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Nicki Minaj viaja con Trump en el Air Force One a un mitin en Michigan

Nicki Minaj viajó con Trump en el Air Force One a Michigan, donde apoyó a candidatos republicanos y recibió un polémico comentario del presidente.

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Nicki Minaj viaja con Trump

Foto: Daniel Torok / Casa Blanca / Wikimedia Commons, dominio público.

Resumen

  • Nicki Minaj viajó con Trump en el Air Force One a un mitin en Michigan
  • La rapera pidió el voto para Mike Rogers y John James
  • Trump comentó el físico de Minaj durante el acto republicano

La rapera Nicki Minaj ha vuelto a mostrar públicamente su apoyo a Donald Trump al viajar con el presidente de Estados Unidos a bordo del Air Force One y participar en un mitin republicano celebrado el domingo 25 de octubre de 2026 en Port Huron, Michigan. La artista, que años atrás criticaba algunas de las políticas del mandatario, se ha convertido en una de sus defensoras más conocidas dentro de la industria musical.

La visita tuvo un objetivo electoral concreto: respaldar a Mike Rogers, candidato republicano al Senado, y a John James, aspirante a gobernador de Michigan, ante las elecciones legislativas y estatales del próximo 3 de noviembre. Minaj no se limitó a acompañar al presidente durante el desplazamiento. También intervino en el escenario, elogió su gestión y animó a los asistentes a votar por ambos candidatos.

La presencia de una de las figuras más populares del rap estadounidense junto al presidente republicano ilustra una transformación política que lleva meses haciéndose visible. La cantante, nacida en Trinidad y Tobago y criada en Nueva York, ha pasado de cuestionar la política migratoria de Trump a participar activamente en sus actos públicos.

Su intervención también dejó una declaración llamativa: prometió seguir apoyando a Trump incluso si volviera a presentarse a unas elecciones. Una muestra del entusiasmo de la artista, aunque la Constitución estadounidense impide que una misma persona sea elegida presidente más de dos veces.

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Del Air Force One al escenario de Port Huron

El viaje presidencial adquirió una dimensión pública cuando Steven Cheung, director de Comunicaciones de la Casa Blanca, difundió en X un vídeo de Nicki Minaj dentro del avión oficial. Durante la conversación, la cantante elogió la capacidad de Trump para dirigir la economía, su política exterior y su ritmo de trabajo.

Minaj aseguró que el presidente trabaja más que personas que tienen la mitad de su edad. Cheung aprovechó las declaraciones para bromear con un posible nombramiento de la artista como portavoz de la Casa Blanca. «Creo que hemos encontrado a la nueva secretaria de prensa», escribió. La rapera respondió con un emoji de risa. No se trataba de un anuncio oficial, sino de una broma difundida por uno de los principales responsables de comunicación del presidente.

La artista también compartió imágenes del desplazamiento y utilizó la etiqueta #AirForceOneBarbie, una referencia a la estética que ha cultivado durante su carrera.

La aparición más significativa llegó después, en el McMorran Place Arena de Port Huron. Trump presentó a la cantante como la reina del rap y bromeó con que estaba acaparando más atención que él. Minaj tomó la palabra ante los simpatizantes republicanos y encabezó varios cánticos de apoyo al presidente.

«Desde que volvió, ha cambiado la energía de nuestro país y nos ha dado un futuro que esperar», afirmó durante su intervención, en la que expresó su admiración por el mandatario.

No fue una participación meramente simbólica. La cantante pidió expresamente el apoyo a Mike Rogers y John James, coreando sus apellidos con el público. También defendió las posiciones conservadoras sobre las cuestiones relacionadas con los menores y la identidad de género.

Su mensaje terminó con una promesa de fidelidad política: seguiría respaldando al presidente y volvería a hacerlo si este se presentara otra vez. Trump agradeció sus palabras y volvió a elogiarla ante los asistentes.

El comentario de Trump sobre Nicki Minaj que marcó el mitin

La jornada también estuvo marcada por una intervención del presidente que se apartó del debate electoral.

Durante su discurso, Trump recordó unas declaraciones anteriores sobre el físico del senador republicano Jon Husted y aprovechó para hacer una referencia al cuerpo de Nicki Minaj.

El mandatario afirmó que la cantante tenía un «trasero precioso» y añadió que resultaba difícil no fijarse en él. Después aseguró que esperaba que la artista no se hubiera sentido ofendida y reiteró su aprecio por ella.

El comentario introdujo una nota personal en un acto dedicado a respaldar candidaturas republicanas. Trump había acudido a Michigan para movilizar a los votantes ante una elección que puede alterar el equilibrio de poder en Washington, aunque sus referencias a la artista terminaron compartiendo protagonismo con el mensaje político.

Minaj mantuvo públicamente su apoyo al presidente y, posteriormente, intervino para defender su candidatura y las del Partido Republicano.

De criticar la política migratoria de Trump a declararse su mayor admiradora

La cercanía entre Nicki Minaj y Donald Trump resulta especialmente significativa si se recuerda la posición que mantuvo la cantante durante el primer mandato del republicano.

