Síguenos

España

Podemos abre la puerta a una lista única con Frente Amplio para el 29N

Podemos acepta negociar con Frente Amplio una candidatura conjunta para el 29N y ratificar después el acuerdo mediante unas primarias abiertas.

Publicado

el

ione belarra hablando desde un atril

Foto: Emiliano García-Page Sánchez, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons.

Resumen

  • Podemos acepta negociar una lista única con Frente Amplio para el 29N
  • El acuerdo podría ratificarse después mediante primarias abiertas
  • El liderazgo y el reparto de puestos siguen siendo los grandes escollos

Podemos ha dado un paso relevante en la negociación de la izquierda para las elecciones generales del 29 de noviembre: el partido se abre por primera vez a pactar previamente una lista única con Frente Amplio y someter después ese acuerdo a unas primarias abiertas. La fórmula permitiría evitar una competición directa entre candidaturas, uno de los principales obstáculos que separaban a ambas partes.

El movimiento no significa que el acuerdo esté cerrado, ni siquiera que Podemos haya aceptado integrarse en la nueva estructura política impulsada por Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y los comunes. Lo que cambia es el método: los morados admiten que las primarias que reclaman podrían servir para ratificar una candidatura pactada de antemano, en lugar de enfrentar necesariamente dos listas. Y, con el calendario electoral pegado a la espalda, no es precisamente un detalle menor.

Podemos flexibiliza su propuesta para llegar a una candidatura común

La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, abrió públicamente esta posibilidad al explicar que unas primarias no tienen por qué implicar siempre una competición entre diferentes candidaturas. Fuentes de su formación han confirmado después que contemplan negociar con Frente Amplio una lista conjunta y llevar ese acuerdo posteriormente a votación.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Podemos mantiene, eso sí, una condición política importante: no renuncia a las primarias abiertas. La formación quiere que la candidatura final reciba algún tipo de aval ciudadano y ha situado inicialmente los días 14 y 15 de octubre para celebrar el proceso. Hasta ahora, esa exigencia había provocado recelos entre los partidos que forman Frente Amplio, más partidarios de resolver los nombres mediante negociación interna y consenso entre organizaciones.

La nueva posición intenta cuadrar ambos planteamientos. Primero, acuerdo político. Después, votación. Sobre el papel parece sencillo; la izquierda española lleva suficientes años demostrando que, cuando aparecen puestos, marcas y cabezas de lista, hasta la aritmética más elemental puede adquirir cierta densidad filosófica.

Frente Amplio prefiere pactar antes que competir

Movimiento Sumar ha dejado claro que su modelo no pasa inicialmente por enfrentar candidatos en unas primarias. Su dirigente Verónica Martínez Barbero ha defendido que resulta preferible acordar antes que competir y que el procedimiento que llevan meses trabajando se basa en el diálogo entre las organizaciones.

La puerta, con todo, no está cerrada. Frente Amplio ha invitado a Podemos a llevar sus propuestas a la mesa de negociación y tanto dirigentes de Sumar como de Izquierda Unida han señalado que están dispuestos a discutir fórmulas de entendimiento. La coalición está formada, por ahora, por Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los comunes.

Ahí está uno de los matices importantes. Podemos plantea esencialmente un acuerdo electoral, una coalición para presentarse conjuntamente a las urnas, pero no pretende compartir más estructuras permanentes de las estrictamente necesarias. Frente Amplio, en cambio, aspira a construir un espacio político más estable y pretende que Podemos participe en esa alianza junto al resto de organizaciones.

El 16 de octubre pone límite a la negociación

El problema ya no es solo político. También es de calendario. Las formaciones tienen hasta el 16 de octubre para registrar las coaliciones electorales, de manera que Podemos y Frente Amplio disponen de apenas unos días para resolver cuestiones que normalmente necesitarían semanas: fórmula jurídica, candidatos, reparto territorial y, sobre todo, liderazgo.

Las elecciones generales han quedado fijadas para el 29 de noviembre de 2026 tras la disolución del Congreso y del Senado mediante el Real Decreto 806/2026. El adelanto ha comprimido los tiempos y obliga a las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE a decidir con rapidez si acuden juntas o vuelven a dividir el voto entre varias papeletas.

Ese riesgo pesa especialmente en las circunscripciones que reparten pocos diputados. El sistema electoral español castiga más la fragmentación cuanto menor es el número de escaños en juego. Por eso, más allá de las diferencias ideológicas —que existen—, el debate sobre la unidad electoral de Podemos y Frente Amplio tiene una dimensión bastante más concreta: convertir votos en representación parlamentaria.

El candidato puede decidir también el acuerdo con Podemos

Frente Amplio todavía debe resolver otra incógnita de considerable tamaño: quién encabezará su candidatura. Entre los nombres que han ganado protagonismo aparecen Mónica García, ministra de Sanidad y dirigente de Más Madrid, y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau.

No representan exactamente la misma posición respecto a Podemos. Más Madrid ha mostrado importantes reservas hacia las primarias abiertas y mantiene una actitud más fría ante un pacto con los morados. Colau, por el contrario, ha defendido públicamente una candidatura en la que estén representadas todas las fuerzas del espacio y ha vinculado incluso su posible participación a que exista un entendimiento amplio.

La elección del cabeza de cartel, por tanto, puede terminar condicionando mucho más que un nombre en una papeleta. Determinará también el tono de la negociación, la relación entre los partidos y la posibilidad real de reconstruir una candidatura conjunta después de años de fricciones en la izquierda alternativa.

Irene Montero sigue siendo la baza de Podemos

Podemos llega a la negociación con Irene Montero como su principal referencia electoral. La formación había planteado unas primarias abiertas en las que la eurodiputada pudiera competir por encabezar una candidatura común, pero la posibilidad de pactar antes la lista introduce un escenario distinto.

Todavía no está aclarado si esa fórmula permitiría negociar también el candidato a la Presidencia del Gobierno o si se limitaría al reparto de puestos en las listas al Congreso y al Senado. Podemos tampoco ha precisado públicamente si esa propuesta concreta ya ha sido trasladada formalmente a Frente Amplio. Son dos cuestiones que permanecen abiertas.

Y ahí se encuentra probablemente el tramo más delicado de las conversaciones. Pactar que todos concurran bajo una misma candidatura es una cosa; determinar quién aparece en la fotografía central del cartel electoral y cómo se distribuyen los primeros puestos por provincias es otra bastante más terrenal.

Una sola papeleta vuelve a ser una posibilidad real

Hasta hace apenas unos días, el escenario de una candidatura única parecía atrapado entre dos posiciones difíciles de conciliar: Podemos reclamaba primarias abiertas y Frente Amplio defendía una negociación entre partidos. El giro de los morados crea una vía intermedia: acordar primero y ratificar después lo pactado.

Eso no elimina las diferencias. Sigue sin existir un acuerdo definitivo sobre las primarias, tampoco sobre el liderazgo ni sobre el tipo de relación política que mantendrían Podemos y Frente Amplio después de las elecciones. Pero la conversación ha cambiado. Ya no gira solamente alrededor de quién debe ceder, sino de qué mecanismo permite colocar una única candidatura ante los electores.

Para una izquierda que llega al 29N con poco margen para regalar votos y todavía menos tiempo para resolver sus disputas, la diferencia es considerable. Podemos y Frente Amplio están más cerca de compartir papeleta, aunque todavía quedan por encajar las piezas más incómodas: los nombres, los puestos y el poder. Justamente esas pequeñas cosas que, en política, suelen ocupar casi toda la mesa.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído