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Salud

El cáncer de cuello uterino varía siete veces entre países de la UE

Un estudio presentado en Madrid identifica 29.412 casos de cáncer en exceso en la UE y grandes diferencias de incidencia en pulmón y cuello uterino.

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La incidencia del cáncer cervical

Resumen

  • El cáncer de cuello uterino es 7,2 veces más frecuente en Rumanía que en Malta
  • Se estiman 29.412 casos de más en países con tasas superiores a la media
  • La prevención exige menos tabaco, vacunación contra el VPH y cribados

El país europeo en el que se vive puede marcar diferencias enormes en la incidencia de determinados tipos de cáncer. Una investigación presentada en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO 2026), celebrado en Madrid, revela que el cáncer de cuello uterino es 7,2 veces más frecuente en Rumanía que en Malta. Las diferencias también son considerables en el cáncer de pulmón: entre las mujeres, Dinamarca registra una incidencia más de cuatro veces superior a la de Lituania.

El estudio estima 29.412 casos de cáncer en exceso en los países de la Unión Europea con tasas superiores a la media comunitaria durante 2024. La cifra comprende 24.546 casos de cáncer de pulmón y otros 4.866 de cuello uterino. No significa que todos esos diagnósticos pudieran haberse evitado, sino que refleja la magnitud de las desigualdades entre las poblaciones europeas.

La investigación, titulada Impact of cancer inequalities in Europe on preventable cancers: focus on cervical and lung cancer, ha sido presentada por Diego Serraino, epidemiólogo y asesor de Alleanza Contro il Cancro, la red oncológica nacional vinculada al Ministerio de Sanidad italiano. Sus resultados se basan en las estimaciones de 2024 del Sistema Europeo de Información sobre el Cáncer (ECIS), que recoge datos de los 27 Estados miembros.

Los investigadores han comparado la incidencia del cáncer de pulmón, diferenciando entre hombres y mujeres, y del cáncer de cuello uterino. El resultado dibuja una Europa con diferencias que van mucho más allá de las fronteras: mientras algunos países presentan tasas relativamente bajas, otros acumulan miles de diagnósticos por encima del promedio europeo.

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Cáncer de pulmón: Hungría y Dinamarca presentan las tasas más elevadas

El cáncer de pulmón concentra la mayor parte de las desigualdades cuantificadas en la investigación. En 2024 se estimaron aproximadamente 199.000 nuevos diagnósticos entre los hombres de la Unión Europea, con una incidencia media de 89 casos por cada 100.000 habitantes.

Sin embargo, las diferencias nacionales son pronunciadas. Suecia registra una tasa de 38 casos por cada 100.000 hombres, frente a los 130 de Hungría. Es decir, la incidencia húngara es más del triple de la sueca.

Entre las mujeres, el estudio contabiliza alrededor de 116.000 nuevos casos, con una media comunitaria de 43 por cada 100.000. Lituania aparece en el extremo inferior, con 20 casos, mientras que Dinamarca alcanza los 83. La diferencia supera el cuádruple.

Esta distribución tampoco es idéntica para ambos sexos. Un país puede presentar una incidencia especialmente elevada entre los hombres sin ocupar necesariamente la misma posición entre las mujeres, un fenómeno que exige analizar por separado los patrones de exposición y los antecedentes del consumo de tabaco.

Los países que acumulan más diagnósticos por encima de la media

En los 12 Estados miembros donde la incidencia masculina del cáncer de pulmón supera el promedio europeo, los investigadores calculan 11.105 casos en exceso.

Polonia encabeza esta clasificación con 3.934 casos, seguida de Hungría, con 1.734; Rumanía, con 1.533; Grecia, con 1.391, y Francia, con 1.348.

Entre las mujeres, el número estimado asciende a 13.441 casos en exceso, distribuidos entre los 11 países que superan la media comunitaria.

Alemania concentra 3.074, prácticamente los mismos que Países Bajos, con 3.069. A continuación aparecen Polonia, con 1.978; Hungría, con 1.427, y Dinamarca, con 1.325.

Conviene distinguir dos indicadores. Tener más casos en exceso no equivale necesariamente a registrar la incidencia más alta. El tamaño de la población influye en el número absoluto de diagnósticos, mientras que las tasas por cada 100.000 habitantes permiten comparar territorios con poblaciones diferentes.

El cáncer de cuello uterino es siete veces más frecuente en Rumanía que en Malta

Las mayores diferencias proporcionales aparecen en el cáncer de cuello uterino, una enfermedad estrechamente relacionada con la infección persistente por determinados tipos del virus del papiloma humano (VPH).

En el conjunto de la Unión Europea se estimaron aproximadamente 28.000 nuevos diagnósticos durante 2024, con una incidencia media de 12 casos por cada 100.000 mujeres.

Rumanía alcanza los 36 casos por cada 100.000 mujeres, frente a los cinco registrados en Malta. La incidencia rumana multiplica por 7,2 la maltesa, una diferencia especialmente relevante porque existen medidas de prevención eficaces frente a esta enfermedad.

El estudio identifica diez países con tasas superiores a la media europea. En conjunto, acumulan 4.866 casos estimados en exceso, de los que 2.475 corresponden a Rumanía. Le siguen Polonia, con 861; Bulgaria, con 407; Hungría, con 360, y Portugal, con 263.

La magnitud de estas diferencias plantea una cuestión sanitaria de fondo: disponer de conocimientos médicos y herramientas preventivas no garantiza que todas las poblaciones puedan beneficiarse de ellos en las mismas condiciones. El acceso efectivo a la prevención sigue siendo uno de los grandes desafíos de los sistemas sanitarios europeos.

Qué significan los 29.412 casos de cáncer en exceso

La cifra central de la investigación requiere una interpretación precisa. Los autores no han identificado individualmente a 29.412 personas que habrían evitado desarrollar un tumor si hubieran vivido en otro país.

Lo que han hecho es comparar las tasas nacionales de incidencia con las medias de la Unión Europea y calcular cuántos casos se sitúan por encima de ese nivel de referencia en los países que lo superan.

Se trata, por tanto, de una estimación estadística de las desigualdades, no de una demostración de que el lugar de residencia sea la causa directa de todos esos diagnósticos.

Las diferencias entre países pueden estar relacionadas con múltiples factores, incluidos los hábitos de consumo de tabaco, las características de la población, la exposición a factores de riesgo y el acceso a medidas preventivas.

También importa distinguir entre incidencia y mortalidad. La primera mide la aparición de nuevos casos; la segunda, los fallecimientos asociados a la enfermedad. Un país con una incidencia elevada no tiene necesariamente la misma posición cuando se comparan las muertes por cáncer.

El estudio se centra en la incidencia y no permite establecer, por sí solo, todas las causas que explican las diferencias observadas. Las cifras utilizadas son, además, estimaciones epidemiológicas de 2024, que pueden diferir de los registros definitivos de cada país.

Tabaco, vacunación y cribados: las medidas que pueden reducir las diferencias

Una de las principales conclusiones de la investigación es que existen herramientas capaces de reducir considerablemente la carga de estas enfermedades.

En el caso del cáncer de pulmón, las políticas contra el tabaquismo desempeñan un papel fundamental. La reducción del consumo de tabaco, la prevención del inicio del hábito y las medidas de protección frente al humo ajeno son intervenciones esenciales para disminuir el riesgo.

El tabaquismo no es la única causa del cáncer pulmonar. También intervienen factores como la exposición al radón, determinados contaminantes y sustancias presentes en algunos entornos laborales. Sin embargo, el tabaco continúa siendo uno de los factores de riesgo modificables más importantes.

La situación del cáncer de cuello uterino presenta una particularidad: gran parte de los casos pueden prevenirse mediante la vacunación contra el VPH y los programas adecuados de detección precoz.

La Organización Mundial de la Salud considera posible eliminar esta enfermedad como problema de salud pública y ha establecido tres grandes objetivos para 2030: alcanzar una cobertura de vacunación del 90 % entre las niñas antes de los 15 años, realizar pruebas de detección al 70 % de las mujeres en las edades recomendadas y garantizar tratamiento adecuado al 90 % de las personas con lesiones precancerosas o cáncer invasivo.

El cribado del cáncer de cuello uterino resulta especialmente importante porque permite identificar infecciones de riesgo y lesiones precancerosas antes de que evolucionen hacia una enfermedad invasiva.

Las vacunas reducen el riesgo asociado a los tipos de VPH frente a los que protegen, pero no sustituyen las pruebas de detección recomendadas. Vacunación y cribado son medidas complementarias.

La dificultad no consiste únicamente en disponer de vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos. También hay que conseguir que lleguen a quienes los necesitan, con independencia de sus ingresos, su lugar de residencia o las barreras que puedan encontrar para acceder al sistema sanitario.

Europa afronta el reto de reducir las desigualdades en cáncer

Los resultados presentados en Madrid vuelven a situar las diferencias territoriales entre los grandes desafíos de la política sanitaria europea.

La Unión Europea cuenta con iniciativas específicas para mejorar la prevención, el diagnóstico y la atención oncológica, entre ellas el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer y la red de cooperación entre centros oncológicos integrales EUnetCCC.

Estos programas buscan reforzar la colaboración entre los Estados miembros y facilitar que los avances médicos se traduzcan en mejores resultados para la población.

El estudio no demuestra que trasladarse de un país a otro modifique automáticamente el riesgo individual de padecer cáncer. Sí pone de manifiesto algo igualmente importante: la incidencia de determinadas enfermedades prevenibles sigue siendo profundamente desigual dentro de la Unión Europea.

Que Rumanía registre siete veces más cáncer de cuello uterino que Malta, o que Dinamarca presente entre las mujeres más del cuádruple de incidencia de cáncer de pulmón que Lituania, no son diferencias menores.

Son indicadores de hasta qué punto las políticas de salud pública, la prevención y las circunstancias de cada población deben ocupar un lugar central en la respuesta europea frente al cáncer. El desafío es reducir esas distancias con medidas eficaces y conseguir que el acceso a la prevención dependa cada vez menos del país en el que se vive.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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