Salud
Sanidad urge a los médicos canarios a pactar antes del presupuesto
Sanidad ofrece 14 medidas y hasta 50 millones a los médicos canarios, que mantienen una huelga indefinida por salarios, guardias y descansos
Fuente de la imagen: Instagram
Resumen
- Sanidad ofrece 14 medidas y hasta 50 millones para cerrar el conflicto
- Unos 8.000 médicos están llamados a una huelga indefinida en Canarias
- Los sindicatos reclaman mejoras por unos 150 millones y garantías escritas
La huelga indefinida de médicos en Canarias ha comenzado con una advertencia de la Consejería de Sanidad que añade reloj al conflicto. La responsable autonómica del área, Esther Monzón, ha pedido a los facultativos que acepten la oferta planteada por el Servicio Canario de la Salud antes de que se cierre el presupuesto, porque después será mucho más difícil encajar las mejoras económicas. Sobre la mesa hay 14 medidas y un desembolso adicional que la consejera sitúa entre 40 y 50 millones de euros.
El problema es que médicos y Administración siguen haciendo cuentas con lápices distintos. Los sindicatos cifran en unos 150 millones de euros el coste de sus reivindicaciones económicas y consideran insuficiente la propuesta autonómica. Mientras Sanidad sostiene que ha llegado prácticamente hasta donde puede sin retirar fondos de asistencia, medicamentos o equipamiento, los representantes de los facultativos reclaman compromisos escritos, calendario y garantías de que las mejoras no se evaporarán cuando cambie el ejercicio presupuestario. La vieja política de números: todos miran la misma calculadora y, curiosamente, nunca aparece el mismo resultado.
Una huelga indefinida que alcanza a unos 8.000 facultativos
El paro comenzó este viernes, 16 de octubre, convocado por CESM Canarias y el Sindicato de Empleados Médicos de Canarias (SEMCA). Unos 8.000 facultativos, incluidos médicos residentes, están llamados a participar en una movilización que no tiene una fecha cerrada de finalización y que nace de un conflicto específicamente canario, aunque comparte parte del malestar que durante meses ha recorrido el conjunto del Sistema Nacional de Salud.
La distinción no es menor. La huelga indefinida prevista a escala estatal para finales de octubre quedó aplazada tras la convocatoria de elecciones generales, pero la protesta canaria siguió adelante. Aquí el choque es con el Servicio Canario de la Salud y gira alrededor de salarios, guardias, descansos, carrera profesional, organización del trabajo, estabilidad laboral y capacidad de los médicos para negociar sus condiciones mediante un marco propio.
Los sindicatos habían presentado un plan con 18 objetivos. Entre ellos figuran la actualización de la carrera profesional, la mejora de los complementos retributivos, una nueva regulación de las guardias y descansos, medidas específicas para profesionales mayores de 60 años, estabilización del empleo, concursos de traslados, protección de los residentes y cambios en las agendas de Atención Primaria y hospitalaria. También reclaman instrumentos que permitan atraer y retener especialistas en unas islas donde cubrir determinadas plazas no es precisamente cuestión de colgar un anuncio y esperar junto al teléfono.
La oferta de Sanidad: menos horas de guardia y más retribución
El Gobierno canario defiende que su propuesta contiene avances importantes. Uno de los más visibles afecta a las guardias entre semana: el SCS plantea pasar, cuando la organización de cada servicio lo permita, de jornadas de 24 horas a turnos de 17, manteniendo el descanso posterior y sin reducir los ingresos del facultativo.
Para fines de semana y festivos, la propuesta contempla sustituir determinadas guardias de 24 horas por dos turnos de 12 horas allí donde resulte viable. En materia salarial, el paquete presentado por el Servicio Canario de la Salud incorpora una subida del 41% para determinadas guardias de 17 horas, un incremento del 15,4% para las de fines de semana y festivos y mejoras específicas de la hora nocturna. En algunos supuestos, según la propuesta de la Administración, el aumento del precio de esa hora nocturna alcanzaría el 70%.
También aparecen otras piezas del puzle: un aumento del 30% del complemento fijo para profesionales de urgencias hospitalarias y extrahospitalarias y mejoras de entre el 19% y el 58% en las cuantías de la carrera profesional, según el nivel reconocido.
El conflicto no se limita a los médicos con plaza consolidada. El SCS propone elevar la remuneración de las guardias nocturnas de los médicos internos residentes y mejorar también las cantidades correspondientes a fines de semana y festivos. En residentes de cuarto y quinto año, por ejemplo, la Administración plantea que la hora de guardia nocturna pase de 18,59 a 31,60 euros. También propone incrementar un 41% la compensación económica de los tutores de residentes. Son cifras concretas, algo especialmente relevante en una negociación donde parte de la batalla se libra precisamente sobre cuánto vale una hora médica cuando el hospital duerme solo en apariencia.
El choque de los millones: 150 frente a 50
La distancia económica sigue siendo uno de los mayores escollos. Monzón sitúa las reclamaciones del colectivo alrededor de los 150 millones de euros y sostiene que el esfuerzo adicional asumible por el Ejecutivo ronda los 40 o 50 millones. La consejera insiste en que superar ese límite obligaría a tocar partidas destinadas directamente a pacientes, medicamentos o equipamientos sanitarios.
La lectura sindical introduce un matiz. El Sindicato Médico ha situado el valor global de la oferta de la Administración entre 90 y 100 millones, frente a los aproximadamente 150 millones que calcula para su plan completo. Las cifras no son necesariamente incompatibles: una cosa es el coste global atribuido a las medidas y otra el incremento presupuestario adicional que el Gobierno identifica para este paquete concreto. Pero políticamente la diferencia importa. Mucho. Un conflicto laboral puede atascarse por veinte euros de guardia; con decenas de millones sobre la mesa, el margen para interpretar cada columna se vuelve todavía más ancho.
Sanidad, mientras tanto, remarca el peso que ya tiene la sanidad pública en las cuentas autonómicas. Monzón calcula que el presupuesto sanitario se acercará a 5.000 millones de euros, alrededor del 40% del presupuesto de Canarias, y recuerda que los recursos del Servicio Canario de la Salud han aumentado en unos 1.000 millones durante los tres años transcurridos de legislatura.
Por qué los sindicatos mantienen la huelga
Para CESM Canarias y SEMCA, el debate no puede reducirse a sumar complementos y guardias. Los sindicatos consideran que siguen existiendo zonas oscuras en la propuesta y quieren garantías sobre la aplicación de cada medida. Reclaman que los compromisos queden por escrito, que exista un calendario verificable y que se cree un mecanismo de seguimiento que permita comprobar el cumplimiento de lo pactado.
También cuestionan que determinadas mejoras dependan de reorganizaciones que, a su juicio, podrían ser difíciles de aplicar por falta de médicos. Es el caso de algunos cambios en las jornadas hospitalarias: sobre el papel, dividir turnos puede aliviar guardias interminables; en un servicio con pocos especialistas, reorganizar el cuadrante sin reforzar la plantilla se parece bastante a intentar ampliar una manta tirando más fuerte de una esquina.
El presidente de CESM Canarias, Eric Álvarez, ha situado asimismo la retención de profesionales en el centro del problema. Los sindicatos sostienen que las condiciones laborales y la sobrecarga empujan a algunos facultativos hacia la sanidad privada, otras comunidades autónomas o empleos fuera de España. La Administración, por su parte, destaca el programa de Retención del Talento, con el que asegura haber incorporado a unos 800 médicos durante los últimos tres años.
Carrera profesional, descansos y Atención Primaria
La carrera profesional es otra de las piezas delicadas. El sindicato ha mostrado disposición a aceptar que determinadas mejoras se implanten progresivamente entre 2027 y 2030, pero reclama revisiones periódicas para impedir que Canarias vuelva a quedarse atrás respecto a otras comunidades.
En Atención Primaria, la propuesta gubernamental incluye constituir un grupo de trabajo para reducir los cupos de pacientes de médicos de familia y pediatras. También se plantea ampliar hasta diez los días libres destinados a formación y mejorar las condiciones de descanso después de las guardias.
El elemento incómodo, para ambas partes, es que muchas de estas reformas dependen de algo más difícil de fabricar que una partida presupuestaria: profesionales disponibles. Una reducción real de cupos, una guardia más corta o una jornada mejor distribuida exigen suficiente personal para cubrir los huecos. Y ahí aparece uno de los problemas estructurales que sobrevuela toda la negociación.
El presupuesto convierte la negociación en una carrera contrarreloj
La advertencia de Monzón introduce ahora un plazo político y financiero. El Gobierno canario está ultimando sus cuentas y sostiene que este es el momento para incorporar el dinero necesario. Una vez cerrado el presupuesto, asegura la consejera, resultará mucho más complicado encontrar margen para asumir las demandas. La ventana presupuestaria, por tanto, se estrecha mientras la huelga permanece activa.
No es exactamente un ultimátum formal, pero se le parece en sus efectos. La Administración intenta convencer a los sindicatos de que acepten las 14 medidas propuestas y continúen negociando futuras mejoras sin mantener los paros; los médicos replican que aceptar sin suficientes garantías podría dejar parte de sus reivindicaciones aparcadas durante años.
Hay, además, un tercero sentado en la mesa aunque no firme documentos: el paciente. Las huelgas médicas celebradas anteriormente en Canarias provocaron aplazamientos de intervenciones, consultas y pruebas diagnósticas. Durante las protestas nacionales desarrolladas entre diciembre de 2025 y abril de 2026, el Gobierno canario contabilizó 1.496 operaciones, 57.299 consultas y 2.906 pruebas diagnósticas aplazadas. Esa experiencia explica por qué ambas partes colocan la asistencia sanitaria en su argumentario, aunque lleguen a conclusiones muy distintas.
El acuerdo sigue al alcance, pero las cuentas no encajan todavía
Pese a la dureza de los mensajes, la negociación no está rota. Los sindicatos han manifestado su disposición a continuar hablando incluso durante el fin de semana y contemplan suspender o aplazar la huelga si reciben una propuesta suficiente. Sanidad también afirma que mantiene abierta la negociación.
El terreno común existe: ambas partes admiten la necesidad de mejorar determinadas condiciones de los médicos, reformar las guardias y hacer más atractivo trabajar en el Servicio Canario de la Salud. La disputa está en el cuánto, el cuándo y las garantías que acompañarán a cada compromiso.
El presupuesto añade una frontera concreta a una discusión que llevaba meses moviéndose entre documentos, mesas y reuniones. Sanidad ofrece 14 medidas; los sindicatos reclaman respuestas para 18 objetivos. Entre ambos números quedan decenas de millones de euros, jornadas de guardia, descansos, carreras profesionales y un sistema sanitario que no puede permitirse convertir la excepcionalidad en rutina. Esa es, al final, la parte menos contable del conflicto.
-
EspañaMuere atropellada una mujer de 30 años en la avenida Maestro Rodrigo
-
SaludLeón XIV evoluciona bien tras extirparle un tumor del pulmón derecho
-
EspañaEl maquinista del Alvia evita la cárcel mientras se tramita su indulto
-
EspañaAita Mari aplaza hasta 2027 los rescates por el precio del combustible
-
EconomíaEl Brent ronda 106 dólares ante el posible alivio a la flota fantasma
-
España10.000 profesores rodean Educación en Madrid y mantienen la huelga
-
MundoUcrania se queda sin misiles Patriot en plena ofensiva aérea rusa
-
MundoAlbania: 71 policías heridos y 71 detenidos en tres días de protestas
-
CulturaJason Statham regresa en The Beekeeper 2 con su primer tráiler oficial
-
SaludLa soledad entre adolescentes se duplica y la tristeza también crece
-
EspañaRego confirma que Extremadura recibirá más menores migrantes de Ceuta
-
DeportesMuere Yoo Ji-won tras desplomarse a 500 metros de la meta en Seúl