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Valencia recuerda a las víctimas de la dana y a los dos desaparecidos

Valencia homenajea a las víctimas de la dana de 2024, recuerda a los dos desaparecidos y mantiene vivas las demandas de justicia y prevención.

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calle de benetusser tras la dana

Imagen: Pabloruizmasia / CC BY-SA 4.0.

Resumen

  • Valencia recuerda a las 233 víctimas mortales de la dana de 2024
  • Dos personas continúan desaparecidas cuando se acerca el segundo aniversario
  • Las asociaciones reclaman memoria, justicia, reparación y más prevención

La sociedad valenciana ha vuelto a reunirse para recordar a las víctimas de la dana del 29 de octubre de 2024, cuando faltan cuatro días para que se cumplan dos años de la catástrofe. El homenaje celebrado este domingo en Alaquàs ha tenido muy presentes a las 233 personas fallecidas en la Comunitat Valenciana, a quienes todavía padecen las consecuencias de las inundaciones y, especialmente, a las dos personas que continúan desaparecidas.

El acto, denominado «Memòria, unitat i futur», se ha celebrado en el Castillo de Alaquàs y abre el programa de conmemoraciones organizado por las asociaciones de víctimas. No ha sido únicamente una ceremonia de recuerdo. Los afectados han vuelto a reclamar prevención, reconstrucción y responsabilidades por lo sucedido aquella jornada.

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Dos años después, la dana sigue muy presente

El paso del tiempo no ha convertido el 29 de octubre de 2024 en una fecha más del calendario valenciano. Para cientos de familias sigue siendo el día que cambió su vida. Las asociaciones de víctimas insisten en que dos años no han bastado para reparar todas las consecuencias materiales, judiciales y emocionales de las inundaciones.

El balance oficial más reciente sitúa en 233 los fallecidos en la Comunitat Valenciana relacionados con aquel episodio. En el conjunto de los territorios afectados fueron 241: a las víctimas valencianas se suman siete fallecidos en Castilla-La Mancha y uno en Andalucía.

Pero el dato que vuelve a golpear especialmente en vísperas del aniversario es otro: todavía hay dos desaparecidos. Esa ausencia ha ocupado una parte central del homenaje de Alaquàs y explica por qué las asociaciones rechazan cualquier idea de página pasada.

Elisabeth González, vicepresidenta de la Asociación de Víctimas y Damnificados de la Dana de Valencia, ha insistido en que queda mucho por hacer y reconstruir. También ha recordado a los heridos, las familias de los fallecidos y a quienes continúan atravesando dificultades dos años después.

Alaquàs abre los actos por el segundo aniversario

La cita de este domingo es la primera de varias convocatorias preparadas para recordar la tragedia. Paiporta y València también acogerán actos conmemorativos en torno al segundo aniversario, mientras las asociaciones mantienen sus reivindicaciones sobre justicia, reparación y prevención.

En el Castillo de Alaquàs se ha querido colocar en primer plano a las personas que estuvieron sobre el terreno cuando los municipios afectados quedaron cubiertos de barro. Bomberos, policías, personal de emergencias, Cruz Roja y voluntarios recibieron reconocimientos por su trabajo durante las primeras horas y los meses posteriores.

Fue uno de los mensajes más claros de la jornada: la tragedia dejó fallos que continúan bajo investigación, pero también una movilización social extraordinaria. Miles de personas acudieron entonces a las localidades afectadas para retirar barro, repartir alimentos, limpiar viviendas o ayudar a vecinos que lo habían perdido prácticamente todo.

El homenaje a quienes acudieron a ayudar

Entre las personas y entidades reconocidas han figurado representantes de la Policía Local, Policía Nacional, Cruz Roja, bomberos y personal del 112, además de bomberos forestales y organizaciones solidarias. También se destacó la participación de numerosos jóvenes en las tareas posteriores a la riada.

El acto incluyó la proyección del cortometraje «Todo lo que perdimos», dirigido por Belén Mayordomo y rodado en Utiel, centrado en las pérdidas provocadas por la catástrofe. Hubo también música, poesía y testimonios vinculados a los municipios castigados por las inundaciones.

Las víctimas vuelven a exigir prevención

El recuerdo ha ido acompañado de una exigencia que se repite desde hace dos años: que una inundación de estas características no vuelva a encontrar a la población sin suficiente protección.

Álex Carabal, presidente de la Asociación de Víctimas y Damnificados de la Dana de Valencia, ha reclamado prevención y una actuación eficaz de las administraciones. Las asociaciones sostienen que la reconstrucción de viviendas o infraestructuras no basta si no se corrigen también las vulnerabilidades que hicieron especialmente devastadora la riada de 2024.

La preocupación tampoco es teórica. El nuevo escenario de riesgo por inundaciones en l’Horta Sud mantiene abierto el debate sobre la planificación urbanística, las infraestructuras hidráulicas, los aparcamientos subterráneos y los sistemas de aviso a la población. Dos años después, seguridad y reconstrucción forman parte de la misma discusión.

Las asociaciones han puesto como contraste la gestión de episodios meteorológicos posteriores, en los que las alertas y la activación de los dispositivos de emergencia se produjeron con mayor antelación. Para los afectados, eso demuestra la importancia de avisar a tiempo y adoptar medidas de autoprotección antes de que llegue el agua, no cuando la emergencia ya está desatada.

La investigación judicial continúa abierta

El segundo aniversario llega también con la causa judicial por la gestión de la dana todavía abierta. La investigación mantiene el foco sobre las decisiones adoptadas durante la tarde del 29 de octubre de 2024 y sobre la respuesta de los responsables de emergencias.

La jueza instructora señaló en octubre que existen indicios sobre posibles muertes evitables si determinadas funciones se hubieran ejercido correctamente. Entre los investigados figuran la entonces consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, y el exsecretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso.

La magistrada volvió a situar entre los elementos relevantes el retraso en la convocatoria del Cecopi y en el envío del mensaje Es-Alert a la población. La alerta llegó a los teléfonos móviles a las 20:11 horas, cuando buena parte de las localidades más afectadas atravesaban ya una situación crítica.

La investigación judicial y las responsabilidades políticas son ámbitos distintos, pero para las asociaciones de víctimas forman parte de una misma reclamación: saber qué ocurrió y qué decisiones se tomaron, además de determinar si la tragedia pudo haber tenido consecuencias diferentes.

Reconstruir también significa atender a quienes sobrevivieron

Las carreteras, puentes, viviendas y negocios dañados son la parte más visible de una catástrofe. Hay otra que cuesta bastante más medir: las secuelas psicológicas que permanecen entre numerosos vecinos incluso cuando las calles han recuperado buena parte de su aspecto anterior.

Las asociaciones advierten de consecuencias como la ansiedad, el miedo cuando vuelve a llover y la depresión, además de las dificultades para retomar una vida cotidiana. Son problemas que aparecen en los testimonios de quienes vivieron la riada y perdieron familiares, casas o negocios.

Rosa Álvarez, Mariló Gradolí y Elisabeth González, representantes de tres de las principales asociaciones de afectados, han explicado estos días que la recuperación emocional está lejos de completarse. Reclaman que la salud mental continúe formando parte de la respuesta pública a la dana, junto con las obras y las indemnizaciones.

Y hay una realidad todavía más difícil de encajar: mientras dos personas sigan desaparecidas, sus familias ni siquiera pueden enfrentarse al duelo desde la certeza.

La memoria sigue siendo una obligación pública

El homenaje de Alaquàs ha servido para recordar lo ocurrido, pero también para señalar todo aquello que sigue pendiente. Dos años después, la dana continúa presente en numerosos municipios valencianos y en una investigación judicial que todavía debe esclarecer responsabilidades.

Las imágenes del barro desaparecieron hace tiempo de muchas calles. Las consecuencias, no. El aniversario vuelve a colocar en primer plano a las víctimas, los desaparecidos y las familias afectadas, pero también las preguntas sobre qué se ha aprendido desde entonces.

Por eso, el segundo aniversario llega marcado por tres palabras que las asociaciones han repetido desde los primeros meses: memoria, justicia y reparación. A ellas se suma otra quizá todavía más concreta: prevención. Porque recordar a quienes murieron exige también aprender qué falló y evitar que una población vuelva a enfrentarse a una riada sin los avisos, las infraestructuras y la protección necesarios.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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