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Gibraltar envía a prisión a dos extranjeros por inmigración y fraude

Dos extranjeros permanecen en prisión preventiva en Gibraltar tras dos actuaciones separadas por inmigración irregular y documentación falsa.

Publicado

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Coches de la policia de Gibraltar

Por Harry Mitchell - Trabajo propio, CC BY 3.0, Wikimedia Commons

Resumen

  • Gibraltar mantiene a dos extranjeros en prisión preventiva
  • Uno fue detectado en la frontera mediante reconocimiento facial
  • El segundo intentó viajar al Reino Unido con un pasaporte falso

Gibraltar ha enviado a prisión preventiva a dos ciudadanos extranjeros en dos procedimientos independientes relacionados con la legislación migratoria. Uno fue localizado en la frontera mediante reconocimiento facial pese a tener prohibida la entrada en el Peñón; el segundo fue detenido en el aeropuerto cuando pretendía viajar al Reino Unido utilizando un pasaporte británico falso.

Los dos hombres permanecen en el centro penitenciario de Windmill Hill, aunque por hechos distintos y sin que exista relación conocida entre ambos casos. El primero es un ciudadano marroquí de 40 años vinculado años atrás a la Operación Iceberg. El segundo, un joven pakistaní de 22 años, fue interceptado durante los controles de salida del aeropuerto de Gibraltar.

El reconocimiento facial detecta a un hombre vetado desde 2019

El primer arresto se produjo el domingo 11 de octubre en la zona fronteriza. El sistema de reconocimiento facial en directo generó una alerta al detectar al ciudadano marroquí, identificado por las iniciales M. B. Los agentes comprobaron posteriormente su identidad y procedieron a detenerlo.

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Sobre el hombre pesaba una prohibición de entrada en Gibraltar. En octubre de 2019 había sido extraditado a España mediante una Orden Europea de Detención relacionada con la Operación Iceberg, una investigación conjunta contra una organización dedicada al tráfico ilícito de migrantes entre Marruecos, Gibraltar y España.

Tras aquella actuación, las autoridades gibraltareñas le impusieron el veto de entrada por su situación migratoria. Su regreso al Peñón acabó, siete años después, frente a una cámara capaz de comparar rostros en tiempo real con las imágenes incluidas en las listas policiales.

Cómo funciona el reconocimiento facial de Gibraltar

La tecnología utilizada por la Policía Real de Gibraltar no supone, por sí sola, una orden automática de detención. Las cámaras comparan las imágenes captadas con una base de personas buscadas y generan una alerta cuando encuentran una posible coincidencia. Después interviene un agente, que debe comprobar el resultado y determinar si existen fundamentos legales para actuar.

Una coincidencia informática, por tanto, no implica automáticamente una detención. Gibraltar utiliza este tipo de sistemas en varios puntos considerados estratégicos, entre ellos la frontera terrestre con España, el aeropuerto y distintas vías especialmente sensibles para el control de accesos.

M. B. compareció ante la Corte de Magistrados el martes 13 de octubre y quedó en prisión preventiva. Su próxima comparecencia está prevista para el 20 de octubre, mientras continúa el procedimiento relacionado con su presencia en Gibraltar pese a la prohibición que pesaba sobre él.

Un pasaporte británico falso en el aeropuerto

El segundo episodio ocurrió el jueves 15 de octubre. Un ciudadano pakistaní de 22 años, identificado como M. A. H., acudió al Aeropuerto Internacional de Gibraltar con un vuelo reservado hacia el Reino Unido y presentó durante el control migratorio de salida un supuesto pasaporte británico con sus datos personales.

El documento llamó la atención de los agentes de frontera. Al escanearlo aparecieron anomalías en la página que contiene los datos biométricos y las comprobaciones posteriores determinaron que se trataba de un pasaporte falso. La intervención se produjo antes de que el joven llegara a embarcar.

Fue trasladado posteriormente a las dependencias policiales de New Mole House, donde permaneció bajo custodia y fue interrogado. Las autoridades le atribuyen presuntos delitos relacionados con la documentación falsificada y con su situación migratoria en Gibraltar.

Después de comparecer este viernes 16 de octubre ante la Corte de Magistrados, quedó también recluido preventivamente en Windmill Hill. Está previsto que vuelva ante el tribunal el 23 de octubre. La prisión preventiva no supone una condena y ambos acusados mantienen su presunción de inocencia mientras continúan los procedimientos judiciales.

La conexión con la Operación Iceberg

El caso detectado mediante reconocimiento facial recupera una operación policial que puso el foco sobre Gibraltar como punto de tránsito hacia España. La Operación Iceberg terminó con 47 detenidos y permitió identificar a más de 130 ciudadanos marroquíes introducidos clandestinamente en España.

La organización preparaba expedientes con documentación fraudulenta para obtener visados británicos de corta estancia. Aquellos permisos permitían viajar legalmente hasta Gibraltar, pero no daban derecho a entrar en el espacio Schengen. Después comenzaba la parte clandestina del recorrido: vehículos, trayectos nocturnos y pasos hacia La Línea de la Concepción.

Los investigadores calcularon que los migrantes pagaban entre 7.000 y 8.000 euros por la primera parte del recorrido y cantidades adicionales por la entrada clandestina, el alojamiento y el transporte posterior. La trama llegó a extender su actividad por numerosas provincias españolas y varios países europeos.

Una frontera cada vez más apoyada en la tecnología

Los dos casos muestran dos caras distintas del control migratorio en Gibraltar. En un extremo, un sistema biométrico capaz de señalar la presencia de una persona incluida en una lista policial mientras atraviesa una zona vigilada. En el otro, el control documental clásico, reforzado por sistemas capaces de detectar alteraciones en pasaportes aparentemente válidos.

La frontera del Peñón se ha convertido así en un espacio donde documentación, bases de datos y biometría funcionan prácticamente al mismo tiempo. La tecnología agiliza las comprobaciones, pero la actuación policial y las posteriores decisiones judiciales siguen requiriendo intervención humana.

Dos casos diferentes bajo el mismo control fronterizo

No existe una operación conjunta conocida detrás de las dos detenciones. Son dos actuaciones separadas que han terminado, de momento, en el mismo lugar: prisión preventiva y nuevas comparecencias ante la justicia gibraltareña.

Una comenzó con una alerta silenciosa en una cámara de la frontera. La otra, con un documento que no superó las comprobaciones del aeropuerto. Distintas circunstancias, distintos presuntos delitos y una realidad común: Gibraltar ha convertido el control tecnológico de sus accesos en una pieza cada vez más visible de su política fronteriza.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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