Mundo
Canadá anunciará el jueves sus cuotas de inmigración para 2027-2029
Canadá anunciará el 5 de noviembre sus objetivos de inmigración para 2027-2029, entre las restricciones vigentes y las peticiones de las empresas.
Resumen
- Canadá anunciará el 5 de noviembre sus cuotas migratorias para 2027-2029
- El plan vigente prevé 380.000 nuevos residentes permanentes al año
- Las empresas reclaman flexibilidad para contratar trabajadores extranjeros
Canadá anunciará el próximo jueves 5 de noviembre sus nuevos objetivos de inmigración para el periodo 2027-2029, una decisión que determinará cuántos extranjeros podrán establecerse en el país de forma permanente y qué límites se aplicarán a la llegada de trabajadores temporales y estudiantes internacionales. El Gobierno del primer ministro Mark Carney incluirá las nuevas cifras en los presupuestos federales, en plena presión empresarial para suavizar las restricciones migratorias.
El anuncio llega después de dos años de recortes y con un debate que divide las prioridades económicas del país. Canadá mantiene actualmente un objetivo de 380.000 nuevos residentes permanentes al año, mientras intenta reducir el peso de la población extranjera con permisos temporales. Las empresas advierten de que las restricciones están agravando la falta de trabajadores en determinados sectores. Ottawa, por su parte, sostiene que debe adaptar la inmigración a la capacidad del país para ofrecer vivienda, empleo y servicios públicos.
Todavía no se conocen las cifras que aprobará el Ejecutivo para 2027, 2028 y 2029. El nuevo documento permitirá comprobar si Carney mantiene el endurecimiento de la política migratoria, introduce excepciones para determinados sectores o empieza a preparar una recuperación gradual de las admisiones.
Será el segundo año consecutivo que el Gobierno canadiense incorpore sus objetivos migratorios al presupuesto federal, cuya presentación corresponde al ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne.
La decisión tiene consecuencias que van más allá de las estadísticas. Afecta a miles de empresas que necesitan contratar personal, a estudiantes extranjeros que aspiran a trabajar en Canadá después de graduarse y a trabajadores que ya residen en el país y quieren obtener la residencia permanente.
Canadá revisa sus cuotas tras dos años de restricciones migratorias
La política de inmigración canadiense ha cambiado considerablemente desde 2024. Durante años, el país apostó por atraer grandes cantidades de población extranjera para impulsar su economía, compensar el envejecimiento demográfico y cubrir vacantes laborales.
El anterior Gobierno liberal de Justin Trudeau había previsto alcanzar las 500.000 admisiones anuales de residentes permanentes. Sin embargo, el aumento de la presión sobre el mercado inmobiliario, las infraestructuras y determinados servicios públicos llevó a Ottawa a revisar sus previsiones.
En octubre de 2024, el Ejecutivo rebajó el objetivo de 2025 a 395.000 nuevos residentes permanentes. Posteriormente, el plan correspondiente a 2026-2028 estableció una cifra de 380.000 admisiones anuales.
La reducción también afectó a las autorizaciones de entrada para estudiantes internacionales y trabajadores extranjeros temporales.
Según el programa migratorio todavía vigente, las previsiones son las siguientes:
En 2026, Canadá contempla la admisión de 380.000 residentes permanentes y la llegada de 385.000 nuevos residentes temporales, incluidos 230.000 trabajadores y 155.000 estudiantes internacionales.
Para 2027 y 2028, el objetivo de residentes permanentes se mantiene en 380.000 al año. Las nuevas llegadas temporales previstas bajan a 370.000 anuales, distribuidas entre 220.000 trabajadores y 150.000 estudiantes.
Estas cifras son objetivos de planificación, no equivalen automáticamente al número de permisos que terminarán concediéndose. Tampoco incluyen todas las renovaciones de permisos ni todas las categorías de extranjeros que pueden permanecer legalmente en Canadá.
El documento que se conocerá el jueves deberá confirmar o modificar las previsiones correspondientes a 2027 y 2028 e incorporar, por primera vez, los objetivos específicos para 2029.
La población canadiense registra su menor crecimiento en más de un siglo
Las restricciones migratorias coinciden con una desaceleración demográfica extraordinaria.
Según los datos publicados en septiembre por Statistics Canada, la población alcanzó los 41.798.407 habitantes el 1 de julio de 2026, lo que representa un incremento de 189.425 personas respecto al mismo periodo del año anterior.
