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Brasil: 51 expulsados en un sub-20 y cancelan el partido de vuelta

Una semifinal juvenil en Brasil terminó con 51 expulsiones, una pelea y presencia policial. El Uberlândia renunció a la vuelta y el Mamoré avanzó.

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51 expulsados

Resumen

  • El Uberlândia-Mamoré sub-20 terminó con 51 expulsados tras una pelea
  • El árbitro denunció amenazas y tuvo que intervenir la Policía Militar
  • El Uberlândia renunció a la vuelta y el Mamoré pasó a la final

El fútbol brasileño ha protagonizado uno de los episodios más insólitos de su historia. Un partido entre el Uberlândia y el Mamoré, correspondiente a las semifinales de la Segunda División del Campeonato Mineiro sub-20, terminó con 51 expulsiones, una pelea multitudinaria y la intervención de la Policía Militar. El encuentro, disputado el domingo 1 de noviembre de 2026, se convirtió en noticia internacional por una cifra que supera cualquier precedente conocido.

El enfrentamiento, celebrado en el estadio Parque do Sabiá, en Uberlândia, terminó con victoria visitante por 1-3, aunque el resultado quedó eclipsado por los incidentes. El árbitro Fernando Patrick Drosghic Modesto registró la expulsión de 43 futbolistas y ocho integrantes de los cuerpos técnicos. La mayoría de las sanciones llegaron después de una batalla campal con puñetazos, patadas y lanzamiento de objetos.

El escándalo ha tenido consecuencias deportivas inmediatas. El miércoles 4 de noviembre, el Uberlândia anunció que renunciaba al partido de vuelta, inicialmente previsto para el domingo 8. La Federación Mineira de Fútbol aceptó la decisión y confirmó la clasificación del Mamoré para la final, además de su ascenso a la máxima categoría estatal sub-20 de la próxima temporada.

Lo ocurrido plantea un problema que va bastante más allá de las tarjetas rojas. Las amenazas denunciadas por el árbitro, los desperfectos en las instalaciones y la participación de personal ajeno al terreno de juego han abierto la puerta a posibles sanciones disciplinarias. Todo ello en una competición juvenil que debía servir para formar a los futuros profesionales del fútbol brasileño.

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Una celebración de gol desata una batalla campal

La situación estalló en los instantes finales del encuentro. Corría el minuto 54 de la segunda parte, ya en el tiempo añadido, cuando el Mamoré marcó su tercer gol y amplió su ventaja hasta el 1-3.

Durante la celebración, el futbolista visitante Davi Fernandes Bittencourt dirigió gestos provocadores e insultos hacia el banquillo del Uberlândia. Según el informe arbitral, el preparador de porteros del equipo local, Paulo Sérgio Dias dos Santos, entró en el campo y empujó al jugador.

Aquello desencadenó una pelea generalizada en la que participaron futbolistas titulares, suplentes e integrantes de ambos cuerpos técnicos. Las imágenes difundidas muestran un enfrentamiento que se extiende rápidamente por las inmediaciones de los banquillos.

El árbitro no pudo restablecer el orden ni completar el procedimiento habitual de expulsiones sobre el césped. Ante la falta de garantías de seguridad, dio por terminado el encuentro y posteriormente dejó constancia de las sanciones en el acta.

La tensión, sin embargo, venía de antes. Durante la segunda mitad, el partido ya había estado interrumpido durante unos 40 minutos después de que dirigentes locales invadieran el terreno de juego para protestar por una decisión arbitral.

La reanudación permitió continuar jugando, pero no evitó los incidentes posteriores. El tercer gol del Mamoré fue el detonante de una situación que llevaba bastante tiempo deteriorándose.

Las 51 expulsiones: 43 jugadores y ocho técnicos

La cifra registrada en el partido resulta excepcional incluso para los antecedentes más violentos del fútbol internacional.

De las 51 expulsiones, 48 estuvieron relacionadas con la pelea multitudinaria. Las otras tres correspondieron a infracciones individuales: Luike, del Uberlândia, recibió una segunda amarilla por golpear a un rival con el brazo; João Henrique, del Mamoré, fue expulsado por protestar e insultar al árbitro, mientras que Netinho, también del equipo local, recibió una roja directa por propinar un puñetazo al portero contrario.

El balance final recogido en el acta fue de 22 expulsados del Uberlândia y 29 del Mamoré, contando a jugadores y miembros de los respectivos cuerpos técnicos.

Por qué algunos medios hablan de 53 expulsados

Existe una diferencia entre las cifras difundidas por algunos medios brasileños. Mientras el recuento principal recoge 51 sancionados, otras informaciones elevan el total a 53 personas al incluir a dos dirigentes del Uberlândia apartados por sus actuaciones contra el equipo arbitral.

El desglose de las 51 expulsiones deportivas es de 43 jugadores y ocho integrantes de los cuerpos técnicos. La cifra de 53 añade a esos dos responsables del club local y explica la discrepancia entre algunas informaciones publicadas sobre el mismo encuentro.

Amenazas al árbitro y destrozos en el estadio

El enfrentamiento también tuvo consecuencias fuera del terreno de juego. El acta arbitral describe un ambiente de hostilidad hacia los colegiados, especialmente durante la primera interrupción del segundo tiempo.

Fernando Patrick denunció que varios dirigentes del Uberlândia entraron en el campo para cuestionar sus decisiones. Entre los señalados figura Fábio Mineiro, responsable del club, así como otros integrantes de la estructura deportiva.

El árbitro atribuyó al gerente Willer Francisco Silva amenazas de agresión y de muerte y dejó constancia de la presentación de una denuncia policial.

Los altercados se extendieron igualmente a las instalaciones del Parque do Sabiá. La Policía Militar de Minas Gerais intervino tras los incidentes y documentó importantes daños materiales.

El balance comunicado incluía alrededor de 14 puertas destrozadas, además de desperfectos en lavabos, grifos, duchas, inodoros, armarios, mobiliario y cableado eléctrico. También se señalaron daños en camillas y dos bañeras de hidromasaje.

La administración del estadio atribuyó los desperfectos en el vestuario visitante a miembros de la delegación del Mamoré. Se trata de una acusación recogida tras los incidentes, no de una responsabilidad judicialmente establecida.

Según la información policial difundida en Brasil, no se practicaron detenciones durante la intervención. Los hechos, no obstante, pueden tener consecuencias tanto deportivas como judiciales.

Brasil supera el récord de 36 expulsiones de Argentina

El caso de Uberlândia y Mamoré supera ampliamente la referencia histórica que figuraba en el Guinness World Records.

Hasta este episodio, el registro reconocido correspondía a un enfrentamiento entre Atlético Claypole y Victoriano Arenas, disputado el 27 de febrero de 2011 en la Primera D argentina, la quinta categoría del fútbol del país.

Aquel partido terminó con 36 jugadores expulsados después de otra pelea generalizada. El árbitro Damián Rubino sancionó a los 18 futbolistas disponibles de cada equipo, incluidos titulares y suplentes.

La diferencia con lo sucedido en Brasil es considerable: 15 expulsiones más que en el precedente argentino, si se compara el total de sancionados de ambos encuentros.

Hay, sin embargo, una precisión importante. Aunque el partido brasileño ha superado numéricamente la marca anterior, el Guinness todavía no había homologado oficialmente el nuevo registro en las informaciones publicadas hasta el 4 de noviembre.

El episodio también rebasa el precedente brasileño de la final del Campeonato Mineiro de 2026 entre Cruzeiro y Atlético Mineiro, que terminó con 23 expulsiones tras otra pelea multitudinaria.

El Uberlândia renuncia a la vuelta y el Mamoré jugará la final

La última decisión de la Federación Mineira de Fútbol ha cambiado por completo el desenlace de la eliminatoria.

El Uberlândia comunicó que renunciaba al encuentro de vuelta para no aprovecharse de la situación deportiva del rival. El Mamoré, debido a las expulsiones, habría contado únicamente con siete jugadores disponibles para afrontar el partido.

La federación aceptó la renuncia y decidió que no se consideraría una incomparecencia sancionable. De este modo, el Mamoré se clasificó directamente para la final y aseguró su ascenso a la primera categoría del Campeonato Mineiro sub-20 de 2027.

El Uberlândia, por su parte, conserva la posibilidad de disputar el encuentro por el tercer puesto, que también puede otorgar el ascenso.

La federación resolvió igualmente que las suspensiones automáticas derivadas de las expulsiones se considerarían cumplidas pese a la cancelación del encuentro de vuelta. Los jugadores podrán participar en los siguientes partidos siempre que reúnan las demás condiciones reglamentarias.

Eso no significa que el expediente esté cerrado. El Tribunal de Justicia Deportiva de Minas Gerais todavía puede examinar los incidentes e imponer sanciones adicionales por agresiones, amenazas u otras infracciones.

La federación también ha establecido medidas especiales de seguridad para el próximo partido del Uberlândia como local, incluida su celebración a puerta cerrada, la presencia de la Policía Militar y la contratación de seguridad privada especializada. Los recogepelotas identificados en el acta de los incidentes tampoco podrán ejercer esa función durante el resto del campeonato.

Un récord que deja consecuencias para el fútbol juvenil brasileño

Las 51 expulsiones del Uberlândia-Mamoré forman parte de uno de los episodios más extraordinarios del fútbol brasileño. Pero reducir lo ocurrido a una estadística llamativa sería pasar por alto su verdadera gravedad.

La pelea afectó a futbolistas menores de 20 años, entrenadores y otros responsables que participan en una competición destinada a la formación deportiva. Las amenazas al árbitro, la intervención policial y los daños materiales revelan un problema de seguridad que las autoridades deportivas tendrán que abordar.

El Mamoré continuará su camino hacia el título y el Uberlândia podrá intentar conseguir el ascenso en la disputa por el tercer puesto. Ambos clubes, sin embargo, siguen expuestos a las decisiones que adopten los órganos disciplinarios.

El marcador quedó en 1-3, pero el resultado más recordado será otro: 51 expulsiones, una semifinal sin partido de vuelta y un récord mundial pendiente de homologación. Una página inédita en las estadísticas del fútbol, escrita por los peores motivos.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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