Síguenos

Economía

Fernando Rodríguez presidirá el Bizum europeo que conectará 13 países

Fernando Rodríguez Ferrer, directivo de Bizum, encabezará desde Madrid la red que unirá cinco plataformas europeas para agilizar pagos entre países.

Publicado

el

el Bizum europeo desde Madrid

Resumen

  • Fernando Rodríguez, directivo de Bizum, presidirá la red europea ENP
  • La alianza reúne cinco plataformas con 130 millones de usuarios en 13 países
  • Primero conectará transferencias; después, pagos en tiendas y por internet

Fernando Rodríguez Ferrer, director general adjunto de Expansión Internacional de Bizum, ha sido nombrado presidente de European Network for Payments (ENP), la sociedad creada para conectar los principales sistemas de pagos instantáneos de Europa. La empresa tendrá su sede en Madrid y nace con el respaldo de cinco plataformas que, en conjunto, prestan servicio a unos 130 millones de usuarios en 13 países europeos.

El nombramiento, publicado el 23 de octubre en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME), sitúa a un directivo español al frente de uno de los proyectos más ambiciosos del sector financiero europeo. Su propósito es sencillo de explicar, aunque bastante más complicado de ejecutar: permitir transferencias inmediatas entre distintos países utilizando las aplicaciones bancarias habituales, sin obligar a los ciudadanos a contratar otro servicio.

La iniciativa también tiene una dimensión estratégica. Europa quiere reducir su dependencia de grandes operadores internacionales como Visa y Mastercard, especialmente en los pagos comerciales. Para ello, en lugar de crear otra aplicación desde cero, las empresas participantes han decidido conectar sistemas que millones de personas utilizan diariamente.

La nueva sociedad ya está constituida, pero eso no significa que todas sus funcionalidades estén disponibles. El despliegue será progresivo y comenzará por las transferencias entre particulares. Después llegará el turno de las compras por internet y los pagos en establecimientos físicos.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Fernando Rodríguez dirigirá una sociedad con sede en Madrid

La compañía, constituida formalmente como European Network for Payments SA, inició sus operaciones societarias el 28 de septiembre de 2026. Cuenta con un capital social inicial de 60.000 euros, íntegramente desembolsado, y tiene su domicilio en la calle Francisco Sancha de Madrid.

Su consejo de administración está formado por cinco miembros, uno por cada uno de los grupos promotores. Junto a Fernando Rodríguez Ferrer figuran Massimo Itta, Brigitte Baroulier, Kim Fuglsang Kristoffersen y Helder Pereira Neves. Los socios fundadores participan en la compañía a partes iguales.

Los cinco impulsores son Bizum, de España; Bancomat, de Italia; SIBS-MB WAY, de Portugal; EPI, responsable de la solución Wero, y Vipps MobilePay, con presencia en los países nórdicos. La colaboración reúne plataformas que ya cuentan con una importante implantación en sus respectivos mercados.

Los 60.000 euros corresponden al capital con el que se ha constituido la sociedad, no al presupuesto total necesario para desarrollar la infraestructura. Los socios tendrán que financiar los trabajos tecnológicos y los gastos operativos mientras el proyecto adquiere dimensión comercial.

Quién es Fernando Rodríguez Ferrer

El nuevo presidente de ENP conoce bien el funcionamiento de los pagos inmediatos. Se incorporó a Bizum en 2017 como responsable de Desarrollo de Negocio, cuando la plataforma española todavía estaba dando sus primeros pasos.

En junio de 2025 asumió la dirección general adjunta de Expansión Internacional, una responsabilidad directamente relacionada con el proceso de interconexión de los sistemas europeos.

También ha participado en iniciativas vinculadas al Banco Central Europeo y al desarrollo de estándares para los pagos transfronterizos. Entre 2018 y 2023 formó parte de un grupo de trabajo del Consejo Europeo de Pagos dedicado a la interoperabilidad de estos sistemas, que llegó a presidir.

Su elección tiene una lectura evidente: Bizum adquiere un papel destacado en la integración europea de los pagos digitales. Eso no significa que España vaya a controlar unilateralmente la red, puesto que la propiedad y la representación de la nueva sociedad se reparten entre sus cinco socios.

Cómo funcionará el Bizum europeo y qué cambiará para los usuarios

El proyecto se basa en la interoperabilidad, un término técnico que significa que varios sistemas diferentes pueden comunicarse y realizar operaciones entre sí.

En la práctica, un usuario de Bizum podría enviar dinero a alguien que utilice Wero en Alemania o Vipps en Noruega mediante una infraestructura compartida, siempre que esa conexión esté habilitada. Cada persona seguiría utilizando su aplicación habitual.

No será necesario sustituir Bizum por una nueva plataforma europea ni abrir una cuenta bancaria específica. La intención es conservar las marcas, las aplicaciones y la experiencia de uso de cada sistema nacional.

La nueva sociedad se encargará de gestionar una infraestructura central que permita comunicar las distintas plataformas. Las operaciones se apoyarán en estándares europeos y en mecanismos de transferencias inmediatas de cuenta a cuenta, sin necesidad de pasar por una red internacional de tarjetas para este tipo de pagos.

Los bancos y proveedores participantes tendrán que adaptar sus conexiones técnicas y operativas. También deberán garantizar que los sistemas identifiquen correctamente las operaciones y cumplan las exigencias de seguridad.

Para los usuarios, la ventaja debería ser precisamente no tener que pensar en todo ese entramado tecnológico cada vez que quieran enviar dinero.

Bizum ya permite transferencias a Italia, Portugal y Andorra

La expansión internacional no comienza de cero. Desde 2025, Bizum ha ido habilitando transferencias entre España, Italia, Portugal y Andorra a través de la alianza EuroPA, en colaboración con Bancomat y MB WAY.

Entidades españolas como Santander, BBVA y Abanca incorporaron durante ese año la posibilidad de enviar y recibir dinero mediante el número de teléfono móvil de los destinatarios de esos mercados, sin necesidad de introducir un IBAN.

Esta experiencia constituye un antecedente importante para ENP. Demuestra que la conexión entre sistemas nacionales es técnicamente posible y que puede ofrecerse sin alterar sustancialmente el funcionamiento de las aplicaciones bancarias.

La diferencia es la escala. La nueva red aspira a integrar plataformas presentes en 13 países, incluidos mercados de Europa central y del norte. Los 130 millones de usuarios anunciados corresponden a la base conjunta de los servicios participantes, no a personas que ya puedan realizar todas las operaciones previstas a través de ENP.

Cuándo llegarán las transferencias y los pagos en comercios

El calendario inicial presentado por los promotores contempla un desarrollo por etapas.

La primera está centrada en los pagos transfronterizos entre particulares, con el objetivo inicial de ampliar durante 2026 las conexiones existentes. La siguiente fase, prevista para 2027, contempla incorporar operaciones de comercio electrónico y pagos en puntos de venta físicos.

La constitución de ENP, anunciada el 30 de septiembre, representa un avance organizativo importante, pero las compañías todavía deben completar la implementación técnica del sistema común.

Por eso, no existe una fecha única confirmada en la que cualquier usuario de Bizum pueda enviar dinero a los otros 12 países. La disponibilidad efectiva dependerá de las conexiones entre plataformas y de la incorporación de las entidades financieras correspondientes.

El funcionamiento en comercios plantea otra evolución relevante. La intención es que una persona pueda utilizar su sistema habitual para pagar en establecimientos de otros países adheridos, aunque el comercio trabaje con una solución nacional diferente.

Los promotores también contemplan desarrollar un distintivo común que permita identificar dónde se aceptan estas operaciones internacionales.

Quedan aspectos prácticos por concretar, como las condiciones aplicables en cada mercado, las posibles comisiones, los límites de las operaciones y el ritmo de incorporación de los comercios. La creación de la empresa no supone que todos esos servicios estén disponibles ni que tengan condiciones idénticas en los distintos países.

Europa busca una alternativa a Visa y Mastercard

La dimensión política y económica del proyecto va más allá de facilitar una transferencia entre España y Alemania.

Visa y Mastercard desempeñan un papel central en los pagos con tarjeta en Europa. Se trata de compañías estadounidenses que operan infraestructuras utilizadas diariamente por bancos, consumidores y establecimientos europeos.

Esa dependencia ha aumentado el interés de las instituciones y del sector financiero por desarrollar alternativas propias, especialmente en un contexto internacional en el que la autonomía tecnológica y financiera se considera cada vez más importante.

ENP pretende contribuir a ese objetivo mediante soluciones europeas capaces de competir en determinados tipos de operaciones. Su modelo se apoya principalmente en pagos directos entre cuentas, en lugar de reproducir exactamente el funcionamiento de las redes internacionales de tarjetas.

No obstante, la nueva infraestructura no sustituirá de inmediato a Visa o Mastercard. Su alcance inicial será mucho más limitado y, para competir de manera efectiva en los comercios, necesitará una amplia aceptación, conexiones fiables y una experiencia de pago sencilla.

También deberá demostrar que puede ofrecer condiciones económicas atractivas tanto para los establecimientos como para los proveedores de servicios financieros.

El proyecto tiene una particularidad: en vez de pedir a todos los europeos que adopten una misma aplicación, pretende aprovechar las que ya conocen. Una solución razonable para un continente donde cada mercado ha desarrollado sus propias preferencias bancarias y tecnológicas.

Madrid gana peso en el futuro de los pagos europeos

La elección de Madrid como sede de European Network for Payments y el nombramiento de Fernando Rodríguez refuerzan la presencia española en una iniciativa con implicaciones para millones de consumidores y empresas.

El acuerdo reúne a plataformas que ya funcionan en sus mercados, dispone de una estructura societaria y cuenta con un proyecto tecnológico definido. Son avances concretos, aunque todavía no equivalen a una red plenamente operativa en todo el continente.

El verdadero examen llegará cuando un usuario pueda enviar dinero o pagar en otro país con la misma facilidad con la que utiliza Bizum en España, sin preocuparse por qué plataforma emplea el destinatario.

Europa lleva años intentando integrar sus sistemas de pago. Esta vez cuenta con una sociedad constituida, cinco socios relevantes y 130 millones de usuarios potencialmente conectados. Falta transformar esa capacidad conjunta en un servicio cotidiano que funcione más allá de las fronteras nacionales.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído