Síguenos

Naturaleza

Una masa de aire polar trae frío, lluvias y nieve a España esta semana

Una masa de aire polar enfría buena parte de España y favorece lluvias, viento fuerte y nieve en cotas altas, sobre todo en el norte peninsular.

Publicado

el

Una masa de aire polar

Resumen

  • Una masa de aire polar baja las temperaturas desde este miércoles
  • El norte concentra más lluvias, viento fuerte y nieve en cotas altas
  • No será una ola de frío y el sur mantendrá un ambiente más suave

España afronta desde este miércoles 21 de octubre un nuevo cambio de tiempo. La intensificación del chorro polar sobre el Atlántico norte favorecerá el desplazamiento de borrascas y frentes hacia Europa occidental, con más opciones de lluvia en el norte y oeste de la Península y un ambiente claramente más fresco en numerosas zonas.

No se trata de un desplome térmico idéntico en todo el país ni de una ola de frío generalizada. El episodio estará marcado por una masa de aire más fría de origen polar, viento del oeste y noroeste, precipitaciones en las regiones más expuestas al Atlántico y nieve en cotas altas de algunos sistemas montañosos. El otoño, después de varios bandazos, vuelve a enseñar una cara bastante reconocible.

La explicación está varios kilómetros por encima de nuestras cabezas. La corriente en chorro, una especie de autopista atmosférica por la que circulan vientos muy intensos, gana velocidad y ayuda a dirigir las borrascas. Una de ellas se profundizará cerca de las islas británicas y condicionará buena parte del tiempo de la segunda mitad de la semana en España.

Canal oficial
El Folio en WhatsApp
Recibe las noticias más importantes, alertas y última hora.

Qué es una masa de aire polar y por qué baja las temperaturas

Una masa de aire polar es un enorme volumen de aire que se ha formado o ha permanecido sobre latitudes altas y presenta temperaturas inferiores a las de las masas subtropicales que con frecuencia alcanzan España. Cuando la circulación atmosférica permite que ese aire avance hacia el sur, los termómetros responden: las temperaturas bajan y aumenta la sensación de frío.

Eso no significa automáticamente nieve en las ciudades, heladas generalizadas ni un paisaje de enero en pleno octubre. Aire polar no equivale necesariamente a ola de frío. Para que se hable de una ola de frío deben cumplirse condiciones mucho más exigentes relacionadas con la intensidad de las temperaturas bajas, la superficie afectada y la duración del episodio.

Las señales más invernales aparecerán principalmente en las montañas. En el Pirineo, la Cordillera Cantábrica y otros sistemas elevados, la cota de nieve puede descender durante el paso de los frentes, mientras que en las cumbres más altas podrán registrarse temperaturas bajo cero y algunas heladas.

El chorro polar cambia el tablero sobre el Atlántico

El verdadero motor de este episodio es el chorro polar, también conocido como corriente en chorro o jet stream. Se trata de una franja de vientos muy rápidos que circula a gran altitud y que tiene una influencia decisiva sobre la trayectoria de borrascas y anticiclones.

Cuando esa corriente permanece muy al norte, la Península suele quedar más protegida frente a las borrascas atlánticas. Cuando baja de latitud, se ondula o acelera en una posición favorable, facilita la llegada de frentes, aire más frío y precipitaciones hacia España.

Durante esta semana el chorro gana intensidad sobre el Atlántico norte y favorece la formación y profundización de una borrasca en las proximidades de las islas británicas. España quedará en su flanco meridional, expuesta a una circulación de vientos del oeste y noroeste que irá empujando frentes hacia la Península.

No es ningún fenómeno extraordinario para un mes de octubre, aunque el término polar pueda sonar más dramático de lo que realmente ocurre a ras de suelo. Lo importante es el cambio de patrón: el Atlántico gana protagonismo y desplaza, al menos temporalmente, el foco de la inestabilidad hacia la mitad norte.

El norte y el oeste concentran las lluvias

Galicia, el área cantábrica y distintos sectores del noroeste son las zonas con mayor probabilidad de recibir precipitaciones conforme los frentes avancen. La intensidad y extensión definitiva dependerán de la trayectoria de la borrasca y de cuánto consigan penetrar las lluvias hacia el interior.

La combinación de humedad atlántica y aire frío permitirá también que aparezca nieve en cotas altas de la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. En las zonas montañosas, el cambio será mucho más evidente que en las grandes ciudades: lluvia, viento, visibilidad reducida y un ambiente bastante desapacible.

En buena parte del centro, sur y fachada mediterránea el escenario será diferente. Los frentes pueden llegar más debilitados y las precipitaciones serán mucho más irregulares. Una masa de aire polar no cae sobre España como una manta uniforme; la orografía y la circulación del viento dibujan un mosaico bastante más complejo.

El frío tampoco llegará igual a toda España

Las temperaturas dejarán diferencias importantes entre regiones. El ambiente será más fresco en la Meseta norte, el Cantábrico, el noroeste y las áreas de montaña, especialmente durante las primeras horas del día. En algunos puntos del interior norte, las mínimas pueden acercarse a los 5 grados o incluso quedar por debajo en zonas elevadas.

En Madrid y otras áreas del centro también se notará el descenso térmico, aunque sin valores especialmente extremos para la época. El contraste será mayor durante la noche y a primera hora, cuando la combinación de cielo despejado entre frentes y entrada de aire más fresco puede hacer caer con rapidez los termómetros.

El panorama cambia al mirar hacia Andalucía, el sureste y el Mediterráneo. Allí las máximas todavía podrán alcanzar valores cercanos o superiores a los 23 o 24 grados en determinados momentos. En algunos sectores del sureste incluso se pueden mantener registros claramente templados antes de que el aire frío consiga avanzar con mayor claridad.

Esa diferencia norte-sur explica por qué hablar simplemente de frío en España puede resultar engañoso. Mientras en Burgos o León hará falta abrigo a primera hora, en puntos de Murcia, Alicante o Andalucía todavía habrá jornadas de manga corta durante las horas centrales. El mismo país, la misma fecha y casi dos estaciones distintas.

El viento hará que la sensación térmica sea todavía menor

El viento tendrá bastante que decir en este episodio. En zonas expuestas del norte y en sistemas montañosos podrán registrarse rachas fuertes, principalmente de componente oeste y noroeste. Esa combinación hará que la sensación térmica sea inferior a la temperatura real marcada por los termómetros.

En las cumbres, donde el aire será mucho más frío, esa diferencia puede resultar notable. Temperaturas próximas a cero grados pueden sentirse varios grados por debajo cuando sopla viento fuerte. Es una de esas jornadas en las que el termómetro dice una cosa y la cara, al salir a la calle, cuenta otra bastante distinta.

Las condiciones serán especialmente exigentes en zonas altas de los Pirineos y la Cordillera Cantábrica, donde pueden coincidir viento intenso, precipitaciones y nieve. La montaña entra así en un escenario mucho más cercano al invierno que el que se observará en las zonas bajas.

El Mediterráneo queda esta vez en un segundo plano

El cambio de patrón llega después de varios episodios de inestabilidad que habían concentrado la atención en el este peninsular y Baleares. Las lluvias intensas asociadas a aire frío en altura habían situado al Mediterráneo en el centro de la actualidad meteorológica durante jornadas anteriores.

La situación de esta semana es distinta. El protagonismo se desplaza hacia el Atlántico y la mitad norte, mientras buena parte del litoral mediterráneo queda relativamente al margen de las precipitaciones más importantes. Allí pueden aparecer nubes y algún episodio puntual de inestabilidad, pero el patrón dominante será otro.

El cambio resulta importante porque muestra cómo puede modificarse la circulación atmosférica en apenas unos días. De una configuración mediterránea se pasa a otra gobernada por frentes atlánticos y una corriente en chorro más activa. Octubre tiene esas cosas: puede cambiar de escenario meteorológico casi sin pedir permiso.

Cuánto durará esta entrada de aire más frío

El episodio no se perfila como una irrupción polar excepcional ni como una entrada fría uniforme y prolongada. Las temperaturas mostrarán subidas y bajadas durante varios días en función del paso de cada frente, la dirección del viento y la presencia de claros entre sistemas nubosos.

En algunas zonas las máximas incluso pueden recuperarse temporalmente antes de volver a descender con la llegada del siguiente frente. Ese comportamiento encaja mejor con un vaivén térmico otoñal que con un episodio de frío persistente.

El norte continuará siendo la zona más expuesta a las precipitaciones y al aire fresco, mientras que el sur y el Mediterráneo conservarán temperaturas más suaves. Las diferencias regionales, por tanto, seguirán siendo considerables durante buena parte de la semana.

Octubre recupera un tiempo mucho más otoñal

La masa de aire polar y la aceleración del chorro devuelven a España a un escenario bastante reconocible para estas fechas: temperaturas más bajas, lluvias atlánticas, viento y nieve en montaña. Nada especialmente excepcional, aunque sí supone un cambio claro respecto a jornadas anteriores.

El descenso térmico se notará sobre todo en el norte, el interior y las áreas elevadas, mientras que el Mediterráneo y buena parte del sur mantendrán un ambiente más templado. La palabra polar puede impresionar sobre el papel, pero el episodio será mucho más desigual cuando se mire el mapa con detalle.

España entra así en unos días de auténtico otoño: paraguas en Galicia, viento en la cornisa cantábrica, nieve en las cumbres y temperaturas todavía agradables junto al Mediterráneo. El frío gana terreno, pero no conquista todo el país. Y esa diferencia será precisamente la característica principal de esta nueva fase del tiempo.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído