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Victoria’s Secret vuelve a Los Ángeles con Kylie Jenner y Fantasy Bra

Victoria’s Secret recupera su gran desfile en Los Ángeles con Kylie Jenner, modelos históricas, música en directo y el regreso del Fantasy Bra.

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Kylie Jenner

Imagen: Hayu / CC BY 3.0.

Resumen

  • Victoria’s Secret vuelve a desfilar en Los Ángeles después de 19 años
  • Kylie Jenner debuta con un Fantasy Bra valorado en 50 millones de dólares
  • Adriana Lima, Alessandra Ambrosio y Bella Hadid lideran el regreso

Victoria’s Secret ha vuelto a desplegar sus alas en Los Ángeles. El desfile de 2026 reunió este domingo a varias generaciones de modelos emblemáticas, desde Adriana Lima y Alessandra Ambrosio hasta las hermanas Gigi y Bella Hadid, pero reservó su mayor sorpresa para Kylie Jenner, que debutó en la pasarela de la firma luciendo el regreso del célebre Fantasy Bra.

La cita supuso también el regreso del espectáculo a la ciudad californiana después de 19 años. Bella Hadid abrió una pasarela construida alrededor de las estaciones del año y Victoria’s Secret recuperó buena parte de la liturgia que convirtió su desfile en un fenómeno de la cultura popular: alas gigantescas, lencería espectacular, música en directo y un reparto de nombres capaces de transformar unos minutos de pasarela en conversación mundial.

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Kylie Jenner debuta con un Fantasy Bra de 50 millones

La aparición de Kylie Jenner fue el golpe de efecto de la noche. La empresaria y figura televisiva, de 29 años, se estrenó en el Victoria’s Secret Fashion Show con el Fantasy Bra, una pieza creada en colaboración con la joyería Jacob & Co. y valorada en unos 50 millones de dólares. La marca no presentaba uno de estos sujetadores de alta joyería desde 2018.

El diseño recuperó así una de las tradiciones más reconocibles —y extravagantes, conviene decirlo— de los antiguos desfiles. Según los detalles difundidos sobre la pieza, únicamente el diamante amarillo central alcanza una valoración de 22 millones de dólares. Jenner completó el conjunto con una minifalda ligera, tacones transparentes y grandes alas blancas de plumas.

En primera fila estaban su madre, Kris Jenner, y Timothée Chalamet, pareja de la empresaria. Entre los invitados también figuró Nicole Kidman. Mucho Hollywood para una noche que, en realidad, necesitaba precisamente eso: recuperar el carácter de acontecimiento que durante años convirtió el desfile en algo bastante más grande que la presentación de una colección.

Bella Hadid abre una pasarela llena de rostros históricos

La encargada de inaugurar el desfile fue Bella Hadid, mientras que el reparto combinó veteranas estrechamente asociadas con Victoria’s Secret y algunas de las modelos más visibles de la actualidad. Regresaron Adriana Lima, Alessandra Ambrosio, Candice Swanepoel y Gigi Hadid, acompañadas por figuras como Alex Consani, Anok Yai, Ashley Graham, Liu Wen, Joan Smalls y Paloma Elsesser.

También hubo regresos especialmente simbólicos. Rosie Huntington-Whiteley volvió a aparecer en un desfile de Victoria’s Secret después de 16 años, mientras Elsa Hosk regresó tras casi una década alejada de esta pasarela. Era, en cierto modo, una reunión de antiguas alumnas mezclada con la nueva generación. Solo que con focos, lentejuelas y alas que difícilmente cabrían por la puerta de una reunión escolar.

Cuatro estaciones y dos inviernos

Adam Selman, director creativo ejecutivo del espectáculo, estructuró la pasarela como un recorrido por primavera, verano, otoño e invierno, aunque añadió un segundo bloque invernal. Entre ellos apareció un segmento dedicado a PINK, la línea más juvenil de la compañía.

El concepto permitió jugar con flores, tejidos vaporosos, corsetería, tonos metálicos, plumas, lentejuelas y motivos inspirados en la nieve. No hubo precisamente minimalismo. Victoria’s Secret volvió a apostar por una estética que se reconoce en un segundo, incluso con el móvil en silencio: grandes alas, brillo y escenografía pensada para multiplicar las imágenes más allá de la propia pasarela.

Tate McRae y Megan Thee Stallion ponen la música

La música volvió a ocupar un espacio central y el cartel estuvo formado íntegramente por mujeres. Tate McRae, Megan Thee Stallion, Megan Moroney y KATSEYE actuaron durante los distintos bloques del espectáculo, asociando sus vestuarios y actuaciones a la estética de cada parte del desfile.

McRae apareció con un corsé rojo y compartió la pasarela en un momento de su actuación con Gigi Hadid. KATSEYE interpretó Pinky Up durante el segmento de PINK, mientras Megan Thee Stallion apostó por una imagen futurista dominada por el plateado y llevó al escenario temas como Body. Megan Moroney aportó el contrapunto country con un despliegue de rosa, plataformas y una guitarra cubierta de brillo.

El espectáculo vuelve a parecer un espectáculo

Ese componente musical no es accesorio. Durante sus años de mayor popularidad, Victoria’s Secret convirtió la pasarela en una mezcla de moda, concierto y televisión. La fórmula era excesiva, sí, pero inequívoca. El desfile comenzó en 1995 y acabó viajando por ciudades como Londres, París y Shanghái, aunque Nueva York fue durante mucho tiempo su escenario habitual.

Su regreso a Los Ángeles devuelve al formato algo de aquel tamaño cultural. No necesariamente el mismo mundo —eso sería imposible—, pero sí la ambición de ocupar espacio fuera de la industria de la moda y volver a ser un acontecimiento de entretenimiento global.

Victoria’s Secret busca reconciliar pasado y presente

La compañía continúa, al mismo tiempo, intentando resolver una contradicción que arrastra desde hace años. El antiguo desfile funcionaba porque ofrecía una fantasía perfectamente reconocible, pero ese mismo modelo terminó recibiendo fuertes críticas por unos estándares de belleza demasiado rígidos y por la falta de diversidad corporal. El espectáculo fue suspendido en 2019 y regresó a la pasarela tradicional en 2024 con una propuesta reformulada.

La edición de 2026 insiste en esa mezcla. Hay modelos históricas que construyeron la imagen de la firma, pero también cuerpos, perfiles y generaciones distintas. Ashley Graham, Paloma Elsesser y Alex Consani conviven con Lima, Ambrosio o Swanepoel. La compañía no renuncia a las alas ni al espectáculo; intenta que el escenario debajo de ellas sea algo más amplio.

Ahí está quizá la parte más interesante del nuevo Victoria’s Secret: no puede vivir únicamente de la nostalgia, pero tampoco puede desprenderse de ella sin perder aquello que hace reconocible su desfile. Recuperar el Fantasy Bra es casi la metáfora perfecta. Regresa una pieza nacida en la época del exceso, aunque colocada sobre una de las celebridades digitales más influyentes de su generación.

Los Ángeles devuelve las alas al centro de la escena

El Victoria’s Secret Fashion Show de 2026 ha encontrado en Los Ángeles el escenario adecuado para reforzar esa combinación de moda, música y celebridad. Bella Hadid abrió el desfile, las grandes modelos de la casa volvieron a caminar juntas y Kylie Jenner aportó la imagen inesperada de la noche con un Fantasy Bra de 50 millones de dólares.

Después de años tratando de decidir qué debía conservar y qué tenía que dejar atrás, Victoria’s Secret vuelve a apoyarse en aquello que mejor conoce: espectáculo a gran escala. Las alas siguen ahí, pero el paisaje ha cambiado. Y precisamente de eso iba esta pasarela: estaciones que pasan, nombres que regresan y una marca que todavía intenta demostrar que puede cambiar sin dejar de ser reconocible.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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