España
29N: Sánchez lidera como presidente preferido, pero Feijóo ganaría
Pedro Sánchez encabeza la preferencia presidencial para el 29N, pero el PP sería primera fuerza y podría gobernar con Vox gracias a su mayoría.
Por Ministerio de la Presidencia, Gobierno de España, Attribution / Wikimedia Commons
Resumen
- Sánchez es el presidente preferido con un 25,8%, por delante de Feijóo
- El PP ganaría el 29N y PP y Vox sumarían mayoría absoluta
- Todos los principales líderes suspenden en valoración ciudadana
Pedro Sánchez llega a las elecciones generales del 29 de noviembre con una paradoja política bastante expresiva. Es el dirigente que más españoles prefieren para ocupar la Presidencia del Gobierno, por delante de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, pero el Partido Popular continúa encabezando la intención de voto y la suma de PP y Vox conserva opciones claras de mayoría absoluta.
La encuesta preelectoral del GESOP sitúa a Sánchez como presidente preferido para el 25,8% de los consultados. Feijóo aparece segundo, con un 19,2%, mientras Abascal alcanza el 13,9%. Bastante más atrás quedan Irene Montero, con un 4,6%, y Ada Colau, con un 3,1%. Hay, sin embargo, un dato que enfría cualquier lectura triunfalista: el 28,1% no escoge a ninguno de los nombres planteados.
Es decir, el candidato más citado es Sánchez, pero el tamaño del grupo que rechaza todas las opciones dibuja una campaña bastante menos entusiasta de lo que sugeriría una simple clasificación de líderes. El desencanto electoral sigue ocupando mucho espacio.
Sánchez mantiene la primera posición, pero Feijóo recorta terreno
El presidente del Gobierno conserva el liderazgo que ya tenía en el anterior sondeo del GESOP. Desde junio aumenta seis décimas en preferencia presidencial. Poco movimiento. Feijóo avanza 3,2 puntos y Abascal suma 2,7, de manera que los dos principales dirigentes de la derecha crecen con bastante más velocidad que Sánchez.
Ahí está uno de los matices importantes del sondeo. Sánchez continúa primero, sí, pero la fotografía es bastante menos cómoda cuando se observa la tendencia. El socialista conserva una ventaja de 6,6 puntos sobre Feijóo en la pregunta sobre quién debería presidir el Gobierno, mientras el líder popular va reduciendo distancia.
La situación contiene algo muy propio de la política española de estos años: un candidato puede tener mejor valoración personal que su rival y, al mismo tiempo, estar por detrás cuando el elector piensa en la papeleta. No es una contradicción. Son preguntas distintas y miden comportamientos distintos.
Ninguno de los principales candidatos consigue aprobar
La preferencia por Sánchez tampoco significa que los ciudadanos estén especialmente entusiasmados con su liderazgo. Más bien lo contrario. Los cinco dirigentes analizados suspenden.
Sánchez obtiene un 3,7 sobre 10, la nota más alta; Feijóo alcanza un 3,5. Ada Colau se sitúa en 3,2, Irene Montero en 3,1 y Santiago Abascal cierra la clasificación con un 3.
El paisaje no es precisamente el de una ciudadanía encandilada ante sus candidatos. Es una competición política disputada bajo mínimos, con apoyos intensos dentro de cada bloque y un rechazo considerable cuando se cruza la frontera ideológica.
Ese efecto se aprecia con nitidez entre los antiguos votantes. Sánchez recibe un 6,2 entre quienes votaron al PSOE en 2023 y un 5,8 entre los de Sumar, mientras que los electorados de PP y Vox le conceden apenas un 0,8. Feijóo obtiene un 6,4 entre los votantes populares y un 5 entre los de Vox. Abascal, por su parte, alcanza un 7,5 entre su propio electorado.
Feijóo ganaría el 29N aunque Sánchez sea el preferido
La cuestión decisiva para el 29N no es, obviamente, qué líder consigue la mejor nota en una encuesta. Son los votos y los escaños.
Y ahí la fotografía cambia. El mismo sondeo del GESOP coloca al PP como primera fuerza con el 28,7% y entre 121 y 125 diputados. El PSOE quedaría en segunda posición con el 26,1% y entre 108 y 112 escaños. La distancia entre ambos partidos sería de 2,6 puntos, la menor registrada durante la legislatura en los estudios de esta encuestadora.
Vox aparece como el gran factor que altera la aritmética parlamentaria. El partido de Santiago Abascal alcanzaría el 18,9% de los votos y entre 68 y 72 diputados, prácticamente el doble de los 33 obtenidos en las generales de 2023.
PP y Vox sumarían entre 189 y 197 escaños, cómodamente por encima de los 176 que marcan la mayoría absoluta del Congreso. El liderazgo personal de Sánchez, por tanto, no está trasladándose de forma automática al bloque parlamentario que necesitaría para permanecer en La Moncloa.
La diferencia entre elegir presidente y elegir partido
Conviene separar ambas fotografías porque mezclar los datos puede producir conclusiones engañosas. La pregunta sobre el presidente preferido mide la afinidad hacia una persona. La estimación electoral intenta aproximarse a lo que ocurriría cuando millones de ciudadanos escojan una papeleta en cada circunscripción y esos votos se transformen después en diputados.
Sánchez puede atraer a ciudadanos que no terminarían votando al PSOE. Feijóo, al contrario, puede recibir menos menciones personales y beneficiarse de un voto al PP más amplio. Y Vox añade otra capa: Abascal queda claramente por detrás de los dos grandes candidatos en preferencia presidencial, pero su partido alcanza uno de sus mejores registros de la legislatura.
La fragmentación de la izquierda agrava esa diferencia. El denominado Frente Amplio obtendría alrededor del 8% y entre 14 y 17 diputados, mientras Podemos caería al 2,6% y dos escaños. En 2023, ese espacio concurrió agrupado en torno a Sumar y consiguió 31 diputados. Ahora podría quedarse en apenas 16-19 sumando ambas candidaturas.
El desgaste del Gobierno pesa sobre la campaña
Sánchez conserva una fortaleza personal que no se corresponde con la valoración de su Ejecutivo. El 56,5% de los entrevistados califica la actuación del Gobierno como mala o muy mala, frente al 23% que la considera buena o muy buena.
Hay otro dato todavía más áspero: el 65,9% se declara pesimista respecto a la evolución de España durante los próximos dos años. El desaliento supera el 60% en todos los grupos de edad y también aparece entre antiguos votantes del PSOE y Sumar.
Ese clima importa. Las elecciones rara vez se explican únicamente por la simpatía hacia un candidato. Influyen la economía doméstica, la vivienda, los servicios públicos, la inmigración, las expectativas sobre el futuro y, naturalmente, el deseo de continuidad o de cambio. La urna acaba funcionando como un recipiente donde entran muchas cosas a la vez. Algunas ni siquiera encajan demasiado bien entre sí.
Un sondeo realizado ya con las elecciones convocadas
La encuesta del GESOP se realizó entre el 6 y el 8 de octubre, inmediatamente después de la convocatoria electoral, mediante 1.000 entrevistas telefónicas y online. El estudio declara un margen de error de ±3,1 puntos para un nivel de confianza del 95%, de modo que las diferencias pequeñas deben interpretarse con prudencia.
Eso resulta especialmente importante a más de un mes de las urnas. Una encuesta retrata un momento, no escribe el resultado del domingo electoral. La campaña todavía puede mover voto, activar abstencionistas y alterar expectativas que parecían asentadas unas semanas antes.
Un liderazgo personal que no basta para ganar
Pedro Sánchez conserva algo que, en una campaña electoral, ningún candidato despreciaría: sigue por delante de Feijóo y Abascal como presidente preferido. También es el dirigente mejor valorado entre los cinco principales nombres examinados por el GESOP.
Pero el reverso es considerable. Todos suspenden, Feijóo recorta distancia, Vox crece con fuerza y la estimación de voto sitúa a PP y Vox en territorio de mayoría absoluta.
La carrera del 29N presenta así dos mapas superpuestos. En uno, Sánchez continúa siendo el nombre que más ciudadanos escogerían para La Moncloa. En el otro, Feijóo ganaría las elecciones y podría disponer de una mayoría suficiente junto a Vox. Entre ambos mapas se jugará buena parte de la campaña: transformar simpatía personal en votos para unos, y convertir ventaja electoral en una alternativa de Gobierno creíble para otros. El 29 de noviembre decidirá cuál de las dos fotografías era la que realmente importaba.
-
EspañaCuatro jóvenes agreden a un conductor del tranvía durante el Pilar
-
TecnologíaMuere Richard ‘Levelord’ Gray, el diseñador detrás de Duke Nukem 3D
-
EconomíaVillajoyosa plantea dos años sin nuevas licencias de pisos turísticos
-
MundoVenezuela retoma el diálogo y negocia una reforma electoral clave
-
MundoJapón sopesa submarinos de propulsión nuclear con Takaichi al frente
-
EspañaCayetana Álvarez de Toledo gana peso como número dos del PP por Madrid
-
EstiloCabello en la menopausia: cuidados, color y tratamientos adecuados
-
SaludNavarra registra 305 casos de salmonelosis y alerta por las tortillas
-
CienciaRejuvenecen células de sangre de 80 años y las convierten en neuronas
-
CienciaTres galaxias sin materia oscura refuerzan la idea de que sí existe
-
HistoriaLa Casa de Oldemburgo une a todos los monarcas hereditarios europeos
-
EspañaUna lista única puede arrebatar al PP el control del Senado el 29-N