Síguenos

Cultura

Un jubilado vende sus cartas Pokémon por 1,56 millones tras 15 años

Un jubilado británico guardó durante 15 años 42 sets completos de cartas Pokémon y terminó vendiendo la colección por 1,56 millones de libras

Publicado

el

jubilado vende cartas Pokémon

Resumen

  • Un jubilado vende por 1,56 millones sus cartas Pokémon tras 15 años
  • El lote estrella con un Charizard alcanza las 100.000 libras
  • La colección reúne 42 sets completos en un estado excepcional

Un decorador jubilado de Woking, en el condado inglés de Surrey, se ha convertido en millonario gracias a una colección de cartas Pokémon que llevaba unos 15 años guardada en un desván. El propietario, que ha preferido mantener el anonimato, puso las cartas en manos de la casa de subastas Ewbank’s y el resultado terminó muy lejos de las previsiones iniciales: 1,56 millones de libras por el conjunto.

La venta se ha convertido en una de las operaciones más llamativas del coleccionismo Pokémon en Europa. El precio de martillo agregado alcanzó alrededor de 1,2 millones de libras y, una vez incorporadas las comisiones correspondientes, el total comunicado ascendió a 1,56 millones. Para Ewbank’s, con más de tres décadas de actividad, fue la venta más valiosa de su historia.

El relato tiene algo de cápsula del tiempo. Cartas compradas cuando Pokémon llenaba patios de colegio, carpetas y tardes de intercambio acabaron preservadas durante años, prácticamente fuera de circulación. No hubo una bóveda climatizada ni una sofisticada estrategia inversora detrás: hubo un desván, unas carpetas bien conservadas y, sobre todo, la decisión de no tocarlas.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

De las cartas de su hijo a una colección millonaria

La historia comenzó a finales de los años 90, durante la primera gran explosión internacional de Pokémon. El hijo del jubilado empezó a coleccionar e intercambiar cartas en el colegio, como tantos niños de aquella generación. Su padre también se interesó por ellas, aunque desde una perspectiva algo distinta: le gustaban y pensó que quizá algún día podrían adquirir valor.

No se limitó a comprar algunos sobres. Con el tiempo fue reuniendo colecciones completas, algunas adquiridas a través de eBay a un vendedor de Malasia, y las colocó cuidadosamente en carpetas específicas. Cuando la afición familiar perdió intensidad, las cartas dejaron de ocupar el centro de atención y terminaron almacenadas.

Allí pasaron aproximadamente 15 años. El propietario explicó que su hijo tenía sus propias cartas, pero no manipulaba las que él había comprado. Un detalle doméstico aparentemente trivial acabó siendo decisivo: muchas de las piezas llegaron al mercado décadas después con una conservación excepcional.

El jubilado comenzó a sospechar del verdadero valor de lo que guardaba cuando leyó que una carta Pokémon similar a algunas de las suyas había alcanzado varios miles de libras. Llevó entonces una muestra a Ewbank’s. Los especialistas comprobaron que aquello no era una caja con algunos cromos antiguos, sino una colección formada por 42 sets completos, muchos de ellos prácticamente como nuevos.

Un Charizard dispara un lote hasta las 100.000 libras

Entre todas las piezas destacó el Legendary Collection Complete Master Set, uno de los conjuntos más codiciados de la subasta. Incluía las cartas de la colección y sus versiones especiales Reverse Holo, además de piezas Box Topper especialmente apreciadas entre los coleccionistas.

Dentro aparecía uno de los personajes que mejor explican la fiebre económica alrededor de Pokémon: Charizard. Sus cartas más raras llevan años concentrando buena parte de la atención del mercado, y en este caso el ejemplar se encontraba en un estado próximo al impecable.

La estimación inicial para este lote estaba situada entre 15.000 y 20.000 libras. El resultado fue otro mundo: alcanzó las 100.000 libras. Cinco veces el extremo superior previsto. Y sirve para entender por qué la subasta completa terminó pulverizando las expectativas.

Otro conjunto que el propietario recordaba haber comprado por unas 300 libras acabó adjudicado por aproximadamente 75.000. El cartón ilustrado que durante años permaneció silencioso dentro de una carpeta había envejecido, económicamente hablando, bastante mejor que muchas inversiones con corbata y folleto financiero.

El estado de las cartas cambió por completo su valor

La cifra millonaria no se explica simplemente porque las cartas sean antiguas. En este mercado cuentan la rareza, la edición, la impresión concreta y la conservación. Una esquina deteriorada, una superficie rayada o una carta doblada pueden separar una pieza realmente valiosa de otra que apenas despierte interés entre los grandes compradores.

Los especialistas de Ewbank’s destacaron precisamente el estado excepcional de la colección. Muchos de los sets permanecían completos y apenas habían sido manipulados, algo especialmente difícil de encontrar en productos concebidos originalmente para jugar, intercambiar y transportar de una mochila a otra.

También importa que se conservaran los conjuntos enteros. Una carta rara puede valer mucho, pero encontrar una colección completa, coherente y bien preservada permite atraer a coleccionistas internacionales dispuestos a competir por piezas difíciles de reproducir en el mercado.

La subasta ya se había disparado antes de comenzar

La magnitud de la operación empezó a percibirse incluso antes de que arrancara formalmente la puja. Ewbank’s acumulaba ya alrededor de 825.000 libras en ofertas previas, una señal inequívoca de que las estimaciones iniciales se habían quedado pequeñas.

La colección había sido presentada bajo el nombre Pokémon: A Decade of Masters (1999-2009), una denominación que resumía bien su atractivo: reunía una década especialmente relevante de la historia del juego de cartas, desde la primera fiebre de finales de los 90 hasta etapas posteriores de la franquicia.

Participaron compradores y aficionados especializados de distintos países. El interés no se concentraba únicamente en una carta espectacular, sino en la posibilidad de adquirir sets completos difíciles de encontrar en semejantes condiciones. Esa combinación elevó la competencia y, lote tras lote, las cifras.

Un posible récord europeo para las cartas Pokémon

Ewbank’s considera que la operación constituye la subasta de cartas coleccionables más valiosa celebrada en Reino Unido y apunta también a la posibilidad de que se trate de un récord europeo. Esta última consideración procede de la propia casa de subastas y no de una certificación independiente, un matiz importante al hablar de marcas de este tipo.

La comparación más cercana resulta significativa. Apenas unas semanas antes, otra subasta de cartas Pokémon organizada en Londres había alcanzado alrededor de 872.000 libras. La colección del jubilado de Surrey superó ampliamente esa referencia y volvió a elevar el techo del mercado británico.

El resultado también muestra hasta qué punto ha madurado el coleccionismo de Pokémon. Lo que a finales de los 90 se vendía fundamentalmente como entretenimiento infantil forma parte ahora de un mercado internacional donde determinadas piezas se tratan como objetos de lujo y pueden cambiar de manos por decenas de miles de libras.

La nostalgia de los años 90 también tiene precio

Hay una razón generacional detrás de esta transformación. Los niños que descubrieron Pokémon a finales de los años 90 tienen ahora treinta y tantos o cuarenta años. Muchos disponen de mayor capacidad económica y buscan recuperar objetos vinculados con aquella infancia. La nostalgia convertida en coleccionismo, cuando se encuentra con piezas escasas, puede levantar precios de vértigo.

Eso no significa que cualquier carpeta olvidada esconda una fortuna. La mayoría de las cartas Pokémon comunes tienen valores mucho más modestos. Los resultados extraordinarios suelen aparecer cuando coinciden escasez, demanda, autenticidad y conservación, y todavía más cuando se trata de sets enteros difíciles de reunir.

También existe una diferencia enorme entre el precio de una carta anunciada en internet y el dinero que alguien está realmente dispuesto a pagar. Las ventas efectivamente cerradas, especialmente las realizadas mediante casas de subastas reconocidas, proporcionan una referencia mucho más fiable que los precios de salida elegidos libremente por un vendedor.

Quince años bajo el tejado y una fortuna inesperada

El propietario había comprado aquellas cartas pensando vagamente que algún día podrían valer más. Después quedaron apartadas. Años de silencio, polvo alrededor de las cajas y una afición que parecía cosa del pasado. Finalmente, una noticia sobre el precio alcanzado por una carta parecida a las suyas le llevó a comprobar qué tenía realmente entre manos.

La respuesta estaba escondida en las carpetas: una colección capaz de producir 1,56 millones de libras y de convertirse en la mayor venta realizada por Ewbank’s en sus más de 30 años de actividad. De todos los objetos que pueden sobrevivir olvidados en un desván, pocos esperan su segunda vida con un Charizard dentro.

Pokémon nació entre videojuegos, dibujos animados, intercambios y recreos escolares. Tres décadas después, parte de aquella cultura popular ha entrado de lleno en el mercado de los grandes coleccionistas. Para este jubilado británico, la distancia entre ambas épocas fueron 15 años de espera y una subasta millonaria.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído