Naturaleza
Algeciras, inundada este 18 de octubre tras más de 60 l/m² en una hora
Algeciras afronta inundaciones tras más de 60 l/m² en una hora: hay rescates, calles cortadas, garajes anegados y emergencia municipal activa
Resumen
- Más de 60 l/m² en una hora anegaron calles, viviendas y comercios
- Bomberos realizaron rescates y la Policía Local recibió unos 70 avisos
- La pleamar dificultó el drenaje y el plan de emergencia siguió activo
Algeciras ha sufrido este domingo 18 de octubre una de esas lluvias que cambian en cuestión de minutos el aspecto de una ciudad. Una tromba descargó más de 60 litros por metro cuadrado en apenas una hora en algunos puntos, anegó calles, garajes, viviendas y comercios, dejó vehículos atrapados y llevó al Ayuntamiento a mantener activada la fase 1 del Plan de Emergencia Municipal.
Las zonas bajas se llevaron la peor parte. La Caridad, Jacinto Benavente, la avenida Diputación, el paseo marítimo y la Cuesta del Rayo estuvieron entre los puntos afectados mientras los servicios de emergencia encadenaban actuaciones. La Policía Local recibió alrededor de 70 avisos y los Bomberos realizaron más de 20 intervenciones, entre ellas achiques y rescates de personas sorprendidas por la acumulación de agua en el Acceso Norte.
No fue simplemente una mañana de paraguas y charcos. El agua entró en bajos y establecimientos, formó balsas de considerable profundidad y condicionó la circulación hasta obligar a cortar vías y modificar accesos. Durante las primeras horas de la tarde seguía activo el dispositivo municipal mientras operarios y servicios de emergencia trataban de devolver cierta normalidad a las zonas inundadas.
Más de 60 litros en una hora desbordan las zonas bajas de Algeciras
La parte más intensa de la tormenta llegó durante las primeras horas de la mañana. Poco antes de las ocho se comunicaron acumulaciones superiores a 60 l/m² en una hora en algunos puntos de Algeciras. Un litro por metro cuadrado equivale aproximadamente a un milímetro de precipitación; cuando esa cantidad cae con semejante velocidad, el problema no es solo cuánto llueve, sino el escaso margen que tiene la red de drenaje para absorberlo.
El episodio golpeó especialmente al barrio de La Caridad y al entorno de la avenida Virgen del Carmen y el paseo marítimo. La plaza Andrés Ríos Martín quedó cubierta por una extensa lámina de agua y varias alcantarillas no pudieron asumir todo el caudal que descendía desde las cotas superiores de la ciudad.
También se comunicó la entrada de agua en viviendas de Duque de Almodóvar y Arbolito, algunas ocupadas por personas mayores. Los servicios municipales llegaron a valorar posibles traslados dentro de los propios edificios y evacuaciones en caso de que el nivel continuara subiendo.
La intensidad es decisiva en este tipo de episodios. Una ciudad puede gestionar cantidades apreciables de precipitación repartidas durante muchas horas y, sin embargo, quedar desbordada cuando el agua cae prácticamente de golpe. Los colectores tienen un límite físico. Superado ese umbral, el asfalto comienza a funcionar como un cauce improvisado.
La pleamar complicó la evacuación del agua
Al aguacero se añadió una circunstancia especialmente desfavorable: la lluvia más intensa coincidió prácticamente con la pleamar, prevista en torno a las 8.53 horas. En una ciudad abierta al Estrecho y con amplias áreas situadas a baja cota, el nivel del mar puede influir directamente en la velocidad con la que el agua encuentra salida.
Cuando la marea está alta, la evacuación a través de determinados colectores puede ralentizarse. Mientras desde las partes elevadas seguía llegando agua, en las zonas próximas al litoral la salida encontraba más resistencia. Esa combinación ayudó a prolongar las acumulaciones en algunos puntos hasta que descendieron tanto la intensidad de la lluvia como el nivel de la marea.
Operarios de Algesa y Emalgesa, con apoyo de Protección Civil, trabajaron en la retirada de residuos y en la limpieza de imbornales y puntos de desagüe. Hojas, suciedad y materiales arrastrados por la tormenta pueden convertirse en pequeños diques justamente cuando cada sumidero necesita rendir al máximo.
Rescates, garajes y comercios entre las incidencias
Los Bomberos superaron las 20 intervenciones, principalmente para achicar agua en viviendas, establecimientos comerciales y garajes. También actuaron en el Acceso Norte para auxiliar a personas sorprendidas por las balsas formadas durante los momentos de mayor intensidad de la tormenta.
La Policía Local duplicó patrullas y atendió alrededor de 70 avisos. El Ayuntamiento movilizó asimismo a Protección Civil y mantuvo la coordinación con los servicios de extinción y salvamento. Parques y cementerios permanecieron cerrados de manera preventiva, al igual que el pabellón municipal Andrés Mateo mientras se comprobaba el estado de las instalaciones.
Las inundaciones alcanzan también al Puerto de Algeciras
La tromba repercutió igualmente en uno de los grandes centros logísticos del Mediterráneo. La acumulación de agua obligó a cortar el vial principal del Puerto de Algeciras en el tramo comprendido entre los accesos Central y Sur y a reorganizar temporalmente la entrada de vehículos.
Los tráficos con destino a la Estación Marítima, las conexiones con Ceuta y Tánger, el helipuerto y otras instalaciones tuvieron que utilizar recorridos alternativos. Para determinados destinos portuarios se habilitaron accesos diferentes mientras persistían las dificultades en las vías más afectadas.
En una ciudad en la que puerto y casco urbano prácticamente se dan la mano, una inundación de estas características deja de ser un problema estrictamente vecinal. Afecta a la circulación, a viajeros, a trabajadores y al movimiento de mercancías. El agua cruza una avenida, entra en un garaje y, pocos metros después, está alterando el funcionamiento de una infraestructura estratégica.
Algeciras mantiene activada la fase 1 de emergencia
El Ayuntamiento mantuvo durante las primeras horas de la tarde la fase 1 del Plan de Emergencia Municipal. Los dispositivos habían sido activados desde primera hora y continuaban desplegados ante la posibilidad de nuevas precipitaciones y tormentas durante la jornada.
Para la zona del Estrecho permanecía establecido un aviso amarillo por lluvias y tormentas hasta las 19.59 horas del domingo 18 de octubre, con riesgo de precipitaciones intensas y posibilidad de tormentas acompañadas de granizo. La previsión asociada contemplaba acumulaciones de hasta 20 l/m² en una hora, una referencia ampliamente superada por los registros comunicados en determinados puntos de Algeciras durante la tromba matinal.
Eso no significa que toda la ciudad recibiera más de 60 litros por metro cuadrado de forma homogénea. Las tormentas intensas son muy irregulares: pueden descargar con enorme violencia sobre varios barrios y dejar cantidades sensiblemente menores a escasos kilómetros. Esa diferencia es importante para interpretar correctamente cualquier dato de precipitación.
El episodio vuelve a poner el foco sobre los desagües
Las inundaciones han reabierto inevitablemente la discusión sobre la capacidad de drenaje de Algeciras. Las zonas bajas conocen bien este problema. La propia topografía dirige buena parte de las escorrentías hacia el litoral y, cuando la precipitación se concentra en pocos minutos, la red de saneamiento trabaja al límite.
A ello se añade un debate previo sobre imbornales, colectores y mantenimiento. La presencia de residuos y sedimentos puede reducir la capacidad de evacuación, aunque atribuir un episodio de esta magnitud exclusivamente a la limpieza de las alcantarillas sería demasiado sencillo: en unas pocas horas coincidieron una intensidad de lluvia extraordinaria, la configuración del terreno y una marea alta poco favorable.
Hay, en realidad, dos planos diferentes. El inmediato consiste en retirar el agua, garantizar la seguridad y recuperar la movilidad. Después llegará el análisis de qué parte del impacto resultaba difícilmente evitable ante una descarga semejante y qué daños podrían reducirse con actuaciones en colectores, mantenimiento preventivo o una mayor capacidad hidráulica.
Una ciudad a prueba en apenas una hora
Algeciras llegó a la tarde del 18 de octubre con el agua retirándose lentamente de numerosos puntos, los servicios municipales todavía desplegados y las consecuencias de la tromba visibles sobre el terreno. La disminución de las precipitaciones permitió que varias zonas comenzaran a drenar, pero el episodio dejó una imagen difícil de ignorar: más de 60 l/m² en una hora bastaron para alterar calles, viviendas, comercios, accesos y actividad portuaria.
La escena explica mejor que cualquier gráfico lo que supone una precipitación torrencial concentrada. Primero el cielo se cierra. Después, el golpeteo del agua sobre persianas, coches y aceras. Y casi sin transición, una calle deja de parecer una calle. En Algeciras ocurrió en cuestión de minutos; el resto de la jornada quedó dedicado a devolver el agua a los cauces y desagües por los que nunca pudo marcharse con suficiente rapidez.
-
MundoColonos israelíes atacan a diplomáticos europeos durante la cosecha
-
MundoEspaña y Taiwán: cuatro siglos de historia y una relación pendiente
-
MundoRumanía derriba dos drones sobre el mar Negro en su espacio aéreo
-
EspañaMalgrat de Mar destapa una macroestafa de seguros tras las riadas
-
TecnologíaTDT en España: qué cambia el 5 de noviembre y cómo preparar tu tele
-
CulturaCómo muere Lucas en La red púrpura y por qué su final marca a Elena
-
MundoAsesinan al exfiscal anticorrupción de Guatemala jugando al fútbol
-
NaturalezaÚltimos terremotos en España del 17 de octubre: Toses marca el máximo
-
SaludCreatina: para qué sirve, beneficios, dosis, seguridad y cómo tomarla
-
NaturalezaAvisos de AEMET 17 y 18 de octubre: zonas en alerta y horas de riesgo
-
EspañaElecciones 29N: quiénes forman las nueve coaliciones y qué buscan
-
SaludSarna en España: aumentan los casos, dónde hay brotes y cómo actuar