El crecimiento interanual fue de apenas el 0,5 %, el porcentaje más bajo registrado para ese intervalo desde 1915-1916.
La comparación resulta especialmente significativa para un país que había experimentado fuertes incrementos de población durante los años anteriores, impulsados en buena medida por la inmigración.
Una parte de esta ralentización está relacionada con el descenso de residentes no permanentes, precisamente uno de los objetivos de la nueva orientación política.
El Gobierno pretende que este colectivo represente menos del 5 % de la población total a finales de 2027. En julio de 2026 todavía suponía aproximadamente el 6,7 %, según las estimaciones oficiales.
La diferencia no es menor. Reducir el peso de los residentes temporales exige actuar sobre las nuevas entradas, las salidas del país, las renovaciones de permisos y las transiciones hacia la residencia permanente.
Carney considera que el sistema migratorio ha recuperado cierto control después de años de expansión acelerada. Sin embargo, en septiembre también planteó la posibilidad de que Canadá pudiera iniciar más adelante un aumento gradual y controlado de su población.
Ese cambio de discurso no implica que el Gobierno haya decidido incrementar ya las cuotas. Sí deja abierta una posibilidad que el anuncio presupuestario permitirá evaluar.
Las empresas presionan para recuperar trabajadores extranjeros
Mientras Ottawa intenta contener el crecimiento demográfico, distintas organizaciones empresariales reclaman una política migratoria más flexible.
La Federación Canadiense de Empresas Independientes (CFIB), una de las principales asociaciones de pequeñas y medianas empresas del país, sostiene que las restricciones están dificultando la contratación en actividades donde escasea la mano de obra local.
Según una investigación publicada por la organización en julio, nueve de cada diez pequeñas empresas que recurren al Programa de Trabajadores Extranjeros Temporales afirman que no pueden cubrir esos puestos con empleados locales.
El dato procede de las empresas que utilizan el programa y no debe confundirse con la situación del conjunto del mercado laboral canadiense. Aun así, refleja un problema concreto de contratación.
Las dificultades aparecen especialmente en empleos físicamente exigentes, con horarios irregulares o situados en zonas rurales donde resulta complicado encontrar candidatos.
La agricultura, la restauración, determinadas actividades de transformación alimentaria y algunos servicios de comunidades alejadas de los grandes núcleos urbanos figuran entre los sectores afectados.
La CFIB pide introducir mayor flexibilidad según las profesiones y las necesidades reales de contratación, además de facilitar que las empresas conserven a trabajadores extranjeros que ya están integrados en sus plantillas.
Restaurantes y pequeñas empresas piden excepciones a los límites
La organización Restaurants Canada también ha intervenido en el debate.
En una comunicación publicada el 2 de noviembre, la patronal de la restauración explicó que sus representantes se habían reunido con altos funcionarios del Ministerio de Inmigración para trasladar las necesidades laborales del sector antes de la presentación del nuevo plan.
La preocupación se concentra especialmente en establecimientos rurales, zonas turísticas y negocios que necesitan trabajadores con determinadas habilidades o disponibilidad horaria.
La contratación extranjera no sustituye necesariamente a la mano de obra nacional en todos esos casos. Un restaurante que no consigue incorporar a un cocinero especializado, por ejemplo, puede verse obligado a reducir su actividad, aunque encuentre candidatos locales para otros puestos.
El problema tampoco admite una respuesta única. La falta de trabajadores en una región no demuestra que exista escasez de empleo en todo Canadá, del mismo modo que una tasa elevada de paro juvenil no garantiza que haya candidatos disponibles para cualquier puesto, horario o localidad.
De hecho, Ottawa ya introdujo en marzo determinadas medidas temporales de flexibilidad para empresas rurales. En las regiones y condiciones previstas, estas permiten elevar del 10 % al 15 % la proporción autorizada de trabajadores extranjeros temporales de bajos salarios.
Las medidas tienen carácter limitado y no suponen una apertura general del sistema.
Qué puede cambiar con el nuevo plan migratorio de Carney
El anuncio del jueves permitirá conocer hasta qué punto el Gobierno está dispuesto a modificar su estrategia migratoria.
La primera cuestión será el número de residentes permanentes que Canadá prevé admitir entre 2027 y 2029. Si mantiene el objetivo de 380.000 personas anuales, confirmará la estabilización planteada hasta ahora. Una cifra superior apuntaría a una recuperación de las admisiones; una inferior supondría otro endurecimiento.
