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Cultura

Carmen Lomana, 78 años: sus inmuebles le permiten vivir sin trabajar

Con 78 años, Carmen Lomana afirma que sus propiedades le permiten vivir sin trabajar. Su patrimonio inmobiliario supera los ocho millones de euros.

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Carmen Lomana

Foto: Lasprimeras (CC BY-SA 4.0).

Resumen

  • Carmen Lomana dice que puede vivir sin trabajar gracias a sus inmuebles
  • Ha situado su patrimonio inmobiliario por encima de ocho millones de euros
  • Con 78 años, continúa trabajando por elección y no por necesidad

Carmen Lomana, de 78 años, ha vuelto a hablar abiertamente de su situación económica y del patrimonio que ha construido a lo largo de su vida. La empresaria y colaboradora televisiva asegura que puede vivir sin necesidad de trabajar gracias a sus inversiones inmobiliarias, una actividad en la que considera que ha tomado decisiones acertadas. «Puedo vivir sin trabajar, he sabido invertir muy bien en inmobiliario. No me equivoqué», ha afirmado.

Sus declaraciones llegan después de varias intervenciones públicas en las que ha abordado el origen de su fortuna y las dificultades económicas que atraviesan numerosas familias españolas. Lomana, que anteriormente reconoció disponer de un patrimonio superior a ocho millones de euros, atribuye buena parte de su estabilidad financiera a la compra de propiedades en ubicaciones privilegiadas. Una posición que le permite seguir trabajando por elección, no por necesidad.

La empresaria no ha ocultado que siempre disfrutó de una situación familiar acomodada. Tampoco considera que deba disculparse por ello. En sus últimas entrevistas ha defendido su trayectoria profesional, su independencia económica y la gestión de las inversiones que compartió durante años con su marido, Guillermo Capdevila, fallecido en 1999.

Sus reflexiones también han coincidido con comentarios sobre el precio de la vivienda en España. Y ahí aparece un contraste evidente: mientras buena parte de la población tiene dificultades para acceder a su primera casa, Lomana explica cómo el mercado inmobiliario ha sido uno de los principales pilares de su fortuna.

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El patrimonio inmobiliario que permite a Carmen Lomana no trabajar

La inversión en inmuebles es una constante en las explicaciones de Carmen Lomana sobre su patrimonio. Aunque es conocida principalmente por sus apariciones televisivas, su relación con la moda y su presencia en actos sociales, la empresaria lleva décadas vinculada al sector inmobiliario.

En diferentes entrevistas ha explicado que tanto ella como su marido destinaron una parte importante de sus recursos a comprar propiedades bien situadas. La ubicación, insiste, fue determinante para preservar y aumentar el valor de esas inversiones.

Entre los activos de los que ha hablado figuran pisos, edificios y oficinas. También ha aclarado que su actividad no consistía en comprar viviendas deterioradas, reformarlas y venderlas más caras, una práctica con la que se la había relacionado. Su estrategia, según ha relatado, se centró principalmente en adquirir inmuebles de calidad en zonas atractivas y mantener una gestión cuidadosa del patrimonio.

En una entrevista concedida a ¡HOLA! en noviembre de 2025, explicó que las inversiones inmobiliarias fueron una decisión compartida con Capdevila. Recordó asimismo que ambos trabajaban y que ella disponía de recursos propios antes de contraer matrimonio.

Esta circunstancia es importante para entender su situación actual: no ha presentado su fortuna como el resultado exclusivo de una herencia, sino como la combinación de una posición económica inicial favorable, actividad profesional e inversiones realizadas durante décadas.

Cuánto dinero tiene Carmen Lomana: más de ocho millones de euros

La cifra más concreta sobre su riqueza procede de sus propias declaraciones. En noviembre de 2025, durante una conversación con el periodista Nacho Gay en el pódcast de Vanitatis, Lomana dio a entender que su patrimonio inmobiliario superaba los ocho millones de euros.

No precisó el valor total de sus bienes ni presentó un desglose de sus propiedades. Por eso, esa cantidad debe entenderse como una estimación expresada por la propia empresaria, no como una valoración patrimonial auditada o actualizada a octubre de 2026.

Una parte importante de su riqueza estaría concentrada en activos inmobiliarios, aunque también posee una conocida colección de prendas de alta costura y otros bienes de valor.

Por qué sigue trabajando si tiene dinero suficiente

La independencia económica no ha supuesto su retirada profesional. Lomana continúa participando en programas de televisión, entrevistas y otros proyectos relacionados con su imagen pública.

Su explicación es sencilla: prefiere mantener la actividad y generar ingresos antes que limitarse a gastar lo acumulado. En anteriores entrevistas lo resumió con una expresión bastante reveladora: «Prefiero sumar que restar».

Hay una diferencia entre poder dejar de trabajar y querer hacerlo. La empresaria reivindica precisamente esa libertad de elección, aunque su situación esté muy alejada de la realidad económica de la mayoría de los trabajadores.

También conviene distinguir entre patrimonio y dinero disponible. Tener inmuebles de elevado valor no significa disponer de esa misma cantidad en efectivo. La rentabilidad depende de factores como los alquileres, los gastos de mantenimiento, los impuestos o una eventual venta. Lomana no ha facilitado cifras actualizadas que permitan calcular cuánto ingresa mensualmente por sus propiedades.

Sus declaraciones sobre el precio de la vivienda en España

La situación económica de Carmen Lomana ha despertado especial interés por coincidir con sus recientes comentarios acerca de las dificultades para comprar una vivienda.

En unas declaraciones difundidas durante octubre, la empresaria reconoció que no resulta sencillo disponer de un millón y medio o dos millones de euros para adquirir una casa.

«No es fácil tener un millón y medio o dos millones para comprarte una casa, así para pagarlos como si tal cosa. No es sencillo vivir el día a día», señaló.

Sus palabras reconocen una dificultad económica, aunque las cantidades que menciona corresponden a un segmento residencial de precio elevado, muy distinto del mercado al que intenta acceder buena parte de la población española.

El contraste es significativo. Para numerosas familias, el principal obstáculo no consiste en reunir dos millones de euros, sino en disponer de los ahorros necesarios para la entrada de una vivienda, afrontar los gastos de compraventa y conseguir una hipoteca compatible con sus ingresos.

Lomana, por su parte, se encuentra en la posición opuesta: sus propiedades representan una fuente de seguridad económica y un patrimonio acumulado durante décadas.

El papel de Guillermo Capdevila en el origen de su fortuna

La trayectoria financiera de Carmen Lomana también está ligada a su matrimonio con el diseñador industrial chileno Guillermo Capdevila, fallecido en un accidente de tráfico en enero de 1999.

La empresaria ha recordado en numerosas ocasiones que su marido obtuvo importantes ingresos gracias a su trabajo y que ambos supieron invertirlos. Sin embargo, también ha rechazado algunas versiones sobre el origen de su riqueza.

Entre ellas figura la idea de que su patrimonio procedería principalmente de las patentes de Capdevila. En una entrevista publicada en 2025, Lomana negó haber cobrado dinero por ese concepto.

También defendió que siempre tuvo independencia económica, tanto antes como durante su matrimonio y después de quedarse viuda.

Su relato sitúa las inversiones inmobiliarias como un elemento fundamental para conservar la posición económica de la pareja y gestionar posteriormente sus propios recursos.

La empresaria ha reconocido, además, que no todas sus experiencias financieras han sido favorables. En el pasado habló de problemas con Hacienda que la obligaron a afrontar pagos importantes e incluso vender propiedades. Es un detalle que introduce algunos matices en una trayectoria que, vista únicamente desde sus declaraciones más recientes, podría parecer una sucesión ininterrumpida de aciertos.

Una fortuna que le permite elegir cómo vivir a los 78 años

Carmen Lomana cumplió 78 años el pasado 1 de agosto y mantiene una presencia habitual en la televisión y la actualidad social española. Sus intervenciones siguen despertando interés, especialmente cuando habla sin demasiadas reservas de dinero, patrimonio o diferencias de clase.

Su última reflexión sobre las inversiones inmobiliarias reafirma una idea que lleva tiempo defendiendo: el dinero le proporciona independencia, pero no considera que sea motivo suficiente para abandonar su actividad profesional.

El éxito económico que reivindica tiene, sin embargo, un punto de partida relevante. Lomana reconoce que nació en una familia acomodada, tuvo recursos desde joven y pudo realizar inversiones durante muchos años. Esa ventaja económica inicial forma parte de su historia tanto como las decisiones financieras que atribuye a su propio criterio.

A los 78 años, la empresaria asegura que no necesita trabajar para mantener su nivel de vida. Sigue haciéndolo porque quiere. Es, probablemente, la expresión más clara de la tranquilidad financiera que le ha proporcionado su patrimonio inmobiliario.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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