Síguenos

España

València suspende la mascletà del 9 d’Octubre por la acampada masiva

El Ayuntamiento suspende la mascletà del 9 d’Octubre por la acampada en la plaza, pero mantiene la Procesión Cívica y el resto de celebraciones.

Publicado

el

la mascletà del 9 de Octubre

Foto: Pablo Enzo, dominio público.

València suspende la mascletà del 9 d’Octubre por la acampada masiva

Resumen

  • València suspende la mascletà del 9 d’Octubre por la acampada
  • La Procesión Cívica y el resto de grandes actos siguen previstos
  • Más de 1.500 personas ocupan la plaza por el derecho a la vivienda

El Ayuntamiento de València ha suspendido la mascletà del 9 d’Octubre prevista en la plaza del Ayuntamiento debido a la acampada por el derecho a la vivienda que ocupa buena parte del recinto. La decisión afecta a uno de los actos más multitudinarios del Día de la Comunitat Valenciana, pero no implica la cancelación general de las celebraciones.

La Procesión Cívica y los demás grandes actos del programa continúan previstos. El consistorio trabaja para compatibilizar su celebración con una protesta que reúne a más de 1.500 personas y centenares de tiendas de campaña en pleno centro de València. La mascletà, por sus requisitos de seguridad, ha resultado ser la pieza imposible de encajar.

La mascletà del 9 d’Octubre queda fuera del programa

El concejal de Seguridad Ciudadana, Jesús Carbonell, confirmó que el espectáculo pirotécnico no podrá celebrarse en la plaza del Ayuntamiento. El consistorio adoptó la decisión tras recibir la respuesta de la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana sobre las condiciones de seguridad existentes en el recinto.

Una mascletà necesita un perímetro de seguridad amplio y perfectamente delimitado. La instalación del material pirotécnico, las distancias respecto al público, los accesos de emergencia y las posibles vías de evacuación dejan poco margen para inventos. Con centenares de tiendas ocupando la plaza, el encaje técnico se había vuelto extraordinariamente complicado.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

El Ayuntamiento insiste en que no ha solicitado formalmente el desalojo de los participantes de la protesta. Otra cosa es el pulso político abierto con la Delegación del Gobierno sobre quién debe garantizar que los actos institucionales puedan desarrollarse con normalidad. Ahí las versiones y los reproches llevan varios días cruzándose.

Más de 1.500 personas acampadas por el derecho a la vivienda

La protesta se instaló en la plaza del Ayuntamiento para reclamar respuestas ante la crisis de acceso a la vivienda y fue creciendo durante los días posteriores. A las primeras tiendas se sumaron centenares hasta convertir el corazón administrativo de València en un campamento perfectamente visible desde prácticamente cualquier punto de la plaza.

Los participantes defienden la continuidad de una acampada indefinida mientras no se atiendan sus reivindicaciones. Al mismo tiempo, han mostrado disposición a reorganizar algunas zonas para dejar espacio a determinados actos del 9 d’Octubre. Mover una parte del campamento es posible; desmontarlo entero de un día para otro, aseguran, no entra en sus planes.

La protesta había superado ya las 500 tiendas de campaña y más de 1.200 participantes durante la jornada anterior. Este jueves la cifra difundida de personas presentes se situaba por encima de las 1.500. Una pequeña ciudad de lona, sacos de dormir y pancartas levantada justo donde València concentra sus grandes ceremonias institucionales.

La Procesión Cívica sí se mantiene

La situación de la Procesión Cívica es distinta porque su recorrido admite más margen de adaptación que un espectáculo pirotécnico. El Ayuntamiento mantiene la celebración y ha pedido que queden despejadas las zonas necesarias para garantizar el paso de la comitiva y de la Reial Senyera.

Los representantes de la acampada deberán ajustar parte de la distribución de las tiendas para facilitar el itinerario. La intención es que la Reial Senyera pueda realizar su tradicional recorrido por el centro de la ciudad sin que la protesta desaparezca de la plaza.

Ese equilibrio será uno de los puntos más delicados de la jornada. Por un lado, una celebración institucional con una enorme carga histórica y simbólica; por otro, una movilización social que precisamente busca visibilidad ocupando uno de los espacios públicos más importantes de València. Las dos cosas estarán separadas por unos cuantos metros.

La Senyera seguirá siendo protagonista del 9 d’Octubre

La Procesión Cívica constituye uno de los actos centrales del Día de la Comunitat Valenciana. La Reial Senyera sale del Ayuntamiento y recorre las calles del centro acompañada por autoridades, representantes institucionales y público, dentro de un ceremonial con siglos de historia detrás.

La celebración adquiere además un significado especial en 2026 por el 750 aniversario de la muerte de Jaume I. El programa institucional incorpora referencias a esta efeméride y la espada vinculada al monarca vuelve a tener presencia destacada en los actos de la ciudad.

Ayuntamiento y Delegación chocan por la seguridad

La cancelación de la mascletà ha avivado el enfrentamiento entre el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno. El gobierno municipal considera que corresponde a la Administración del Estado adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los actos, mientras la Delegación sostiene que también debe protegerse el derecho fundamental de reunión.

La alcaldesa, María José Catalá, había defendido durante los días anteriores su intención de mantener los actos tradicionales del 9 d’Octubre sin suspenderlos ni trasladarlos. Finalmente, la realidad física de la plaza ha obligado a introducir una excepción considerable: la mascletà no se dispara.

La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, ha defendido que no concurren motivos suficientes para ejecutar un desalojo forzoso de la acampada. Ahí está buena parte del conflicto político. El Ayuntamiento reclama espacio para garantizar sus celebraciones; la Delegación recuerda que una protesta pacífica también está protegida por derechos fundamentales.

Y la pólvora ha terminado atrapada en medio. Una estampa bastante menos metafórica de lo que parece: dos administraciones discuten, los manifestantes permanecen en la plaza y el espectáculo que exige mantener metros y metros completamente despejados es el primero que cae del cartel.

La mascletà no es un elemento esencial de la protección BIC

La discusión tiene también una derivada patrimonial. La Procesión Cívica del 9 d’Octubre está reconocida como Bien de Interés Cultural Inmaterial, una protección que abarca elementos esenciales del ceremonial y de la tradición valenciana.

La mascletà aparece vinculada al conjunto de la celebración, pero no figura entre los elementos fundamentales específicamente protegidos de la Procesión Cívica. Sí aparecen símbolos y componentes centrales como la Senyera, el séquito y determinados elementos tradicionales del recorrido.

La diferencia no convierte la mascletà en un acontecimiento menor. Para miles de valencianos sigue siendo uno de los momentos más populares del programa, con ese estruendo seco y creciente que primero golpea el pecho y luego deja los oídos zumbando. Jurídicamente, sin embargo, su ausencia no equivale a suspender el núcleo patrimonial de la celebración.

El resto de actos busca convivir con la protesta

El Ayuntamiento ha seguido preparando el recinto y adaptando diferentes actividades a la presencia de la acampada por la vivienda. Algunos espacios se han reorganizado y el objetivo municipal es mantener el grueso de la programación pese a la excepcional ocupación de la plaza.

La Muestra de Bailes, Músicas y Canciones Valencianas ha tenido que adaptarse dentro del propio entorno, mientras continúan los preparativos de la Procesión Cívica. Policía, servicios municipales, organizadores y participantes de la protesta afrontan así una jornada que exigirá bastante más coordinación de la habitual.

El desafío no consiste únicamente en separar recorridos. Durante el 9 d’Octubre confluyen en el centro de València miles de personas, autoridades, manifestaciones, actos culturales y celebraciones populares. Añadir un campamento de centenares de tiendas modifica accesos, flujos peatonales y espacios que normalmente funcionan como zonas de seguridad.

Un 9 d’Octubre con una imagen poco habitual en València

El 9 d’Octubre seguirá celebrándose, pero la plaza del Ayuntamiento ofrecerá una fotografía muy distinta a la de otros años. Donde normalmente se prepara un enorme perímetro para la pólvora permanecerán las tiendas y las pancartas de quienes reclaman medidas frente al precio de la vivienda.

La coincidencia concentra en unos pocos metros dos realidades de la ciudad: la tradición institucional valenciana y una protesta social nacida alrededor de uno de los problemas que más presión ejerce sobre las familias. No hace falta adornarlo demasiado. La escena habla sola.

La Procesión Cívica mantiene su lugar, la Senyera volverá a recorrer el centro y buena parte de la programación seguirá adelante. La gran ausencia será perfectamente audible precisamente porque no sonará: València vivirá su 9 d’Octubre sin mascletà en la plaza del Ayuntamiento.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído