantas veces, tarda algo más.
-
NaturalezaÚltimos terremotos en España del 20 de octubre: Canarias alcanza 1,8
-
NaturalezaTemporal en España hoy, 19 de octubre: 4 muertos y avisos en directo
-
NaturalezaIncendios en España hoy: sin grandes fuegos activos el 20 de octubre
-
HistoriaETA anunció hace 15 años el cese definitivo de su actividad armada
-
EspañaEl TC decidirá si 163.020 españoles podrán votar el 29 de noviembre
-
TecnologíaLibreOffice abre Word 95 y PowerPoint 95 que Microsoft Office bloquea
-
TecnologíaCuánta agua y energía consume una pregunta a la IA y por qué varía
-
EspañaEl juez inadmite la querella de Quiles contra Begoña Gómez en Madrid
-
DeportesJohn Cena revela cómo acabó comiendo una hamburguesa con vómito en WWE
-
NaturalezaControlado el incendio forestal de Nigrán tras quemar 0,18 hectáreas
-
EspañaIgea carga contra Jon Echeverría por las pensiones, impuestos e IRPF
-
TecnologíaAsí llegó Neo Geo a España: un médico de Zaragoza asumió el riesgo