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Cultura

Nuria Marín se casa con Juanlu de Paolis el 30 de octubre tras 25 años

Nuria Marín y Juanlu de Paolis se casarán el 30 de octubre en Barcelona con una ceremonia íntima, diez invitados y un vestido nada convencional.

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se casan el 30 de octubre

Resumen

  • Nuria Marín y Juanlu de Paolis se casarán el 30 de octubre en Barcelona
  • La boda será íntima, ante notario y con solo diez familiares y allegados
  • Marín llevará un vestido blanco poco convencional y zapatos Jimmy Choo

Nuria Marín ya tiene fecha para su boda con Juanlu de Paolis, una relación que comenzó hace más de 25 años y que el próximo 30 de octubre dará el paso formal por el altar civil. La presentadora se casará en Barcelona en una ceremonia pequeña, ante notario y con apenas diez personas entre familiares y allegados. Nada de grandes salones, cientos de invitados ni una fiesta que termine con el último camarero recogiendo copas al amanecer.

La periodista también ha adelantado uno de los detalles que más curiosidad había despertado: no llevará un vestido de novia convencional. Ha elegido una prenda blanca de cóctel o gala, con una estética que ella misma sitúa a medio camino entre Carrie Bradshaw y Kate Middleton. La combinará con unos zapatos Jimmy Choo negros adornados con pequeñas perlas blancas. Habrá fotógrafo, eso sí. La boda será íntima, pero no invisible.

La boda de Nuria Marín será el 30 de octubre en Barcelona

El enlace se celebrará el viernes 30 de octubre en una notaría de Barcelona. La elección del lugar tiene una historia bastante menos cinematográfica de lo que suele exigir la liturgia de las bodas famosas: Nuria Marín y Juanlu de Paolis conocieron a la notaria cuando estaban realizando los trámites relacionados con la compra de su vivienda.

A partir de ahí surgió la posibilidad de celebrar allí el matrimonio. El despacho, según ha explicado la propia presentadora, tiene además buenas vistas sobre Barcelona. Los papeles terminaron de encajar después del verano y finalmente quedó fijada la fecha.

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La ceremonia comenzará a mediodía y tendrá un aforo doméstico: un máximo de diez personas, con familiares de ambos. Después no habrá banquete multitudinario ni una sucesión de mesas presididas por tarjetas con nombres. El plan es bastante más reconocible para cualquier pareja que rehúya el espectáculo: comer juntos en un restaurante cercano que Marín y De Paolis frecuentan y donde sirven cocina catalana.

No habrá una gran fiesta: el dinero irá a la casa

Aquí aparece quizá el detalle que mejor retrata el tono de la boda. Marín había fantaseado durante años con organizar algo grande, incluso con una entrada espectacular y cierto aire de show. Juanlu de Paolis es mucho más discreto, de modo que aquella boda expansiva fue quedándose en el cajón mientras avanzaban los años, el trabajo y la vida cotidiana.

La compra reciente de un piso terminó por empujarles a formalizar una relación que llevaba consolidada muchísimo antes de que apareciera una fecha en el calendario. Marín lo ha resumido con humor con una idea bastante terrenal: pocas cosas unen tanto como una hipoteca.

Y el presupuesto que podría haberse evaporado entre flores, cócteles y mantelería tendrá otro destino bastante tangible: la reforma de la vivienda. La presentadora ha bromeado incluso con los grifos que todavía debe cambiar. Menos confeti y más fontanería; llegado cierto punto de la vida, quizá sea una declaración de amor bastante convincente.

El vestido mezcla a Carrie Bradshaw y Kate Middleton

Marín ya tiene preparado el look. Será blanco, aunque ella insiste en marcar una diferencia: no es propiamente un vestido de novia. Se trata de una pieza de cóctel o gala adquirida en Santa Eulalia, en Barcelona, cuya estética le recuerda tanto a Carrie Bradshaw, el personaje de Sexo en Nueva York, como a Kate Middleton.

La combinación resulta peculiar sobre el papel. Carrie evoca una moda más juguetona, urbana y poco obediente; Kate, una elegancia mucho más clásica, medida casi al milímetro. Entre ambas referencias estará el vestido elegido por Nuria Marín para acudir a la notaría.

Unas Jimmy Choo negras rompen con el blanco tradicional

El blanco no dominará todo el conjunto. La presentadora ha decidido recuperar unas Jimmy Choo negras con pequeñas perlas blancas, un contraste que rompe deliberadamente con la imagen tradicional de una novia vestida de blanco de pies a cabeza.

Aunque la ceremonia se plantea como un acto privado, Marín ha contratado a un fotógrafo para inmortalizar la boda y prevé compartir imágenes. El secreto, por tanto, durará lo justo. Su comunidad en redes podrá comprobar después si el resultado recuerda más a la extravagancia elegante de Carrie Bradshaw o a la sobriedad británica de la princesa de Gales.

La elección encaja con el resto de la celebración. No habrá una gran boda tradicional, pero tampoco improvisación. Vestido, zapatos, fotógrafo, notaría y comida están decididos. Lo que desaparece es la maquinaria habitual que rodea a estos enlaces cuando los protagonistas son conocidos.

El planteamiento tiene algo de ceremonia civil llevada a su expresión más sencilla: firmar, celebrar con la familia más próxima y sentarse después alrededor de una mesa conocida. Sin necesidad de transformar el matrimonio en una producción televisiva, aunque quien se casa haya pasado buena parte de su carrera precisamente delante de las cámaras.

Más de 25 años juntos desde sus tiempos universitarios

La boda llega después de una relación extraordinariamente larga para los estándares del mundo de la televisión. Nuria Marín y Juanlu de Paolis se conocieron en la universidad, cuando ella estudiaba Periodismo y él Comunicación Audiovisual. Empezaron su relación en segundo de carrera y se fueron a vivir juntos cuando tenían 23 años.

Aquella etapa estaba bastante lejos de las alfombras rojas. Marín ha recordado en otras ocasiones cómo ambos eran estudiantes y becarios, controlaban mucho los gastos e incluso compartían bocadillos porque el dinero no sobraba. El vínculo sobrevivió a esa primera juventud, al despegue profesional de ambos y a décadas de televisión.

La presentadora, de 45 años, había anunciado a comienzos de 2026 que por fin se casaría. Entonces todavía no había fecha. Ya dejó claro que no pretendía convertir la boda en un gran acontecimiento social ni seguir todos los códigos clásicos del matrimonio.

Quién es Juanlu de Paolis, el futuro marido de Nuria Marín

Juanlu de Paolis ha desarrollado buena parte de su trayectoria profesional detrás de las cámaras. Es guionista y profesional de contenidos televisivos, ha estado vinculado durante años a Salvados y forma parte de la productora audiovisual 12 Monos. Entre sus trabajos figura también su participación en proyectos como Operación Palace, el falso documental dirigido por Jordi Évole alrededor del 23-F.

Su perfil público contrasta con el de Marín. Ella ha construido una carrera ligada a la presentación, el entretenimiento, la crónica social y, en los últimos años, también a las redes sociales. Él mantiene una exposición pública mucho menor. Esa diferencia explica en parte por qué acabaron descartando aquella hipotética megafiesta con la que ella había fantaseado.

No parece que haya habido, en realidad, un súbito cambio de rumbo sentimental. La boda formaliza una vida que ya estaba construida: décadas juntos, convivencia, proyectos compartidos y, recientemente, una vivienda en común.

Una boda pequeña después de una historia muy larga

La paradoja tiene cierto encanto. Después de más de 25 años juntos, Nuria Marín y Juanlu de Paolis celebrarán su matrimonio en unos minutos, ante notario y acompañados por un grupo que prácticamente cabría alrededor de una sola mesa.

El 30 de octubre no habrá una megafiesta ni el vestido de novia que dicta el manual. Habrá una ceremonia en Barcelona, diez personas, una comida catalana, un vestido blanco poco convencional y unos zapatos negros. Y después, de vuelta a la vida real, queda una reforma esperando.

Quizá por eso esta boda resulta menos extravagante de lo previsto y, al mismo tiempo, bastante singular. Después de tantos años, Marín y De Paolis no están inaugurando una relación. Simplemente ponen firma oficial a una historia que empezó en la universidad y que ha llegado hasta aquí sin necesitar demasiado protocolo.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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