Ciencia
Nagatitan, el dinosaurio gigante de 27 metros descubierto en Tailandia
El saurópodo Nagatitan alcanzaba 27 metros y hasta 28 toneladas. Sus fósiles convierten a Tailandia en una pieza clave del Cretácico asiático.
Resumen
- Nagatitan medía unos 27 metros y pesaba entre 25 y 28 toneladas
- Es el mayor dinosaurio conocido hasta ahora en el Sudeste Asiático
- Vivió en Tailandia hace unos 113 millones de años, durante el Cretácico
Tailandia tuvo hace unos 113 millones de años un auténtico coloso caminando sobre su territorio. Se llama Nagatitan chaiyaphumensis, era un dinosaurio herbívoro de cuello largo que alcanzaba aproximadamente 27 metros de longitud y entre 25 y 28 toneladas de peso, y está considerado el mayor dinosaurio conocido del Sudeste Asiático.
El animal pertenecía al gran grupo de los saurópodos, aquellos dinosaurios de cuello y cola enormes que convirtieron el gigantismo en una especialidad evolutiva. Sus restos aparecieron en el noreste de Tailandia, en la provincia de Chaiyaphum. La especie fue descrita científicamente en mayo de 2026, aunque vuelve a atraer atención coincidiendo con nuevos hallazgos paleontológicos en el país.
Un gigante de 27 metros, pero no el mayor del planeta
Las cifras explican buena parte de la fascinación. El estudio calcula para Nagatitan una longitud cercana a los 27 metros y una masa comprendida aproximadamente entre 25 y 28 toneladas. Puesto en una imagen cotidiana, su peso estaría en el entorno de varios elefantes asiáticos adultos juntos y su cuerpo ocuparía más de la mitad de una piscina olímpica.
La comparación con Diplodocus resulta inevitable porque ambos pertenecen al imaginario de los grandes dinosaurios de cuello largo, aunque conviene afinar. Nagatitan no era simplemente un Diplodocus de mayor tamaño ni pertenecía exactamente a su mismo linaje. Era otro tipo de saurópodo, construido con una receta corporal parecida —cuello enorme, cuatro patas robustas y una gran masa corporal—, pero surgido de una rama evolutiva distinta.
Tampoco estamos ante el campeón absoluto de los dinosaurios gigantes. Algunos saurópodos encontrados en otras partes del planeta alcanzaron masas mucho mayores. Lo extraordinario de Nagatitan está en otro punto: ningún dinosaurio conocido del Sudeste Asiático había mostrado hasta ahora unas dimensiones semejantes.
Los huesos que permitieron identificar a Nagatitan
La historia comenzó de una forma bastante menos espectacular que la reconstrucción final. En 2016, durante la estación seca, el descenso del nivel del agua de un estanque comunitario dejó expuestos varios huesos fosilizados cerca de Ban Pha Nang Sua, en la provincia de Chaiyaphum. Un vecino reparó en ellos y dio aviso.
Las excavaciones se desarrollaron entre 2016 y 2019 y posteriormente se retomaron en 2024. Los paleontólogos recuperaron vértebras, costillas y partes de la pelvis, además de grandes huesos de las extremidades. Entre ellos apareció un húmero de aproximadamente 1,78 metros, una pieza que por sí sola da una buena idea de las dimensiones del animal.
No apareció un esqueleto entero. Tampoco un cráneo perfectamente colocado bajo la tierra, como en una película. En paleontología, rara vez ocurre algo tan cómodo. Lo que había era un puzle incompleto, pero suficientemente revelador: la anatomía de algunas vértebras, del húmero, del pubis y del fémur permitió reconocer características que no coincidían con ninguna especie descrita.
De ahí salió el nombre Nagatitan chaiyaphumensis. “Naga” alude a las criaturas serpentinas de la mitología del Sudeste Asiático; “titan” remite a los gigantes de la tradición griega, mientras que “chaiyaphumensis” recuerda la provincia donde fueron encontrados los fósiles. Difícil encontrar un nombre mucho más apropiado para un animal de casi 30 toneladas.
Una Tailandia cálida, seca y atravesada por ríos
El lugar donde vivió no se parecía demasiado a la imagen tropical que asociamos actualmente con Tailandia. Los sedimentos de la formación Khok Kruat dibujan un ambiente semiárido y recorrido por sistemas fluviales, con ríos que iban dejando sucesivas capas de arena y barro. En aquel paisaje terminó enterrado el enorme saurópodo.
Nagatitan compartía aquel territorio con otros dinosaurios, cocodriliformes, peces y reptiles voladores. Como sucedía con otros grandes saurópodos, probablemente dedicaba una parte considerable de su jornada a consumir grandes cantidades de vegetación. Mantener un cuerpo de decenas de toneladas no permitía demasiados días de menú ligero.
Los investigadores consideran que sus dimensiones pueden encajar en una etapa de aumento del gigantismo entre determinados titanosauriformes asiáticos durante el Cretácico medio. Las temperaturas, la vegetación disponible y la extensión de determinados hábitats pudieron contribuir a crear condiciones favorables para animales progresivamente mayores. No significa que el calor fabricara gigantes de manera automática; la evolución, por fortuna, es bastante menos simple.
Qué clase de dinosaurio era realmente
Nagatitan pertenece a los saurópodos y, de manera más precisa, a los titanosauriformes. Los análisis anatómicos lo sitúan dentro de un grupo de grandes dinosaurios conocido principalmente en Asia, lo que ayuda a reconstruir cómo se diversificaron estos animales en el continente durante el Cretácico.
Puede sonar a taxonomía de despacho, pero importa. Cada especie bien identificada aporta una pieza nueva al mapa evolutivo. Nagatitan no parece ser simplemente una versión gigantesca de otros saurópodos encontrados en Tailandia, como Phuwiangosaurus. Sus vértebras y sus extremidades presentan suficientes diferencias como para reconocerlo como un animal distinto.
La comparación corporal también muestra la magnitud del salto. Phuwiangosaurus rondaba aproximadamente los 15 metros de longitud y unas 12 toneladas en algunas estimaciones, mientras Nagatitan se acercaba a los 27 metros y podía superar las 25 toneladas. No era una diferencia de centímetros precisamente.
Las nuevas huellas que han vuelto a poner a Tailandia en el mapa
El renovado interés por los dinosaurios tailandeses coincide con otro hallazgo diferente. En octubre de 2026 se confirmó en la provincia de Udon Thani la presencia de varias huellas de dinosaurio de alrededor de 120 millones de años, conservadas sobre una superficie de arenisca.
Es importante no mezclar ambos descubrimientos. Esas pisadas no pertenecen a Nagatitan. Los rastros han sido asociados a un terópodo carnívoro bípedo y forman parte de otra historia paleontológica, en otro lugar y correspondiente a un animal muy diferente.
Las huellas tienen alrededor de 29 centímetros de longitud y 26 de anchura. A partir de su tamaño y disposición se ha estimado que su propietario podría haber alcanzado aproximadamente seis metros de longitud. Frente al saurópodo de 27 metros, casi parece discreto. Para cualquiera que lo hubiera tenido delante, seguramente no tanto.
Por qué Tailandia es cada vez más importante para la paleontología
La acumulación de descubrimientos está corrigiendo una vieja percepción: el Sudeste Asiático no fue una esquina secundaria del mundo de los dinosaurios. Sus formaciones geológicas guardan restos capaces de explicar cómo se distribuyeron y evolucionaron diferentes grupos en Asia.
Tailandia cuenta con varios yacimientos del Cretácico que han proporcionado saurópodos, terópodos y otros vertebrados. Nagatitan añade una pieza especialmente vistosa porque demuestra que la región podía albergar herbívoros de dimensiones extraordinarias, comparables en escala con algunos de los grandes saurópodos conocidos en otros continentes.
Un gigante que agranda el mapa fósil de Asia
Nagatitan importa precisamente por eso. No porque haya destronado al dinosaurio más grande conocido del planeta —no lo ha hecho—, sino porque demuestra que hace más de cien millones de años el actual territorio de Tailandia podía sostener saurópodos gigantes de más de 25 toneladas.
Los primeros huesos estuvieron millones de años enterrados junto a un estanque y salieron a la luz cuando bajó el agua. Una década después sabemos que pertenecían a un animal de unos 27 metros que caminó por una llanura cálida atravesada por ríos. No está mal para unas piedras que, vistas desde lejos, podían haber pasado perfectamente desapercibidas.
Y todavía queda mucho terreno bajo el suelo. La formación donde apareció Nagatitan pertenece a una parte especialmente interesante del registro mesozoico tailandés y los nuevos descubrimientos muestran que la región conserva numerosas páginas sin leer. Por ahora, este gigante del Cretácico ya tiene nombre, medidas y un lugar destacado en la historia de los dinosaurios asiáticos.
-
NaturalezaÚltimos terremotos en España, 24 de octubre: Galicia registra un 2,1
-
NaturalezaIncendios en España hoy, 24 de octubre: seis fuegos bajo seguimiento
-
NaturalezaEstado de los embalses en España hoy, 24 de octubre: siguen al 57,2%
-
EspañaTrashumancia Madrid 2026: itinerario, horarios, cortes y dónde verla
-
MundoEl Salvador envía tropas de élite a Haití para rescatar a 4 militares
-
EconomíaLa moneda de 2 euros de Grace Kelly que puede valer hasta 3.100 euros
-
DeportesMáximo Quiles, a Marc Márquez: «Messi es un falso humilde, como tú»
-
EspañaSale del juzgado en Cáceres, roba otro coche y embiste tres vehículos
-
MundoMelania Trump logra una tregua en Oleshky para evacuar a los civiles
-
CulturaDani Martín aplaza sus conciertos en Barcelona por una crisis familiar
-
DeportesMeriton vende el 42% del Valencia CF y Pitchwise pone 100 millones
-
SaludLos ultraprocesados se asocian a cambios metabólicos desde los 3 años