En junio de 2018, la artista criticó la separación de familias migrantes en la frontera estadounidense. Lo hizo recordando su propia experiencia de infancia.

Nacida en Trinidad y Tobago en 1982, Minaj llegó a Estados Unidos cuando tenía cinco años. En aquella publicación explicó que había entrado en el país de manera irregular y denunció el sufrimiento de los niños separados de sus padres.

Sus declaraciones contrastan con el respaldo que ofrece actualmente a un presidente que ha situado el endurecimiento de la política migratoria entre sus principales prioridades.

La evolución fue haciéndose visible durante 2025 y adquirió una dimensión pública especialmente relevante en enero de 2026.

La declaración de apoyo y la polémica tarjeta dorada

El 28 de enero, Nicki Minaj participó en Washington en un acto dedicado a las denominadas Trump Accounts, unas cuentas de inversión destinadas a menores que forman parte de las iniciativas económicas impulsadas por el Gobierno.

Durante aquella intervención, la rapera se definió como la «fan número uno» del presidente y aseguró que las críticas recibidas por apoyarlo no iban a modificar su postura.

Su presencia estuvo acompañada de fotografías junto a Trump y de nuevas muestras de simpatía hacia el mandatario.

En aquellos días, Minaj también afirmó en las redes sociales que había recibido gratuitamente una Trump Gold Card, vinculada a un programa migratorio que ofrece una vía hacia la residencia permanente a determinados extranjeros mediante aportaciones económicas extraordinarias.

Sin embargo, funcionarios estadounidenses aclararon posteriormente que la tarjeta entregada a la cantante tenía carácter conmemorativo y que no suponía la concesión de un nuevo permiso migratorio.

La artista ya disponía de residencia permanente desde hacía aproximadamente dos décadas y explicó que estaba terminando los trámites para obtener la ciudadanía estadounidense.

El episodio llamó la atención precisamente por sus antecedentes: una cantante inmigrante que había denunciado las políticas de Trump aparecía ahora como una de sus más entusiastas defensoras.

Michigan, una batalla electoral decisiva para los republicanos

La presencia de Nicki Minaj en Port Huron responde también a una estrategia política. A pocos días de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, Trump intenta movilizar a sus simpatizantes en estados donde los republicanos necesitan asegurar el respaldo de los votantes.

En Michigan, el excongresista republicano Mike Rogers compite por un escaño en el Senado frente al demócrata Abdul El-Sayed. Se trata de una de las contiendas importantes de unas elecciones que determinarán la composición del Congreso durante los dos últimos años del actual mandato presidencial.

La movilización electoral también afecta al Gobierno estatal. El republicano John James se enfrenta a la demócrata Jocelyn Benson en la carrera por la gobernación.

Michigan tiene una importancia particular dentro del mapa político estadounidense. Su industria automovilística, su proximidad a Canadá y el peso de sus ciudades industriales hacen que cuestiones como el empleo manufacturero, los aranceles y el coste de la vida tengan una presencia destacada en la campaña.

Durante el acto, Trump defendió sus políticas comerciales y económicas, mientras trataba de reforzar la posición de los candidatos republicanos.

Los demócratas también han concentrado esfuerzos en el estado. El expresidente Barack Obama participó el sábado 24 de octubre en un acto en Detroit para apoyar a El-Sayed, una muestra de la atención que ambos partidos están prestando a esta carrera.

La intervención de Minaj añade un elemento diferente: el respaldo explícito de una estrella internacional de la música que puede atraer atención hacia una campaña que, de otro modo, difícilmente interesaría a una parte de su público.

Eso no significa necesariamente que sus seguidores vayan a votar republicano. La popularidad artística no se traduce automáticamente en influencia electoral, pero sí proporciona visibilidad a los candidatos y multiplica la difusión de sus intervenciones.

Nicki Minaj convierte su apoyo a Trump en activismo electoral

La jornada de Michigan señala un nuevo paso en la relación entre Nicki Minaj y el presidente estadounidense.

Hasta hace relativamente poco, su cercanía se había manifestado principalmente mediante publicaciones en redes sociales, declaraciones favorables al mandatario y apariciones en acontecimientos promovidos por su Administración.

El mitin de Port Huron supone algo más: la participación directa en una campaña electoral, con peticiones expresas de voto para candidatos republicanos y mensajes alineados con algunas de las principales posiciones ideológicas del partido.

Para Trump, contar con una figura del alcance internacional de Minaj representa una oportunidad para ampliar la repercusión de sus actos. Para la artista, implica asumir públicamente una posición política que puede generar adhesiones y críticas entre sus seguidores.

La diferencia respecto a sus declaraciones de 2018 resulta evidente. Aquella cantante que reclamaba al Gobierno estadounidense que dejara de separar a las familias migrantes ha terminado viajando en el avión presidencial y defendiendo a Trump ante miles de simpatizantes.

El resultado electoral del 3 de noviembre permitirá conocer si los republicanos consiguen sus objetivos en Michigan. Lo que ya ha quedado claro es que Nicki Minaj ha dejado de ser una simpatizante ocasional para convertirse en una participante activa de la campaña trumpista.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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