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EA cierra BioWare y cancela el próximo Mass Effect tras 400 despidos

EA pone fin a BioWare tras más de 30 años, cancela el nuevo Mass Effect y recorta 400 puestos en una reorganización que redefine sus estudios.

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EA cierra BioWare

Resumen

  • EA cierra BioWare tras más de 30 años de historia en los videojuegos
  • El próximo Mass Effect queda cancelado cuando aún estaba en fase inicial
  • La reestructuración de EA afectará a unos 400 puestos de trabajo

Electronic Arts ha decidido cerrar BioWare, el histórico estudio canadiense responsable de Mass Effect y Dragon Age, y detener el desarrollo del próximo juego de Mass Effect. La medida forma parte de una profunda reestructuración que afectará a unos 400 trabajadores de EA, alrededor del 3% de su plantilla, con aproximadamente medio centenar de puestos vinculados directamente a BioWare.

La compañía confirmó el 21 de octubre de 2026 que el nuevo Mass Effect estaba todavía en una fase temprana de desarrollo y que había decidido no continuar con el proyecto. Con esa decisión desaparece también el estudio de Edmonton y termina una historia de más de tres décadas que dejó algunos de los juegos de rol occidentales más influyentes de su generación.

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EA baja la persiana de BioWare después de más de 30 años

BioWare nació en Canadá en 1995 y Electronic Arts la compró en 2007. Entre ambas fechas, y también durante los primeros años bajo el paraguas de EA, construyó una colección difícil de igualar: Baldur’s Gate, Neverwinter Nights, Star Wars: Knights of the Old Republic, Dragon Age y Mass Effect.

No era simplemente un estudio que fabricaba videojuegos de rol. BioWare convirtió las conversaciones, las decisiones morales y las relaciones entre personajes en parte central de la experiencia. Antes de que elegir una respuesta ligeramente borde en un diálogo fuese medio género en sí mismo, ellos llevaban años obligando al jugador a convivir con las consecuencias.

El cierre afecta también a la oficina de Edmonton, Alberta, donde había nacido el estudio. Las informaciones conocidas sitúan el recorte general de Electronic Arts en unos 400 empleos, de los cuales alrededor de 50 pertenecerían a BioWare. EA confirmó el cierre del estudio y el final del proyecto, aunque no detalló públicamente el reparto completo de los despidos.

Mass Effect queda cancelado en pleno desarrollo inicial

El golpe más visible para los jugadores está en Mass Effect. El siguiente título de la saga llevaba años anunciado, aunque su desarrollo avanzaba con una estructura mucho más pequeña que la de anteriores producciones de BioWare.

Electronic Arts reconoce que había un equipo reducido trabajando en una fase inicial. Finalmente ha optado por detener el proyecto en lugar de ampliar esa plantilla para afrontar una producción que, inevitablemente, habría requerido cientos de profesionales y varios años de trabajo.

La decisión resulta especialmente llamativa porque en noviembre de 2025 BioWare había tratado de apagar los rumores sobre su futuro y aseguró que el próximo Mass Effect seguía en desarrollo. El estudio decía entonces estar concentrado exclusivamente en la saga espacial. Menos de un año después, aquella promesa ha quedado enterrada junto al propio estudio.

La cancelación ayuda también a entender hasta qué punto BioWare se había reducido durante sus últimos años. Mass Effect había pasado de ser uno de los grandes pilares de Electronic Arts a mantenerse mediante un equipo relativamente pequeño mientras la compañía decidía qué hacer con él.

Antiguos miembros del proyecto han lamentado públicamente el final del juego y algunos de sus guionistas sostienen que estaban satisfechos con lo que estaban construyendo. Nunca sabremos cuánto de aquello habría sobrevivido al proceso completo de producción. Un videojuego en fase temprana es todavía arcilla húmeda: ideas, prototipos, guiones, sistemas que mañana pueden desaparecer. Esta vez ni siquiera llegará ese mañana.

De Anthem a The Veilguard: los años difíciles de BioWare

El final no aparece de la nada. BioWare llevaba casi una década encadenando problemas creativos, comerciales y laborales.

Mass Effect: Andromeda, publicado en 2017, quedó muy lejos del impacto de la trilogía original. Dos años después llegó Anthem, un intento de entrar en el lucrativo terreno de los juegos como servicio que terminó convirtiéndose en uno de los mayores tropiezos de BioWare. El estudio, célebre por escribir compañeros memorables y mundos donde una conversación podía importar tanto como una batalla, acabó persiguiendo una clase de éxito para la que no parecía especialmente diseñado.

