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Colombia condecora a Aznar con la Orden de la Democracia Simón Bolívar

El Congreso de Colombia distingue a José María Aznar con la Orden de la Democracia Simón Bolívar durante una visita del expresidente a Bogotá.

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Aznar sonriendo en 2026

Imagen: European Union / CC BY 4.0.

Resumen

  • Aznar recibe en Bogotá la Gran Cruz de la Orden de la Democracia Simón Bolívar
  • El Congreso colombiano reconoce sus aportes a la sociedad y la democracia
  • La visita incluye la presentación de su libro Orden y libertad en Bogotá

El expresidente del Gobierno español José María Aznar ha recibido en Bogotá la Gran Cruz Extraordinaria con Placa de Oro de la Orden de la Democracia Simón Bolívar, una distinción concedida por el Congreso de Colombia. El reconocimiento premia sus aportaciones a la sociedad y a los principios democráticos, según la institución colombiana.

La condecoración fue entregada por el presidente del Senado, Honorio Henríquez, durante la visita de Aznar a la capital colombiana. El antiguo jefe del Ejecutivo español se encuentra en el país con motivo de la presentación de su libro Orden y libertad, una estancia que combina actividad editorial, académica y política.

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Una de las principales distinciones del Congreso colombiano

El nombre tiene una solemnidad difícil de disimular: Gran Cruz Extraordinaria con Placa de Oro de la Orden de la Democracia Simón Bolívar. No se trata de una medalla otorgada por el Gobierno colombiano, sino de una distinción del poder legislativo destinada a reconocer a personalidades de especial relevancia por sus obras y aportaciones a la sociedad y la democracia.

La categoría concedida a Aznar está destinada a jefes de Estado, presidentes del Congreso y otras personalidades de rango equivalente. Entre quienes han recibido recientemente distinciones de esta orden figuran el embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang, y el exembajador cubano en Bogotá Javier Caamaño.

Henríquez, encargado de imponer la condecoración, preside el Senado colombiano y pertenece al Centro Democrático, formación fundada por el expresidente Álvaro Uribe. Es senador desde 2014 y asumió la presidencia de la Cámara Alta en julio de 2026.

Aznar vuelve a Colombia con ‘Orden y libertad’

La visita tiene también un marcado componente editorial. Aznar se encuentra en Bogotá para presentar Orden y libertad, una obra en la que aborda la democracia liberal, el papel de Occidente y algunos de los grandes cambios políticos y geopolíticos que atraviesan las sociedades contemporáneas.

Durante su estancia participó asimismo en un conversatorio en la Universidad de La Sabana junto al expresidente colombiano Iván Duque, que gobernó el país entre 2018 y 2022. La escena encaja bastante bien con una actividad internacional que Aznar ha mantenido de forma constante desde que dejó La Moncloa.

El expresidente español continúa interviniendo en debates sobre Europa, América Latina, seguridad y política exterior a través de conferencias, encuentros y de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, FAES, que preside desde 2004.

Más de dos décadas después de dejar La Moncloa

Aznar fue presidente del Gobierno español entre 1996 y 2004, después de llevar al Partido Popular por primera vez a la Presidencia bajo esas siglas. Sus dos legislaturas estuvieron marcadas por reformas económicas, privatizaciones, la incorporación de España al euro y una relación especialmente estrecha con Estados Unidos.

También quedaron atravesadas por una de las decisiones más polémicas de su trayectoria: el respaldo español a la invasión de Irak de 2003. Aquella posición desencadenó multitudinarias protestas en España y abrió una fractura política que, más de dos décadas después, continúa formando parte de cualquier balance serio de su etapa en el poder.

Su figura mantiene por eso una capacidad poco habitual para provocar adhesiones y rechazos. Aznar nunca ha adoptado del todo ese papel ornamental reservado a algunos expresidentes: inaugurar congresos, posar para la fotografía institucional y retirarse discretamente. Su voz sigue apareciendo, con frecuencia, en el debate político español e internacional.

La democracia, eje de la distinción concedida a Aznar

El elemento central de la condecoración colombiana está en su propio nombre: la democracia. La Orden Simón Bolívar distingue trayectorias que el Congreso considera relevantes por su contribución institucional, social o política, y la concesión a Aznar pone el foco precisamente en esa vertiente de su actividad pública posterior a la Presidencia.

FAES ha convertido la defensa de la democracia liberal y la crítica a los regímenes autoritarios en dos de sus principales líneas discursivas. Desde esa plataforma, Aznar ha insistido durante años en la necesidad de preservar las libertades políticas, el vínculo transatlántico y las instituciones representativas frente a distintas formas de autoritarismo.

Esa agenda ha tenido una presencia especialmente visible en América Latina. El expresidente ha mantenido contactos frecuentes con dirigentes, partidos y organizaciones del ámbito liberal-conservador de la región, al tiempo que ha situado la situación de Cuba, Venezuela y otros países entre sus asuntos recurrentes de intervención pública.

Una agenda internacional que Aznar mantiene activa

Pocos días antes de su paso por Colombia, Aznar había entregado el Premio FAES de la Libertad a Rosa María Payá, Yulia Navalnaya y Masih Alinejad, vinculadas respectivamente a la oposición cubana, rusa e iraní. Tres nombres, tres escenarios políticos muy distintos y un mismo hilo conductor en el discurso del expresidente: la oposición a los sistemas autoritarios.

Su lectura política de los últimos años se ha vuelto, de hecho, cada vez más geopolítica. Rusia, China, la relación entre Europa y Estados Unidos y la evolución política latinoamericana aparecen de forma recurrente en sus intervenciones, mientras reivindica una visión de Occidente asentada sobre las instituciones liberales.

Una condecoración que mantiene a Aznar en primera línea

La Gran Cruz recibida en Bogotá no modifica, naturalmente, el balance político de sus ocho años de Gobierno ni resuelve las discusiones que siguen acompañando su figura. Las condecoraciones tienen algo de fotografía institucional: iluminan una parte de una trayectoria, no toda la película.

Sí confirma que José María Aznar conserva una notable proyección internacional más de veinte años después de abandonar la Presidencia española. Su viaje a Colombia reúne buena parte de los elementos que han definido esa segunda vida pública: libros, universidades, fundaciones, dirigentes políticos y debates sobre libertad y democracia. Esta vez, además, con una placa de oro de por medio.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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