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Sheinbaum niega fumar marihuana en su primer directo en redes sociales

Claudia Sheinbaum niega consumir drogas en su primer directo en redes sociales y rechaza la acusación sobre marihuana difundida en septiembre.

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Sheinbaum

Por Bryan Berlin, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

Resumen

  • Sheinbaum niega consumir drogas y fumar marihuana
  • El desmentido llegó en su primer directo en TikTok e Instagram
  • La acusación procedía de unas declaraciones difundidas en septiembre

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha negado consumir drogas y, en particular, fumar marihuana durante su primera transmisión en directo a través de TikTok e Instagram. La mandataria respondió así a una acusación difundida en septiembre por la periodista y escritora Anabel Hernández, quien había atribuido a fuentes cercanas a la presidenta una supuesta utilización de cannabis. Sheinbaum fue tajante: “es falso, absolutamente falso”.

El desmentido llegó el martes 13 de octubre, en un formato poco habitual para una presidenta mexicana: un directo desde su despacho en Palacio Nacional, leyendo en tiempo real los mensajes de los usuarios. La emisión comenzó alrededor de las 18.00 horas y se prolongó aproximadamente media hora. Había sido planteada para hablar de seguridad digital y protección de menores, pero la conversación pronto se abrió hacia otros asuntos, desde la sanidad hasta la inseguridad y los rumores que circulan por internet.

Sheinbaum responde a la acusación durante su primer directo

El momento se produjo después de que apareciera entre los comentarios de la transmisión un mensaje que señalaba que la presidenta parecía “adicta”. Sheinbaum lo leyó y aprovechó para responder públicamente a una versión que llevaba varias semanas circulando en redes sociales. El asunto, hasta entonces moviéndose entre publicaciones y comentarios, entró de lleno en el directo presidencial.

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La mandataria recordó que una periodista había afirmado que consumía drogas y rechazó esa información de plano. Después vinculó el episodio con la proliferación de noticias falsas en las redes sociales y pidió cautela ante lo que se publica y comparte en ellas. No intentó esquivar el comentario ni derivarlo hacia otro asunto; contestó directamente y continuó con la conversación.

La escena tenía algo de cambio de época. Una acusación que en otro momento habría acabado en un comunicado, una entrevista o una pregunta en una rueda de prensa fue respondida entre comentarios que avanzaban por una pantalla de TikTok. Política institucional y redes sociales, mezcladas sin demasiada ceremonia.

De dónde surge la versión sobre el supuesto consumo de marihuana

La acusación a la que se refirió Sheinbaum procede de unas declaraciones realizadas el 11 de septiembre por Anabel Hernández. La periodista sostuvo entonces, citando fuentes cercanas a la mandataria, que esta consumía marihuana para afrontar la presión derivada de la Presidencia y una supuesta depresión.

Sheinbaum rechazó ambos elementos al abordar el asunto en su transmisión. Su respuesta fue especialmente clara respecto al supuesto consumo de drogas y convirtió una cuestión que llevaba semanas circulando en determinados espacios digitales en uno de los momentos más comentados de su estreno en directo.

Conviene separar aquí los planos: la existencia de la acusación es un hecho; también lo es el desmentido expreso de la presidenta. La afirmación original fue presentada por Hernández como información procedente de fuentes próximas a Sheinbaum, mientras que la mandataria sostiene que es completamente falsa.

Un comentario de los usuarios llevó el asunto al directo

El episodio ilustra, precisamente, una de las particularidades del formato elegido. En una comparecencia convencional existe un turno relativamente ordenado de periodistas y asuntos. En TikTok e Instagram, la conversación es otra cosa: decenas o cientos de mensajes aparecen sin demasiada ceremonia y pueden colocar en primer plano un asunto inesperado en apenas segundos. Eso fue lo que ocurrió con la acusación sobre marihuana.

Sheinbaum recibió preguntas y comentarios sobre el IMSS, la inseguridad en Morelos, libros, música y asuntos personales. También llegaron muestras de afecto de seguidores, a las que respondió durante la propia emisión. Lo que debía ser principalmente una conversación sobre la relación de los menores con las plataformas terminó funcionando como un pequeño escaparate de comunicación política sin demasiados filtros.

El directo estaba centrado en la protección de menores

El motivo principal de la transmisión no era la polémica sobre las drogas. Sheinbaum quería recabar opiniones y explicar la iniciativa de su Gobierno para reforzar la protección de niños y adolescentes en los entornos digitales, uno de los asuntos que el Ejecutivo mexicano ha situado en su agenda durante octubre.

El Gobierno presentó el 9 de octubre un decreto destinado a obligar a las plataformas digitales a impedir que los menores tengan acceso, exposición o recomendaciones de contenidos relacionados con violencia, discursos de odio, extremismo violento, explotación sexual, suicidio, autolesiones, trastornos alimentarios, acoso, ciberacoso y material sexual explícito. La medida apunta directamente a los contenidos de riesgo para menores.

La propuesta exige también mecanismos para identificar y retirar determinadas cuentas o contenidos, sistemas de clasificación por edades, herramientas de supervisión parental y configuraciones de privacidad especialmente protectoras para los menores. El Gobierno mexicano plantea igualmente que las plataformas dispongan de canales permanentes de colaboración con las autoridades cuando aparezcan amenazas graves o contenidos que puedan poner vidas en peligro.

Sheinbaum lleva la comunicación presidencial al formato streamer

Ese contexto explica por qué la presidenta eligió TikTok e Instagram. La intención era hablar sobre redes sociales dentro de las propias redes sociales, especialmente ante una audiencia joven. El resultado, sin embargo, fue bastante más amplio: el formato convirtió a Sheinbaum durante media hora en una especie de streamer presidencial, expuesta a preguntas políticas, reclamaciones ciudadanas y comentarios personales casi al mismo tiempo.

No es una diferencia menor. Las plataformas permiten al dirigente sortear parte de la intermediación tradicional de los medios y dirigirse directamente a los usuarios, pero también colocan ante sus ojos todo aquello que circula por ellas: críticas, rumores, bromas, acusaciones y mensajes imposibles de prever de antemano. Esa comunicación directa tiene menos filtros, pero también menos control.

Sheinbaum aprovechó precisamente esa circunstancia para insistir en el riesgo de creer automáticamente aquello que aparece en una pantalla. Hay aquí una cierta ironía: un directo organizado para discutir cómo manejar los contenidos problemáticos en internet terminó ofreciendo un ejemplo práctico de cómo un rumor puede entrar en una conversación política y obligar a la propia presidenta a pronunciarse.

Un desmentido que marca su estreno en TikTok e Instagram

La primera transmisión en vivo de Claudia Sheinbaum acabó teniendo dos lecturas. La institucional era la prevista: explicar las medidas destinadas a proteger a los menores frente a contenidos violentos y explorar una comunicación más directa con los ciudadanos. La inesperada fue su respuesta a una acusación personal que llevaba desde septiembre moviéndose por las redes.

La presidenta mexicana eligió no dejarla pasar. Negó consumir drogas y fumar marihuana, calificó la versión de falsa y utilizó el episodio para advertir sobre la desinformación digital. El formato hizo el resto: en apenas unos segundos, una pregunta perdida entre comentarios convirtió un rumor previo en uno de los principales titulares de su debut en directo.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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