Síguenos

Deportes

Muere Jorge ‘Roña’ Castro a los 59 años tras descompensarse en Morón

Jorge ‘Roña’ Castro murió a los 59 años tras descompensarse en Morón. Fue campeón mundial mediano y una figura inolvidable del boxeo argentino.

Publicado

el

Jorge Roña Castro

Fuente de la imagen: Instagram de Locomotora Castro

Resumen

  • Jorge ‘Roña’ Castro murió a los 59 años tras descompensarse en Morón
  • La causa de la muerte no ha sido determinada y sigue bajo investigación
  • Fue campeón mundial mediano y una figura histórica del boxeo argentino

Jorge Fernando Castro, el ‘Roña’ Castro o ‘Locomotora’, una de las figuras más populares que dio el boxeo argentino en las últimas décadas, ha muerto a los 59 años después de sufrir una descompensación mientras se encontraba en el Bingo de Morón, en la provincia de Buenos Aires. Los servicios médicos acudieron al establecimiento, pero únicamente pudieron constatar su fallecimiento.

La muerte del excampeón mundial de peso mediano se produjo durante la madrugada de este miércoles 14 de octubre. La causa exacta del fallecimiento todavía no ha sido determinada y el caso ha quedado bajo investigación judicial. Esa precisión importa: en las primeras horas han circulado referencias a un dolor en el pecho y a sus antecedentes de diabetes, pero ninguna de esas circunstancias permite establecer por sí sola qué provocó su muerte.

Castro había nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, en la provincia patagónica de Santa Cruz. Deja una carrera descomunal incluso para los estándares del viejo boxeo: 144 combates profesionales, 130 victorias y 90 triunfos antes del límite. También deja algo menos fácil de meter en una estadística: una forma muy particular de pelear, recibir castigo y seguir avanzando.

Se descompensó dentro del Bingo de Morón

Los primeros datos de la investigación sitúan a Castro en el interior del Bingo de Morón, en la calle San Martín. Una llamada al 911 alertó de que un hombre se había descompensado en el sector de las máquinas y hasta el lugar se desplazaron efectivos policiales y personal sanitario. La asistencia médica confirmó allí mismo la muerte del antiguo campeón.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Jonathan Di Primio, compañero suyo en un espacio de streaming, explicó a medios argentinos que Castro habría sentido un fuerte dolor en el pecho poco antes de desplomarse, aproximadamente alrededor de la medianoche. Es un dato aportado desde su entorno, no una conclusión médica. Las autoridades no han comunicado todavía una causa definitiva.

También se ha señalado que Castro padecía diabetes. La investigación está en manos de la UFI número 8 de Morón bajo la figura de averiguación de causales de muerte, precisamente para establecer qué ocurrió. Hasta que existan resultados médicos o forenses, atribuir el fallecimiento a una enfermedad concreta sería ir más rápido que los hechos.

El campeón mundial que hizo del castigo una especialidad

‘Roña’ Castro alcanzó el título mundial mediano de la Asociación Mundial de Boxeo el 12 de agosto de 1994, cuando derrotó por decisión dividida al estadounidense Reggie Johnson en San Miguel de Tucumán. Fue el punto culminante de un recorrido construido a la antigua: muchísimas peleas, rivales de todos los perfiles y una resistencia que acabó siendo parte de su personaje.

Conviene aclarar un detalle que a menudo se mezcla al recordar su carrera. Castro no se proclamó campeón ante John David Jackson en su célebre combate de Monterrey; ya llevaba el cinturón. A Jackson lo derrotó meses después, el 10 de diciembre de 1994, en la segunda defensa de la corona. Y aquella noche sí ocurrió algo que terminó pesando más que cualquier cinturón.

La pelea contra John David Jackson que se volvió eterna

Castro estaba perdiendo con enorme claridad. Tenía cortes alrededor de los ojos, había recibido golpes durante buena parte de la pelea y las tarjetas de los jueces reflejaban una diferencia muy amplia después de ocho asaltos. Parecía cuestión de tiempo. Entonces llegó el noveno asalto.

El argentino conectó un gancho de izquierda que derribó a Jackson. El estadounidense volvió a levantarse, pero Castro ya había cambiado el guion a puñetazos: volvió a mandarlo al suelo y, después de una tercera caída, el árbitro detuvo el combate. Aquella remontada terminó convertida en una de las escenas más recordadas de su carrera.

La victoria quedó asociada para siempre a la llamada “Mano de Dios” del boxeo argentino, un eco inevitable de Diego Maradona. La comparación tenía sentido hasta cierto punto: no por la técnica, sino por esa cualidad tan deportiva y tan poco científica de convertir una situación casi perdida en una escena que pasa a la memoria colectiva.

Castro defendió con éxito el título mundial en cuatro ocasiones antes de perderlo frente al japonés Shinji Takehara en Tokio, en diciembre de 1995. Su reinado había durado algo más de un año, pero su popularidad sobrevivió al cinturón.

144 peleas, 90 nocauts y rivales de enorme calibre

La hoja profesional de Jorge Castro parece de otra época: 130 victorias, 11 derrotas y tres empates, con 90 triunfos por nocaut en 144 combates. Debutó como profesional en 1987 y siguió peleando hasta 2007. Dos décadas entre cuerdas que hoy resultan difíciles de imaginar para un púgil de élite.

Su carrera lo cruzó con algunos nombres formidables. En 1991 disputó el título mundial superwélter del Consejo Mundial de Boxeo contra Terry Norris y perdió a los puntos. Un año después se enfrentó a un joven Roy Jones Jr.; Castro se convirtió entonces en el primer profesional capaz de llevar a Jones hasta el final de un combate después de que el estadounidense hubiera encadenado 16 nocauts consecutivos.

También compartió ring con Roberto Durán y buscó coronas en categorías superiores. Nunca fue un estilista de manual. Su boxeo tenía algo más áspero: presión, mandíbula, instinto, una resistencia casi ofensiva para quien estaba enfrente. Podía estar perdiendo y seguir siendo peligroso, que probablemente sea la mejor descripción de aquel Castro.

Del accidente que casi lo mata a su trabajo en los barrios

Su biografía tuvo otro episodio límite en junio de 2005. Castro sufrió un grave accidente de tráfico que le provocó lesiones pulmonares, fracturas y un estado clínico extremadamente delicado. Contra lo previsible, logró recuperarse y todavía regresó al cuadrilátero para disputar dos combates más.

Años después recordaría aquel episodio como otra de las ocasiones en las que estuvo muy cerca de morir. No era una frase construida para televisión: las lesiones habían sido severas. Y, sin embargo, volvió a pelear. Esa capacidad de resistencia explicaba bastante bien por qué el público terminó adoptándolo como algo más que un campeón.

Tras retirarse, Castro mantuvo una presencia frecuente en los medios argentinos y apareció en programas de televisión como Gran Hermano y MasterChef Celebrity. Pero una parte menos vistosa de sus últimos años transcurrió lejos de los platós. Desde la pandemia impulsaba y abastecía comedores y merenderos en el conurbano bonaerense, especialmente en la zona de Lomas de Zamora. Más recientemente trabajaba también en la apertura de un comedor comunitario en Morón.

Su implicación tenía una raíz biográfica. Castro había hablado muchas veces de la pobreza que conoció durante su infancia y explicaba desde ahí su voluntad de ayudar a familias con dificultades. El hombre que llegó a combatir por títulos mundiales terminó dedicando buena parte de sus días a repartir alimentos. Curioso recorrido. Aunque, visto de cerca, quizá no tanto.

El boxeo argentino pierde a uno de sus personajes irrepetibles

Jorge ‘Roña’ Castro no pertenece únicamente al inventario de campeones argentinos. Su lugar es algo más extraño y, seguramente, más duradero: el de esos deportistas cuyo nombre acaba ligado a una escena concreta. En su caso, un ring en Monterrey, un rostro castigado, una pelea aparentemente perdida y una izquierda que cambió todo en unos segundos.

Su palmarés explica una parte: campeón mundial mediano de la AMB, 144 combates profesionales y 90 nocauts. Pero su dimensión popular nació de otra cosa. Castro boxeaba como si la derrota no terminara de convencerle, incluso cuando estaba delante de sus narices.

Ha muerto a los 59 años después de descompensarse en Morón. La investigación deberá determinar la causa médica del fallecimiento. Su historia deportiva, esa sí, lleva mucho tiempo resuelta: fue campeón del mundo, peleó con algunos de los mejores de su generación y protagonizó una de las remontadas más recordadas del boxeo argentino.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído