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Fotógrafa del Washington Post, golpeada por colonos en Cisjordania

La fotógrafa Heidi Levine fue atacada y hospitalizada tras ser golpeada por colonos israelíes durante la cosecha de aceitunas en Cisjordania.

Publicado

el

fotógrafa del Washington Post

Resumen

  • Heidi Levine fue derribada y golpeada mientras cubría la cosecha de aceitunas
  • Fue hospitalizada en Ramala; llevaba casco, chaleco y distintivos de prensa
  • El ataque en Abu Falah dejó heridos, olivos quemados y vehículos dañados

La fotoperiodista estadounidense Heidi Levine, colaboradora veterana de The Washington Post, ha resultado herida tras ser golpeada por un grupo de colonos israelíes enmascarados mientras cubría la recogida de aceitunas en Abu Falah, una localidad palestina situada al norte de Ramala, en Cisjordania. Levine fue derribada, recibió numerosas patadas y tuvo que ser trasladada a un hospital.

La agresión ocurrió durante un ataque contra agricultores palestinos que trabajaban en sus olivares. Los vídeos grabados en el lugar muestran a hombres con el rostro cubierto bajando hacia los campos, lanzando piedras y enfrentándose a los palestinos. También fueron incendiados olivos y vehículos. Levine llevaba casco, chaleco de protección y distintivos de prensa claramente visibles cuando fue atacada.

La agresión a Heidi Levine durante la cosecha

Levine había acudido a Abu Falah para documentar una jornada que, sobre el papel, debía tener poco de extraordinaria: familias palestinas recogiendo aceitunas en terrazas agrícolas próximas al pueblo. Pero en la colina apareció un grupo numeroso de hombres vestidos principalmente de negro y con el rostro cubierto.

Alrededor de 80 colonos participaron en el ataque, de acuerdo con las primeras reconstrucciones de lo ocurrido. Algunos portaban hondas, palos y recipientes con combustible o gas. Bajaron hacia el olivar mientras comenzaban los lanzamientos de piedras y los incendios.

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La fotógrafa siguió trabajando. En las imágenes difundidas posteriormente se la ve rodeada por varios hombres, empujada al suelo y golpeada mientras intenta conservar su equipo. Su material fotográfico profesional, el casco y la indumentaria dejaban clara su condición de periodista.

El casco y el chaleco evitaron lesiones más graves

Desde el hospital, Levine explicó que la tiraron al suelo y que continuaron golpeándola y dándole patadas. La periodista considera que el casco y el chaleco protector probablemente evitaron consecuencias bastante más graves.

La agresión, según su relato, se prolongó durante varios minutos. Mientras intentaba proteger las cámaras y sus pertenencias, los atacantes acabaron llevándose parte de sus objetos personales. Entre lo sustraído figuraban su pasaporte, teléfono, cartera y equipo profesional.

Compañeros palestinos y personal sanitario consiguieron finalmente sacarla del lugar. Levine llegó al hospital con heridas visibles en una pierna y una mano vendada. Lleva décadas trabajando en Israel y los territorios palestinos y conoce bien las coberturas en escenarios de alta tensión y violencia.

Olivos quemados, piedras y varios heridos en Abu Falah

La violencia no se limitó al ataque contra la fotógrafa. Los colonos prendieron fuego a árboles y lanzaron piedras contra agricultores palestinos que se encontraban en los campos. Algunos palestinos respondieron también con piedras mientras la situación degeneraba y el olivar se convertía, en cuestión de minutos, en una zona de enfrentamientos y humo.

Los servicios sanitarios palestinos atendieron a varios heridos en Abu Falah. Entre ellos figuraba un hombre alcanzado por un disparo en el muslo durante los incidentes posteriores. Ese mismo viernes se registraron episodios relacionados con la cosecha en otras localidades de Cisjordania, entre ellas Turmus Ayya y Burqa.

El escenario tiene un peso que va bastante más allá de una sucesión de piedras y árboles quemados. La recogida de aceitunas es uno de los momentos centrales del calendario agrícola palestino y una fuente directa de ingresos para miles de familias. Octubre es también un periodo especialmente sensible en las zonas rurales próximas a asentamientos israelíes.

The Washington Post reclama que se investigue la agresión

The Washington Post expresó su indignación por el ataque y reclamó una investigación exhaustiva. El periódico subrayó que Levine estaba claramente identificada como periodista cuando fue agredida y que se encontraba en Abu Falah realizando su trabajo.

El caso ha adquirido además una dimensión diplomática porque Levine es ciudadana estadounidense. Las autoridades de Estados Unidos han señalado que conocen lo sucedido y siguen su situación, mientras las organizaciones de periodistas han alertado del deterioro de las condiciones de seguridad para quienes trabajan sobre el terreno.

El episodio tampoco aparece aislado. Pocos días antes, otro fotógrafo había resultado herido mientras documentaba incidentes relacionados con colonos y agricultores palestinos durante la cosecha de aceitunas. La reiteración empieza a dibujar algo más inquietante que una concatenación de incidentes fortuitos.

Israel anuncia una investigación sobre lo ocurrido

Las Fuerzas de Defensa de Israel condenaron lo ocurrido y anunciaron que los hechos serían examinados. Según la versión militar, los soldados acudieron tras recibir información sobre un enfrentamiento violento y emplearon medios antidisturbios para dispersar a las personas presentes.

La Policía israelí abrió asimismo diligencias para recopilar pruebas y testimonios. Las autoridades consideran los ataques contra civiles un fenómeno grave y han señalado que el incidente de Abu Falah deberá ser investigado para establecer responsabilidades concretas.

Uno de los aspectos que deberá aclararse es qué hicieron exactamente las fuerzas de seguridad cuando llegaron al lugar y si su actuación fue suficiente para proteger a agricultores y periodistas. Varios testimonios sostienen que la violencia continuó pese a la presencia de soldados; la versión militar sostiene que las tropas intervinieron para separar a los grupos y restablecer el orden.

La violencia de colonos aumenta en Cisjordania

El ataque de Abu Falah llega después de meses marcados por un aumento de la violencia de colonos en Cisjordania. Entre enero y agosto de 2026 se documentaron más de 1.600 ataques que causaron víctimas palestinas o daños materiales, una frecuencia superior a la registrada durante el año anterior.

La presión afecta especialmente a las comunidades rurales. Las agresiones registradas abarcan ataques físicos, incendios de viviendas y automóviles, destrucción de cultivos, robo de ganado, daños a sistemas de agua y dificultades para acceder a terrenos agrícolas.

A finales de agosto, más de 1.040 palestinos habían resultado heridos durante episodios relacionados con ataques de colonos desde comienzos de 2026. La frecuencia de estos sucesos ha crecido con fuerza durante los últimos años y la temporada de la aceituna vuelve a concentrar una parte importante de las tensiones.

Cisjordania permanece bajo ocupación israelí desde 1967. Más de medio millón de israelíes viven actualmente en asentamientos del territorio, sin contar Jerusalén Este, junto a unos tres millones de palestinos. Los asentamientos israelíes son considerados ilegales por Naciones Unidas y buena parte de la comunidad internacional, una interpretación que Israel rechaza.

Una cosecha convertida otra vez en zona de peligro

La imagen que deja Abu Falah resulta especialmente áspera por su sencillez: agricultores entrando en los olivares, periodistas documentando la cosecha y, desde una colina, decenas de hombres enmascarados bajando hacia ellos. Lo que debía ser trabajo agrícola terminó entre piedras, incendios y golpes.

Heidi Levine estaba allí para fotografiar esa realidad y acabó dentro de ella, derribada y pateada, con el casco y el chaleco absorbiendo parte de los impactos. La agresión contra una periodista estadounidense tiene una evidente dimensión internacional, pero el episodio refleja también la creciente inseguridad de las comunidades palestinas que intentan acceder a sus tierras durante una cosecha fundamental para su economía.

La investigación deberá determinar quién participó en el ataque y cómo actuaron las fuerzas desplegadas en la zona. Los vídeos, los testimonios y las heridas dejan, mientras tanto, una escena difícil de rebajar a un simple altercado: una jornada de recogida de aceitunas que terminó con agricultores heridos, árboles quemados y una fotógrafa hospitalizada.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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