Historia
Santoral de hoy 23 de octubre: San Juan de Capistrano y otros santos
El 23 de octubre celebra a San Juan de Capistrano y recuerda también a Servando, Germán, Severino, Ignacio, Román, Benito y muchos otros santos.
Resumen
- San Juan de Capistrano es la figura central del santoral del 23 de octubre
- Servando, Germán y Severino figuran entre los santos recordados este día
- El calendario reúne mártires, religiosos y pensadores de distintas épocas
El santoral católico de este viernes 23 de octubre de 2026 tiene como figura principal a San Juan de Capistrano, sacerdote franciscano nacido en Italia en 1386 y fallecido el 23 de octubre de 1456. La Iglesia lo recuerda como predicador y reformador de la Orden de los Frailes Menores, y su nombre quedó especialmente ligado al sitio de Belgrado. En el calendario litúrgico su celebración tiene rango de memoria libre.
No es, ni mucho menos, el único nombre de la jornada. El Martirologio Romano recuerda también este 23 de octubre a San Servando y San Germán, San Severino de Colonia, San Severino Boecio, San Juan de Siracusa, San Román de Rouen, San Benito de Herbauge, San Ignacio de Constantinopla, Santa Etelfleda y otros santos, mártires y beatos. Es decir: quien consulte el santoral de hoy encontrará bastante más que un solo Juan.
San Juan de Capistrano, el santo principal del 23 de octubre
La biografía de Juan de Capistrano tiene poco de vida tranquila. Nació en Capestrano, en los Abruzos italianos, estudió Derecho en Perugia y desarrolló inicialmente una carrera civil como jurista y gobernador. Su trayectoria cambió después de ser encarcelado en medio de las luchas políticas de la época. Tras abandonar aquella vida ingresó en la Orden de los Frailes Menores y terminó convirtiéndose en uno de los predicadores franciscanos más conocidos del siglo XV.
Durante décadas recorrió distintos territorios europeos, participó en la reforma interna franciscana y mantuvo una intensa actividad religiosa y política. Era otra Europa, conviene recordarlo: fronteras móviles, conflictos dinásticos, disputas teológicas que podían acabar bastante peor que una discusión de sobremesa y una Iglesia con un peso directo sobre los asuntos públicos.
Su capacidad como orador le proporcionó una enorme influencia. San Bernardino de Siena fue una figura decisiva en su formación franciscana, y Juan de Capistrano se implicó también en la difusión de la devoción al nombre de Jesús. Su fama creció hasta convertirlo en uno de esos personajes medievales difíciles de meter en una sola casilla: religioso, jurista, diplomático, inquisidor, predicador y, en sus últimos meses, protagonista de un episodio militar que acabaría definiendo buena parte de su memoria posterior.
De los tribunales al hábito franciscano
Su pasado jurídico no fue un simple prólogo. Juan había estudiado leyes y ejercido responsabilidades públicas antes de ingresar en los franciscanos. Ese conocimiento del Derecho reaparecería después en misiones eclesiásticas, negociaciones y conflictos religiosos. El giro fue radical: del gobierno de una ciudad a una vida de predicación itinerante.
Ingresó en la orden alrededor de los 30 años y fue ordenado sacerdote después. A partir de entonces recorrió Italia y buena parte de Europa central. Viajó por territorios que actualmente pertenecen a Austria, Alemania, Polonia, Hungría y otros países, en una época en la que semejantes desplazamientos significaban caminos de barro, semanas a caballo y fronteras bastante menos amables que un control de pasaportes.
Su actividad le proporcionó una extraordinaria popularidad. Defendió la observancia estricta de la regla franciscana, predicó contra prácticas que consideraba contrarias a la doctrina católica y participó de lleno en las grandes controversias religiosas de su siglo. La Europa del XV era inseparable de la religión, tanto en sus actos de solidaridad como en sus episodios más ásperos.
Belgrado convirtió al predicador en una figura militar
El episodio más conocido llegó después de la caída de Constantinopla en 1453. La expansión otomana había transformado el equilibrio político europeo y Belgrado se convirtió en una posición estratégica decisiva. En 1456, las fuerzas del sultán Mehmed II pusieron sitio a la ciudad.
Juan de Capistrano participó en la movilización cristiana y se unió al esfuerzo encabezado por el comandante húngaro Juan Hunyadi. Su función fue sobre todo religiosa, propagandística y de movilización, aunque las crónicas le atribuyeron una participación muy activa durante el asedio. Belgrado resistió y las tropas otomanas terminaron retirándose. Tres meses después, el franciscano murió en Ilok, en la actual Croacia, el 23 de octubre de 1456.
Ese episodio explica un detalle que todavía mantiene viva su figura fuera del calendario estrictamente religioso. Juan de Capistrano fue proclamado patrono de los capellanes militares en 1984 por Juan Pablo II. En España, el Arzobispado Castrense celebra igualmente su festividad como patrón de los capellanes castrenses. Fue canonizado en 1690 por el papa Alejandro VIII.
Una figura medieval con una historia menos cómoda
Reducir a Juan de Capistrano a la imagen del fraile que predicaba ante las murallas de Belgrado sería sencillo, pero incompleto. Su actividad religiosa también estuvo vinculada a la represión de herejías y a medidas contra comunidades judías en varios territorios europeos. La documentación histórica recoge su participación en políticas discriminatorias y en procesos inquisitoriales que desembocaron en ejecuciones, expulsiones y confiscaciones.
Es el tipo de dato que durante mucho tiempo desaparecía de ciertas hagiografías. La historia, por suerte, no cabe entera en una estampita. Recordar que una figura es venerada como santa dentro de la tradición católica no obliga a borrar las prácticas de su época que resultan incompatibles con las libertades religiosas y los derechos fundamentales actuales. Tampoco hace falta convertir el siglo XV en el XXI para entenderlo: basta con contar lo que ocurrió.
Ahí reside precisamente parte del interés histórico de San Juan de Capistrano. Su vida refleja una Europa en la que religión, poder político y guerra estaban profundamente entrelazados, y permite observar cómo una misma figura podía ser predicador popular, reformador religioso, negociador y actor de episodios que hoy merecen una lectura crítica.
Qué otros santos se celebran el 23 de octubre
El Martirologio Romano sitúa junto a Juan de Capistrano varias conmemoraciones de épocas y lugares muy distintos. Entre ellas están San Servando y San Germán, mártires asociados a la persecución de Diocleciano y especialmente vinculados a la tradición cristiana de Cádiz; San Teodoreto, presbítero y mártir de Antioquía; San Severino, obispo de Colonia; y San Severino Boecio, el filósofo romano cuya obra Consolación de la filosofía, escrita durante su encarcelamiento, se convirtió en uno de los textos decisivos del pensamiento medieval.
También figuran San Juan de Siracusa, San Román de Rouen, San Benito de Herbauge, San Ignacio de Constantinopla, Santa Etelfleda, San Alucio y San Pablo Tong Viet Buong, además de distintos beatos. El calendario recoge incluso varias figuras españolas del siglo XX, entre ellas el sacerdote Leonardo Olivera Buera, muerto cerca de Valencia durante la persecución religiosa de 1936, y un grupo de religiosos pasionistas vinculados a Ciudad Real.
El resultado es un santoral particularmente amplio. Y también muy geográfico: Italia, España, Francia, Alemania, Inglaterra, Constantinopla y Vietnam aparecen unidos por una misma fecha. Siglos de historia reunidos en una hoja del calendario, que parece poca cosa hasta que uno empieza a tirar del hilo.
Quién celebra su santo este 23 de octubre
La onomástica del día está asociada de manera destacada a Juan, por San Juan de Capistrano, aunque este nombre posee numerosas celebraciones a lo largo del calendario cristiano y en España su fecha popular por excelencia continúa siendo el 24 de junio, San Juan Bautista. Una cosa no excluye la otra: tradicionalmente la onomástica depende del santo concreto al que se vincule cada persona.
También pueden encontrar su referencia en el santoral del 23 de octubre quienes se llamen Servando, Germán, Severino, Ignacio, Román, Benito, Etelfleda, Alucio, Teodoreto o Pablo, entre otros nombres asociados a las conmemoraciones de la jornada. El santoral, al cabo, no funciona como una agenda con una única casilla por nombre; algunos aparecen muchas veces durante el año porque corresponden a santos diferentes.
Un 23 de octubre entre la devoción y la historia
El nombre central de este 23 de octubre de 2026 es, por tanto, San Juan de Capistrano. Jurista antes que fraile, predicador por media Europa y personaje estrechamente ligado a la defensa de Belgrado en 1456, su trayectoria explica tanto su presencia en el calendario católico como su posterior elección como patrón de los capellanes militares.
El santoral de hoy conserva, además, una galería mucho más amplia: desde Servando y Germán hasta Severino Boecio o Ignacio de Constantinopla. Santos, mártires, religiosos, filósofos. Personajes separados por siglos y miles de kilómetros que coinciden en una misma página del calendario. Y esa es quizá la parte más interesante del santoral cuando se mira con algo más de perspectiva: detrás de cada nombre aparentemente rutinario hay un pedazo de historia, a veces luminoso, a veces incómodo y casi nunca tan simple como parece.
-
NaturalezaÚltimos terremotos en España del 23 de octubre: León registra un 2,1
-
HistoriaMarie Curie y Einstein: las cartas de una amistad de más de 20 años
-
NaturalezaIncendios en España hoy, 23 de octubre: sin grandes fuegos activos
-
NaturalezaEstado de los embalses en España hoy, 23 de octubre: bajan al 57,2%
-
DeportesChampions League: así quedan los cinco españoles tras la jornada 3
-
EspañaInvestigan a un menor por lanzar una piedra sobre la AP-41 en Toledo
-
EspañaEl PP usa IA para simular confesiones de socialistas en precampaña
-
MundoGuatemala condena a siete policías por la muerte de una pareja gay
-
MundoLula pide al TSE anular a Flávio Bolsonaro por injerencia de Meta y X
-
NaturalezaLa Tierra acumula más del doble de calor que hace 20 años: las claves
-
EspañaVoto por correo 29N: fechas, plazos y cómo votar en las generales
-
EspañaDetenido nueve años después como presunto autor del crimen de Añaza