España
Vox cierra ‘Latinos por Abascal’ y afronta el 29-N con la remigración
El cierre de “Latinos por Abascal” deja atrás la estrategia de 2023 mientras Vox sitúa la remigración entre sus ejes para las elecciones del 29-N.
Resumen
- Vox eliminó en enero la web y la cuenta de “Latinos por Abascal”
- La remigración es uno de los ejes de Abascal para las elecciones del 29-N
- El giro tensiona su antigua estrategia para atraer al voto hispano
Vox ha dejado atrás una de las iniciativas más llamativas con las que intentó aproximarse al electorado hispanoamericano. La formación de Santiago Abascal eliminó en enero de 2026 “Latinos por Abascal”, tanto la página vinculada al proyecto como la cuenta que lo acompañaba en X. Aquella plataforma electoral había convertido en 2023 una canción de salsa, las banderas latinoamericanas y el apellido de su líder en una peculiar herramienta de campaña.
La retirada cobra otra dimensión meses después. Vox llega a las elecciones generales del 29 de noviembre colocando entre sus grandes ejes la prioridad nacional y la remigración, término que Abascal ha incorporado expresamente a su discurso electoral. El contraste es evidente: el partido que hace pocos años presentaba a los hispanoamericanos como especialmente próximos a España endurece su posición sobre la inmigración mientras aquella campaña específica para captar su voto ha desaparecido del escaparate.
El proyecto con el que Vox buscó el voto hispano
“Latinos por Abascal” alcanzó notoriedad durante la campaña de las elecciones generales de 2023. No era precisamente una plataforma discreta. El grupo cubano Los 3 de La Habana grabó una canción de apoyo a Santiago Abascal, con ritmo de salsa y un estribillo electoral que trataba de reproducir en España parte de una fórmula política vista anteriormente en Estados Unidos alrededor de Donald Trump.
Vox difundió aquella campaña desde sus propias redes sociales. Alrededor del proyecto aparecieron simpatizantes procedentes de Cuba, Venezuela, Bolivia y otros países latinoamericanos que vinculaban su respaldo a la formación con el rechazo al socialismo y al comunismo, la propiedad privada, la seguridad o determinados valores conservadores. El voto hispano se había convertido, por entonces, en un espacio electoral al que también miraba el PP.
La operación encajaba con un discurso que Vox llevaba años utilizando. Abascal había defendido públicamente una mayor proximidad cultural con quienes llegaban de países hispanohablantes y llegó a referirse a ellos como “hermanos hispanoamericanos”, subrayando la lengua y determinados vínculos históricos y culturales con España. Esa distinción servía para separar, al menos retóricamente, diferentes realidades migratorias.
Qué cerró Vox y qué explicación ofreció
El cambio se hizo visible en enero. La sección de “Latinos por Abascal” dejó de estar disponible en la web del partido y comenzó a devolver un error 404. También desapareció la cuenta @LatinosXAbascal, creada durante aquella campaña de 2023.
La explicación ofrecida entonces por el partido se centró en la terminología. Vox sostuvo que “latinos” ya no era la denominación adecuada y planteó sustituirla por “Hispanos por Abascal”. La tesis oficial era, por tanto, que no había una ruptura con ese electorado, sino un cambio de nombre y de enfoque.
La explicación, con todo, apareció en un momento políticamente incómodo. Dentro del espacio ideológico situado alrededor de Vox había comenzado a aflorar un debate bastante más áspero sobre la inmigración procedente de América Latina. Algunas voces defendían mantener una diferenciación favorable hacia la inmigración hispanoamericana; otras cuestionaban que la proximidad cultural debiera funcionar como una especie de salvoconducto.
De los “hermanos hispanoamericanos” a un debate más duro
La discusión dejó episodios gráficos en redes sociales, incluidos enfrentamientos entre dirigentes, antiguos cargos y voces próximas a Vox a propósito del crecimiento de la población latinoamericana en España. Algunos de esos mensajes terminaron desapareciendo. La política digital tiene estas cosas: se borra el tuit, pero rara vez se evapora la discusión.
Ahí aparece una tensión difícil de ignorar. Vox ha construido durante años parte de su proyección internacional alrededor de la Hispanidad y la llamada Iberosfera, estrechando vínculos con dirigentes conservadores y fuerzas de derecha de América Latina. Esa red política continúa siendo relevante para el partido. Al mismo tiempo, una parte de su electorado reclama restricciones migratorias cada vez más amplias.
Son dos piezas que no siempre encajan limpiamente. Una cosa es la alianza ideológica con gobiernos, partidos o movimientos americanos; otra, bastante distinta, determinar qué política migratoria se aplica a ciudadanos procedentes de esos mismos países cuando deciden instalarse en España.
La campaña del 29-N cambia el centro de gravedad
El movimiento adquiere especial significado al observar la campaña electoral. Abascal ha presentado como pilares políticos de Vox la prioridad nacional, la desregulación y la remigración. La inmigración vuelve así a situarse en uno de los centros de gravedad de su propuesta para el 29-N, acompañada de un lenguaje sensiblemente más duro que el empleado durante aquella ofensiva para atraer al electorado latinoamericano.
El cambio de imagen es notable. En 2023 aparecía Abascal rodeado de banderas de países americanos mientras sonaba una salsa electoral. En 2026, la palabra que ocupa buena parte del escaparate es remigración. No significa que Vox haya roto sus relaciones políticas con América Latina ni que haya renunciado necesariamente a buscar votos entre españoles de origen hispanoamericano. Eso iría más lejos de lo que permiten afirmar los hechos. Sí evidencia que la política migratoria pesa mucho más en el mensaje actual.
Vox también ha endurecido sus posiciones frente a los procesos de regularización de inmigrantes y ha defendido repatriaciones de personas en situación irregular, prioridad nacional en determinadas prestaciones y mayores restricciones al arraigo. Abascal ha reclamado igualmente una política más severa frente a la inmigración irregular y ha llevado esta cuestión al primer plano de sus intervenciones.
Qué significa la remigración en el discurso de Vox
Conviene afinar aquí porque una palabra política puede convertirse rápidamente en una maleta donde cada cual mete lo que quiere. Vox utiliza “remigración” para referirse a políticas de retorno o salida de población inmigrante en determinados supuestos y la ha elevado ya a categoría de lema político.
Abascal ha vinculado ese planteamiento, entre otros casos, a inmigrantes que delincan y a personas extranjeras que, según la formulación del partido, dependan de determinadas ayudas públicas. El alcance jurídico completo de esas medidas, los criterios para aplicarlas y su encaje con las distintas situaciones de residencia, nacionalidad o normativa europea son bastante más complejos que una consigna pronunciada desde un escenario.
Y ahí aparece una de las consecuencias políticas del abandono de “Latinos por Abascal”: queda menos clara la distinción entre inmigración hispana y otros flujos migratorios cuando el mensaje principal ya no gira alrededor de procedencias culturalmente preferentes, sino de conceptos mucho más amplios como prioridad nacional y remigración.
El voto hispano queda en una posición incómoda
El fenómeno tampoco admite una lectura sencilla del tipo “los latinos votan a la izquierda” o “los latinos votan a la derecha”. La comunidad de origen latinoamericano en España es demasiado grande, diversa y socialmente heterogénea para comportarse como un único bloque electoral.
Cubanos, venezolanos, colombianos, ecuatorianos, argentinos o peruanos llegan con experiencias políticas muy distintas. Para determinados electores que abandonaron países gobernados por fuerzas de izquierda autoritaria o que se identifican con posiciones conservadoras, el discurso anticomunista de Vox ha tenido capacidad de penetración. Esa fue precisamente una de las bases sobre las que se levantó “Latinos por Abascal”.
La inmigración se ha convertido, al mismo tiempo, en uno de los terrenos donde Vox endurece más su propuesta. La tensión tiene una consecuencia bastante terrenal: un elector puede sentirse ideológicamente próximo al partido y, a la vez, pertenecer a una comunidad de origen extranjero sobre la que se discuten nuevas restricciones migratorias.
La aparente contradicción no es exclusiva de Vox ni resulta extraña en la política europea. Un partido puede buscar el respaldo de ciudadanos nacionalizados o de familias de origen extranjero mientras defiende políticas más restrictivas para nuevas llegadas. El voto, al fin y al cabo, no funciona por pasaporte familiar. Intervienen intereses, valores, experiencias, seguridad, identidad y bolsillo. A menudo todo a la vez.
De la salsa electoral a la prioridad nacional
El cierre de “Latinos por Abascal” no permite afirmar por sí solo que Vox haya renunciado al electorado hispanoamericano. El partido sostuvo que existía un problema con la denominación y planteó una futura marca denominada “Hispanos por Abascal”. Tampoco ha abandonado la reivindicación política de la Hispanidad ni sus alianzas ideológicas al otro lado del Atlántico.
Lo que sí ha cambiado es el orden de las prioridades. La campaña que en 2023 trataba de seducir al votante latino mediante identidad cultural compartida, música y referencias a quienes habían escapado del socialismo queda lejos de la imagen que Vox proyecta ante el 29-N. La formación llega a las urnas con la remigración convertida en uno de sus grandes ejes electorales, junto con la prioridad nacional y la desregulación.
El matiz importa. Vox no ha dejado de mirar hacia Hispanoamérica; de hecho, sus vínculos políticos con esa región siguen formando parte de su identidad exterior. Pero cuando la inmigración ocupa el centro de la batalla electoral, la vieja fotografía de “Latinos por Abascal” empieza a parecer de otra época. Y apenas han pasado tres años.
-
EspañaCuatro jóvenes agreden a un conductor del tranvía durante el Pilar
-
TecnologíaMuere Richard ‘Levelord’ Gray, el diseñador detrás de Duke Nukem 3D
-
EconomíaVillajoyosa plantea dos años sin nuevas licencias de pisos turísticos
-
MundoJapón sopesa submarinos de propulsión nuclear con Takaichi al frente
-
MundoVenezuela retoma el diálogo y negocia una reforma electoral clave
-
CienciaRejuvenecen células de sangre de 80 años y las convierten en neuronas
-
EspañaCayetana Álvarez de Toledo gana peso como número dos del PP por Madrid
-
EstiloCabello en la menopausia: cuidados, color y tratamientos adecuados
-
TecnologíaLa PS5 con jailbreak emula Xbox, Switch y PS2 y avanza hacia el PC
-
SaludNavarra registra 305 casos de salmonelosis y alerta por las tortillas
-
CienciaTres galaxias sin materia oscura refuerzan la idea de que sí existe
-
HistoriaLa Casa de Oldemburgo une a todos los monarcas hereditarios europeos