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Un terremoto de magnitud 5,2 sacude Afganistán y se siente en Kabul

Un terremoto de magnitud 5,2 sacude el Hindu Kush, en Afganistán, cerca de Pakistán. Se ha sentido en Kabul y, por ahora, no hay daños comunicados.

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Terremoto de magnitud 5,2 en Afganistán

Resumen

  • Un terremoto de magnitud 5,2 sacude el noreste de Afganistán
  • El epicentro se sitúa cerca de Pakistán, a 110 kilómetros de profundidad
  • Se ha sentido en Kabul y no se han comunicado víctimas ni daños

Un terremoto de magnitud 5,2 ha sacudido este domingo, 25 de octubre de 2026, el noreste de Afganistán, en la región montañosa del Hindu Kush, próxima a la frontera con Pakistán. El seísmo ha sido registrado por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y se ha dejado sentir en Kabul, la capital afgana, y en varias provincias del país.

Según las primeras informaciones difundidas por medios afganos, no se han comunicado víctimas mortales, heridos ni daños materiales relacionados con el temblor. La ausencia de informes iniciales sobre posibles consecuencias no descarta, sin embargo, que puedan conocerse daños cuando se disponga de información de las localidades más próximas al epicentro.

El movimiento sísmico se produjo a las 17.44 horas UTC, las 22.14 horas en Afganistán y las 18.44 en la España peninsular. Los registros sitúan su origen a unos 110 kilómetros de profundidad, un dato importante para entender cómo pudo percibirse en lugares alejados del punto donde se originó.

El terremoto ha vuelto a poner la atención sobre una de las regiones con mayor actividad sísmica de Asia, donde los movimientos de las placas tectónicas provocan temblores frecuentes, algunos de consecuencias devastadoras.

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Dónde se ha producido el terremoto de Afganistán

El epicentro se ha localizado en la cordillera del Hindu Kush, a unos 59 kilómetros al suroeste de Ashkasham, en el noreste afgano. Se trata de una zona montañosa próxima a Pakistán, dentro de un territorio donde confluyen importantes estructuras geológicas.

El USGS ha establecido una magnitud de 5,2, coincidente con la cifra revisada por el Centro Sismológico Euromediterráneo (EMSC), que inicialmente había estimado una magnitud superior, de 5,8.

Esta corrección no resulta extraordinaria. Las primeras mediciones de un terremoto pueden modificarse cuando los organismos científicos reciben información de más estaciones sísmicas y afinan sus cálculos.

La ubicación del epicentro tampoco significa que los efectos se limiten a sus inmediaciones. Las ondas sísmicas pueden propagarse a grandes distancias, especialmente cuando el movimiento se origina a una profundidad considerable.

El temblor se siente en Kabul y Nangarhar

Las primeras informaciones difundidas en Afganistán señalan que el terremoto se ha percibido en Kabul, Nangarhar y otras provincias cercanas. Los reportes iniciales indican que no se habían registrado víctimas ni daños materiales.

La noticia ha cobrado relevancia por la extensión geográfica de las zonas donde se ha sentido el movimiento, aunque conviene distinguir entre percibir un terremoto y sufrir consecuencias materiales.

Qué se sabe de los posibles daños

Por el momento, las informaciones disponibles no permiten establecer que se hayan producido derrumbes, interrupciones importantes de servicios o personas afectadas directamente por este episodio.

Tampoco existe un balance definitivo sobre las consecuencias del seísmo en los núcleos de población próximos al epicentro.

En regiones montañosas de Afganistán, las dificultades de comunicación y acceso pueden complicar la evaluación de cualquier emergencia. De ahí que la falta de avisos iniciales no equivalga a una confirmación definitiva de ausencia de daños.

Por qué importa que el terremoto se haya producido a 110 kilómetros de profundidad

Uno de los datos más relevantes de este seísmo es su profundidad. Los aproximadamente 110 kilómetros registrados sitúan el foco dentro de la categoría de terremotos de profundidad intermedia.

No todos los temblores de magnitud 5,2 producen los mismos efectos. La intensidad con la que se perciben en superficie depende de varios factores, entre ellos la profundidad, la distancia al epicentro, las características del terreno y la resistencia de los edificios.

En términos generales, un terremoto relativamente profundo puede transmitir sus ondas a territorios extensos y, al mismo tiempo, provocar sacudidas menos intensas cerca de su epicentro que otro de magnitud semejante originado a escasos kilómetros de la superficie.

Eso ayuda a explicar por qué un movimiento localizado en el Hindu Kush puede percibirse en ciudades alejadas. Pero la magnitud por sí sola no permite calcular los daños ni anticipar las consecuencias en cada localidad.

El Hindu Kush, una de las regiones con mayor actividad sísmica de Asia

Afganistán se encuentra en una zona geológicamente compleja, condicionada por la interacción entre las placas tectónicas india y euroasiática. Su convergencia ha contribuido a la formación de grandes sistemas montañosos y mantiene una intensa actividad sísmica.

El Hindu Kush presenta una particularidad: registra terremotos a profundidades mucho mayores que las habituales en numerosas regiones del planeta. Algunos se originan a cientos de kilómetros bajo la superficie.

Esta actividad explica que los organismos internacionales mantengan una vigilancia constante de los movimientos sísmicos en Afganistán y sus países vecinos.

El riesgo para la población depende, además, de las condiciones de las viviendas y de las infraestructuras. En determinadas comunidades rurales afganas predominan construcciones especialmente vulnerables a sacudidas intensas, mientras que el relieve montañoso puede dificultar las comunicaciones y las labores de auxilio.

Ahora bien, la vulnerabilidad general del territorio no implica que este terremoto concreto haya causado una emergencia. Los primeros informes no describen consecuencias graves.

Sin víctimas comunicadas tras el seísmo del 25 de octubre

El balance inicial del terremoto de este domingo es, por ahora, tranquilizador: magnitud 5,2, foco a unos 110 kilómetros de profundidad y ausencia de víctimas o daños comunicados en las primeras informaciones.

La atención se centra en comprobar si las localidades próximas al epicentro han sufrido algún efecto que todavía no haya trascendido y en observar la evolución de la actividad sísmica de la región.

Afganistán vuelve a experimentar un movimiento significativo en una zona acostumbrada a los terremotos. Esta vez, al menos según los datos conocidos inicialmente, el temblor no ha venido acompañado de noticias de una catástrofe. Esa es la diferencia fundamental entre la magnitud registrada por los instrumentos y sus consecuencias reales sobre la población.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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