Síguenos

Mundo

Nuevo ataque al aeropuerto de Riad: un muerto, 11 heridos y daños

Un proyectil alcanzó la terminal 4 del aeropuerto King Khalid de Riad. El ataque dejó un muerto, 11 heridos y daños materiales todavía por evaluar.

Publicado

el

Vista plano del aeopuerto de Riyadh

By Air Mobility Command (U.S. Air Force) - amc.af.mil, Public Domain, Wikimedia Commons

Resumen

  • Un pakistaní murió y 11 personas resultaron heridas en el ataque
  • Un proyectil alcanzó la terminal 4 del aeropuerto King Khalid
  • Los daños siguen bajo evaluación mientras crece la tensión regional

Un nuevo ataque contra el Aeropuerto Internacional King Khalid de Riad ha dejado un muerto y 11 heridos, según el balance actualizado difundido durante la madrugada del lunes 12 de octubre por la Autoridad General de Aviación Civil de Arabia Saudí. La víctima mortal es un residente de nacionalidad pakistaní, cuya identidad no había sido comunicada oficialmente, mientras que los heridos fueron trasladados de inmediato a hospitales para recibir atención médica.

El ataque se produjo durante la tarde del domingo 11 de octubre y alcanzó la terminal 4 del principal aeropuerto de la capital saudí. Un proyectil provocó un incendio y causó daños materiales que seguían siendo evaluados horas después. La autoridad aeronáutica indicó que las inspecciones de seguridad continúan en coordinación con los organismos competentes para determinar el alcance de los desperfectos y comprobar el estado de las instalaciones.

La nueva agresión llega apenas un día después de un ataque mucho más mortífero contra el mismo aeropuerto. El golpe del sábado dejó inicialmente 12 muertos y 309 heridos, pero la muerte posterior de un ciudadano indio que había resultado herido elevó ese balance a 13 fallecidos. En cuestión de días, el aeropuerto de Riad ha pasado de ser una pieza esencial del tráfico aéreo del Golfo a convertirse en uno de los puntos más expuestos de la nueva escalada regional.

Un proyectil golpea la terminal 4 del aeropuerto de Riad

El mayor general Turki al-Maliki, portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen, informó de que la terminal 4 había sido alcanzada por un proyectil que en un primer momento fue descrito como “no identificado”. El impacto provocó un incendio y movilizó a los servicios de emergencia del aeropuerto.

Al-Maliki comunicó también que las defensas saudíes habían interceptado y destruido un misil de crucero en las inmediaciones del King Khalid International Airport. El episodio dibuja una escena especialmente delicada para la aviación civil: un aeropuerto comercial sometido al mismo tiempo a impactos, interceptaciones defensivas y operaciones militares en su entorno inmediato.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Horas más tarde, la Autoridad General de Aviación Civil concretó el balance. El organismo confirmó que el ataque había causado la muerte de un residente pakistaní y heridas a otras 11 personas. Todos los heridos, señaló la institución, fueron trasladados “inmediatamente” a centros hospitalarios para recibir la asistencia necesaria. También confirmó daños materiales en las instalaciones, todavía pendientes de una valoración completa.

El segundo golpe grave en menos de 48 horas

La cifra del domingo corresponde a un ataque distinto del registrado el sábado. Esa distinción resulta importante porque los balances se han sucedido con rapidez. El ataque del 10 de octubre contra el mismo complejo aeroportuario dejó más de 300 heridos y se convirtió en uno de los episodios más mortíferos sufridos por Arabia Saudí en más de una década.

Entre los fallecidos del sábado había cuatro ciudadanos saudíes y ciudadanos de varios países, entre ellos Estados Unidos, Egipto, Jordania, Siria, Palestina, Sudán y Bangladesh. Posteriormente murió Mohammed Yusuf Ali, ciudadano indio originario de Hyderabad que había resultado herido y permanecía hospitalizado en Riad, lo que elevó a 13 el número de víctimas mortales de aquella jornada.

El aeropuerto King Khalid ya había sufrido otros ataques durante la misma semana. En uno de ellos quedaron dañadas instalaciones aeroportuarias y una aeronave comercial de Saudia. El encadenamiento de incidentes ha convertido la seguridad aérea saudí en una cuestión de primer orden, no sólo para Riad, también para las compañías internacionales que operan en la región.

Los hutíes intensifican su campaña contra Arabia Saudí

Los hutíes de Yemen, movimiento respaldado por Irán, han reivindicado la campaña de ataques contra objetivos saudíes y han elevado el tono de sus advertencias a aerolíneas, trabajadores aeroportuarios y pasajeros. Su portavoz militar, Yahya Saree, asumió públicamente la autoría de varias de las operaciones realizadas durante el fin de semana contra infraestructuras saudíes.

El movimiento ha instado a evitar los aeropuertos de Arabia Saudí y sostiene que continuará sus operaciones mientras Riad mantenga su intervención militar en Yemen. El mensaje hutí añade presión sobre un sector especialmente sensible: la aviación comercial necesita previsibilidad, corredores seguros y minutos aburridos. Misiles y drones ofrecen precisamente lo contrario.

La escalada se produce mientras Arabia Saudí ha incrementado su participación militar contra los hutíes y respalda una nueva ofensiva de las fuerzas del Gobierno yemení reconocido internacionalmente. El conflicto de Yemen, que durante largos periodos pareció contenido dentro de sus propias fronteras, vuelve así a proyectarse sobre ciudades, aeropuertos y rutas estratégicas del Golfo.

