Mundo
Benny Gantz abandona las elecciones de Israel a ocho días del voto
Benny Gantz se retira de las elecciones de Israel del 27 de octubre tras quedar Azul y Blanco por debajo del umbral electoral en los sondeos.
Imagen: U.S. Department of State / Dominio público.
Resumen
- Gantz se retira a ocho días de las elecciones israelíes
- Azul y Blanco llevaba meses por debajo del umbral del 3,25%
- La salida evita que parte del voto centrista quede sin representación
Benny Gantz ha decidido retirarse de las elecciones legislativas de Israel cuando faltan apenas ocho días para la votación del 27 de octubre. El dirigente centrista y líder de Azul y Blanco no concurrirá finalmente a unos comicios en los que los sondeos llevaban meses situando a su formación muy por debajo del mínimo necesario para conseguir representación en la Knéset.
La retirada altera, en plena recta final, una campaña extraordinariamente fragmentada. Gantz, antiguo jefe del Estado Mayor y exministro de Defensa, había insistido durante semanas en que seguiría adelante. Finalmente ha hecho lo contrario. La aritmética electoral, bastante menos sentimental que cualquier discurso de campaña, terminó imponiéndose: Azul y Blanco corría un riesgo claro de quedarse fuera del Parlamento y convertir los votos recibidos en sufragios sin representación.
Gantz renuncia cuando los sondeos ya no le daban opciones
Gantz anunció que no participará en las próximas elecciones, aunque pretende seguir defendiendo la creación de un Gobierno amplio de unidad nacional. Es el desenlace de una retirada que, aunque se produce prácticamente con las urnas a la vista, llevaba semanas planeando sobre una candidatura incapaz de despegar en las encuestas.
El problema era bastante concreto. Para entrar en la Knéset, una lista necesita alcanzar al menos el 3,25% de los votos válidos. Las últimas mediciones no solo colocaban a Azul y Blanco por debajo de esa barrera: algunos sondeos reducían su apoyo a menos del 1% y las proyecciones dejaban a la formación sin escaños.
Gantz había defendido públicamente su derecho a continuar hasta el final y sostenía que existía una diferencia entre el respaldo que percibía en sus actos y lo que reflejaban las encuestas. También había dejado abierta, sin embargo, la posibilidad de retirarse durante la última semana si quedaba claro que no alcanzaría el umbral electoral. Ese momento llegó.
El 3,25% que puede decidir unas elecciones
En el sistema israelí, los ciudadanos votan listas de partidos y los 120 escaños de la Knéset se distribuyen proporcionalmente entre las candidaturas que superan el umbral. Después empieza otra elección, menos visible pero igual de importante: la negociación necesaria para reunir los 61 diputados que permiten controlar la mayoría parlamentaria y formar gobierno.
Los votos de una candidatura que no alcanza el 3,25% quedan fuera del reparto de escaños. Por eso la continuidad de Gantz había dejado de ser únicamente una cuestión personal. Podía restar votos potencialmente decisivos a otras fuerzas del centro y de la oposición en una elección donde unos pocos escaños pueden separar un gobierno viable de semanas de bloqueo político.
Ahí estaba la presión. No se trataba solamente de convencer a un político veterano de que sus mejores resultados electorales habían quedado atrás. En una competición estrecha, decenas de miles de papeletas atrapadas bajo la barrera pueden producir un efecto mucho mayor que su peso numérico. Un pequeño naufragio, en otras palabras, puede mover toda la marea.
Eisenkot y la oposición celebran una retirada esperada
Una de las primeras reacciones llegó de Gadi Eisenkot, antiguo compañero político de Gantz y ahora uno de los principales rivales del bloque encabezado por Benjamin Netanyahu. Eisenkot calificó la retirada como una decisión responsable y agradeció a Gantz sus años de servicio público. Yair Golan, líder de Los Demócratas, también recibió favorablemente el movimiento.
La relación entre Gantz y Eisenkot ayuda a entender cuánto ha cambiado el tablero. Ambos antiguos jefes militares compartieron espacio político, pero la alianza terminó deshaciéndose. Azul y Blanco perdió dirigentes relevantes y llegó a esta campaña bastante más debilitado que la coalición Unidad Nacional que en las elecciones de 2022 consiguió 12 diputados.
El paisaje político de 2026 es distinto. Eisenkot encabeza Yashar!, una nueva fuerza centrista situada en posiciones muy competitivas en las encuestas. Junto a ella se disputan el electorado contrario a Netanyahu otras candidaturas como la alianza encabezada por Naftali Bennett y Yair Lapid, Los Demócratas o Yisrael Beiteinu. La oposición existe y suma. Lo que no tiene, precisamente, es una estructura sencilla.
Netanyahu afronta unas elecciones convertidas en plebiscito
Las elecciones del 27 de octubre se han convertido en buena medida en un plebiscito político sobre Benjamin Netanyahu, tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, las guerras posteriores y años de profunda tensión interna. El primer ministro más longevo de la historia de Israel vuelve a jugarse su continuidad en un Parlamento donde los acuerdos posteriores al escrutinio serán casi tan importantes como los votos.
El Likud conserva una base electoral considerable y mantiene como socios naturales a formaciones nacionalistas, de extrema derecha y ultraortodoxas, aunque ese espacio tampoco está libre de fricciones. Frente a él, las encuestas dibujan una oposición capaz de competir, pero con serias dificultades para alcanzar por sí sola los 61 escaños de la mayoría.
El papel de las formaciones árabes puede acabar siendo decisivo. Las proyecciones sugieren que el bloque opositor necesitaría, directa o indirectamente, parte de ese apoyo para desalojar a Netanyahu. Y ahí aparece uno de los nudos políticos de estas elecciones: varios dirigentes opositores rechazan una coalición formal con esos partidos, mientras la propia aritmética parlamentaria puede convertirlos en actores imprescindibles.
La paradoja de la unidad que defendía Gantz
Gantz había hecho precisamente de la unidad nacional el eje de su campaña. Su propuesta buscaba romper la división rígida entre bloques y construir un Ejecutivo amplio, incluso dejando abierta la posibilidad de colaborar con Netanyahu bajo determinadas condiciones. Esa posición lo diferenciaba de otros partidos de la oposición, pero tampoco logró traducirse en intención de voto suficiente.
Su retirada puede beneficiar numéricamente a quienes temían desperdiciar papeletas por debajo del umbral. No significa, sin embargo, que esos votos vayan a trasladarse en bloque a una única candidatura. El electorado de Gantz es moderado, centrista y heterogéneo; una parte puede acercarse a Eisenkot, otra a Bennett y Lapid, y otra repartir su voto entre alternativas menores.
Los votos de Gantz quedan ahora en disputa
La gran incógnita pasa a ser qué harán quienes todavía pensaban respaldar a Azul y Blanco. El sistema electoral israelí no transfiere automáticamente esas preferencias a otra lista: cada votante deberá escoger una alternativa antes de depositar su papeleta. Eisenkot parte bien situado para absorber parte del electorado, aunque no es el único que intentará ocupar ese espacio.
La salida de Gantz llega, además, cuando prácticamente se ha agotado el tiempo para alterar la campaña. La votación anticipada de los soldados israelíes comenzará la noche del 20 de octubre, mientras el grueso del electorado acudirá a las urnas siete días después. La política entra así en esa fase extraña en la que todavía puede ocurrir mucho, pero cada hora pesa más.
Sería excesivo presentar la retirada como un vuelco automático contra Netanyahu. Sí elimina una posible bolsa de votos sin representación dentro del espacio centrista; no resuelve la fragmentación del campo alternativo. Y tampoco despeja el problema central de cualquier gobierno posterior al 27 de octubre: quién puede reunir de verdad una coalición estable de 61 diputados.
Gantz abandona la papeleta, pero no necesariamente la política
Para Benny Gantz, la retirada supone uno de los momentos más duros de una trayectoria que llegó a colocarlo como alternativa directa a Netanyahu. Exjefe del Estado Mayor y antiguo ministro de Defensa, disputó durante años el centro del tablero israelí, participó en gobiernos de unidad y volvió a asumir responsabilidades nacionales durante periodos de emergencia. Esta vez llegará a las urnas desde fuera.
El dirigente ha prometido seguir trabajando por la unidad política de Israel, aunque su capacidad para condicionarla dependerá del resultado del 27 de octubre y, sobre todo, de las negociaciones posteriores. En Israel, las noches electorales rara vez terminan cuando se cuenta la última papeleta. A veces es justo entonces cuando empieza la verdadera pelea.
Una retirada pequeña que puede pesar mucho el 27 de octubre
La decisión deja una imagen poco habitual en una campaña electoral: un candidato reconoce, ocho días antes de votar, que perseverar puede perjudicar más que marcharse. No hay demasiada épica en ello. Tampoco hace falta. La política parlamentaria tiene estas cosas; a veces desaparecer de una papeleta también es una forma de intervenir en el resultado.
En unas elecciones donde cada décima puede traducirse en escaños y cada escaño puede decidir quién gobierna, Gantz ha preferido abandonar la carrera antes que convertirse en el dirigente cuyos votos quedaron atrapados al otro lado del 3,25%. La incógnita ya no es si Azul y Blanco entrará en la Knéset. Es dónde terminarán esos votantes y cuánto cambiarán, papeleta a papeleta, la batalla por el próximo Gobierno de Israel.
-
EspañaEncuesta 29N: PP y Vox alcanzan 201 escaños y la izquierda retrocede
-
TecnologíaNeo1, el humanoide chino de 4 metros diseñado para mover 500 kilos
-
NaturalezaÚltimos terremotos en España, 19 de octubre: sismo de 3,4 en Almería
-
SaludCómo hacer ejercicio sin equipo en casa: rutina completa para empezar
-
SaludQué comer para perder peso: 12 alimentos que ayudan a quemar grasa
-
EconomíaEl chalet prefabricado de Amazon con dos plantas y porche por 17.268€
-
NaturalezaIncendios en España hoy: Visma y Camariñas bajo control, 19 de octubre
-
EspañaDónde se suspenden las clases este lunes 19 de octubre por el temporal
-
MundoIlhan Omar, bajo investigación federal y con su ciudadanía en juego
-
NaturalezaTemporal en España hoy, 19 de octubre: 4 muertos y avisos en directo
-
DeportesEl Getafe confirma contactos con Sergio Ramos y no descarta su fichaje
-
MundoMachado liga la paz de Colombia a unas elecciones libres en Venezuela