Cultura
Sara Carbonero denuncia el machismo vivido en el Mundial de Sudáfrica
Sara Carbonero repasa el machismo vivido en Sudáfrica, diferencia su beso con Casillas del caso Hermoso y reflexiona sobre su separación y el amor.
Imagen: Chávez Alzamora / Vimeo / CC BY-SA 3.0.
Resumen
- Sara Carbonero denuncia el machismo que sufrió durante el Mundial de 2010
- Rechaza comparar el beso de Casillas con el de Rubiales a Jenni Hermoso
- También habla de su separación y de cómo ha cambiado su forma de ver el amor
Sara Carbonero ha vuelto sobre uno de los episodios que marcaron su carrera y su vida pública: el Mundial de Sudáfrica de 2010. Dieciséis años después, la periodista sostiene que sufrió un “machismo desmedido” durante aquel torneo, cuando parte de la prensa llegó a responsabilizarla de distraer a Iker Casillas y, de rebote, de los problemas deportivos de la selección española.
La periodista también ha revisado otra imagen que quedó clavada en la memoria colectiva: el beso que Casillas le dio en directo después de que España conquistara el Mundial. Carbonero rechaza que aquel momento pueda compararse con el beso de Luis Rubiales a Jenni Hermoso en 2023. En su caso, recuerda, Casillas era su pareja, no existía una relación jerárquica entre ambos y ella interpretó el gesto como algo espontáneo dentro de su relación. “No tiene nada que ver una cosa con la otra”, sostiene.
La reflexión llega en un momento en el que Carbonero, de 42 años, habla con una franqueza poco habitual sobre aquellos años, su separación, la presión mediática, el duelo por la muerte de su madre y una carrera profesional que se ha desplazado del periodismo deportivo hacia otros terrenos, especialmente la moda. El Mundial aparece desde esa distancia como una fotografía antigua que, al revelarla de nuevo, muestra detalles que entonces parecían normales y que hoy chirrían bastante.
El Mundial de 2010 y una culpa que llevaba nombre de mujer
Todo comenzó con la derrota de España ante Suiza por 0-1 en el estreno mundialista. Casillas era el portero y capitán de la selección; Carbonero trabajaba a pie de campo para Telecinco. También eran pareja. Con esos ingredientes bastó para que determinados medios fabricaran una explicación bastante más vistosa que cualquier análisis táctico: quizá el guardameta estaba distraído porque su novia trabajaba unos metros más allá.
La prensa británica alimentó aquella teoría y convirtió la presencia de Carbonero junto al césped en asunto internacional. La historia prendió con facilidad. Un fallo defensivo podía tener veinte explicaciones futbolísticas, claro, pero culpar a la novia del portero tenía bastante más perfume de portada.
Carbonero recuerda que estaba simplemente haciendo su trabajo como periodista, abrigada por las bajas temperaturas sudafricanas y situada en la zona asignada a los medios. Aun así, pasó de reportera a personaje central de una conversación que discutía si su mera presencia podía desestabilizar a un futbolista profesional.
Cuando una periodista dejó de ser periodista
Ahí está probablemente la parte que peor ha envejecido. No se discutía únicamente su desempeño profesional. Se examinaban su aspecto, su relación sentimental y su ropa, además de la posibilidad casi mágica de que una mujer situada junto al terreno de juego alterase la concentración de uno de los mejores porteros del mundo.
Carbonero asegura que, en aquel momento, muy pocas personas salieron públicamente en su defensa. También cree que una cobertura semejante sería mucho más difícil de sostener en 2026 sin provocar una reacción inmediata. El fútbol ha cambiado, aunque no tanto como a veces le gusta contarse a sí mismo, y la presencia de mujeres en ruedas de prensa, redacciones y retransmisiones deportivas es hoy mucho mayor.
La paradoja terminó siendo formidable. España ganó aquel Mundial, Casillas levantó la Copa y buena parte de la teoría sobre la supuesta distracción femenina se evaporó. El fútbol, tan aficionado a construir culpables en noventa minutos, tuvo que buscar otro argumento.
El beso de Casillas y la comparación con Jenni Hermoso
Después de la final contra Países Bajos llegó la escena que ha sobrevivido incluso entre quienes apenas recuerdan cómo se desarrolló el partido. Carbonero entrevistaba a Casillas en directo cuando el capitán, todavía desbordado por la victoria, la besó ante las cámaras.
La periodista explica ahora que para ella aquel beso pertenecía al ámbito de una pareja que ya existía y era conocida públicamente, aunque ambos hubieran intentado mantener cierta discreción. Su reacción inmediata fue de vergüenza por encontrarse trabajando ante millones de espectadores, no de sentirse sometida o violentada. La diferencia que establece con el caso Hermoso no es decorativa: habla de consentimiento, relación previa y posición de poder.
El episodio de 2023 tuvo un contexto completamente distinto. Rubiales era entonces presidente de la Real Federación Española de Fútbol y Hermoso una jugadora de la selección que acababa de proclamarse campeona del mundo. La Justicia concluyó que el beso fue sin consentimiento y Rubiales fue condenado por agresión sexual; la Audiencia Nacional confirmó posteriormente la condena de multa, además de las medidas de alejamiento y la indemnización establecidas.
Comparar ambos vídeos únicamente porque hay un beso y un Mundial elimina precisamente lo más importante que rodea a cada escena. El contexto no es atrezo. Determina quiénes son las personas implicadas, qué relación mantienen y cómo se produce el gesto.
La separación de Casillas y otra manera de mirar el amor
Carbonero también se ha referido a su separación de Iker Casillas, anunciada en 2021 después de más de una década juntos. Lo hace lejos del reproche fácil. Reconoce que sigue creyendo mucho en las relaciones sentimentales y en la vida compartida, aunque aquella ruptura modificó su manera de entenderlas.
“Para mí el amor está muy arriba”, explica al recordar que después de separarse comprendió que no todo el mundo concede a una relación el mismo lugar. Se define como una persona intensa, romántica y propensa a idealizar. Pero también deja claro que ya no entiende la pareja como una condición necesaria para sentirse realizada.
Hay una diferencia notable entre aquella Carbonero convertida en personaje mundialista en 2010 y la mujer que habla en 2026. Entonces el foco exterior parecía imponerle el relato: la novia de Casillas, la reportera guapa, la posible distracción del capitán, el beso. Ahora es ella quien ordena aquellos episodios y decide qué significado les concede.
Su prioridad, explica, está actualmente en otro sitio. La muerte de su madre, Goyi Arévalo, y los difíciles procesos personales y de salud atravesados durante los últimos años han modificado su escala de preocupaciones. La energía, dice, necesita reservarla primero para sí misma y después para sus hijos y su entorno cercano.
De la televisión a una empresa de moda con nueve tiendas
La entrevista también dibuja una faceta de Carbonero menos asociada al recuerdo del Mundial. Aunque sigue considerándose periodista y no reniega de aquella profesión, lleva años construyendo junto a Isabel Jiménez Slowlove, la firma de moda que ambas pusieron en marcha en 2015.
Carbonero reconoce que el proyecto atravesó temporadas muy difíciles y llegó a estar cerca de desaparecer. La empresa ha terminado creciendo: la periodista habla de nueve tiendas abiertas durante 2026 en siete ciudades, mientras la marca mantiene también numerosos puntos de venta. La apertura de su establecimiento de Valencia fue precisamente el escenario en el que volvió a hablar de su trayectoria personal y profesional.
Ese recorrido explica otra de sus reivindicaciones. Durante años ha sentido que su interés por la moda podía utilizarse para restarle credibilidad como periodista, como si vestirse bien y saber formular una pregunta fueran actividades intelectualmente incompatibles. Una vieja sospecha reservada con especial entusiasmo a las mujeres de televisión.
Carbonero no reniega del periodismo deportivo. Lo que sí reconoce es que conocer desde dentro determinadas dinámicas del fútbol profesional le hizo perder parte de la fascinación con la que había llegado a ese mundo. El Mundial de 2010 fue el acelerador: fama súbita, cámaras y persecuciones, comentarios sobre cada gesto y una vida privada convertida en materia prima informativa. A comienzos de octubre ya había recordado que aquel campeonato lo cambió absolutamente todo en su vida.
Sudáfrica, vista dieciséis años después
El interés de las declaraciones de Sara Carbonero no está únicamente en desempolvar uno de los grandes momentos televisivos del fútbol español. Está en comprobar cuánto ha cambiado la lectura de aquel verano.
En 2010 se discutió durante días si una reportera podía desconcentrar a su novio por encontrarse trabajando cerca de su portería. En 2026, la premisa resulta bastante más reveladora sobre quienes la formularon que sobre Carbonero. Ella era una periodista cubriendo un Mundial. Casillas era el capitán de España. Y un gol encajado seguía siendo, por sorprendente que pudiera parecer en determinadas redacciones, un asunto de fútbol.
El beso posterior pertenece a otra conversación. Carbonero no pretende reescribirlo con las categorías que llegaron trece años después con el caso Hermoso, sino justamente distinguir ambas situaciones. Una relación sentimental entre iguales, según su propio relato, frente a un acto sin consentimiento producido dentro de una estructura institucional de poder.
Dieciséis años han servido para colocar algunas piezas. También para recordar que las imágenes permanecen, pero el significado social que colocamos alrededor de ellas cambia. A veces mucho. Y aquel Mundial que convirtió a Sara Carbonero en una de las caras más reconocibles de España dejó algo más que una fotografía romántica junto a una Copa: dejó también un ejemplo bastante incómodo de cómo se trataba a una mujer cuando ocupaba demasiado espacio en un territorio que todavía se consideraba masculino.
-
HistoriaMarie Curie y Einstein: las cartas de una amistad de más de 20 años
-
EspañaVillamalea: muere un hombre de 46 años tras un corte con motosierra
-
DeportesChampions 21 de octubre: horarios, TV y partidos de Madrid y Betis
-
EspañaFiscalía investiga un chat de 300 agentes por compartir datos privados
-
TecnologíaEl fraude de Eliska roba cuentas de WhatsApp con un concurso de baile
-
EspañaMuere un hombre de 48 años mientras jugaba al pádel en Porceyo, Gijón
-
DeportesKvaratskhelia se rompe el cruzado ante el Barça: cuándo podría volver
-
NaturalezaEl Niño puede alcanzar una intensidad sin precedentes, alerta la ONU
-
EspañaEl Senado del 29N se juega el TC, el artículo 155 y el veto de leyes
-
MundoEgipto detiene y libera a la influencer Malévola por vídeos «obscenos»
-
EspañaVázquez Jarava, culpable por cohecho: veredicto unánime en Cuarteles
-
TecnologíaUnitree presenta H2-X, el humanoide que hace kung-fu y levanta coches