España
Abascal reclama desconvocar la huelga general del 11N «por vergüenza»
Abascal pide desconvocar la huelga del 11N «por vergüenza»; Feijóo exige reconsiderarla tras el accidente de Urda y los sindicatos mantienen el paro.
Foto: Contando Estrelas (CC BY-SA 2.0)
Resumen
- Abascal pide desconvocar la huelga del 11N «por vergüenza»
- CCOO y UGT mantienen la protesta por vivienda, salarios y servicios públicos
- Feijóo también reclama suspenderla tras el accidente ferroviario de Urda
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha instado este martes, 3 de noviembre, a los sindicatos a desconvocar la huelga general del 11 de noviembre, aunque considera que deberían hacerlo «por vergüenza» y no por el accidente ferroviario de Urda (Toledo). El dirigente sostiene que la convocatoria carece de sentido porque, a su juicio, está dirigida contra la oposición y pretende favorecer electoralmente al PSOE.
Las declaraciones llegan en plena precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre y después de que Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, también reclamara la suspensión de la protesta. La diferencia está en el argumento: mientras Feijóo considera que mantenerla tras una tragedia ferroviaria con 69 fallecidos constituye un grave error, Abascal cuestiona directamente las motivaciones de los convocantes.
La huelga, prevista para el miércoles 11 de noviembre, sigue adelante. CCOO y UGT han reiterado que su principal objetivo es reclamar salarios suficientes para afrontar el coste de la vivienda, mejorar las condiciones laborales y defender los servicios públicos. Los sindicatos rechazan que se trate de una movilización organizada al servicio de un partido político.
El enfrentamiento refleja una tensión que viene creciendo desde que las organizaciones sindicales anunciaron el paro. La coincidencia con las elecciones ha convertido una convocatoria nacida de la crisis de la vivienda en uno de los asuntos más controvertidos de la recta final de la legislatura.
Abascal acusa a los sindicatos de hacer campaña contra la oposición
El líder de Vox considera que las organizaciones sindicales han permanecido demasiado tiempo sin convocar una huelga general durante los gobiernos de Pedro Sánchez y cuestiona que hayan decidido movilizarse precisamente cuando España se encuentra a las puertas de unas elecciones.
Abascal ya había acusado anteriormente a CCOO y UGT de mantener un «silencio cómplice» ante los problemas económicos y sociales que atribuye al Ejecutivo. Su argumento es que las dificultades de acceso a la vivienda y la pérdida de poder adquisitivo no son nuevas y, sin embargo, la convocatoria se produce ahora, cuando el Gobierno está en funciones.
Este martes ha insistido en que no tiene sentido organizar una huelga general contra quienes no gobiernan. Para el dirigente de Vox, los sindicatos están convirtiendo una herramienta de reivindicación laboral en un instrumento de confrontación electoral.
La crítica no se limita a la fecha. Abascal también cuestiona la independencia de las principales centrales sindicales y las acusa de favorecer los intereses del PSOE. Se trata de una acusación política, no de una finalidad reconocida por las organizaciones convocantes, que defienden el carácter laboral y social de la protesta.
Feijóo también pide suspender la huelga tras la tragedia de Urda
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, se ha pronunciado este martes en una línea similar, aunque ha incorporado un argumento diferente: la situación creada por el accidente ferroviario ocurrido el 28 de octubre en Urda, provincia de Toledo.
En un desayuno informativo organizado por Europa Press, Feijóo ha pedido a los sindicatos que reconsideren la convocatoria. El dirigente popular ha señalado que no cuestiona el derecho constitucional de huelga, sino la oportunidad de ejercerlo en estas circunstancias.
Para Feijóo, el accidente, que ha dejado 69 víctimas mortales, agrava lo que ya consideraba una decisión equivocada. También ha advertido de que mantener una protesta que interpreta como dirigida contra la oposición puede perjudicar la credibilidad de las organizaciones sindicales.
Abascal, por su parte, no considera que la tragedia ferroviaria deba ser la razón principal para cancelar el paro. Su reproche se centra en la legitimidad política de la convocatoria y en el papel que atribuye a los sindicatos durante los últimos años.
Dos posiciones ante una huelga marcada por la crisis ferroviaria
La discusión tiene lugar mientras continúa la investigación del accidente de Urda y aumenta la presión sobre el ministro de Transportes, Óscar Puente, para esclarecer lo sucedido y asumir las responsabilidades que correspondan.
Conviene distinguir las movilizaciones. La huelga general del 11 de noviembre fue convocada por las reivindicaciones sobre vivienda y salarios antes del accidente ferroviario. Por separado, el sindicato de maquinistas Semaf mantiene convocados paros para los días 10 y 12 de noviembre, relacionados con el cumplimiento de compromisos en materia de seguridad ferroviaria.
Son conflictos diferentes, aunque coincidan en una semana especialmente delicada para el país.
CCOO y UGT rechazan suspender la huelga del 11 de noviembre
Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, han defendido este martes la continuidad de la protesta y han respondido a las críticas de Feijóo.
Álvarez ha considerado «un poco insultante» la petición del presidente del PP y ha lamentado que no haya aportado argumentos relacionados con las reivindicaciones concretas de los trabajadores.
Sordo, por su parte, ha cuestionado la capacidad de un eventual Gobierno formado por PP y Vox para reforzar los servicios públicos si aplica las reducciones fiscales que plantea la formación de Abascal.
Los sindicatos insisten en que la movilización no se dirige exclusivamente contra una formación política. Sus exigencias afectan a la vivienda, los salarios, la negociación colectiva y las administraciones públicas, además de interpelar a las empresas y a la patronal.
Entre sus principales reivindicaciones figuran las subidas salariales, el control del precio de los alquileres, una mayor protección frente a los desahucios y el impulso de un parque permanente de vivienda asequible.
La convocatoria tiene su origen en las movilizaciones por la crisis habitacional, intensificadas tras el desahucio de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que falleció en octubre, dos semanas después de ser expulsada de su vivienda en Madrid.
La coincidencia de su apellido con el del presidente de Vox es puramente circunstancial.
Una huelga general a 18 días de las elecciones
El calendario explica buena parte de la controversia. La protesta se celebrará el 11 de noviembre, dos días antes del inicio oficial de la campaña electoral y 18 días antes de que los españoles acudan a las urnas.
Será la primera gran huelga general de ámbito estatal respaldada por CCOO y UGT desde 2012, una circunstancia que ha alimentado las críticas de PP, Vox y la patronal.
La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) llegó a anunciar que impugnaría la convocatoria por considerar que respondía a intereses electorales. Sin embargo, el 22 de octubre decidió no recurrirla antes de su celebración, aunque dejó abierta la posibilidad de adoptar medidas posteriores.
Los sindicatos sostienen que la huelga se venía preparando antes del adelanto electoral y que el acceso a la vivienda tiene una relación directa con las condiciones laborales. Su planteamiento es que disponer de un empleo ya no garantiza poder pagar un alquiler o comprar una casa.
La Constitución española reconoce el derecho de huelga en su artículo 28.2. Su ejercicio no desaparece por la proximidad de unas elecciones, aunque el contexto político pueda influir en la interpretación pública de sus objetivos.
La huelga del 11N sigue adelante pese a la presión política
A ocho días de la convocatoria, CCOO y UGT mantienen su decisión de movilizarse. Los dirigentes sindicales aseguraron el lunes 2 de noviembre que las adhesiones seguían aumentando y pronosticaron una participación elevada.
La controversia, entretanto, ha abierto dos debates distintos. Uno afecta a las reivindicaciones sobre salarios, vivienda y servicios públicos. El otro gira alrededor de la independencia sindical y del papel que pueden desempeñar las movilizaciones sociales durante una campaña electoral.
Abascal ha dejado clara su posición: considera que los sindicatos deberían retirar la convocatoria por la contradicción que, según denuncia, supone protestar ahora después de años sin organizar una huelga general contra el Gobierno de Sánchez.
Los convocantes sostienen exactamente lo contrario: que los problemas que motivan la movilización siguen sin resolverse y que la proximidad de unas elecciones no elimina las reivindicaciones de los trabajadores.
Por ahora, pese a las peticiones de PP y Vox, el 11 de noviembre continúa marcado en el calendario como una jornada de huelga general en España.
-
NaturalezaTerremotos hoy en España, 3 de noviembre: dos temblores en Almería
-
NaturalezaIncendios en España hoy, 3 de noviembre: controlado el de Velefique
-
DeportesMuere Jesús de Miguel a los 30 años tras chocar con Owono en Tenerife
-
MundoLarissa Portnoff acusa a Trump de abusos sexuales cuando era niña
-
MundoMidterms de EE. UU. 2026: qué se vota y por qué no existen en España
-
SaludConsumo limitará ultraprocesados en hospitales y escuelas infantiles
-
EspañaTras Urda, Iryo pide limitar a 40 km/h los trenes si falla el LZB
-
MundoElon Musk, el mayor donante de las elecciones de EEUU: 446 millones
-
DeportesAlmudena Cid revela en Salvados su prótesis de cadera a los 43 años
-
MundoJames Talarico acusa a ICE de ser «una policía secreta» bajo Trump
-
EspañaCondenan a un ladrón a pagar 530 euros al dueño del coche en Valencia
-
MundoEl auge socialista divide a los demócratas en la lucha por el Congreso