La paradoja tuvo cierto aroma corporativo: alejar al estudio de aquello que mejor sabía hacer para buscar mercados mayores y, cuando la maniobra no funciona, preguntarse por qué el estudio ya no funciona como antes.

Su última gran producción fue Dragon Age: The Veilguard, publicada en octubre de 2024. La recepción crítica fue razonablemente positiva, pero su comportamiento comercial quedó por debajo de las previsiones de Electronic Arts.

The Veilguard fue el último aviso antes del cierre

EA comunicó en enero de 2025 que Dragon Age: The Veilguard había alcanzado aproximadamente 1,5 millones de jugadores durante su trimestre de lanzamiento, casi un 50% menos de lo esperado por la empresa.

Después llegaron nuevas reducciones de plantilla y traslados de trabajadores hacia otros equipos de Electronic Arts. BioWare sobrevivió, sí, pero cada vez más pequeña. El próximo Mass Effect quedó como su gran proyecto restante y casi como su última razón empresarial para seguir existiendo.

El 21 de octubre de 2026 esa cuerda terminó por romperse.

La nueva EA apuesta por menos juegos y proyectos más grandes

El cierre se produce además apenas unos meses después de un cambio fundamental en Electronic Arts. La compañía dejó de cotizar en bolsa tras completarse en agosto una operación valorada en 55.000 millones de dólares, protagonizada por un consorcio integrado por el fondo soberano saudí PIF, Silver Lake y Affinity Partners.

EA presenta los nuevos recortes como parte de una reorganización de sus inversiones. Su estrategia pasa por concentrar dinero y personal en menos producciones simultáneas, especialmente dentro de los grandes juegos de acción y aventura.

Eso significa que no todo se está apagando. EA mantiene sus inversiones en Battlefield, Apex Legends y EA Sports, mientras continúan proyectos como Marvel’s Iron Man y el próximo Star Wars Jedi. Respawn y DICE colaborarán además en otro proyecto, mientras la empresa reorganiza equipos relacionados con The Sims y skate..

El mensaje económico es bastante transparente: menos apuestas dispersas y más recursos detrás de aquellas propiedades que EA considera capaces de generar grandes audiencias durante mucho tiempo. En ese mapa, un Mass Effect narrativo, caro y todavía a años de terminarse no ha superado el corte.

Mass Effect y Dragon Age pueden sobrevivir sin BioWare

El cierre de BioWare no significa, al menos por el momento, que Mass Effect o Dragon Age hayan desaparecido como franquicias. Las propiedades continúan en manos de Electronic Arts, que podría recuperarlas en el futuro mediante otros estudios, equipos internos o nuevas estructuras de desarrollo.

Lo que sí ha desaparecido es el próximo Mass Effect que BioWare estaba construyendo. No se trata de un retraso ni de una congelación temporal anunciada a la espera de tiempos mejores: EA ha comunicado que no seguirá adelante con ese desarrollo.

Tampoco existe de momento otro videojuego de Mass Effect anunciado para sustituirlo. Ahí está la diferencia importante. La marca puede sobrevivir durante años en un cajón; el juego que los seguidores llevaban esperando desde que comenzó a insinuarse el regreso de la saga, no.

El legado de BioWare sobrevive al apagado del estudio

BioWare se marcha dejando una huella bastante mayor que su último balance trimestral. Durante tres décadas demostró que un videojuego podía construir su espectáculo alrededor de personajes, conversaciones y elecciones; que salvar una galaxia podía importar, pero también decidir quién estaba sentado a tu lado dentro de la nave.

Su trayectoria tuvo tropiezos considerables y sus últimos años estuvieron lejos de su edad dorada. Negarlo sería convertir la nostalgia en barniz. Pero también sería difícil entender la evolución moderna del juego de rol occidental sin Baldur’s Gate, Knights of the Old Republic, Dragon Age y la trilogía original de Mass Effect.

Electronic Arts ha decidido que el futuro está en otra parte. BioWare termina después de más de 30 años como uno de esos nombres asociados a mundos que los jugadores recuerdan mucho después de apagar la pantalla. Esta vez, sin partida nueva.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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