También será importante comprobar cómo se distribuyen las plazas entre inmigración económica, reagrupación familiar, refugiados y otras categorías humanitarias.
El plan vigente concede un peso creciente a la inmigración económica, cuya participación prevista alcanza el 64 % de las admisiones permanentes en 2027 y 2028.
Otra decisión relevante afectará a los trabajadores extranjeros temporales y los estudiantes internacionales. El Gobierno tendrá que determinar si conserva las restricciones generales o concede más margen a empresas y territorios con dificultades acreditadas de contratación.
Canadá dispone de distintos programas para atraer trabajadores cualificados, responder a las necesidades provinciales y permitir la entrada temporal de personal extranjero. Por eso, un aumento de determinadas cuotas no tendría necesariamente las mismas consecuencias para todos los solicitantes.
También existen iniciativas específicas para favorecer que personas que ya residen en el país obtengan la residencia permanente. Entre ellas figura un programa para acelerar la transición de hasta 33.000 trabajadores temporales durante 2026 y 2027.
Esta medida tiene un alcance distinto al de autorizar nuevas entradas desde el extranjero.
Para quienes estén pensando en emigrar a Canadá, conviene tener presente esa diferencia. El anuncio de objetivos migratorios no concede automáticamente permisos de trabajo ni modifica por sí solo los requisitos de idioma, experiencia profesional, formación o admisión de cada programa.
Los detalles administrativos y las condiciones aplicables dependerán de las decisiones que adopten las autoridades migratorias y de su posterior puesta en marcha.
Canadá busca equilibrar inmigración, empleo y vivienda
La revisión de las cuotas llega en un momento delicado para la economía canadiense.
El Gobierno intenta mejorar la productividad, reforzar los servicios públicos y aliviar la presión sobre la vivienda. Al mismo tiempo, necesita evitar que las restricciones migratorias dificulten la actividad de empresas que dependen de trabajadores extranjeros para mantener su producción.
El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, ha defendido la necesidad de acompasar el crecimiento demográfico con la capacidad de las comunidades para atender a sus habitantes. También ha advertido contra una economía que confíe excesivamente en el aumento de población como motor de crecimiento.
Es una distinción importante: aumentar la población no garantiza por sí solo una mejora de la productividad, aunque la inmigración pueda contribuir decisivamente a cubrir vacantes, atraer talento y sostener determinados sectores.
La respuesta tampoco consiste necesariamente en aplicar las mismas restricciones a todas las regiones. Las necesidades laborales de una gran ciudad no son idénticas a las de una comunidad agrícola, una localidad turística o una zona remota.
El nuevo plan para 2027-2029 deberá mostrar si el Ejecutivo de Mark Carney encuentra espacio para esas diferencias sin abandonar su compromiso de reducir el peso de la inmigración temporal.
Por ahora, el endurecimiento de las admisiones sigue siendo la política vigente. El jueves se conocerá si Canadá considera que ha llegado el momento de flexibilizarla o si entiende que todavía necesita mantener los límites.
La decisión afectará tanto al futuro de quienes desean establecerse en el país como a la capacidad de su economía para contratar, crecer y adaptarse a una población cuyo ritmo de expansión ha cambiado de forma notable.
-
NaturalezaTerremotos hoy en España, 3 de noviembre: dos temblores en Almería
-
NaturalezaIncendios en España hoy, 3 de noviembre: controlado el de Velefique
-
DeportesMuere Jesús de Miguel a los 30 años tras chocar con Owono en Tenerife
-
DeportesChampions League hoy: Barça, Atlético y Villarreal, horarios y TV
-
HistoriaSantoral de hoy, 3 de noviembre: San Martín de Porres y Santa Silvia
-
EspañaLa Policía desaloja la acampada de Sol: 334 personas y dos detenidos
-
HistoriaEfemérides del 3 de noviembre: Gaudí, Laika y la separación de Panamá
-
MundoEstados Unidos ataca la isla iraní de Qeshm en el estrecho de Ormuz
-
NaturalezaAviso por lluvias en seis comunidades y Ceuta: 80 litros en Cataluña
-
EstiloHoróscopo de hoy, 3 de noviembre: amor, trabajo y dinero signo a signo
-
MundoCumbre iberoamericana: solo 10 líderes, sin Lula, Sheinbaum ni Delcy
-
MundoTaiwán detecta 49 aeronaves militares chinas, la mayor cifra de 2026