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Una cadena humana rescata a una mujer arrastrada por una ola en Riazor

Una ola arrastró a una mujer que leía junto a la orilla de la playa de Riazor. Una cadena humana consiguió rescatarla y fue trasladada al Chuac.

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oleaje a una mujer en Riazor

Resumen

  • Una ola arrastró a una mujer que leía junto a la orilla de Riazor
  • Varios ciudadanos formaron una cadena humana para rescatarla
  • El 112 recibió el aviso a las 13.45 horas y la mujer fue llevada al Chuac

Una cadena humana formada por varios ciudadanos ha rescatado este domingo, 25 de octubre, a una mujer que fue arrastrada por el oleaje en la playa de Riazor, en A Coruña. La víctima se encontraba cerca de la orilla cuando una ola la sorprendió y la llevó hacia el mar. Al comprobar que no podía regresar por sus propios medios, varias personas acudieron en su ayuda y consiguieron sacarla del agua.

El rescate se produjo alrededor de las 14.00 horas y movilizó posteriormente a los servicios de emergencias. La mujer fue atendida por los sanitarios y trasladada al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac). El incidente ocurrió durante una jornada marcada por el fuerte oleaje, con un aviso amarillo de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) por olas superiores a cuatro metros en el litoral coruñés.

La intervención de los ciudadanos evitó que la situación se prolongara en el agua. Lo que comenzó con el intento de auxilio de unas pocas personas terminó convirtiéndose en una operación colectiva, en la que los participantes se sujetaron unos a otros para alcanzar a la mujer sin perder el equilibrio ante la fuerza de las olas. La escena quedó recogida en un vídeo del rescate que muestra las dificultades para sacar a una persona del mar incluso a escasa distancia de la arena.

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Así se produjo el rescate en la playa de Riazor

La mujer se encontraba leyendo cerca de la orilla cuando una ola la alcanzó de forma inesperada. La fuerza del agua la arrastró y le impidió reincorporarse para regresar a tierra firme. Aunque estaba relativamente cerca de la playa, el oleaje dificultaba cualquier intento de salir del mar.

Algunos de los presentes intentaron socorrerla individualmente. Las imágenes difundidas del suceso muestran cómo uno de los hombres se aproxima a ella, pero no consigue sujetarla en un primer momento debido al movimiento del agua.

Ante las dificultades, los ciudadanos comenzaron a organizarse. La cadena humana arrancó con unas cinco personas y fue creciendo hasta reunir aproximadamente a una decena de participantes, según las informaciones difundidas tras el incidente.

Los rescatadores se sujetaron unos a otros para mantener una posición estable y alcanzar a la mujer. Finalmente, consiguieron agarrarla y llevarla hasta la arena, donde quedó fuera del alcance inmediato de las olas.

La actuación permitió completar el rescate antes de la llegada de los equipos de emergencias, que fueron avisados para prestar asistencia a la afectada.

Trasladada al hospital tras el rescate en Riazor

El servicio de emergencias 112 Galicia recibió el aviso a las 13.45 horas. Un particular explicó que había una mujer en el agua que, aparentemente, no podía alcanzar la orilla por sí misma. También comunicó que varias personas estaban interviniendo para rescatarla.

Durante la llamada se solicitó asistencia sanitaria. Hasta la playa acudieron efectivos de la Policía Local de A Coruña y profesionales del servicio de urgencias sanitarias 061.

La mujer fue trasladada en ambulancia al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, donde quedó bajo atención médica. No se han difundido más detalles sobre su estado ni sobre su evolución clínica.

La exposición involuntaria al agua fría puede provocar una pérdida rápida de temperatura corporal, especialmente si la persona se encuentra agotada. La hipotermia es uno de los riesgos asociados a estas situaciones, aunque no se ha confirmado que la mujer rescatada la sufriera. Por eso resulta importante recibir una valoración sanitaria después de un episodio de estas características, incluso cuando se ha conseguido salir del agua.

Alerta amarilla por fuerte oleaje en la costa de A Coruña

El rescate coincidió con un fin de semana de condiciones marítimas adversas en buena parte del litoral gallego.

La Aemet había anunciado para este domingo un aviso amarillo por fenómenos costeros en el noroeste de la provincia de A Coruña y en A Mariña lucense. La previsión contemplaba mar combinada del noroeste con olas superiores a cuatro metros.

El aviso estaba previsto desde las 14.00 horas hasta las 23.59 horas, aunque el fuerte oleaje ya afectaba a la zona antes de su entrada en vigor. De hecho, la llamada al 112 por el rescate de Riazor se produjo aproximadamente un cuarto de hora antes del comienzo oficial de la alerta.

Un fin de semana de temporales en el litoral gallego

Las condiciones meteorológicas habían sido especialmente complicadas en los días anteriores. El viernes 23 de octubre se activó una alerta naranja por oleaje, con previsiones de olas que podían alcanzar los siete metros en algunas zonas de la costa coruñesa.

El domingo, aunque el nivel de aviso era inferior, el mar seguía presentando riesgos. Conviene recordar que las alturas anunciadas en las predicciones marítimas no describen necesariamente el tamaño de cada ola que rompe en la playa. La fuerza del agua sobre la orilla depende también de las características del arenal, el periodo de las olas y el estado de la marea.

En Riazor, la proximidad del paseo marítimo y la facilidad de acceso a la arena hacen que numerosas personas frecuenten la playa durante todo el año. Pero estar cerca de la orilla no garantiza estar fuera de peligro, especialmente cuando llega una serie de olas con más fuerza de la habitual.

La fuerza del mar también supone un riesgo fuera del agua

El incidente de Riazor pone de manifiesto un peligro que no afecta únicamente a quienes se bañan. Una persona que permanece junto a la línea de agua puede verse sorprendida por una ola de gran fuerza y perder el equilibrio antes de tener tiempo de reaccionar.

En episodios de fuerte oleaje, las recomendaciones básicas pasan por mantener una distancia prudente respecto al agua, respetar los avisos oficiales y evitar aproximarse al mar para observar o fotografiar las olas.

Si alguien es arrastrado, llamar inmediatamente al 112 y facilitar la ubicación exacta resulta fundamental. También es importante evitar intervenciones improvisadas que puedan poner en peligro a otras personas. La posibilidad de un segundo accidente es real cuando varios ciudadanos entran en una zona de rompiente sin equipos de protección.

En el caso de Riazor, la actuación coordinada de los presentes permitió sacar a la mujer del mar antes de que llegaran los servicios de emergencia. Una respuesta colectiva que terminó con la afectada fuera del agua y trasladada al hospital para recibir atención médica.

El episodio deja una advertencia muy concreta: el oleaje puede convertirse en una amenaza en cuestión de segundos, incluso para quien simplemente está pasando un rato junto al mar.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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