Síguenos

España

Otegi descarta que vuelvan los atentados tras las detenciones de Irun

El caso de Irun lleva ante la Audiencia Nacional a dos detenidos por presunto terrorismo, mientras Otegi descarta que vuelvan los atentados.

Publicado

el

Otegi

Imagen: Sinn Féin / Flickr / CC BY 2.0.

Resumen

  • Otegi descarta que las detenciones de Irun anticipen nuevos atentados
  • Dos detenidos por presunto terrorismo pasan a la Audiencia Nacional
  • La Ertzaintza halló material sensible sobre policías, armas y explosivos

Arnaldo Otegi ha descartado que las recientes detenciones por presunto terrorismo en Irun anticipen una vuelta a la violencia política en Euskadi. El secretario general de EH Bildu asegura que no contempla ni remotamente el regreso de la actividad armada, aunque ha pedido prudencia hasta conocer con mayor detalle la investigación abierta por la Ertzaintza y la Audiencia Nacional.

Sus palabras llegan después del arresto de un hombre de 34 años y una mujer de 22, vinculados según fuentes de la investigación a sectores disidentes de la izquierda abertzale. Ambos pasan este martes 20 de octubre a disposición de la Audiencia Nacional, precisamente cuando se cumplen 15 años del anuncio de ETA del cese definitivo de su actividad armada. Una coincidencia de calendario difícil de ignorar y que devuelve, aunque sea fugazmente, un vocabulario que parecía archivado.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Otegi rechaza que el caso de Irun anuncie nuevos atentados

El dirigente de EH Bildu ha situado su posición en términos tajantes. En una entrevista en Radio Popular ha asegurado que la posibilidad de una vuelta a las formas de violencia armada es una hipótesis que su formación no contempla «ni en un 0,1 %».

Al mismo tiempo, Otegi ha evitado extraer conclusiones políticas sobre los detenidos. Dice necesitar más datos. La causa sigue abierta y será la investigación judicial la que determine qué había detrás del material intervenido y si los indicios manejados por la Policía vasca sostienen finalmente una acusación por terrorismo.

La cautela importa. Los dos arrestados están investigados por un presunto delito de terrorismo; no existe en este momento una sentencia que permita dar por probados los hechos que se investigan.

Qué se encontró en el control de Eskoriatza

El origen del caso está en un control realizado por la Ertzaintza el pasado 26 de septiembre en Eskoriatza, Gipuzkoa. Allí fueron identificadas tres personas de las que la Policía vasca asegura que tenía antecedentes relevantes.

Los agentes localizaron material que el Departamento de Seguridad calificó como «muy sensible», entre él información relacionada con miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad. También apareció una referencia a la posible localización de un lugar donde podría encontrarse material, presumiblemente armas y explosivos.

Ese hallazgo llevó a la Oficina Central de Inteligencia de la Ertzaintza a abrir una investigación y establecer contactos con la Audiencia Nacional ante la posibilidad de encontrarse frente a hechos de naturaleza terrorista.

Los dos investigados acudieron a comisaría con su abogado

La detención no se produjo durante una operación policial en la calle. Días después de avanzar las pesquisas, los dos investigados acudieron acompañados por su abogado a la comisaría de la Ertzaintza en Irun y allí fueron arrestados.

Son dos ciudadanos españoles, un hombre de 34 años y una mujer de 22. Tras permanecer bajo custodia policial y practicarse las diligencias correspondientes, este martes han sido trasladados hacia Madrid para quedar a disposición de la Audiencia Nacional.

Fuentes policiales y judiciales citadas por distintos medios sitúan a ambos en sectores radicales críticos con la estrategia seguida por la izquierda abertzale mayoritaria después del final de ETA. Esa vinculación es uno de los elementos que explica la sensibilidad política del caso, pero no permite por sí sola concluir la existencia de una nueva organización armada.

El caso irrumpe 15 años después del final de la violencia de ETA

La fecha carga la noticia de significado. El 20 de octubre de 2011, apenas tres días después de la Conferencia de Aiete celebrada en San Sebastián, ETA anunció el cese definitivo de su actividad armada.

Desde entonces no se ha producido una reanudación de los atentados de la organización. ETA avanzó posteriormente hacia el desarme y terminó anunciando su disolución definitiva en 2018. Quince años sin terrorismo etarra han cambiado profundamente la sociedad vasca, también el espacio político de la izquierda abertzale.

Otegi ha reivindicado precisamente ese cambio y el papel que, a su juicio, desempeñó la izquierda abertzale en el proceso que condujo hasta Aiete y al abandono de las armas. Sostiene que la opción política asumida entonces es irreversible y que la violencia no forma parte de su estrategia.

Hay, sin embargo, una diferencia importante entre afirmar que ETA no volverá —la organización está disuelta— y determinar qué pueden hacer pequeños grupos, individuos aislados o sectores marginales. Esa es justamente la zona que ahora examinan los investigadores.

Las disidencias existen, pero no equivalen a una nueva ETA

Durante estos 15 años han aparecido dentro del independentismo vasco movimientos enfrentados a la línea política dominante de EH Bildu y Sortu. Algunos han criticado abiertamente la estrategia institucional o la evolución de la política penitenciaria, pero la disidencia ideológica no implica automáticamente actividad terrorista.

Esa distinción es fundamental ante un caso todavía en fase de investigación. Las sospechas actuales proceden del material localizado por la Ertzaintza y de las pesquisas posteriores, no simplemente de la posición política de los investigados.

El PNV ha reaccionado con preocupación y ha pedido no retroceder hacia tiempos que considera superados. También la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, ha reclamado unidad institucional y coordinación policial para impedir cualquier intento de recuperación de la violencia. Su advertencia ha sido especialmente gráfica: «Que nadie juegue con fuego».

Otegi mantiene abierto el debate político sobre el pasado

El líder de EH Bildu ha aprovechado el aniversario para defender que el fin de la violencia no resolvió todos los debates abiertos en Euskadi. A su juicio, permanecen cuestiones políticas relacionadas con el futuro del País Vasco y con la situación de presos y otras personas vinculadas históricamente al entorno de ETA.

También ha recordado que la izquierda abertzale afirmó en los últimos años que la violencia de ETA «nunca debió ocurrir», mientras reclama reconocimiento para abusos cometidos por aparatos del Estado, episodios de guerra sucia y casos de tortura. Otegi presenta ambos planos como aportaciones independientes al reconocimiento de las víctimas, no como una compensación entre violencias.

Es un terreno en el que las palabras siguen pesando mucho. Quince años después del cese definitivo, el pasado continúa formando parte de la batalla política española, particularmente cuando EH Bildu desempeña un papel relevante en las instituciones.

El alcance real del caso lo fijará la Audiencia Nacional

Por ahora hay una certeza y muchas incógnitas. Dos personas están siendo investigadas por terrorismo, existía material sensible relacionado con fuerzas de seguridad y apareció información sobre una posible localización de armas o explosivos. La Audiencia Nacional deberá establecer qué significado penal tienen esos indicios y hasta dónde alcanzaba la actividad de los sospechosos.

Otegi, mientras tanto, separa tajantemente el episodio de cualquier escenario de retorno generalizado a la violencia. Quince años después del anuncio que cerró la etapa de los atentados de ETA, la reacción social y política al caso de Irun demuestra algo bastante sencillo: la paz está consolidada, pero la memoria permanece alerta. Y ante acusaciones de esta gravedad, conviene que los hechos lleguen antes que los fantasmas.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído