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EICMA 2026: todas las motos, novedades y fechas del Salón de Milán

El Salón de Milán prepara su mayor edición en Rho, con 2.120 marcas y estrenos de BMW, Honda, Ducati, Kawasaki, Triumph y muchos más fabricantes.

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EICMA 2026

Imagen: Klaus Nahr / CC BY-SA 2.0.

Resumen

  • EICMA 2026 se celebrará en Milán del 3 al 8 de noviembre
  • BMW, Honda, Ducati, Kawasaki y Triumph llevarán novedades clave de 2027
  • La edición reunirá 2.120 marcas y ocupará diez pabellones en Fiera Milano Rho

EICMA 2026 prepara en Milán una edición de récord y, a estas alturas de octubre, el mapa de novedades empieza a tomar forma. El Salón Internacional de las Dos Ruedas celebrará su 83.ª edición en Fiera Milano Rho, con jornadas profesionales los días 3 y 4 de noviembre y apertura al público del jueves 5 al domingo 8. Sobre el papel habrá motos para casi todo: deportivas de cuatro cilindros, nuevas trail, modelos A2, scooters, eléctricas y una creciente colección de sistemas electrónicos que hace unos años parecían reservados a motocicletas de lujo.

El tamaño da una idea bastante exacta de lo que se prepara. EICMA ocupará diez pabellones, con más de 300.000 metros cuadrados entre zonas interiores y exteriores, 754 expositores y 2.120 marcas procedentes de 52 países. Es la mayor edición celebrada hasta ahora en el recinto de Rho y llega con nombres importantes ya desvelados, como la BMW F 450 RR, la Kawasaki Versys 900, la Honda CBR500R Four o la Ducati Panigale V4 2027, pero también con varios fabricantes guardándose cartas para los primeros días de noviembre. La vieja liturgia del salón sigue viva: enseñar un faro, oscurecer una fotografía y confiar en que medio planeta discuta durante tres semanas sobre lo que hay debajo de la sábana.

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EICMA 2026 será el mayor Salón de Milán celebrado en Rho

La cita comienza oficialmente el martes 3 de noviembre, aunque ese primer día está reservado a prensa y profesionales. El miércoles 4 mantiene el carácter profesional y, desde el jueves 5 hasta el domingo 8, las puertas se abren al público de 9.30 a 18.30 horas. La entrada general tiene un precio ordinario de 20 euros más gastos de gestión, después de la promoción anticipada lanzada por la organización durante el verano.

Pero reducir EICMA a una sucesión de stands sería quedarse bastante corto. El salón se ha convertido en una fotografía anual del negocio de la moto: por dónde va la industria, qué cilindradas ganan terreno, qué tecnología empieza a bajar de las gamas premium y, sobre todo, qué fabricantes asiáticos están dejando de ser convidados secundarios para discutir mercado, diseño y precio con las firmas europeas y japonesas.

Ese movimiento se aprecia especialmente en las cilindradas medias. El carné A2 se ha convertido en un campo de batalla fundamental, con motos cada vez más elaboradas que ya no parecen versiones de compromiso. BMW lo demuestra con la F 450 RR; Honda vuelve a apostar por una deportiva de cuatro cilindros con la CBR500R Four; Triumph amplía por abajo una familia tan histórica como Bonneville y las marcas chinas siguen creciendo hacia segmentos que hasta hace poco parecían territorio cercado.

BMW, Honda y Ducati llevan algunas de las motos más esperadas

Una de las novedades más interesantes es la BMW F 450 RR, una deportiva pensada específicamente alrededor del límite del A2. Su bicilíndrico paralelo de 420 cc entrega 48 CV y 43 Nm, mientras que el peso en orden de marcha se queda en 177 kilos. BMW ha fijado para España un precio de partida de 7.150 euros y prevé lanzarla durante el primer semestre de 2027. No es una superbike empequeñecida a martillazos, sino una deportiva ligera con una relación peso-potencia bastante más razonable para la carretera real.

Honda juega otra partida. La nueva CBR500R Four recupera una fórmula muy querida por buena parte del público: motor de cuatro cilindros en línea y régimen de giro alto en una cilindrada media. El nuevo bloque tiene 502 cc y alcanza 70 CV en la especificación española, acompañado por acelerador electrónico, cinco modos de conducción, control de tracción, pantalla TFT de cinco pulgadas y Honda E-Clutch. Es decir, una moto que conserva el atractivo mecánico de escuchar cuatro pequeños cilindros trabajando juntos pero sin fingir que seguimos en 1994.

Honda lleva el E-Clutch a más segmentos

La tecnología Honda E-Clutch también llega a la CMX500 Rebel 2027. El sistema permite arrancar, detenerse y cambiar de marcha sin accionar manualmente la maneta de embrague, aunque el conductor puede seguir utilizándola cuando lo prefiera. La Rebel añade además una nueva instrumentación TFT circular de 3,5 pulgadas con navegación integrada. La idea resulta bastante significativa: Honda está llevando automatismos que parecían accesorios exóticos hacia motos populares y accesibles, precisamente donde pueden cambiar más la experiencia cotidiana.

La marca japonesa también tiene previstas para Milán la renovada CBR600RR, la NC750X 2027 con DCT y el SH Mode 125 actualizado. Y hay una incógnita bastante más jugosa: la posible aparición de una motocicleta de producción relacionada con el motor V3 sobrealimentado que Honda mostró anteriormente como desarrollo tecnológico. Esto último sigue perteneciendo al terreno de la expectativa, no al de los modelos confirmados. Conviene mantener la diferencia; en temporada de salones, el rumor suele correr bastante más que la gasolina.

Ducati, mientras tanto, llega en pleno centenario y con una de las protagonistas previsibles del salón: la Panigale V4 2027. La evolución del Desmosedici Stradale eleva la potencia hasta 218 CV e introduce cambios en admisión, escape, lubricación, bastidor delantero y gestión electrónica. La marca italiana también exhibirá la Panigale V4 S, las Multistrada V4 Pikes Peak y Grand Tour y las Desmo450 MX 2027. Borgo Panigale no parece especialmente interesado en pasar desapercibido durante el cumpleaños.

Kawasaki estrena Versys 900 y refuerza su ofensiva

Kawasaki llega a EICMA con otra de las novedades de peso: la Versys 900, que sustituye el planteamiento tradicional de la familia por una orientación más deportiva. Utiliza un cuatro cilindros en línea de 948 cc, derivado del universo Z, con 122 CV y 97,3 Nm, instalado en un bastidor multitubular de acero completamente nuevo.

La electrónica da otro salto. Hay unidad de medición inercial, control de tracción, modos de conducción, cambio rápido y un paquete de asistencia ARAS con control de crucero adaptativo, aviso de colisión frontal y detección de vehículos en el ángulo muerto. Existirá también una versión de 70 kW susceptible de limitarse a 35 kW para usuarios del A2. Hace no demasiado tiempo, hablar de radar en una moto sonaba a demostración tecnológica de salón; empieza a convertirse, sencillamente, en equipamiento.

No viajará sola. Kawasaki tiene previstas la Z900 y la Z650 S 2027, la KLE 500 SE con embrague automático Smartride, la KLX300 XPL y las KX327 y KX327X de dos tiempos, además de las correspondientes evoluciones de las Ninja H2 y H2R. El catálogo muestra bien la amplitud con la que la firma japonesa pretende cubrir carretera, aventura y competición.

Triumph rebaja la puerta de entrada a Bonneville

Triumph también utiliza Milán para ensanchar su catálogo por abajo. Las nuevas Bonneville T40 y T40 Black emplean una evolución del monocilíndrico TR de 400 cc, con 32 CV y 36 Nm, y pueden conducirse con permiso A2. Mantienen la silueta clásica de la familia —depósito en lágrima, faro redondo, ruedas de radios— aunque debajo de ese traje deliberadamente sesentero hay bastante siglo XXI.

Incorporan pantalla TFT circular de cuatro pulgadas, navegación, cinco modos de conducción, control de crucero, ABS y control de tracción en curva. Pesan 191 kilos y llegarán a los concesionarios durante la primavera de 2027. Triumph también ha confirmado que la nueva Tiger 1200, presentada antes de la cita de Milán, formará parte de su despliegue en EICMA.

BMW F 450 RR, Honda CBR500R Four y Triumph Bonneville T40 pertenecen a categorías distintas, pero cuentan una historia parecida. El comprador de una moto de cilindrada media reclama mejores suspensiones, pantallas decentes, ayudas electrónicas y acabados cuidados. El concepto de «moto de iniciación» como producto deliberadamente austero se está quedando viejo.

Y ahí aparece otra batalla: Europa, Japón, India y China compiten cada vez más en el mismo escaparate. CFMoto llegará rodeada de expectación por sus próximos desarrollos; Kove sigue apostando por deportivas de pequeña y media cilindrada; QJMotor amplía catálogo y TVS estrena nuevas plataformas en colaboración con Norton. EICMA permite ver esa transformación casi físicamente: los fabricantes emergentes ya no ocupan únicamente un rincón del pabellón con productos económicos. Algunos llegan con motores propios, carreras, electrónica sofisticada y ambiciones globales.

KTM, Yamaha y las incógnitas que siguen bajo la lona

KTM ha elegido el misterio. La firma austriaca regresará con el lema Back on the Grid y celebrará su presentación el 3 de noviembre en el pabellón 22. Ha confirmado modelos nuevos, presencia de sus equipos de competición y pilotos oficiales, pero no ha detallado todavía todo el catálogo que llevará a Milán. La 790 Duke 2027 estará presente; alrededor de otras evoluciones de las plataformas Adventure y Duke existen indicios, pero no todas han sido confirmadas.

Yamaha está jugando una partida parecida. Ha reservado para el 2 de noviembre, un día antes de la apertura profesional, la presentación de una moto bajo el lema «Redefine the Standard». La especulación apunta desde hace tiempo hacia una nueva trail de mayor cilindrada, pero el modelo concreto continúa sin confirmación oficial. Traducido del idioma corporativo al castellano cotidiano: Yamaha tiene una sorpresa y todavía no piensa enseñarla.

También habrá atención alrededor de Aprilia y Moto Guzzi. Se espera que el gran espacio del grupo Piaggio reúna sus últimas novedades y existe expectación por futuras motos de cilindrada media construidas sobre plataformas más compactas. En este terreno conviene separar bien lo que llegará al salón de lo que todavía pertenece al escaparate de los rumores: noviembre suele encargarse de despejarlo en cuestión de minutos.

Norton merece otro vistazo. La firma británica trabaja junto a TVS en una nueva generación de modelos con la que busca ampliar su presencia internacional. BSA también continúa desarrollando su relanzamiento europeo y Royal Enfield llega rodeada por la expectación de sus nuevas plataformas de mayor cilindrada. Ese segundo pelotón de fabricantes puede acabar siendo uno de los rincones más interesantes de EICMA, precisamente porque está alterando jerarquías que parecían escritas en piedra.

EICMA reúne también a las estrellas del WorldSBK

La dimensión deportiva tendrá bastante más peso que el habitual decorado con monos de cuero y motos detrás de un cordón. Entre los pilotos anunciados para EICMA estarán figuras del paddock del WorldSBK, junto a nombres procedentes de otras categorías del campeonato. Milán vuelve así a mezclar el escaparate comercial con la competición, algo que desde hace años forma parte de la identidad del salón.

El fin de semana, MotoLive recuperará además la Champions Charity Race, con antiguos campeones y pilotos conocidos internacionalmente. El salón lleva tiempo intentando que el visitante no se limite a caminar entre focos blancos y fichas técnicas; competiciones, pruebas y exhibiciones forman parte de una fórmula cada vez más híbrida entre feria industrial y gran festival de la motocicleta.

No es un detalle menor. EICMA reunió alrededor de 600.000 asistentes en su edición anterior y continúa funcionando como uno de los grandes puntos de encuentro comerciales del sector. Aquí se presentan motos, sí, pero también se cierran acuerdos, se estudian rivales y se toma la temperatura a un mercado sometido a cambios rápidos: normativa, electrificación, competencia china, conectividad y esa búsqueda casi obsesiva por conseguir que cualquier vehículo tenga una pantalla.

Milán vuelve a medir el pulso de la moto

EICMA 2026 llega con una industria bastante menos previsible que hace una década. Las grandes cilindradas siguen vivas —la Panigale V4 no parece precisamente un manifiesto a favor de la moderación—, pero alrededor crecen motos de 400, 450 y 500 cc cada vez más refinadas. Ligereza, accesibilidad y electrónica empiezan a pesar tanto como la potencia máxima.

También cambia el mapa de fabricantes. Europa conserva marcas con un enorme capital histórico, Japón mantiene su fuerza tecnológica y los grupos indios y chinos avanzan a una velocidad que ya obliga a abandonar viejos prejuicios. EICMA mostrará esa convivencia sin demasiados filtros: una Bonneville de 400 cc puede quedar a pocos metros de una deportiva china de cuatro cilindros, una BMW para el A2 frente a una Kawasaki con radar y una Ducati de 218 CV a escasa distancia de un scooter urbano.

Eso, al final, explica mejor que cualquier eslogan lo que convierte a EICMA 2026 en una cita relevante. Milán no enseñará únicamente las motos que llegarán a las tiendas durante 2027. Enseñará hacia dónde se mueve el sector: más tecnología en las cilindradas medias, más competencia internacional, nuevos sistemas de transmisión y asistencia y una frontera cada vez menos clara entre motocicleta sencilla y máquina sofisticada. Bajo las luces de Rho habrá nostalgia, electrónica, gasolina, baterías y alguna sorpresa todavía escondida. Una mezcla bastante fiel, por cierto, del motociclismo que viene.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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