Síguenos

Economía

Telefónica deja México tras 25 años y vende Movistar por 400 millones

Telefónica pone fin a 25 años en México con la venta de Movistar por 400 millones, mientras más de 20 millones de líneas pasan a nuevas manos.

Publicado

el

Sede de Telefonica en Mexico

Foto: EEIM, CC BY-SA 3.0.

Resumen

  • Telefónica prepara su salida de México después de 25 años
  • Movistar se vende por unos 400 millones de euros
  • Más de 20 millones de líneas pasarán al nuevo propietario

Telefónica ha dado el paso prácticamente definitivo para abandonar México después de 25 años de presencia en el país. La Comisión Nacional Antimonopolio mexicana ha autorizado la venta de Movistar México a Melisa Acquisition, una operación valorada en 450 millones de dólares, alrededor de 400 millones de euros al cambio actual.

El visto bueno regulatorio despeja uno de los últimos grandes obstáculos, aunque conviene afinar el verbo: la compraventa todavía no se ha cerrado formalmente. Telefónica y el comprador deberán completar los trámites societarios y las condiciones previstas en el acuerdo. Mientras tanto, los clientes de Movistar seguirán utilizando sus líneas con normalidad y la marca no desaparecerá de México de un día para otro.

Telefónica recibe el permiso para vender Movistar México

La autorización corresponde a la concentración entre Telefónica Hispanoamérica y Melisa Acquisition, vehículo respaldado por la tecnológica estadounidense OXIO y Newfoundland Capital Management. El regulador mexicano concluyó que la operación tiene pocas probabilidades de perjudicar la libre competencia, lo que permite avanzar hacia su ejecución definitiva.

La operación incluye el 100% de las acciones de Pegaso PCS y Celular de Telefonía, las sociedades a través de las que Telefónica articula buena parte de su actividad mexicana. También entran en el perímetro plataformas de soporte, sistemas de clientes, centros de atención y determinados activos vinculados a la infraestructura de telecomunicaciones.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

No es, por tanto, una sencilla venta de una marca comercial colocada encima de un contrato. Lo que cambia de manos es una compañía con escala nacional, millones de usuarios, personal propio y una estructura construida durante más de dos décadas.

El precio pactado es de 450 millones de dólares de valor de empresa, unos 400 millones de euros, aunque la cantidad definitiva puede variar por los ajustes habituales contemplados antes del cierre. Ese matiz importa: valor de empresa y dinero neto que termina entrando en caja no son exactamente la misma cosa.

Más de 20 millones de líneas cambiarán de propietario

Movistar cuenta con más de 20 millones de clientes móviles en México, un volumen que convierte la compra en algo bastante más relevante que una operación financiera entre despachos. Cuando se complete, toda esa base comercial quedará bajo el control del nuevo propietario.

Telefónica ocupa desde hace años una posición particular en el mercado mexicano. Tiene una enorme notoriedad de marca y millones de líneas, pero compite a distancia de Telcel, perteneciente a América Móvil, y de AT&T. El mercado nunca terminó de ofrecer a la multinacional española la rentabilidad que esperaba de uno de los países más grandes de Latinoamérica.

Movistar seguirá existiendo, al menos inicialmente

Aquí aparece una de las cuestiones que más afectan al cliente corriente. Telefónica se marcha, pero Movistar no tiene por qué marcharse con ella.

OXIO ha planteado mantener inicialmente tanto la marca Movistar como el equipo directivo, mientras acomete una transformación tecnológica del negocio. La intención pasa por llevar progresivamente parte de la operación hacia una arquitectura más apoyada en servicios en la nube y en infraestructuras de terceros.

Dicho de otra manera: quien tenga una línea Movistar no va a despertarse una mañana encontrando el móvil convertido en un pisapapeles. La autorización afecta al propietario de la compañía; no implica una interrupción inmediata del servicio ni obliga a cambiar de operador.

Ese modelo tampoco nace de cero. Telefónica llevaba años reduciendo su dependencia de infraestructura propia en México. En 2019 llegó a un acuerdo con AT&T para utilizar su red de acceso móvil, una decisión que permitió adelgazar costes y avanzar hacia un operador menos intensivo en infraestructura.

El comprador quiere convertir Movistar en un operador más digital

OXIO no es el típico grupo de telecomunicaciones que llega cargado de antenas, zanjas y kilómetros de cobre. Su negocio está mucho más ligado a la tecnología de conectividad, la gestión mediante software y los servicios en la nube.

La adquisición de Movistar México supone un salto enorme para la compañía porque le coloca directamente detrás de una operación de consumo masivo. Pasará de un modelo fundamentalmente tecnológico y mayorista a controlar una empresa con más de 20 millones de líneas móviles.

También se transferirá una plantilla de más de 1.500 trabajadores cuando se consume la compraventa. La transacción comprende, asimismo, la participación de Telefónica en Grupo Telecomunicaciones de Alta Capacidad, GTAC.

El desafío será mantener una red comercial de semejante tamaño mientras se moderniza la maquinaria interna. Cambiar los motores de un avión en vuelo, por utilizar la imagen de rigor. Con millones de pasajeros dentro.

La operación todavía tiene que cerrarse

La aprobación del regulador no debe confundirse con la ejecución definitiva de la venta. La Comisión Nacional Antimonopolio ha concedido a las partes seis meses para consumar la operación desde que surta efecto la notificación. Ese plazo puede prorrogarse una vez por otro periodo de hasta seis meses si existen motivos justificados.

Después del cierre, las compañías tendrán que acreditar ante la autoridad que la concentración se ha ejecutado en los términos autorizados. De agotarse todos los plazos disponibles, el procedimiento podría prolongarse hasta 2027.

Para el usuario, por tanto, la fotografía inmediata apenas cambia. Movistar continúa operando en México, con sus servicios y clientes, mientras los nuevos propietarios esperan el momento jurídico en que puedan tomar formalmente el control.

Por qué Telefónica abandona México tras 25 años

La retirada mexicana forma parte de un movimiento mucho mayor. Telefónica lleva años reduciendo drásticamente su exposición a Hispanoamérica para concentrar capital y gestión en los mercados que considera estratégicos.

La propia compañía presentó la venta mexicana como otro paso en su estrategia de salida de Hispanoamérica. Durante los últimos ejercicios ha ido desprendiéndose de negocios en Argentina, Perú, Uruguay, Ecuador, Colombia y Chile, mientras mantiene Brasil como uno de sus grandes mercados estratégicos.

México tiene, eso sí, un componente simbólico. Telefónica desembarcó allí en 2001, mediante la adquisición de varias operadoras móviles de Motorola en el norte del país, y amplió su presencia en 2002 al hacerse con el 65% de Pegaso. Fue la época en la que las grandes telecos europeas miraban a Latinoamérica como una prolongación casi natural de su territorio doméstico.

Un cuarto de siglo después, la brújula apunta en otra dirección. Menos países, menos dispersión de capital y mayor concentración en negocios capaces de aportar caja y rentabilidad de forma sostenida.

Se marcha Telefónica, pero Movistar comienza otra etapa

La autorización mexicana convierte la salida de Telefónica en una cuestión fundamentalmente de ejecución. Quedan documentos, condiciones y calendario, pero el gran filtro regulatorio está superado.

Para Telefónica supone desprenderse de otro activo latinoamericano y continuar simplificando un mapa internacional que durante años llegó a ser extraordinariamente extenso. Para OXIO, en cambio, significa entrar por la puerta grande en uno de los mayores mercados móviles de América.

Y para los más de 20 millones de clientes, de momento, muy poco ruido: seguirán viendo Movistar en el teléfono. Lo que cambia está detrás del logotipo. Después de 25 años, Telefónica prepara su despedida de México, mientras la marca que convirtió en familiar empieza una vida con otros dueños.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído