Síguenos

España

La red del narcopiso de Vitoria: 168.000 euros en ayudas y dos Porsche

La Ertzaintza desmantela un narcopiso en Vitoria. Dos investigados cobraron 168.378 euros en ayudas, mientras la red usaba dos Porsche Cayenne.

Publicado

el

168.000 euros con pistola

Resumen

  • Dos investigados cobraron 168.378 euros en prestaciones de Lanbide
  • La red usaba dos Porsche Cayenne y estaba vinculada a tres inmuebles
  • Los cinco arrestados quedaron en libertad provisional con cargos

La operación contra uno de los mayores puntos de venta de droga de Vitoria ha destapado una situación difícil de explicar. Dos de los cinco detenidos acumularon 168.378 euros en ayudas sociales del Gobierno vasco mientras la presunta organización criminal utilizaba dos Porsche Cayenne y disponía de varios inmuebles en la capital alavesa. Solo uno de los cinco investigados tenía una actividad laboral conocida.

La Ertzaintza desarticuló el pasado 30 de octubre una red de narcotráfico que presuntamente operaba desde una vivienda del barrio de Coronación. Los investigadores calculan que el negocio podía generar alrededor de 20.000 euros mensuales de beneficio mediante la venta de cocaína y otras sustancias. Entre los arrestados figuran tres hermanos de 44, 50 y 57 años, considerados los principales responsables de la organización.

El aspecto más llamativo del caso no está únicamente en los vehículos de lujo o en el patrimonio familiar. La documentación conocida sobre las prestaciones revela que tres de los cinco implicados figuraban como beneficiarios de ayudas gestionadas por Lanbide, aunque las cantidades acreditadas corresponden fundamentalmente a dos de ellos. Los arrestados han quedado en libertad provisional con cargos, con los pasaportes retirados y la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Más de 168.000 euros en ayudas sociales de Lanbide

Los expedientes de prestaciones permiten concretar las cantidades percibidas por dos de los hermanos investigados. El menor, de 44 años, recibió 56.102,28 euros entre mayo de 2014 y julio de 2019, repartidos entre la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y la Prestación Complementaria de Vivienda (PCV).

En concreto, obtuvo 40.218,95 euros correspondientes a la RGI y otros 15.883,33 euros destinados a complementar los gastos de vivienda. En 2025 tuvo que devolver 2.058,13 euros por cantidades cobradas indebidamente.

El expediente de su hermano de 57 años presenta cifras superiores. Comenzó a percibir prestaciones en mayo de 2012 y, con una interrupción de aproximadamente seis meses, mantuvo durante años el acceso a las ayudas. Hasta el 30 de septiembre de 2026 había acumulado 112.276,04 euros, de los cuales 94.660,22 correspondían a la RGI y 17.615,82 a la ayuda de vivienda.

La suma de ambos expedientes asciende a 168.378,32 euros. Una tercera investigada figura como beneficiaria secundaria dentro de una unidad de convivencia, mientras que las solicitudes de otros dos integrantes fueron rechazadas.

Las cantidades, conviene precisarlo, corresponden a distintos periodos de más de una década. Tampoco existe por el momento una resolución conocida que determine que los 168.378 euros constituyan íntegramente un fraude. La investigación deberá aclarar si los beneficiarios ocultaron ingresos, propiedades u otras circunstancias incompatibles con las prestaciones.

Dos Porsche Cayenne, un Golf GTD y varios inmuebles

El patrimonio asociado al entorno de los investigados contrasta con la ausencia de una actividad profesional conocida entre los tres hermanos.

Según los datos de la investigación, la organización utilizaba dos Porsche Cayenne, intervenidos durante la operación policial. También disponía de un Volkswagen Golf GTD de reciente adquisición que los agentes todavía trataban de localizar.

Uno de los vehículos de alta gama había llamado la atención meses antes, durante la celebración del final del Ramadán en el aparcamiento del Buesa Arena, el pasado 20 de marzo. Lo conducía el menor de los hermanos, de 44 años, que hasta su detención no tenía antecedentes registrados por la Ertzaintza.

Los investigadores también han identificado al menos tres inmuebles en Vitoria vinculados al entorno familiar. La Policía autonómica sospecha que parte del dinero procedente de la venta de estupefacientes podría haberse enviado al extranjero, donde los implicados tendrían otras propiedades.

Esta última hipótesis continúa pendiente de acreditación. La titularidad de los bienes, su procedencia y la posible relación con los beneficios del narcotráfico forman parte de las cuestiones que deberán esclarecerse.

El narcopiso de Coronación podía generar 20.000 euros al mes

La investigación comenzó después de una intervención policial en julio de 2025. Los agentes observaron una compraventa de cocaína en una calle del barrio de Coronación. El presunto vendedor huyó al detectar la presencia policial, pero aquel episodio permitió localizar un punto de distribución que acabaría bajo vigilancia.

Las pesquisas identificaron una vivienda a la que acudían consumidores de forma continuada. Entraban en el portal y salían pocos minutos después. Según los testimonios vecinales recogidos durante la investigación, entre 15 y 20 personas podían acudir diariamente al inmueble para adquirir droga.

La Ertzaintza atribuye a los tres hermanos una organización de tareas que incluía la venta de sustancias, la vigilancia y el control de la actividad. El negocio habría funcionado durante años, aunque el alcance temporal exacto de las operaciones investigadas deberá concretarse judicialmente.

Las estimaciones conocidas apuntan a unos 20.000 euros mensuales de beneficio. Se trata de un cálculo policial, no de una cantidad efectivamente intervenida ni de ingresos demostrados para todos los meses de actividad.

Los registros en Coronación y el Casco Viejo

La operación del 30 de octubre incluyó registros judiciales en dos viviendas de Vitoria, con participación de agentes de la Unidad Canina.

En el domicilio de Coronación fueron detenidos uno de los hermanos, de 50 años, y su pareja, de 42. Los policías localizaron aproximadamente 53 gramos de sustancias estupefacientes, parte de ellas preparadas para su distribución, y las llaves de dos vehículos de alta gama posteriormente intervenidos.

En otra vivienda del Casco Viejo fueron arrestados el hermano de 57 años y su pareja, de 44. Allí se encontraron 8.640 euros en efectivo, más de 30 litros de aceite presuntamente receptado y un arma de fuego simulada.

El tercer hermano fue detenido poco después mientras caminaba por el barrio de Coronación.

La diferencia entre el dinero intervenido y los beneficios que los investigadores atribuyen a la organización alimenta las sospechas sobre posibles movimientos de fondos y adquisiciones patrimoniales. Sin embargo, el destino de esas cantidades no está acreditado.

Cinco detenidos en libertad provisional con cargos

Los tres hombres y las dos mujeres fueron arrestados por su presunta participación en un delito continuado contra la salud pública y otro de pertenencia a organización criminal.

La Ertzaintza había investigado anteriormente a algunos de los implicados por hechos relacionados con el tráfico de drogas y otros delitos. El menor de los hermanos, en cambio, carecía de antecedentes conocidos por la Policía autonómica.

Una de las circunstancias más delicadas de la operación afecta a un menor de edad. En la vivienda utilizada como punto de venta residía un niño que, según las pesquisas, presenciaba ocasionalmente la actividad relacionada con las drogas. Tras el operativo quedó bajo la protección de los servicios sociales competentes.

Los cinco adultos quedaron posteriormente en libertad provisional con cargos. El juzgado acordó la retirada de sus pasaportes y la obligación de realizar comparecencias periódicas.

Esta situación procesal no equivale a una absolución ni a una condena. Los investigados mantienen su presunción de inocencia mientras se desarrolla el procedimiento judicial.

¿Pueden seguir cobrando las ayudas sociales?

La situación de los expedientes de Lanbide es uno de los aspectos más relevantes del caso. La Renta de Garantía de Ingresos está destinada a personas y unidades de convivencia que cumplen determinados requisitos económicos, patrimoniales y de residencia.

El sistema exige declarar los ingresos y las circunstancias que puedan modificar el derecho a recibir la prestación. Una actividad económica no comunicada o la ocultación de patrimonio pueden justificar una revisión administrativa, la devolución de cantidades y, cuando corresponda, sanciones.

Ahora bien, una detención por narcotráfico no implica automáticamente la retirada de la RGI.

La Ley 14/2022 del Sistema Vasco de Garantía de Ingresos contempla mecanismos de control, suspensión cautelar y extinción de las prestaciones. Lanbide puede actuar si existen elementos suficientes para apreciar irregularidades relevantes, siguiendo el procedimiento legal y las garantías correspondientes.

La normativa también permite reclamar las cantidades indebidamente percibidas. Para ello debe determinarse qué prestaciones se cobraron sin reunir los requisitos exigidos y durante qué periodos.

Fuentes policiales consideran posible que algunos investigados continúen recibiendo ayudas mientras no se adopte una resolución que permita suspenderlas. No obstante, la legislación contempla vías administrativas de revisión que no dependen exclusivamente de una condena penal.

La diferencia importa: el dinero recibido legalmente no se convierte en fraudulento por una detención posterior. Pero si se demuestra que existieron ingresos ocultos o declaraciones falsas, la Administración dispone de mecanismos para reclamar lo cobrado indebidamente.

El patrimonio y el origen del dinero, pendientes de esclarecer

La investigación de Vitoria deja abiertas dos cuestiones diferentes, aunque estrechamente relacionadas: la procedencia del patrimonio de los sospechosos y la legalidad de las prestaciones sociales que recibieron.

Los dos Porsche Cayenne, los inmuebles vinculados al entorno familiar y la estimación de beneficios del presunto negocio de drogas constituyen indicios que justifican examinar la situación económica declarada por los investigados.

También será necesario determinar si existieron transferencias de dinero al extranjero y si las propiedades identificadas fueron adquiridas con fondos procedentes de actividades ilícitas.

Los 168.378 euros en prestaciones son una cantidad acumulada y documentada en los expedientes conocidos. Lo que todavía debe establecerse es cuánto de ese dinero, si alguna parte, se percibió incumpliendo la normativa.

La operación ha desmantelado un importante punto de venta de drogas en Coronación y ha puesto bajo investigación a cinco personas. La causa judicial y las posibles comprobaciones de Lanbide deberán determinar ahora si, junto al presunto narcotráfico, existió también un aprovechamiento fraudulento del sistema público de ayudas.

Porque el contraste entre cobrar prestaciones asistenciales y utilizar vehículos de lujo resulta evidente. Demostrar el fraude, sin embargo, exige algo más que constatar esa contradicción.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído