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Canelo Álvarez recupera el título mundial del CMB tras vencer a Mbilli

Canelo Álvarez derrotó por decisión unánime a Christian Mbilli en Riad y recuperó el cinturón mundial supermedio del CMB tras 13 meses sin pelear

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Canelo Álvarez

Imagen: Box Azteca, CC BY 3.0.

Resumen

  • Canelo Álvarez venció por decisión unánime a Christian Mbilli en Riad
  • El mexicano recuperó el cinturón mundial supermedio del CMB
  • Regresaba tras 13 meses fuera y después de perder ante Terence Crawford

Saúl Canelo Álvarez vuelve a ser campeón mundial. El mexicano derrotó por decisión unánime a Christian Mbilli en Riad y recuperó el cinturón del peso supermedio del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), trece meses después de perder su condición de campeón indiscutido ante Terence Crawford.

Los tres jueces dieron ganador a Álvarez después de los 12 asaltos, con tarjetas de 115-112, 116-111 y 117-110. No hubo nocaut ni un desenlace milagroso: Canelo ganó desde el oficio, la precisión y la lectura de un rival que salió a imponer presión, pero acabó encontrándose demasiadas veces con las contras del mexicano.

El triunfo deja al boxeador de Guadalajara con un balance profesional de 64 victorias, tres derrotas y dos empates y supone, además, la primera derrota de la carrera de Mbilli, que queda con 29 triunfos, una derrota y un empate.

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Canelo neutraliza la presión de Christian Mbilli

La pelea tenía una cuestión táctica bastante clara. Mbilli necesitaba convertir el combate en una sucesión de intercambios, aprovechar su actividad y obligar a Canelo a trabajar a un ritmo incómodo después de más de un año sin competir. Álvarez necesitaba exactamente lo contrario: seleccionar los golpes y controlar las distancias, haciendo pagar cada entrada del campeón.

El franco-camerunés salió hacia delante y tuvo momentos de éxito gracias a su volumen. Canelo, sin embargo, no trató de competir con él en número de golpes. Se mantuvo compacto, utilizó el jab para medir la distancia y buscó especialmente las contras y el trabajo al cuerpo.

La diferencia fue apareciendo conforme avanzaban los asaltos. Mbilli seguía atacando, pero muchas de sus manos terminaban en la guardia o fuera del objetivo. Álvarez lanzaba menos y acertaba con mayor precisión. Una fórmula poco espectacular sobre el papel, aunque bastante rentable cuando llegan las tarjetas.

El séptimo asalto mostró la diferencia

Uno de los momentos más claros llegó en el séptimo asalto, cuando Canelo conectó un uppercut que hizo tambalear a Mbilli. El campeón logró mantenerse en pie y continuar con su estrategia agresiva, pero el golpe confirmó que Álvarez estaba encontrando huecos cada vez más claros cuando su rival avanzaba.

La situación se complicó todavía más para Mbilli en el octavo. El árbitro le descontó un punto por golpear en la parte posterior de la cabeza de Canelo, una penalización importante en un combate que todavía podía parecer competitivo desde el ring.

Álvarez gestionó mejor los últimos asaltos. Mbilli conservó actividad y buscó recortar diferencias, pero el mexicano mantuvo la precisión y el control y terminó la pelea sin permitir que el campeón encontrara el golpe que necesitaba para cambiar el resultado.

Las tarjetas confirman una victoria clara de Álvarez

Las puntuaciones oficiales reflejaron distintos grados de ventaja, pero ninguna duda sobre el ganador. Los jueces entregaron tarjetas de 115-112, 116-111 y 117-110 para Canelo.

La amplitud de la última puede llamar la atención, aunque el desarrollo general dejó una idea bastante menos discutible: Mbilli propuso más volumen durante distintas fases, mientras Álvarez colocó los golpes más limpios y controló buena parte de los asaltos centrales y finales.

Canelo tampoco necesitó perseguir el nocaut. Con 36 años y después de una larga ausencia, construyó el combate desde la experiencia y la paciencia. Esperó. Midió. Golpeó cuando aparecía el espacio. Es menos vistoso que intercambiar veinte manos en el centro del ring, sí, pero los cinturones no suelen concederse por entusiasmo.

El regreso después de perderlo todo ante Crawford

La victoria tiene un peso especial por lo ocurrido en septiembre de 2025. Canelo perdió entonces por decisión unánime frente a Terence Crawford, una derrota que le costó los cuatro grandes cinturones del supermedio y su condición de campeón indiscutido.

Después llegó una operación en el codo izquierdo y una ausencia de 13 meses de los combates oficiales. El regreso, por tanto, no se planteó ante un rival de transición. Álvarez fue directamente contra el campeón del CMB y contra un boxeador que todavía no había perdido como profesional.

Mbilli había conquistado primero el cinturón interino y fue elevado posteriormente a campeón absoluto del CMB después de que el título quedara vacante. Su mezcla de presión, potencia y resistencia le había situado entre los nombres más peligrosos de las 168 libras.

Canelo eligió ese camino para volver. Y le funcionó: regresó frente a un campeón invicto y terminó la noche con otro cinturón mundial en su poder.

Qué cambia con el nuevo título mundial de Canelo

Conviene precisar el alcance del triunfo. Álvarez no vuelve a ser campeón indiscutido del supermedio ni recupera de una vez todos los cinturones que perdió frente a Crawford. Lo que vuelve a sus manos es el campeonato mundial del CMB.

No es un matiz pequeño. El mexicano vuelve a ocupar una posición central en las 168 libras y dispone otra vez de un título mundial para negociar sus próximos pasos, pero la división ya no es el territorio unificado que controló durante años.

Su victoria también frena la progresión de Mbilli. El franco-camerunés, de 31 años, llegó a Riad sin derrotas y con una reputación construida sobre su agresividad y capacidad para mantener un ritmo alto. Contra Álvarez descubrió una dificultad distinta: avanzar no basta cuando enfrente hay un rival que sabe exactamente cuándo contestar.

Para Canelo, el resultado sirve sobre todo para responder a la principal incógnita de su regreso. Después de la derrota ante Crawford, la operación y más de un año fuera, sigue siendo competitivo al máximo nivel.

El futuro vuelve a pasar por Canelo

Álvarez no dejó cerrado un próximo rival inmediatamente después de recuperar el cinturón. Tras una carrera profesional que se extiende ya durante más de dos décadas, el mexicano vuelve a estar en condiciones de elegir entre defensas y grandes combates alrededor de los títulos del supermedio.

La cuestión deportiva más inmediata ya tiene respuesta. Canelo regresó después de 13 meses, se enfrentó directamente a un campeón invicto y salió de Riad con el cinturón.

No fue el Canelo de las noches en las que parecía inevitable un nocaut. Fue una versión más calculadora, paciente y consciente de sus recursos. Menos vértigo, más oficio. Y, por el momento, suficiente para volver a ocupar el trono mundial.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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