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Bodhana Sivanandan hace historia: maestra internacional con 11 años

Bodhana Sivanandan completa los requisitos para ser Maestra Internacional a los 11 años y supera el histórico récord femenino de Judit Polgár.

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Mano de Bodhana Sivanandan en ajedrez

Resumen

  • Bodhana Sivanandan logra el récord femenino de Maestro Internacional con 11 años
  • Supera la marca de Judit Polgár, vigente desde 1988
  • El título exige tres normas y alcanzar al menos 2.400 puntos Elo

Bodhana Sivanandan tiene 11 años y acaba de derribar una marca que parecía pertenecer a otra época del ajedrez. La británica ha completado los requisitos para convertirse en Maestro Internacional (IM) con 11 años, siete meses y 16 días, la menor edad alcanzada nunca por una jugadora. El récord anterior llevaba nada menos que 38 años en manos de Judit Polgár.

Lo consiguió el 23 de octubre de 2026 en Budva, Montenegro, durante la Copa de Europa femenina de clubes. Sivanandan obtuvo allí su tercera y última norma de Maestro Internacional, superó también el umbral de 2.400 puntos Elo exigido para el título y dejó cumplidos los requisitos deportivos. Queda el procedimiento administrativo de homologación de la FIDE, una distinción poco vistosa pero necesaria: el resultado deportivo que le permite batir el récord ya está conseguido.

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Un récord de Judit Polgár que sobrevivió desde 1988

La comparación no es pequeña. Judit Polgár consiguió el título de Maestro Internacional con 12 años en 1988 y después levantó una carrera que la situó como la gran referencia del ajedrez femenino moderno. Durante casi cuatro décadas ninguna jugadora había rebajado aquella edad. Sivanandan lo ha hecho por varios meses.

Y hay un matiz importante: no se trata de un título reservado a mujeres. El de Maestro Internacional es una categoría abierta, exactamente la misma a la que aspiran hombres y mujeres. La FIDE mantiene también títulos femeninos específicos, como WIM o WGM, pero sus requisitos son distintos. Sivanandan ya había completado pocas semanas antes las condiciones para convertirse en la Gran Maestra femenina más joven de la historia. Ahora ha subido otro peldaño.

El dato coloca mejor la hazaña en perspectiva. Bodhana no es la persona más joven que ha alcanzado el nivel de Maestro Internacional —varios prodigios masculinos lo lograron antes—, pero sí la jugadora más joven de todos los tiempos. Su nombre entra así en la lista de los grandes récords de precocidad del ajedrez mundial.

La partida que terminó de abrir la puerta

El récord llegó en la séptima y última ronda de la Copa de Europa femenina de clubes. Sivanandan jugaba con negras frente a la sueca Viktoria Johansson, Maestra Internacional femenina con 2.034 puntos Elo. Ganó la partida en 32 movimientos y terminó el torneo con 5,5 puntos sobre siete en el primer tablero del She Plays To Win Lionesses A.

Su actuación global alcanzó una performance de 2.465 Elo, suficiente para obtener la tercera norma de Maestro Internacional. Había empezado el torneo con derrota ante la gran maestra Aleksandra Goryachkina, antigua aspirante al Mundial femenino, pero reaccionó con una secuencia notable: derrotó, entre otras rivales, a la internacional Olga Badelka y consiguió tablas frente a la gran maestra georgiana Nino Batsiashvili.

No fue una carrera plácida hacia el récord. Hubo que reconstruir el torneo después del primer tropiezo y hacerlo frente a jugadoras con décadas de competición a sus espaldas. Johansson, por ejemplo, nació en 1974. Bodhana nació en 2015. Hay partidas en las que el tablero parece también un pequeño túnel del tiempo.

Qué exige realmente el título de Maestro Internacional

El ajedrez reparte títulos con una liturgia que puede resultar algo opaca desde fuera. No basta con encadenar unas cuantas victorias ni con ganar un torneo concreto. Para llegar a Maestro Internacional mediante normas hay que acumular actuaciones de determinado nivel ante rivales suficientemente fuertes y titulados, cubrir el número de partidas exigido y alcanzar en algún momento 2.400 puntos Elo.

Para una norma de IM, la FIDE exige una performance mínima de 2.450 puntos y establece también condiciones sobre la categoría y procedencia de los adversarios. Dicho sin reglamento delante: no vale construir el resultado ante un cuadro cómodo. El jugador tiene que demostrar nivel de Maestro Internacional frente a oposición internacional de calidad.

Sivanandan llegó a Budva con una clasificación oficial de 2.382 Elo, pero durante la competición cruzó el listón de 2.400 puntos en puntuación en vivo. Las reglas permiten que el requisito se alcance durante un periodo de clasificación y no obligan a esperar a que el nuevo Elo aparezca publicado en la siguiente lista mensual.

Tres normas en apenas tres meses

Lo quizá más llamativo no es solo la edad. También la velocidad. Las tres normas de Maestro Internacional llegaron en unos tres meses, una progresión poco habitual incluso entre los jóvenes talentos que viven prácticamente pegados al tablero.

La primera cayó en julio en el Dole Open de Francia. Allí Sivanandan ya había batido otro registro de Polgár al convertirse en la chica más joven que lograba una norma de IM. En aquel torneo derrotó al gran maestro francés Marc’Andria Maurizzi, entonces con 2.628 Elo, una victoria especialmente llamativa por la fuerza del rival.

La segunda llegó en septiembre durante la Olimpiada de Ajedrez disputada en Samarcanda. Jugó todas las rondas en el primer tablero de Inglaterra y terminó con ocho puntos en 11 partidas. Aquella actuación sirvió para conseguir su segunda norma de IM y completar al mismo tiempo los requisitos del título de Gran Maestra femenina. Tenía 11 años y seis meses.

Budva completó el tríptico. Julio, septiembre, octubre. El calendario apenas ha tenido tiempo de pasar páginas.

De campeona infantil a competir con grandes maestras

Bodhana Sivanandan nació en Londres el 7 de marzo de 2015 y vive en Harrow. Su nombre empezó a circular mucho más allá del ajedrez británico en 2023, cuando con ocho años ganó títulos mundiales femeninos sub-8 en las modalidades clásica, rápida y blitz. En las tres competiciones sumó un espectacular 33 de 33.

Desde entonces su progresión ha dejado de parecer una colección aislada de resultados infantiles. Ese es quizá el cambio decisivo. Ya no gana únicamente contra jugadoras de su edad: compite regularmente contra maestras y grandes maestras adultas, aguanta posiciones largas y obtiene resultados suficientes para ascender por la escala abierta de títulos de la FIDE.

En agosto de 2026 se convirtió también en la campeona británica femenina más joven, otro récord añadido a una lista que empieza a ser difícil de ordenar. Su entrenador, el gran maestro Mert Erdogdu, trabaja con ella varias veces por semana y ha destacado especialmente su dedicación y facilidad natural para el juego.

El siguiente escalón es el de Gran Maestro

Sivanandan no tardó mucho en mirar hacia arriba. Tras completar la tercera norma de IM reconoció que su siguiente aspiración es conseguir pronto el título de Gran Maestro, el grado más alto que concede la FIDE de forma regular. No parece particularmente interesada en detenerse a contemplar la vitrina.

Ahí la pendiente se vuelve bastante más pronunciada. Para ser Gran Maestro mediante normas hay que alcanzar los 2.500 puntos Elo y firmar actuaciones de nivel GM, cuya performance mínima se sitúa en 2.600, además del resto de requisitos reglamentarios. Es la frontera que separa a jugadores extraordinariamente fuertes de una élite internacional muy reducida.

A los 11 años, Sivanandan todavía dispone de margen incluso para atacar algunos récords de precocidad en ese terreno. Pero ahí conviene guardar las fanfarrias para otro día. El ajedrez está lleno de prodigios infantiles y la distancia entre Maestro Internacional y Gran Maestro puede tragarse años enteros de carrera.

Una niña de 11 años y un récord que duró 38 años

Lo que ya no depende de pronósticos está escrito en el tablero. Bodhana Sivanandan ha rebajado una marca de Judit Polgár que permanecía intacta desde 1988 y ha completado los requisitos para convertirse en Maestro Internacional antes de cumplir los 12 años.

En Budva necesitaba resultados, Elo y una última norma. Salió con las tres cosas. Cinco victorias, unas tablas y una derrota en siete rondas, 5,5 puntos y una performance de 2.465. Los números son secos, como suele ocurrir en ajedrez. Pero cuentan bastante.

El resto pertenece todavía al futuro. Y tratándose de alguien nacida en 2015 que ya juega contra grandes maestras como si la diferencia de edad fuese apenas otra pieza sobre el tablero, ese futuro parece haberse puesto a correr demasiado pronto.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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