España
Ada Colau acusa a Trump de vetarla en Puerto Rico por su activismo
EEUU rechaza la entrada de Ada Colau a Puerto Rico; la exalcaldesa culpa a su activismo propalestino y al interrogatorio sobre la flotilla de Gaza.
Imagen: Robo71 / CC0.
Resumen
- EEUU deniega a Ada Colau la autorización para viajar a Puerto Rico
- Colau atribuye el rechazo a su activismo propalestino y la flotilla
- La explicación oficial apunta a una posible inmigración irregular
Ada Colau ha denunciado que la Administración de Donald Trump le ha denegado la autorización para viajar a Puerto Rico, donde tenía previsto participar en un encuentro internacional vinculado al municipalismo. La exalcaldesa de Barcelona sostiene que detrás de la decisión existen motivos políticos y relaciona el rechazo con su activismo propalestino y su participación en la flotilla que intentó llegar a Gaza.
La explicación que recibió, según el relato de Colau y de su entorno, apunta en otra dirección: las autoridades estadounidenses habrían considerado que existía riesgo de que pretendiera inmigrar irregularmente en Estados Unidos. Ella rechaza esa interpretación y destaca que el resto de integrantes de la delegación obtuvo autorización para viajar. Ahí está el nudo del caso: una razón administrativa oficialmente comunicada y una acusación política que, por el momento, procede de la propia dirigente y de su formación.
La negativa llegó después de una entrevista en la Embajada
Colau tenía previsto desplazarse a Puerto Rico para participar en un encuentro de Fearless Cities, la red internacional vinculada al municipalismo que impulsó durante su etapa al frente del Ayuntamiento de Barcelona. El viaje requería la autorización correspondiente para acceder a territorio estadounidense, ya que Puerto Rico se encuentra bajo el sistema migratorio federal de Estados Unidos.
Mientras el resto de la comitiva recibió la aprobación del ESTA, la autorización electrónica utilizada para determinadas estancias de corta duración, la solicitud de Colau fue rechazada. La exalcaldesa pidió entonces que se reconsiderara la decisión y acudió a una entrevista en la Embajada de Estados Unidos en Madrid.
Según su versión, buena parte de aquella conversación giró alrededor de sus antecedentes de viaje, su estancia en Israel y, especialmente, de su participación en la flotilla rumbo a Gaza. También se abordaron los días que permaneció retenida después de que las autoridades israelíes interceptaran la expedición.
La flotilla de Gaza aparece en el centro del caso
Colau participó en 2025 en la Global Sumud Flotilla, una iniciativa internacional que trató de llevar ayuda humanitaria a Gaza y desafiar el bloqueo marítimo israelí. La expedición fue interceptada y sus integrantes permanecieron retenidos antes de abandonar Israel.
Aquel episodio volvió a aparecer durante el procedimiento estadounidense. Para Colau, resulta difícil separar las preguntas formuladas durante la entrevista de la posterior negativa a permitirle viajar. Su entorno considera que el activismo propalestino de la exalcaldesa ha pesado más que cualquier supuesto riesgo de inmigración irregular.
Conviene, sin embargo, distinguir los dos planos. No se ha hecho pública una resolución estadounidense que establezca expresamente que el permiso fue rechazado por sus opiniones sobre Gaza o por su actividad política. La relación entre ambas cosas forma parte de la denuncia de Colau. Lo que sí sostiene la dirigente es que la entrevista se centró de manera insistente en su participación en la flotilla.
Colau acusa a la Administración Trump de un veto ideológico
La exalcaldesa ha cargado directamente contra la Administración Trump y considera que la medida responde a criterios ideológicos. Su interpretación es que Estados Unidos está utilizando los controles de entrada de una manera cada vez más restrictiva frente a personas conocidas por determinadas posiciones políticas.
El destino añade una particularidad. Colau no pretendía viajar a Washington ni establecerse en Estados Unidos continental, sino acudir a un acto en Puerto Rico. Pero la isla está sometida a las normas migratorias federales estadounidenses, de modo que la entrada desde España depende de las autoridades de Estados Unidos.
La dirigente también ha aprovechado el episodio para cuestionar la relación política entre Washington y Puerto Rico. De golpe, un trámite migratorio ha terminado concentrando varias discusiones de enorme carga política: Trump, Palestina, Gaza y el estatus puertorriqueño. Bastante equipaje para una autorización electrónica de viaje.
El caso irrumpe en plena precampaña del 29-N
La noticia tiene, además, una derivada española inevitable. Colau afronta estas semanas como candidata de Frente Amplio para las elecciones generales del 29 de noviembre, después de las negociaciones entre las distintas fuerzas situadas a la izquierda del PSOE.
La negativa estadounidense deja así de ser una simple incidencia consular y entra de lleno en una precampaña donde la política internacional, la guerra de Gaza y las relaciones con la Casa Blanca de Donald Trump tienen peso propio. Para Frente Amplio, el episodio refuerza el perfil político que Colau ha cultivado durante los últimos años.
De la vivienda al activismo internacional
La trayectoria pública de Colau comenzó ligada a la lucha contra los desahucios, continuó durante sus dos mandatos como alcaldesa de Barcelona y, tras dejar el Ayuntamiento, adquirió una dimensión internacional más marcada. Palestina se ha convertido en uno de los asuntos donde ha mantenido una posición más visible.
Ese recorrido explica por qué el choque con Estados Unidos adquiere inmediatamente una dimensión que va más allá del permiso de entrada. Para sus adversarios puede ser otro episodio de confrontación política; para su espacio electoral, la negativa encaja con la imagen de una candidata enfrentada a la agenda de Trump y comprometida con la causa palestina.
Entre el motivo administrativo y la acusación política
Con los datos conocidos, hay dos hechos que conviene mantener separados. Estados Unidos ha rechazado la autorización de viaje de Ada Colau para desplazarse a Puerto Rico y, durante la revisión de su caso, la dirigente asegura que fue interrogada extensamente sobre su estancia en Israel y su participación en la flotilla de Gaza.
La explicación trasladada a Colau apunta a una posible intención de permanecer irregularmente en territorio estadounidense. Ella lo considera inverosímil y sostiene que detrás de esa justificación existe un veto por razones ideológicas. Esa segunda parte es, de momento, su acusación política y no una motivación reconocida oficialmente por Washington.
El resultado, en cualquier caso, deja una fotografía poco habitual: una candidata española en plena precampaña, una autorización estadounidense rechazada y Gaza convertida en una pieza central de una entrevista consular para viajar a Puerto Rico. El trámite administrativo terminó con una puerta cerrada; la controversia política, bastante menos discretamente, quedó abierta.
-
NaturalezaÚltimos terremotos en España, 21 de octubre: Canarias registra un 3,0
-
NaturalezaIncendios en España hoy, 21 de octubre: sin grandes incendios activos
-
NaturalezaEstado de los embalses en España hoy, 21 de octubre: bajan al 57,2%
-
EconomíaEl Gobierno destina 45 millones a 2.000 alojamientos universitarios
-
EspañaLa alcaldesa de Parauta deja el PSOE tras lograr los siete concejales
-
TecnologíaRevolut sufre fallos en pagos y cajeros por una caída de Google Cloud
-
EspañaMuere un trabajador en el Puerto de Bilbao tras explotar una rueda
-
EconomíaEl Gobierno amplía la incapacidad temporal por menopausia y violencia
-
EconomíaEl alquiler permanente cae un 10% en España y el temporal gana peso
-
CulturaMelani Olivares revela por qué Carmen Machi quería abandonar ‘Aída’
-
EspañaProfesor de Madrid, en prisión por agredir sexualmente a 10 menores
-
TecnologíaDeepSeek abre DeepInfer, su motor de IA para reducir costes de cómputo