Dammam también entra en la cadena de ataques

La tensión no se limita a la capital. La Autoridad General de Aviación Civil confirmó también un ataque contra el Aeropuerto Internacional King Fahd de Dammam, en la Provincia Oriental de Arabia Saudí. Las autoridades iniciaron allí igualmente inspecciones de seguridad y una evaluación de daños.

Los hutíes aseguraron haber atacado además instalaciones vinculadas a Saudi Aramco, la gigantesca petrolera estatal saudí. Las autoridades saudíes no ofrecieron de inmediato todos los detalles sobre esas reivindicaciones, por lo que conviene separar las afirmaciones del grupo de lo confirmado sobre el terreno.

La extensión geográfica importa. Riad se encuentra en el interior del país; Dammam, en cambio, mira hacia el golfo Pérsico y está próxima a algunas de las mayores instalaciones energéticas del reino. Golpear o amenazar simultáneamente aeropuertos y activos petroleros multiplica el efecto económico de una campaña militar incluso cuando los daños físicos son limitados.

Advertencias para las aerolíneas y vuelos afectados

La situación ha provocado cancelaciones, desvíos y suspensiones de vuelos. El aeropuerto de Riad permanecía cerrado después del ataque del sábado y la nueva agresión del domingo complicó todavía más el retorno a la normalidad. El último aviso disponible señalaba que las restricciones continuarían al menos durante el lunes 12 de octubre.

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, la FAA, ha pedido a las aerolíneas estadounidenses extremar la precaución al operar hacia Arabia Saudí, desde sus aeropuertos o sobre su espacio aéreo. El organismo ha advertido de riesgos vinculados tanto a la actividad militar como a posibles interferencias en los sistemas de navegación.

La advertencia es especialmente relevante durante las fases de aproximación y despegue, cuando un avión comercial dispone de menos margen operativo. La FAA señaló que las amenazas pueden afectar a aeronaves a cualquier altitud, incluidos los vuelos que simplemente atraviesan el espacio aéreo saudí sin aterrizar en el país.

Varias embajadas han modificado también sus recomendaciones de viaje. Reino Unido ha aconsejado limitar los desplazamientos a determinados aeropuertos saudíes, mientras algunas compañías internacionales han cancelado o reorganizado servicios. Para quien tenga un vuelo previsto hacia Riad, Dammam u otros destinos del reino, la situación obliga a comprobar el estado de la operación directamente con la aerolínea antes de desplazarse al aeropuerto de salida.

Riad intenta mantener su agenda pese a los ataques

La violencia coincide con una semana de gran exposición internacional para la capital saudí. Riad acoge el congreso energético de la World Petroleum Council Energy, un encuentro que comenzó pese a los ataques y a las dificultades de transporte. Algunos grandes ejecutivos del sector energético cancelaron su participación debido a los problemas de viaje y seguridad.

El ministro saudí de Energía, el príncipe Abdulaziz bin Salman Al Saud, trató de transmitir normalidad durante el encuentro y recurrió a una imagen deliberadamente desafiante: Arabia Saudí, afirmó, es “como un fénix” que vuelve a levantarse de las cenizas. La frase resume bien el mensaje oficial de Riad, empeñado en evitar que los ataques condicionen su agenda económica internacional.

La realidad, sin embargo, pesa. Arabia Saudí ha dedicado enormes recursos a convertir Riad en un centro global de negocios, inversión, turismo y grandes eventos. Una campaña sostenida contra su principal aeropuerto afecta precisamente a esa imagen de estabilidad y conectividad que el reino lleva años construyendo.

Estados Unidos e Irán se mueven alrededor de la crisis

La escalada también ha adquirido una dimensión diplomática. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha indicado que Washington estudia una posible participación en las operaciones contra los hutíes, mientras Arabia Saudí busca reforzar sus capacidades de defensa aérea ante la sucesión de misiles y drones.

En dirección opuesta, el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, comunicó que Teherán estaba dispuesto a facilitar un diálogo entre Arabia Saudí y Yemen. Irán mantiene estrechos vínculos con los hutíes, aunque el grado de control que ejerce sobre sus decisiones militares es objeto de debate desde hace años.

El riesgo es que una guerra que ya afecta al mar Rojo, Yemen y Arabia Saudí termine arrastrando de forma más directa a otras potencias. La navegación por Bab el Mandeb, las rutas petroleras y el tráfico aéreo del Golfo forman parte del mismo tablero. Y cuando ese tablero se mueve, el efecto suele viajar mucho más lejos que los propios misiles.

El aeropuerto de Riad, en el centro de una escalada peligrosa

El balance más reciente del ataque del domingo queda en un fallecido y 11 heridos, mientras continúan las inspecciones y la evaluación de los daños materiales en la terminal 4. Las autoridades saudíes no habían comunicado la identidad del residente pakistaní fallecido ni un parte individualizado sobre el estado de los heridos.

Pero el dato adquiere otra dimensión al colocarlo junto a lo ocurrido el sábado: 13 muertos y más de 300 heridos en otro ataque contra el mismo aeropuerto. Son dos episodios diferentes separados por apenas unas horas, dentro de una cadena de golpes que también ha alcanzado Dammam y que amenaza con alterar de forma prolongada las conexiones aéreas saudíes.

King Khalid no es una instalación militar escondida en el desierto. Es uno de los grandes aeropuertos internacionales de Oriente Medio, lleno de pasajeros, trabajadores, peregrinos y aviones comerciales. Que haya terminado repetidamente bajo fuego explica mejor que cualquier comunicado hasta dónde ha llegado esta nueva fase del conflicto: la guerra vuelve a cruzar fronteras y, esta vez, aterriza directamente entre las puertas de embarque.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído