Mundo
Fairfax: el hambre crece en uno de los condados más ricos de EEUU
En Fairfax, cerca de Washington, aumenta la demanda de alimentos gratuitos mientras crece la presión sobre los bancos de alimentos de la región.
Resumen
- La demanda de comida gratuita crece en el próspero condado de Fairfax
- Los bancos de alimentos reciben menos donaciones y atienden a más vecinos
- El 38 % de los hogares del área de Washington sufrió inseguridad alimentaria
La inseguridad alimentaria está aumentando en Fairfax, uno de los condados más ricos de Estados Unidos, situado a apenas 25 kilómetros de la Casa Blanca. Las organizaciones que reparten comida gratuita registran una demanda creciente, incluso entre personas que hasta hace poco podían mantener a sus familias sin ayuda. La situación contrasta con el optimismo económico del presidente Donald Trump, que presume de una reducción histórica de la pobreza antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
En Fairfax, Virginia, la renta media de los hogares supera los 153.000 dólares anuales, pero esa prosperidad no llega por igual a todos sus habitantes. El encarecimiento de los alimentos, la vivienda y los combustibles, junto con los recortes de ayudas sociales y la pérdida de empleos federales, está poniendo contra las cuerdas a familias, jubilados y trabajadores que necesitan recurrir a bancos de alimentos para llegar a fin de mes.
El fenómeno no se limita a unos pocos casos. La organización Food for Others, que lleva tres décadas distribuyendo comida en el norte de Virginia, ha registrado aumentos de demanda de entre el 8 % y el 13 % en algunos de sus programas. Su directora ejecutiva, Deb Haynes, asegura que están atendiendo a personas que nunca habían necesitado asistencia alimentaria.
La presión llega en un momento especialmente delicado para las entidades sociales: mientras crecen las necesidades, disminuyen los alimentos que reciben y aumentan sus gastos de funcionamiento.
Fairfax, un condado rico donde cada vez más vecinos necesitan comida
Fairfax figura entre los condados estadounidenses con mayores ingresos familiares. Su proximidad a Washington y la importante presencia de trabajadores públicos, empresas tecnológicas y contratistas federales han contribuido durante décadas a su fortaleza económica.
Sin embargo, una renta media elevada no garantiza que todos los residentes puedan cubrir sus necesidades básicas. Las cifras generales pueden ocultar diferencias importantes entre hogares con altos salarios y personas que dependen de pensiones, prestaciones sociales o empleos peor remunerados.
Don Donnuck, residente de Fairfax de 66 años, representa una de esas realidades. Tiene una discapacidad, vive de la Seguridad Social estadounidense y recibe apenas 24 dólares mensuales en ayudas para comprar alimentos. Para completar su alimentación depende de organizaciones como Food for Others.
Donnuck lleva seis décadas viviendo en el condado, en una vivienda heredada de sus padres. Aun así, sus ingresos no le permiten afrontar con tranquilidad los gastos cotidianos. El aumento del precio de productos básicos ha reducido todavía más su capacidad de compra.
El problema tampoco afecta exclusivamente a personas mayores. La organización que distribuye alimentos en Fairfax ha comenzado a recibir a antiguos trabajadores de instituciones federales que perdieron sus empleos durante los recortes de personal impulsados por la Administración Trump desde 2025.
Los alimentos suben un 3,5 % y la gasolina se encarece un 33,8 %
Los últimos datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos ayudan a explicar la presión económica que sufren los hogares de la región de Washington.
En septiembre de 2026, los precios de los alimentos aumentaron un 3,5 % interanual, mientras que la gasolina acumuló una subida del 33,8 %. El índice general de precios de la zona avanzó un 4,1 % respecto al mismo mes de 2025.
No todos estos incrementos tienen el mismo impacto. Para una familia con ingresos elevados, pagar algo más por combustible o alimentación puede representar una molestia. Para alguien que vive de una prestación limitada, la diferencia puede determinar cuánto dinero queda disponible para comer.
El encarecimiento de los combustibles también afecta a las organizaciones benéficas, que necesitan vehículos para recoger, transportar y distribuir las donaciones.
Food for Others, por ejemplo, registró en septiembre una factura de diésel 1.200 dólares superior a la de febrero, según su dirección. Un gasto adicional que llega precisamente cuando más personas solicitan sus servicios.
Los bancos de alimentos reciben menos donaciones y más solicitudes
La situación de Food for Others refleja una dificultad que va más allá del número de personas que necesitan asistencia. La organización está perdiendo parte de los recursos con los que sostenía sus repartos.
Según los datos facilitados por su dirección, recibe un 20 % menos de alimentos que el año anterior a través del Programa de Asistencia Alimentaria de Emergencia, conocido como TEFAP y gestionado por el Departamento de Agricultura estadounidense.
Las donaciones procedentes de supermercados han disminuido un 26 % interanual. Otro de sus programas de donación acumula una caída del 34 % en lo que va del ejercicio fiscal.
La combinación resulta especialmente preocupante: más beneficiarios, menos alimentos disponibles y mayores costes logísticos.
Haynes también describe un cambio en el perfil de las personas atendidas. Algunas han pasado de colaborar económicamente con iniciativas solidarias a necesitar esos mismos recursos para mantenerse.
Cuatro de cada diez hogares de la región sufren inseguridad alimentaria
Los datos del informe Hunger Report 2026, elaborado por Capital Area Food Bank en colaboración con NORC, de la Universidad de Chicago, permiten dimensionar el problema.
Su investigación, basada en una encuesta a cerca de 4.000 personas, concluye que el 38 % de los hogares del área metropolitana de Washington experimentó inseguridad alimentaria durante el periodo analizado, comprendido entre mayo de 2025 y mayo de 2026.
En 2022, esa proporción era del 33 %. El indicador alcanza ahora su nivel más elevado de los últimos cinco años, aunque el incremento de dos puntos respecto al año anterior se encuentra dentro del margen de error de la encuesta.
Entre los hogares con ingresos bajos, la inseguridad alimentaria afecta aproximadamente a tres de cada cinco. También alcanza a uno de cada cuatro hogares de ingresos medios.
El informe estima que el 34 % de los niños de la región vive en hogares que han experimentado dificultades de acceso a los alimentos.
Estas cifras corresponden al conjunto del área de Washington, que incluye territorios de Virginia, Maryland y el Distrito de Columbia. No deben interpretarse como porcentajes exclusivos del condado de Fairfax.
Trump presume de una pobreza histórica mientras crece la necesidad
La evolución de la asistencia alimentaria coincide con un discurso económico muy distinto desde la Casa Blanca.
Donald Trump sostiene durante la campaña para las elecciones legislativas que Estados Unidos ha alcanzado sus mejores resultados históricos en materia de reducción de la pobreza.
Hay un dato oficial que respalda parte de ese optimismo. La Oficina del Censo informó en septiembre de que la tasa de pobreza oficial descendió al 10,2 % en 2025, medio punto porcentual menos que el año anterior. A pesar de esa mejora, 34,5 millones de estadounidenses continuaban viviendo bajo el umbral de pobreza.
La medida complementaria de pobreza, que incorpora impuestos, ayudas públicas y gastos imprescindibles, se situó en el 13,1 %, sin cambios estadísticamente significativos respecto a 2024.
La diferencia importa. La tasa oficial de pobreza y la inseguridad alimentaria no miden exactamente lo mismo. Una persona puede superar el umbral estadístico de pobreza y, sin embargo, tener dificultades para comprar suficientes alimentos debido al coste de la vivienda, las facturas médicas o el transporte.
Por eso, una reducción de la pobreza oficial puede coexistir con una mayor demanda de bancos de alimentos. Los resultados económicos generales no describen necesariamente lo que ocurre en cada comunidad.
También preocupa el efecto de los cambios aprobados en 2025 sobre el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), que ayuda a los hogares con menos recursos a comprar comida.
Los recortes presupuestarios y las nuevas condiciones de acceso a estas prestaciones amenazan con incrementar la presión sobre una red de asistencia benéfica que ya funciona con dificultades.
La economía marca las elecciones del 3 de noviembre
La situación económica se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los estadounidenses ante las elecciones legislativas del martes 3 de noviembre.
Una encuesta de Pew Research Center realizada entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre revela que el 84 % de los votantes registrados considera la economía muy importante para decidir su voto.
La preocupación atraviesa las divisiones partidistas: alcanza al 82 % de quienes apoyan a candidatos republicanos y al 88 % de los simpatizantes demócratas.
El coste de la vida, la estabilidad laboral y la capacidad de afrontar los gastos cotidianos se sitúan así en el centro de una campaña en la que la Administración Trump defiende sus resultados y sus adversarios cuestionan sus consecuencias sociales.
Fairfax ofrece un ejemplo especialmente significativo porque no se trata de una de las zonas tradicionalmente más pobres del país. Es un territorio próspero, próximo al poder político y con una importante actividad económica. Y, aun así, algunas de sus familias tienen dificultades para llenar la nevera.
La prosperidad de Fairfax no evita que sus vecinos pasen hambre
La experiencia de Fairfax evidencia los límites de las grandes cifras económicas cuando se utilizan para describir la situación de todos los ciudadanos.
Una renta familiar media superior a los 153.000 dólares puede convivir con jubilados que reciben ayudas alimentarias mínimas, trabajadores que han perdido su empleo y familias obligadas a elegir entre pagar sus facturas o comprar comida.
Los datos regionales muestran que la inseguridad alimentaria sigue extendida, mientras las entidades sociales advierten de una demanda creciente y una reducción de sus suministros.
La caída de la pobreza oficial es una mejora relevante. Pero no elimina las dificultades de quienes dependen de la asistencia alimentaria ni garantiza que puedan comprar lo necesario.
A solo 25 kilómetros de la Casa Blanca, uno de los condados más acomodados de Estados Unidos recuerda que la riqueza de un territorio y la seguridad económica de sus habitantes son dos realidades muy diferentes.
-
NaturalezaTerremotos en España hoy, 2 de noviembre: un seísmo de 2,3 en Granada
-
EspañaIncendios en España: focos y riesgo alto en Asturias el 2 de noviembre
-
MundoKast cae al 29% tras rebajar penas a 56 agresores sexuales de menores
-
HistoriaSantoral de hoy, 2 de noviembre: Fieles Difuntos y santos del día
-
DeportesAlmgren debuta con victoria y Chepkirui conquista Nueva York 2026
-
MundoHalloween en Dallas deja cuatro muertos y 15 heridos en tres tiroteos
-
Historia2 de noviembre: hechos históricos y efemérides de España y del mundo
-
EspañaLos docentes de Madrid mantienen la huelga tras las cargas policiales
-
MundoKarina Milei protagoniza un incómodo momento con un perro antidrogas
-
TecnologíaEmacs cumple 50 años: el editor del MIT que sigue activo desde 1976
-
MundoCondenan a 4 años a un dibujante por caricaturas del rey de Marruecos
-
MundoCinco adolescentes apuñalados en una fiesta de Halloween en Inglaterra