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España

Comuns avala la lista de Ada Colau al 29N y deja fuera a Aina Vidal

La candidatura de Ada Colau supera el Consejo Nacional de Comuns con un 59 % de apoyo, Urtasun como número dos y Aina Vidal fuera de la lista.

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Una sonriente Ada Colau en 2022

Foto: Laura Guerrero, CC BY 4.0

Resumen

  • Comuns avala con un 59 % la lista de Ada Colau para el 29N
  • Ernest Urtasun será número dos por Barcelona en la candidatura
  • Aina Vidal queda fuera de la lista, aunque seguirá en la campaña

Comuns ha dado luz verde a la candidatura que encabezará Ada Colau por Barcelona en las elecciones generales del 29 de noviembre, una lista en la que no estará Aina Vidal, hasta ahora una de las voces más reconocibles de la formación en el Congreso. La propuesta liderada por Colau obtuvo un 59 % de apoyos en el Consejo Nacional y deja como principal novedad política precisamente la ausencia de Vidal.

La exalcaldesa estará acompañada en el número dos por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, mientras que la politóloga Júlia Miralles ocupará la tercera plaza. Después aparecen Andrés García Berrio, Lucía Martín, Joan Mena y Viviane Ogou. Es una candidatura que mezcla figuras de largo recorrido con perfiles menos conocidos y que, sobre todo, altera el equilibrio interno de Comuns a pocas semanas de una campaña decisiva para su espacio político.

La salida de Vidal no ha sido pacífica. Durante el Consejo Nacional hubo voces que pidieron reconsiderar la decisión y rehacer la propuesta, sin éxito. La política de listas tiene esa vieja crueldad administrativa: carreras enteras, alianzas y equilibrios internos terminan reducidos a una casilla y un número. En este caso, el movimiento tiene especial peso porque Aina Vidal encabezó la candidatura de los comunes por Barcelona en las generales de 2023.

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Un 59 % suficiente, pero lejos de la unanimidad

El 59 % de respaldo permite sacar adelante la lista, aunque dibuja un apoyo bastante más contenido que el obtenido previamente por Urtasun. El ministro había sido ratificado como número dos por Barcelona con un respaldo muy superior dentro del Consejo Nacional, al igual que el acuerdo de coalición de Comuns dentro del Frente Amplio.

Existe, eso sí, un matiz relevante en las cifras. El conjunto de las candidaturas catalanas recibió posteriormente un apoyo superior cuando se sometieron a consideración las listas de las cuatro provincias. No son exactamente la misma votación. El 59 % corresponde a la lista encabezada por Colau, de modo que mezclar ambos porcentajes puede ofrecer una fotografía engañosa de lo ocurrido.

Lo indiscutible es que la confección de las candidaturas ha dejado fricción interna. La reunión fue larga y la exclusión de Vidal provocó peticiones expresas para que la dirección reconsiderase la composición. La propuesta siguió adelante. Nada extraordinario en un partido cuando llega la hora de repartir puestos con opciones reales de escaño, pero tampoco un detalle menor.

Colau y Urtasun concentran el peso de la candidatura

Ada Colau será la número uno por Barcelona y, al mismo tiempo, la candidata del Frente Amplio a la Presidencia del Gobierno. Su elección había sido acordada previamente por Comuns, Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Más Madrid, las principales fuerzas que impulsaron el nuevo espacio electoral antes de incorporar otros acuerdos territoriales.

A su lado aparece Urtasun, una figura con experiencia europea y gubernamental que asumirá buena parte del peso político de la campaña catalana mientras Colau recorre el conjunto de España. El ministro ya había sido designado formalmente candidato de Comuns en Cataluña y número dos por Barcelona. El tándem Colau-Urtasun, por tanto, era la parte menos incierta de la papeleta; la batalla estaba unas posiciones más abajo.

La tercera plaza será para Júlia Miralles, profesora de Ciencia Política de la Universitat Pompeu Fabra y miembro de la ejecutiva de los comunes, que ya ocupó el número dos de la candidatura del partido en las últimas elecciones europeas. Andrés García Berrio, diputado en el Parlament, será cuarto, mientras que Lucía Martín, concejal de Barcelona y exdiputada en el Congreso, ocupará el quinto puesto. Joan Mena irá sexto y Viviane Ogou, actualmente diputada, séptima.

Aina Vidal sale de la papeleta, no de la campaña

Que Vidal no aparezca en la candidatura no significa, al menos formalmente, una ruptura con Comuns. La organización ha anunciado que seguirá participando en la campaña electoral del 29N. Un detalle relevante porque separa dos planos que en política suelen confundirse con facilidad: perder un puesto en una lista no equivale necesariamente a desaparecer de la organización o de la vida pública.

Aun así, el relevo tiene carga política. Vidal es diputada desde 2016 y ha ocupado durante esta legislatura responsabilidades parlamentarias de primer nivel. Su ausencia, según las informaciones conocidas, no parte de una decisión personal de apartarse. Ahí está buena parte del ruido que ha acompañado al Consejo Nacional.

Tampoco repetirá Gerardo Pisarello, otro de los perfiles veteranos del espacio en el Congreso. En su caso, la explicación es diferente: está centrado en su candidatura a la Alcaldía de Barcelona. La renovación de la papeleta, por tanto, combina salidas de naturaleza muy distinta y no admite una única lectura.

El precedente de 2023 vuelve a asomarse

La discusión sobre Aina Vidal no nace en 2026. En las elecciones generales de 2023, su posición en la candidatura ya provocó tensiones dentro del espacio de los comunes. La primera opción entonces era Jaume Asens, pero aquel proceso acabó con su retirada y con Vidal encabezando finalmente la lista por Barcelona. Tres años después, la disputa reaparece, aunque con desenlace inverso.

Ese antecedente ayuda a entender por qué su exclusión tiene más profundidad que un simple cambio de nombres. Los comunes arrastran desde hace años distintas sensibilidades internas, procedentes de la tradición de Iniciativa per Catalunya, del municipalismo surgido alrededor de Barcelona en Comú y de generaciones políticas posteriores. A veces conviven con facilidad; otras, la elaboración de una papeleta actúa como una radiografía bastante poco piadosa.

La formación presenta el nuevo equipo como una combinación de experiencia institucional y renovación, con fuerte presencia femenina y caras nuevas. El reto consiste en conseguir que esa renovación se lea fuera del partido como apertura y no como factura interna. Las urnas, bastante menos sentimentales que los consejos nacionales, resolverán esa parte.

Girona, Tarragona y Lleida también renuevan nombres

La reorganización no se limita a Barcelona. En Girona volverá a encabezar la candidatura Júlia Boada, que consiguió escaño en las generales de 2023. Tarragona tendrá como cabeza de lista a Ester Roca, funcionaria del Ayuntamiento de Tarragona vinculada al ámbito de la cultura popular, mientras que en Lleida será número uno Montse Cortassa, concejal de Comuns en Almacelles.

El contexto, sin embargo, es más exigente que hace tres años. Las expectativas electorales convierten cada posición con posibilidades reales de entrar en el Congreso en una pieza especialmente codiciada. Cuando los escaños potenciales se estrechan, el orden de los candidatos deja de ser protocolo y se convierte, literalmente, en supervivencia parlamentaria.

El 29N pondrá a prueba algo más que los nombres

La candidatura catalana queda así construida alrededor de Ada Colau y Ernest Urtasun, con una renovación considerable detrás y una ausencia, la de Aina Vidal, que inevitablemente marcará la lectura interna de la decisión. Frente Amplio llega al 29 de noviembre intentando convertir en proyecto electoral estable una izquierda que en los últimos años ha cambiado varias veces de siglas, alianzas y equilibrios.

Colau ha situado la vivienda, los derechos sociales y la respuesta al avance de la derecha entre los ejes centrales de su campaña. Comuns, por su parte, quiere llevar al primer plano asuntos como vivienda, salarios y servicios públicos. Ese será el escaparate. Por debajo queda el trabajo menos vistoso —y bastante más áspero— de ensamblar sensibilidades diferentes en una misma candidatura.

El 59 % obtenido por la lista de Colau sirve para aprobarla, no para esconder las discrepancias. Esa es quizá la fotografía más precisa del momento: Frente Amplio sale hacia las urnas con una candidata definida, un equipo renovado y una controversia interna que no ha desaparecido por el hecho de haber sido votada. El 29N dirá si estos movimientos fueron una cirugía necesaria o simplemente otra cicatriz en una izquierda demasiado acostumbrada a discutir sobre la unidad mientras reparte los puestos de la unidad.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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