España
Muere un hombre de 68 años mientras hacía ejercicio en Valsequillo
Un hombre de 68 años fallece en la piscina de Valsequillo tras una parada cardiorrespiratoria mientras hacía ejercicio; la autopsia fijará la causa.
Resumen
- Un hombre de 68 años murió mientras hacía ejercicio en la piscina municipal
- Los monitores y sanitarios intentaron reanimarlo sin conseguir salvarle
- La autopsia determinará la causa y confirmará o descartará un infarto
Un hombre de 68 años falleció este martes, 6 de octubre, en la piscina municipal de Valsequillo de Gran Canaria después de sufrir una parada cardiorrespiratoria mientras realizaba ejercicio en una de las calles de la instalación. Los trabajadores del complejo lo sacaron del agua e iniciaron la asistencia de inmediato, pero las maniobras de reanimación no consiguieron salvarle la vida.
La víctima sería, según las primeras informaciones, un vecino de Telde. El hombre se encontraba practicando ejercicio en la piscina poco después del mediodía cuando comenzó a sentirse indispuesto. Por el momento no se ha establecido oficialmente qué provocó la parada. Las primeras pesquisas apuntan a la posibilidad de un infarto, aunque será la autopsia la que determine la causa exacta del fallecimiento.
Los monitores lo sacaron del agua e iniciaron la reanimación
El episodio se produjo durante una jornada aparentemente normal en el complejo deportivo. El hombre estaba realizando ejercicio en la piscina cuando sufrió la indisposición y entró en parada cardiorrespiratoria. En cuestión de minutos, una sesión de deporte rutinaria se convirtió en una emergencia médica.
Los monitores de la piscina reaccionaron al percatarse de lo ocurrido, sacaron al usuario del agua y comenzaron a prestarle los primeros auxilios. La rapidez en estos casos es decisiva: ante una parada cardiorrespiratoria, cada minuto que pasa sin circulación sanguínea reduce las posibilidades de supervivencia y aumenta el riesgo de daños irreversibles.
A la primera asistencia se incorporó personal sanitario del Centro de Salud de Valsequillo, situado muy cerca de las instalaciones deportivas. Los profesionales continuaron con las maniobras de reanimación cardiopulmonar, tratando de recuperar el pulso del afectado.
No fue posible. Pese a los esfuerzos realizados por trabajadores y sanitarios, finalmente se confirmó el fallecimiento del hombre.
Un helicóptero sanitario fue movilizado, pero la niebla impidió aterrizar
La emergencia movilizó también un helicóptero del Servicio de Urgencias Canario. El aparato se desplazó hacia Valsequillo para prestar apoyo sanitario, aunque las condiciones meteorológicas complicaron la operación.
La niebla presente en la zona impidió que el helicóptero pudiera aterrizar cerca del complejo municipal. Para entonces, sin embargo, los equipos sanitarios que atendían al hombre sobre el terreno ya habían agotado las maniobras de reanimación y se había certificado su muerte, por lo que la intervención del medio aéreo dejó de ser necesaria.
El detalle de la niebla ha llamado especialmente la atención en las horas posteriores al suceso, aunque no existe información que permita relacionar la imposibilidad de aterrizar del helicóptero con el desenlace. La asistencia sanitaria se había iniciado previamente en la propia piscina y continuó con profesionales del centro de salud cercano.
La Guardia Civil investiga las circunstancias del fallecimiento
Tras confirmarse la muerte, la Guardia Civil se hizo cargo de las diligencias correspondientes. El cadáver permaneció custodiado durante varias horas, aproximadamente hasta las 17.00, mientras se desarrollaban las actuaciones necesarias antes de su traslado.
La investigación deberá reconstruir las circunstancias exactas en las que se produjo el episodio y, sobre todo, aclarar cuál fue el problema médico que desencadenó la parada cardiorrespiratoria. En sucesos de este tipo conviene distinguir dos conceptos que a menudo se mezclan: una parada cardiaca describe el momento en el que el corazón deja de bombear sangre de manera eficaz, pero no explica por sí sola la causa.
Puede deberse a diferentes alteraciones cardiovasculares y a otras causas médicas. De ahí que señalar ya un infarto como explicación definitiva sería ir demasiado lejos. Es una posibilidad manejada en las primeras informaciones, nada más.
La autopsia determinará si sufrió un infarto
El examen forense es la pieza que falta. La autopsia, prevista en el Instituto de Medicina Legal de Las Palmas, deberá establecer la causa médica del fallecimiento y confirmar o descartar la hipótesis inicial de un infarto.
Hasta conocer ese resultado, no hay constancia pública de que el hombre muriera por ahogamiento ni de que se produjera un accidente dentro de la piscina. Los datos disponibles describen una indisposición súbita mientras hacía ejercicio, seguida de una parada cardiorrespiratoria y de los sucesivos intentos de reanimación.
Ese matiz importa. En una piscina, la primera asociación suele ser el ahogamiento, pero el lugar en el que ocurre una emergencia no determina necesariamente su causa. Una persona puede sufrir un episodio cardiovascular mientras nada del mismo modo que podría padecerlo caminando, en un gimnasio o sentado en casa.
Qué se sabe hasta el momento
El fallecido tenía unos 68 años, se encontraba realizando actividad física en una de las calles de la piscina municipal y fue atendido inicialmente por los propios trabajadores del complejo. Poco después llegaron sanitarios del centro de salud de Valsequillo, que continuaron las maniobras de reanimación.
También fue activado el helicóptero sanitario, aunque no pudo tomar tierra debido a la niebla. La Guardia Civil asumió posteriormente las actuaciones y el esclarecimiento definitivo queda condicionado al resultado forense.
No se han difundido públicamente, por ahora, otros datos personales de la víctima ni antecedentes médicos que permitan establecer una relación directa entre su estado de salud previo y lo sucedido.
La autopsia debe fijar la causa de una muerte repentina
La piscina municipal de Valsequillo recuperó después el silencio habitual de una instalación deportiva, pero el episodio dejó una escena difícil de olvidar: una actividad cotidiana, trabajadores intentando reanimar a un usuario, sanitarios entrando a contrarreloj y un helicóptero que encontraba sobre las medianías grancanarias una pared de niebla.
Lo que está acreditado es que un hombre de 68 años murió tras sufrir una parada cardiorrespiratoria mientras hacía ejercicio en la piscina. El posible infarto permanece todavía en el terreno de las primeras hipótesis. Será el examen médico forense el que permita poner nombre, con precisión y sin atajos, a la causa de su muerte.
-
EspañaCuatro jóvenes agreden a un conductor del tranvía durante el Pilar
-
TecnologíaMuere Richard ‘Levelord’ Gray, el diseñador detrás de Duke Nukem 3D
-
EconomíaVillajoyosa plantea dos años sin nuevas licencias de pisos turísticos
-
MundoVenezuela retoma el diálogo y negocia una reforma electoral clave
-
MundoJapón sopesa submarinos de propulsión nuclear con Takaichi al frente
-
EspañaCayetana Álvarez de Toledo gana peso como número dos del PP por Madrid
-
EstiloCabello en la menopausia: cuidados, color y tratamientos adecuados
-
SaludNavarra registra 305 casos de salmonelosis y alerta por las tortillas
-
CienciaRejuvenecen células de sangre de 80 años y las convierten en neuronas
-
CienciaTres galaxias sin materia oscura refuerzan la idea de que sí existe
-
HistoriaLa Casa de Oldemburgo une a todos los monarcas hereditarios europeos
-
EspañaUna lista única puede arrebatar al PP el control del Senado el 29-N