Síguenos

Salud

Párkinson y pesticidas: Logroño aborda el vínculo y el riesgo laboral

Una charla en Logroño aborda la relación entre pesticidas y párkinson y el debate sobre su reconocimiento como enfermedad profesional en España.

Publicado

el

Tractor echando pesticidas en un campo cultivado

Resumen

  • Logroño acoge el 26 de octubre una charla sobre párkinson y pesticidas
  • La exposición a ciertos plaguicidas se asocia con mayor riesgo de párkinson
  • España aún no reconoce el párkinson por pesticidas como enfermedad profesional

La relación entre los pesticidas y la enfermedad de Parkinson protagonizará una jornada divulgativa en Logroño que pretende poner sobre la mesa un problema de salud pública con importantes consecuencias laborales. Ecologistas en Acción ha organizado la charla «Párkinson Tóxico» para el lunes 26 de octubre de 2026, a las 19.00 horas, en el Ateneo Riojano, con el objetivo de abordar la evidencia científica que relaciona la exposición a determinados plaguicidas con un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad neurodegenerativa.

El encuentro llega en un momento especialmente significativo. Mientras países como Francia y Alemania ya reconocen determinadas formas de párkinson asociado a pesticidas como enfermedad profesional, España todavía no contempla expresamente esta patología en su cuadro oficial de enfermedades profesionales. La diferencia tiene consecuencias para los trabajadores agrícolas que han estado expuestos durante años a estos productos y posteriormente reciben un diagnóstico.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que la exposición a plaguicidas puede incrementar el riesgo de sufrir párkinson, aunque advierte de que sus causas son complejas y todavía no se conocen por completo. Los antecedentes genéticos, la edad y diversos factores ambientales intervienen en el desarrollo de una enfermedad cuya frecuencia ha aumentado considerablemente durante las últimas décadas.

La jornada también reabre una cuestión que va más allá de los laboratorios: cómo proteger a los trabajadores expuestos a sustancias potencialmente neurotóxicas y qué respuesta deben ofrecer las administraciones cuando esa exposición puede haber contribuido al desarrollo de una enfermedad incapacitante.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Qué se sabe sobre la relación entre pesticidas y párkinson

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta principalmente a las neuronas encargadas de producir dopamina, una sustancia fundamental para el control de los movimientos. Su deterioro progresivo puede provocar temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos y problemas de equilibrio.

Sin embargo, sus manifestaciones no se limitan a los síntomas motores. También pueden aparecer alteraciones del sueño, estreñimiento, pérdida de olfato, depresión y dificultades cognitivas, algunas de ellas años antes de que se establezca el diagnóstico.

Durante décadas, la investigación se centró especialmente en los factores genéticos y el envejecimiento. Los estudios epidemiológicos han permitido identificar también factores ambientales asociados a un mayor riesgo, entre ellos la exposición prolongada a determinados pesticidas utilizados en actividades agrícolas.

Uno de los compuestos más investigados es el paraquat, un herbicida relacionado con un aumento del riesgo de párkinson en distintos estudios y cuya utilización no está autorizada en la Unión Europea.

Los investigadores han estudiado asimismo los posibles efectos de otros productos fitosanitarios y sus mecanismos de acción sobre el sistema nervioso. Entre las hipótesis científicas destacan el estrés oxidativo, los daños en las mitocondrias —estructuras celulares encargadas de producir energía— y los procesos inflamatorios que pueden contribuir al deterioro neuronal.

Conviene distinguir entre asociación estadística y causalidad individual. La existencia de un vínculo entre exposición y enfermedad no significa que todas las personas que hayan utilizado pesticidas desarrollarán párkinson, ni permite afirmar que cualquier diagnóstico tenga su origen en estas sustancias.

No todos los plaguicidas presentan el mismo perfil de riesgo, y la duración, intensidad y circunstancias de la exposición son fundamentales para evaluar sus posibles efectos.

España todavía no reconoce expresamente este riesgo laboral

Uno de los aspectos más relevantes de la jornada es la situación española respecto al reconocimiento del párkinson como enfermedad profesional relacionada con los pesticidas.

El Real Decreto 1299/2006 regula el cuadro oficial de enfermedades profesionales de la Seguridad Social. Aunque contempla diversas patologías asociadas a agentes químicos, no recoge específicamente el párkinson causado por la exposición a plaguicidas.

Ecologistas en Acción considera que esta situación contrasta con la evidencia científica acumulada y con las decisiones adoptadas en otros países europeos.

La cuestión no es simplemente administrativa. El reconocimiento de una enfermedad profesional puede determinar el acceso a determinadas prestaciones y medidas de protección social de los trabajadores afectados. También establece criterios para evaluar la relación entre los riesgos presentes en el puesto de trabajo y las enfermedades diagnosticadas.

La Federación Española de Párkinson ya había planteado en 2022 la necesidad de desarrollar estudios nacionales que permitieran conocer mejor la influencia de los pesticidas y otros contaminantes en el desarrollo de la enfermedad.

En particular, sus expertos reclamaron investigaciones epidemiológicas que analizaran la exposición laboral, las características de las personas afectadas y la distribución geográfica de los diagnósticos.

Sin esos datos resulta más difícil dimensionar el problema y determinar hasta qué punto determinadas actividades profesionales contribuyen al riesgo.

Francia y Alemania ya han avanzado en su reconocimiento

Francia reconoce desde 2012 la enfermedad de Parkinson provocada por pesticidas dentro de su sistema de enfermedades profesionales agrarias.

La normativa francesa establece condiciones relacionadas con el diagnóstico, el historial laboral y el tiempo de exposición. No supone, por tanto, que cualquier trabajador agrícola con párkinson obtenga automáticamente esa consideración.

El país amplió posteriormente los plazos de reconocimiento para facilitar la tramitación de determinados casos, teniendo en cuenta que los síntomas pueden aparecer mucho tiempo después de finalizar la exposición. Una modificación aprobada en diciembre de 2025 amplió hasta 20 años el plazo de reconocimiento, manteniendo la exigencia general de una exposición mínima de diez años.

Alemania ha dado un paso especialmente reciente. Desde el 1 de agosto de 2026, su legislación incluye el síndrome de Parkinson asociado al uso frecuente y prolongado de pesticidas entre las enfermedades profesionales reconocidas.

La medida puede beneficiar a trabajadores de la agricultura, la jardinería y la silvicultura, entre otras actividades en las que se manipulan productos fitosanitarios.

Estos precedentes muestran que el reconocimiento laboral puede avanzar a medida que se acumula evidencia científica y se concretan los criterios de exposición necesarios para identificar los casos.

Más de 200.000 personas padecen párkinson en España

La preocupación por los factores ambientales coincide con el aumento de diagnósticos de párkinson.

Según los datos difundidos por la Sociedad Española de Neurología (SEN) en abril de 2026, más de 200.000 personas viven con esta enfermedad en España y cada año se diagnostican aproximadamente 10.000 nuevos casos.

La cifra supera la estimación de más de 150.000 afectados utilizada en la convocatoria de Ecologistas en Acción. Las diferencias entre estimaciones reflejan la importancia de contar con información epidemiológica actualizada y criterios homogéneos.

A escala mundial, la OMS señaló en su informe de 2023 que la prevalencia del párkinson se había duplicado durante los 25 años anteriores. Sus estimaciones correspondientes a 2019 situaban el número de afectados por encima de los 8,5 millones.

El envejecimiento de la población explica una parte importante de esta evolución, pero no es el único elemento estudiado. Los especialistas también investigan los posibles efectos de la contaminación atmosférica, determinados disolventes y otras exposiciones ambientales.

En España, las previsiones epidemiológicas apuntan a un crecimiento considerable durante las próximas décadas. La SEN ha advertido de que el país podría situarse entre los de mayor prevalencia de párkinson por habitante hacia mediados de siglo.

El aumento de casos no demuestra por sí solo que los pesticidas sean responsables de ese crecimiento. Para establecer su contribución es necesario separar los efectos del envejecimiento, la mejora del diagnóstico y los distintos factores de riesgo.

Qué trabajadores pueden tener mayor exposición

El interés sanitario por los pesticidas afecta especialmente a quienes mantienen un contacto frecuente con estos productos durante su actividad profesional.

Entre las situaciones laborales relevantes se encuentran la preparación de mezclas fitosanitarias, la aplicación de tratamientos agrícolas, la limpieza de equipos de pulverización y determinadas tareas realizadas sobre cultivos previamente tratados.

La exposición puede producirse por contacto con la piel o inhalación de partículas y aerosoles, dependiendo del producto y de las condiciones de trabajo.

También importa el historial acumulado de exposición. Una persona que haya manipulado determinados plaguicidas durante muchos años presenta circunstancias de exposición distintas de las de alguien que haya tenido un contacto puntual.

La prevención exige reducir la exposición siempre que sea posible, sustituir las sustancias peligrosas cuando existan alternativas adecuadas y aplicar medidas técnicas y organizativas de protección. Los equipos de protección individual deben seleccionarse conforme a los riesgos de cada producto y a su utilización autorizada.

Para los trabajadores con antecedentes prolongados de exposición que desarrollen síntomas compatibles con párkinson, resulta especialmente útil comunicar ese historial al médico. La información laboral puede ayudar a completar la evaluación clínica, aunque no sustituye las pruebas y valoraciones necesarias para establecer el diagnóstico.

Una exposición previa tampoco implica que exista una enfermedad. La evaluación médica individualizada resulta imprescindible para valorar cada caso.

Cuándo y dónde se celebra la charla «Párkinson Tóxico»

La actividad convocada por Ecologistas en Acción está prevista para el lunes 26 de octubre de 2026, entre las 19.00 y las 21.00 horas, en el Ateneo Riojano de Logroño.

El Ateneo tiene su sede en la calle Muro de Cervantes, número 1, primero, en la capital riojana.

La convocatoria se centra en la relación científica entre los pesticidas y la enfermedad, su creciente incidencia y la ausencia de un reconocimiento profesional específico en España.

No se trata de la presentación de un nuevo tratamiento ni del anuncio de un descubrimiento médico. El objetivo anunciado es trasladar al debate público un problema que afecta a la prevención sanitaria, la investigación y los derechos laborales de las personas expuestas a estos riesgos.

El reto de prevenir una enfermedad antes de que aparezca

El párkinson continúa siendo una enfermedad sin cura definitiva, aunque existen tratamientos farmacológicos, rehabilitadores y, para determinados pacientes, intervenciones especializadas capaces de mejorar los síntomas y la calidad de vida.

Precisamente por eso, investigar sus posibles causas ambientales tiene especial importancia. Si determinadas exposiciones incrementan el riesgo, reducirlas puede convertirse en una herramienta relevante de prevención de enfermedades neurodegenerativas.

La jornada de Logroño sitúa esta cuestión en el centro de un debate que combina ciencia, seguridad laboral y protección social. Francia y Alemania han incorporado el conocimiento acumulado a sus respectivos sistemas de reconocimiento de enfermedades profesionales. España mantiene pendiente esa consideración específica.

El desafío consiste en disponer de investigaciones suficientemente sólidas, mejorar las medidas preventivas y establecer criterios que permitan atender los casos relacionados con exposiciones laborales demostrables.

Porque conocer mejor los riesgos del párkinson no solo ayuda a comprender la enfermedad. También puede contribuir a evitar exposiciones innecesarias mucho antes de que aparezcan sus primeros síntomas.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído