Síguenos

Mundo

Más de 300 soldados de EE. UU. entrenarán en Colombia contra el narco

Más de 300 soldados de Estados Unidos llegarán el 27 de octubre a Tolemaida para unas maniobras militares que terminarán el 11 de noviembre.

Publicado

el

Soldados de EEUU en Colombia

Foto: U.S. Army / Joshua E. Powell (Dominio público).

Resumen

  • Más de 300 soldados de EE. UU. llegarán a Colombia el 27 de octubre
  • Entrenarán contra el narcotráfico, la minería ilegal y amenazas con drones
  • Las maniobras en Tolemaida terminarán el 11 de noviembre

Colombia recibirá a más de 300 soldados de Estados Unidos a partir del martes 27 de octubre para participar en unos ejercicios militares conjuntos destinados a reforzar la lucha contra el narcotráfico, la minería ilegal y las amenazas relacionadas con el uso de drones. El despliegue, anunciado este lunes por el Ejército colombiano, forma parte de una nueva edición del programa de cooperación militar entre Bogotá y Washington.

Las maniobras se desarrollarán principalmente en el fuerte militar de Tolemaida, situado en el municipio de Nilo, en el departamento de Cundinamarca, y se prolongarán hasta el próximo 11 de noviembre. El entrenamiento, denominado Vanguardia del Sur 2026, reunirá a unidades especializadas de ambos países para mejorar su capacidad de actuación conjunta ante distintas amenazas de seguridad.

La llegada de los militares estadounidenses se produce en un momento de acercamiento entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos, después de que el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, asumiera el poder el pasado 7 de agosto. La cooperación en defensa y la lucha contra las organizaciones criminales se han convertido en dos de las principales prioridades de la nueva relación bilateral.

No se trata de una operación de combate anunciada contra los grupos armados que operan en Colombia, sino de un programa de adiestramiento militar. La distinción es importante: el objetivo declarado es intercambiar conocimientos, ensayar procedimientos y comprobar hasta qué punto los dos ejércitos pueden coordinarse cuando deben afrontar situaciones complejas.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Tolemaida acogerá las maniobras militares hasta el 11 de noviembre

El contingente estadounidense comenzará a llegar el 27 de octubre, aunque las actividades de entrenamiento arrancarán oficialmente el viernes 30. Durante aproximadamente dos semanas, militares de ambos países participarán en ejercicios diseñados para mejorar sus procedimientos operativos.

Por parte colombiana intervendrán efectivos del Batallón Contra el Narcotráfico n.º 1, una unidad especializada del Ejército Nacional. Sus integrantes compartirán tácticas, técnicas y procedimientos con soldados de infantería ligera pertenecientes a un batallón de montaña del Ejército estadounidense.

El programa llega a su cuarta edición en Colombia, lo que demuestra que no se trata de una iniciativa improvisada. Las maniobras forman parte de una cooperación militar que lleva años desarrollándose entre ambos países, aunque adquieren una especial relevancia por el contexto político actual.

Uno de los conceptos fundamentales del entrenamiento será la interoperabilidad, el término militar que describe la capacidad de distintas fuerzas armadas para trabajar de manera coordinada.

En la práctica, significa comprobar que los efectivos pueden compartir información, aplicar procedimientos compatibles y organizar maniobras conjuntas sin que las diferencias entre sus sistemas de trabajo se conviertan en un obstáculo.

Narcotráfico, minería ilegal y drones: los objetivos del entrenamiento

El programa se centrará en tres amenazas que representan importantes desafíos para la seguridad colombiana: el tráfico de drogas, la explotación minera ilegal y los sistemas aéreos no tripulados.

El narcotráfico continúa siendo uno de los principales problemas de seguridad del país. Las organizaciones criminales necesitan controlar territorios, rutas de transporte y redes de distribución, una actividad que también alimenta la violencia en distintas regiones.

La minería ilegal constituye otro frente especialmente complicado. La extracción ilícita de recursos minerales puede proporcionar financiación a estructuras criminales y provocar graves daños ambientales, especialmente cuando se desarrolla en zonas de difícil acceso y con escasa presencia institucional.

El entrenamiento conjunto pretende mejorar las capacidades de las unidades militares encargadas de responder a estas actividades, aunque el anuncio oficial no contempla una campaña específica de operaciones contra determinados grupos criminales.

Los drones ganan importancia en la seguridad militar

Uno de los aspectos más relevantes de las maniobras será la atención a los vehículos aéreos no tripulados, una tecnología que ha transformado los escenarios de seguridad y defensa.

Los drones pueden utilizarse para vigilancia, reconocimiento y obtención de información, pero también pueden convertirse en instrumentos de ataque cuando son adaptados para transportar explosivos.

Su utilización plantea dificultades particulares para las fuerzas terrestres, que deben desarrollar mecanismos para detectar amenazas, proteger sus posiciones y responder con rapidez.

La inclusión de estos sistemas en el programa de Tolemaida refleja la necesidad de adaptar el entrenamiento militar a tecnologías cada vez más accesibles. El comunicado, no obstante, no especifica los modelos de drones ni los equipos antidrones que se emplearán durante las jornadas.

El primer ejercicio simulará el rescate de un militar herido en una zona minada

Las actividades comenzarán el 30 de octubre con un simulacro de evacuación aeromédica entre el fuerte de Tolemaida y las instalaciones de la Escuela de Caballería, en Bogotá.

El escenario previsto recreará una emergencia en la que una persona resulta herida en un área minada. Los equipos sanitarios de ambos ejércitos deberán poner en práctica los procedimientos de primeros auxilios, estabilización y traslado del paciente.

Para el ejercicio se emplearán aeronaves y equipamiento médico especializado, con el objetivo de comprobar la coordinación entre el personal sanitario, las tripulaciones y las unidades responsables de la evacuación.

El simulacro concluirá con el traslado del paciente ficticio desde el helipuerto de la instalación militar hasta un centro médico especializado.

No es una actividad secundaria. La capacidad para evacuar heridos con rapidez puede determinar el resultado de una emergencia en territorios donde las distancias, las condiciones del terreno y la presencia de explosivos dificultan la asistencia sanitaria.

Una vez terminada esta primera práctica, se celebrará una ceremonia militar que marcará el comienzo de las siguientes jornadas de entrenamiento.

Colombia y Estados Unidos refuerzan su alianza militar

La presencia de los soldados estadounidenses también tiene una dimensión diplomática. Desde la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia colombiana, Bogotá y Washington han intensificado sus contactos para recuperar y ampliar la cooperación bilateral.

El pasado 8 de septiembre, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, visitó Barranquilla y mantuvo una reunión con De la Espriella. El encuentro permitió anunciar los denominados Acuerdos de Barranquilla, una hoja de ruta que incluye compromisos en materia económica, cooperación estratégica y seguridad.

El Gobierno colombiano también formalizó su incorporación al Escudo de las Américas, la iniciativa promovida por el presidente estadounidense, Donald Trump, para reforzar la colaboración regional contra el narcotráfico y las organizaciones criminales.

Durante su encuentro con Rubio, De la Espriella planteó igualmente la modernización de capacidades militares mediante su propuesta denominada Plan Patriota Siglo XXI, que contempla mejoras en aeronaves, radares, sistemas antidrones, inteligencia y defensa aérea.

La llegada del contingente estadounidense a Tolemaida encaja en esta nueva etapa de cooperación. Sin embargo, el ejercicio Vanguardia del Sur ya contaba con ediciones anteriores, por lo que no debe confundirse su celebración con la creación de una nueva misión militar permanente.

Entrenamiento militar y operaciones de combate no son lo mismo

La colaboración militar con Estados Unidos también ha suscitado un debate político e institucional en Colombia, especialmente sobre el alcance de una eventual participación estadounidense en operaciones sobre el terreno.

En agosto, las declaraciones del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, sobre posibles operaciones conjuntas generaron controversia. Posteriormente, el Ministerio de Defensa colombiano sostuvo que la cooperación estadounidense se desarrollaba mediante labores de asesoramiento, asistencia técnica y enlace, sin participación operacional directa.

Existe, además, un marco constitucional que regula la presencia de tropas extranjeras. El artículo 173 de la Constitución colombiana atribuye al Senado la competencia para permitir su tránsito por el territorio nacional, mientras que el artículo 189 contempla una facultad presidencial específica durante los recesos del Senado, previo dictamen del Consejo de Estado.

En el caso de Vanguardia del Sur 2026, la misión anunciada tiene carácter formativo y su finalidad declarada es mejorar la preparación de los militares participantes. La información divulgada no atribuye a los más de 300 soldados estadounidenses una misión de combate independiente ni anuncia su participación directa en redadas antidroga.

Una prueba para la cooperación militar entre Bogotá y Washington

El desarrollo de Vanguardia del Sur 2026 permitirá evaluar hasta qué punto las fuerzas armadas de ambos países son capaces de coordinarse ante amenazas que exigen respuestas cada vez más especializadas.

Durante las maniobras se pondrán a prueba aspectos como la planificación conjunta, la coordinación de unidades, los procedimientos tácticos y la toma de decisiones operativas. El intercambio de experiencias también servirá para identificar posibles diferencias entre los métodos de trabajo de los dos ejércitos.

Para Colombia, el interés está en aprovechar ese entrenamiento para reforzar sus capacidades frente al crimen organizado. Para Estados Unidos, representa una oportunidad de mantener una cooperación estrecha con uno de sus socios tradicionales en materia de seguridad en Sudamérica.

El ejercicio concluirá el 11 de noviembre, cuando se complete el calendario de actividades previsto en Tolemaida.

La presencia de más de 300 militares estadounidenses constituye una señal visible del acercamiento entre ambos gobiernos. Pero el alcance real de estas maniobras dependerá de los resultados del entrenamiento y de su utilidad posterior para las unidades colombianas.

Porque una cosa es mejorar la coordinación durante un ejercicio militar y otra, bastante más difícil, traducir esa preparación en avances sostenidos contra el narcotráfico, la minería ilegal y la violencia de las organizaciones criminales.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído