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Cultura

Melani Olivares revela por qué Carmen Machi quería abandonar ‘Aída’

Melani Olivares recuerda la trastienda de ‘Aída’ y cuenta que Carmen Machi quería marcharse desde el inicio pese al enorme éxito de la serie.

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Melani Olivares

Imagen: Pedro J Pacheco / CC BY-SA 4.0.

Resumen

  • Melani Olivares asegura que Carmen Machi quería dejar ‘Aída’ desde el inicio
  • Según Olivares, la actriz recibió presión para continuar en la serie
  • Machi acabó saliendo en 2009 y ‘Aída’ siguió en antena hasta 2014

Melani Olivares ha recuperado uno de los episodios menos visibles de ‘Aída’ al asegurar que Carmen Machi quería abandonar la serie prácticamente desde el comienzo y que existió presión para que continuara. La actriz, que interpretó a Paz Bermejo durante buena parte de la vida de la comedia de Telecinco, sostiene que conocía desde el primer día las dudas de su compañera y que Machi ni siquiera afrontó el proyecto con el entusiasmo que podía sugerir el monumental éxito posterior.

El relato de Olivares añade una pieza interesante porque no contradice tanto como completa lo que la propia Carmen Machi ha contado durante años. La intérprete siempre ha hablado del cansancio, de la necesidad de interpretar otros personajes y de una popularidad que acabó siendo difícil de manejar. Visto con dos décadas de perspectiva, el gran fenómeno televisivo que parecía una máquina perfectamente engrasada tenía también su trastienda: jornadas exigentes, personajes que se pegaban a la piel y actores intentando decidir cuándo era suficiente.

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Melani Olivares asegura que Machi quería irse desde el principio

La afirmación más llamativa de Melani Olivares es rotunda: ella sabía desde el primer día que Carmen Machi quería marcharse de ‘Aída’. Según su recuerdo, la actriz no estaba convencida siquiera de comenzar aquella nueva etapa y recibió presión para permanecer vinculada al proyecto.

Conviene poner cada cosa en su sitio. Olivares está contando su experiencia como compañera de reparto, no una versión oficial de la productora ni una acusación dirigida contra responsables concretos. Su testimonio, sin embargo, encaja con algo que Machi sí ha reconocido públicamente en distintas ocasiones: nunca contempló a Aída García como un personaje en el que quedarse indefinidamente.

El asunto tiene cierta ironía televisiva. La serie llevaba el nombre de una protagonista que, mientras el público convertía su personaje en un fenómeno popular, estaba pensando en cómo recuperar el aire fuera de Esperanza Sur. Es una paradoja bastante habitual en la ficción de éxito: para el espectador, un personaje puede convertirse en parte del mobiliario de casa; para el actor, repetirlo durante años significa levantarse cada mañana dentro de la misma piel.

Machi había llegado al personaje antes incluso del nacimiento de la serie. Aída García apareció originalmente en ‘7 vidas’, y su popularidad terminó impulsando una ficción propia. ‘Aída’ se estrenó en Telecinco en enero de 2005 y acabó convirtiéndose en una de las grandes comedias españolas de su generación, con diez temporadas y 237 episodios hasta su despedida en 2014.

Lo que Carmen Machi ya había contado sobre su marcha

Las palabras de Olivares adquieren otra dimensión al compararlas con la explicación ofrecida por Carmen Machi. La actriz ha contado que mentalmente había concebido su permanencia en ‘Aída’ durante unas tres temporadas. Al aproximarse ese límite empezó a sentir que necesitaba salir, recuperar otros registros y volver a una forma de interpretar en la que pudiera saltar de un personaje a otro.

No era una simple cuestión de cansancio con el trabajo. Antes de convertirse en un rostro omnipresente de la televisión, Machi estaba acostumbrada a alternar personajes, especialmente sobre las tablas. El formato de una serie semanal de enorme éxito imponía justo lo contrario: continuidad, estabilidad y una identificación enorme entre actriz y personaje.

Machi explicó posteriormente que necesitaba nutrirse de otros papeles y que permanecer demasiado tiempo interpretando a Aída terminaba limitando ese movimiento profesional. También ha recordado que la popularidad descomunal de la serie se volvió complicada de gestionar, hasta el punto de modificar aspectos muy cotidianos de su vida.

Aquella decisión, vista desde fuera, podía parecer extraña. Dejar una serie cuando millones de espectadores saben quién eres parece uno de esos problemas que medio gremio aceptaría encantado. Pero el éxito tiene esa pequeña letra: precisamente porque todo funciona, salir resulta más difícil. La televisión no suele ser muy partidaria de desmontar el decorado cuando la caja todavía suena.

El momento en que el cuerpo también dijo basta

Con los años, Machi ofreció una explicación todavía más gráfica. Contó que un día, al llegar a Globomedia, sufrió lo que describió como un “vómito de llanto”. No comprendía inicialmente qué le ocurría, pero aquel episodio terminó funcionando como una señal de que necesitaba dejar la serie.

La actriz también relacionó aquella etapa con una dermatitis atópica muy intensa en las piernas. Según relató, el problema desapareció al abandonar ‘Aída’. Son detalles que ayudan a comprender por qué las palabras de Melani Olivares sobre las reticencias de su compañera no aparecen veinte años después en un vacío: Machi ya había explicado que continuar indefinidamente le estaba pasando factura.

Eso tampoco convierte aquellos años en una experiencia miserable. Machi ha hablado muchas veces con cariño de Aída García, del equipo y de lo que el personaje supuso para su carrera. Las dos cosas pueden convivir, aunque al relato simplificado de la fama le cueste admitirlo: se puede estar orgulloso de un trabajo y, al mismo tiempo, necesitar salir corriendo de él.

‘Aída’ sobrevivió incluso a la salida de su protagonista

Carmen Machi dejó de aparecer regularmente en la serie en enero de 2009. Los guionistas resolvieron la ausencia enviando a Aída a prisión después de matar accidentalmente a su yerno mientras defendía a su hija Soraya, víctima de malos tratos. Era una salida dramática para una comedia que podía saltar de una barbaridad a un gag sin pedir demasiado permiso.

Y ocurrió algo poco habitual: la serie siguió funcionando sin el personaje que le daba nombre. Esperanza Sur tenía suficiente músculo propio. Luisma, Mauricio, Chema, Paz, Lorena, Jonathan, Fidel, Soraya y el resto del vecindario sostuvieron una ficción cuya fuerza había dejado de depender exclusivamente de su protagonista inicial.

Machi regresó de manera puntual. En 2011 volvió para varios episodios, casi 70 capítulos después de su salida regular. Aída reaparecía en Esperanza Sur después de conseguir la libertad condicional y volvía a encontrarse con un universo que, contra lo que podría haberse supuesto unos años antes, había aprendido a caminar sin ella.

La comedia todavía continuaría varios años más. Su episodio final, emitido en junio de 2014, reunió a 4,23 millones de espectadores y alcanzó un 22% de cuota de pantalla. No está mal para una serie que llevaba más de nueve años emitiéndose y que había perdido por el camino a la actriz alrededor de la cual nació todo el invento.

Melani Olivares recuerda también el coste menos visible de ‘Aída’

Las declaraciones sobre Carmen Machi llegan acompañadas de otros recuerdos de Melani Olivares sobre aquellos años. La actriz ha contado también cómo la producción intentó disimular uno de sus embarazos durante el rodaje mientras ella interpretaba a Paz Bermejo, un personaje cuya imagen y vida sentimental tenían un peso importante dentro de las tramas.

Olivares recuerda que engordó alrededor de 30 kilos durante el embarazo y que los guionistas terminaron incorporando el cambio físico a la ficción mediante una explicación deliberadamente cómica: Paz había engordado por los gases. Muy ‘Aída’, en realidad. Allí cualquier inconveniente de producción podía acabar convertido en una discusión en el Bar Reinols antes de que alguien tuviera tiempo de ponerse solemne.

Detrás del chiste aparece también una fotografía bastante reconocible de la televisión de aquellos años. Los embarazos de las actrices se ocultaban con ropa, encuadres, objetos colocados con sospechosa precisión delante del abdomen o reescrituras de guion. La pantalla procuraba seguir como si el cuerpo real de quien actuaba fuese un pequeño problema logístico que había que negociar.

Olivares ha hablado posteriormente de una relación compleja con Paz: cariño por el personaje, pero también la sensación de haber quedado durante un tiempo encasillada y cosificada por la enorme exposición que le proporcionó. Con la distancia ha aprendido a valorar todavía más aquel papel, aunque sin esconder las consecuencias profesionales que tuvo una identificación tan fuerte con él.

‘Aída y vuelta’ ha devuelto aquellas historias al presente

Que estas confesiones reaparezcan tantos años después tampoco es casual. El universo de Esperanza Sur ha vivido una segunda vida gracias a ‘Aída y vuelta’, la película dirigida por Paco León que reunió de nuevo a buena parte del reparto y llegó a los cines españoles a comienzos de 2026.

No fue planteada como un simple episodio alargado. La película mezcla a los personajes de la serie con los propios intérpretes y convierte el rodaje de un supuesto capítulo en una historia sobre la fama, los límites del humor y las relaciones del reparto. Carmen Machi, Paco León, Melani Olivares, Miren Ibarguren, Pepe Viyuela y buena parte del elenco volvieron a encontrarse delante de la cámara.

Ese regreso ha abierto también el cajón de la memoria. Las promociones, entrevistas y reuniones del reparto han permitido conocer cómo se vivía el fenómeno desde dentro, bastante lejos de aquella imagen congelada del domingo por la noche, las risas y Esperanza Sur funcionando como si nadie fuera a querer marcharse jamás.

La propia película juega precisamente con esa frontera incómoda entre personaje, actor y fama. Resulta difícil encontrar un marco más apropiado para volver a escuchar, años después, que la mujer que daba nombre a ‘Aída’ llevaba tiempo pensando en abandonar ‘Aída’.

El éxito de ‘Aída’ tenía una trastienda menos cómoda

Las palabras de Melani Olivares no reescriben la historia de la serie, pero sí le quitan una capa de barniz. Carmen Machi no desapareció súbitamente de un proyecto que adoraba sin reservas: sus dudas venían de lejos, la necesidad de cambiar de personaje era real y la intensidad de aquel éxito terminó afectándola también fuera del plató.

‘Aída’ continuó, Machi construyó después una carrera extraordinariamente diversa y ambas partes terminaron reencontrándose. El tiempo, que tiene la saludable costumbre de desmontar las versiones demasiado perfectas, permite mirar aquella etapa de otra manera. El mayor éxito de la televisión puede ser un regalo y una jaula a la vez. Y a veces la persona que parece estar en el centro de la fiesta lleva un buen rato buscando discretamente la puerta.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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