Síguenos

España

Crimen de Alexander Aslani: detenido el presunto sicario en Marbella

La Policía detiene a un joven sueco de 18 años por el asesinato de Alexander Aslani y sigue la pista de un posible crimen por encargo en Marbella.

Publicado

el

detenido el presunto sicario de 18 años

Crimen de Alexander Aslani: detenido el presunto sicario en Marbella

Resumen

  • Un joven sueco de 18 años ha sido detenido por el crimen de Aslani
  • La Policía investiga si alguien encargó el asesinato del cirujano
  • Un conflicto profesional figura entre las líneas abiertas del caso

La investigación por el asesinato de Alexander Aslani ha dado un giro sustancial con la detención de un joven sueco de 18 años, considerado el presunto autor material de los disparos. El cirujano plástico, de 57 años, murió el 7 de octubre tras ser atacado dentro de su clínica de Marbella. El arresto se produjo menos de 24 horas después, pero el caso está lejos de quedar resuelto: los investigadores intentan determinar quién pudo ordenar el crimen y cuál fue el motivo.

En las primeras horas ya había aparecido como una de las líneas de investigación un posible conflicto con una cliente. Las pesquisas se concentran ahora en el entorno profesional del médico y en la posibilidad de que una disputa relacionada con una intervención estética pudiera estar detrás de un supuesto encargo. Esa hipótesis continúa bajo investigación y, por sí sola, no constituye una acusación judicial contra ninguna persona concreta.

El joven de 18 años detenido como presunto autor material

El arrestado es un ciudadano sueco de 18 años al que los investigadores atribuyen provisionalmente la ejecución del ataque. Fue localizado en un alojamiento turístico de Benalmádena, a unos 40 kilómetros de Marbella, después del crimen y cuando los agentes trataban de reconstruir sus movimientos tras abandonar la clínica.

La rapidez de la detención ha permitido estrechar el cerco sobre la autoría material. Falta, sin embargo, una pieza mucho más delicada: establecer si el joven actuó por iniciativa propia o recibió instrucciones de otra persona. Precisamente ahí se concentra buena parte del interés de la investigación.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Los hechos describen un ataque dirigido contra Aslani. El agresor entró encapuchado en Cirumed, la clínica que el médico dirigía en la urbanización Real Panorama de Marbella, y abrió fuego antes de huir. El cirujano sufrió varios impactos de bala y murió como consecuencia de las heridas.

Una huida en motocicleta y posibles colaboradores

Después de los disparos, el atacante escapó en una motocicleta. Los investigadores han analizado también la posible intervención de otras personas y el uso de un segundo vehículo durante la fuga, una circunstancia que podría ampliar el número de implicados si finalmente queda acreditada.

Ese detalle resulta relevante porque el crimen podría no agotarse en la figura del joven arrestado. La investigación intenta reconstruir quién proporcionó apoyo logístico, alojamiento, transporte o cualquier otro medio empleado antes o después del asesinato.

La Policía investiga si alguien encargó el asesinato

La principal incógnita se ha desplazado hacia el posible autor intelectual. Los agentes revisan el entorno profesional del cirujano, sus últimos contactos y los conflictos que pudo mantener con pacientes para determinar si alguno guarda relación directa con el asesinato.

Entre las hipótesis manejadas figura una disputa derivada de una operación estética. Una de las líneas estudia si pudo existir un enfrentamiento por una intervención que finalmente no se realizó o por la devolución de una cantidad de dinero. Otra posibilidad examinada tiene que ver con desacuerdos posteriores a un procedimiento médico.

Conviene mantener aquí una frontera clara: un conflicto entre médico y paciente, incluso uno particularmente tenso, no demuestra por sí mismo un encargo criminal. Para sostener una acusación de esa gravedad hacen falta elementos que conecten a las personas implicadas mediante comunicaciones, pagos, reuniones, desplazamientos u otras pruebas verificables.

La pista de una paciente y el origen de las sospechas

La investigación habría repasado episodios problemáticos de la trayectoria profesional de Aslani para determinar cuáles podían tener relevancia. Entre ellos aparece el caso de una mujer que habría reaccionado de manera muy agresiva después de que el cirujano se negara a operarla, un episodio que ha adquirido interés al reconstruirse los meses anteriores al asesinato.

No consta que esa circunstancia permita atribuir responsabilidades penales. El salto entre una discusión médica, una amenaza y un asesinato por encargo es enorme y requiere pruebas independientes capaces de sostener una imputación ante un juez.

Qué se sabe de las últimas horas de Alexander Aslani

Aslani trabajaba con normalidad en su clínica el miércoles 7 de octubre. Poco antes del ataque había compartido imágenes junto a otros profesionales que se encontraban realizando formación en España. Horas después, alrededor de las seis de la tarde, un hombre armado entró en el centro y disparó contra el cirujano.

La agresión ocurrió mientras había otras personas en la clínica. Los servicios de emergencia y las fuerzas de seguridad acudieron al establecimiento después de recibir los avisos, pero las heridas sufridas por Aslani resultaron mortales.

El asesinato causó especial impacto por el perfil de la víctima. Alexander Aslani acumulaba más de tres décadas de experiencia en cirugía plástica y una importante clientela internacional. Antes de dirigir su propia clínica había desarrollado parte de su carrera en centros hospitalarios de Málaga y Marbella.

Un cirujano conocido dentro y fuera de España

Su nombre estaba especialmente asociado a procedimientos de remodelación corporal y cirugía estética. La notoriedad obtenida en redes sociales y la presencia de pacientes conocidos habían convertido su clínica en uno de los establecimientos más visibles del sector en la Costa del Sol.

Tras conocerse su muerte, antiguas pacientes y personas de su entorno expresaron públicamente su conmoción. Entre ellas, Claudia Bavel, que describió al médico como una persona especialmente cercana y una figura muy importante en su vida.

Las hipótesis que pierden fuerza en la investigación

Durante las primeras horas se examinaron escenarios distintos. La violencia del ataque, cometido con arma de fuego en Marbella, obligó a comprobar posibles conexiones con delincuencia organizada, narcotráfico o ajustes de cuentas, líneas habituales en una investigación de estas características hasta que aparecen elementos capaces de descartarlas o reforzarlas.

Las pesquisas se habrían ido orientando, sin embargo, hacia la actividad profesional de Aslani y hacia posibles conflictos surgidos con pacientes. Tampoco ha trascendido hasta el momento ninguna prueba que sitúe personalmente al cirujano dentro de organizaciones criminales.

Eso no elimina necesariamente la posibilidad de que terceros relacionados con ambientes delictivos pudieran haber participado en la ejecución. Un crimen encargado a otra persona puede tener su origen en una disputa privada sin que la víctima mantenga relación alguna con el mundo criminal.

Las incógnitas que todavía condicionan el caso

La detención del supuesto tirador resuelve solo una parte del puzle. Falta aclarar si actuó solo, quién preparó el desplazamiento, cómo consiguió el arma, de qué manera llegó hasta la clínica y qué ocurrió con los vehículos utilizados en la huida.

También será determinante comprobar si existió un pago. Un eventual rastro económico podría convertirse en una de las piezas centrales para acreditar un asesinato por encargo y conectar al ejecutor material con la persona que supuestamente dio la orden.

Los investigadores tendrán que precisar igualmente el papel de cualquiera que pudiera haber ayudado antes o después del crimen. La posible existencia de colaboradores abriría un escenario más amplio que la actuación aislada de un joven de 18 años y permitiría reconstruir la cadena completa del asesinato.

Un detenido y una investigación que apunta más arriba

A 10 de octubre, el dato central es la detención del joven sueco de 18 años como presunto autor material del asesinato de Alexander Aslani. La investigación intenta avanzar ahora hacia un nivel superior: quién pudo decidir el crimen, quién participó en su preparación y qué conflicto terminó desembocando en un ataque armado dentro de una clínica.

La hipótesis relacionada con una paciente o con un enfrentamiento económico ha ganado protagonismo entre las líneas examinadas, pero continúa en el terreno de la investigación. No existe una autoría intelectual judicialmente establecida y cualquier atribución personal tendrá que apoyarse en pruebas capaces de superar las sospechas iniciales.

El caso ha cambiado de dimensión en apenas unos días. La Policía ya tiene bajo custodia a quien considera el posible ejecutor, pero sigue buscando las piezas que expliquen qué ocurrió antes de que entrara armado en la clínica: el origen del conflicto, los contactos, un eventual pago y los posibles colaboradores de un asesinato que continúa bajo investigación.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído